Harry Potter: Red Weasley El Extraño Mago Rojo - Capítulo 296
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- Capítulo 296 - 296 292 'Eso'
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296: 292) ‘Eso’ 296: 292) ‘Eso’ La sensación de opresión se volvía más intensa cuanto más profunda avanzábamos, pero suponíamos que ya habíamos recorrido al menos más de la mitad del camino.
Los túneles se regresaron más extraños, al igual que las criaturas que habitaban este lugar.
También notamos restos de maquinaria y de diversos seres que no parecían pertenecer a la misma especie que estos alienígenas.
Posiblemente visitantes… o víctimas anteriores.
“Es por allí” dijo Tonks, señalando una de las entradas entre las Múltiples bifurcaciones que se nos presentaban.
“Lo presento, es una corazonada.” “No es así” negué mientras intensificaba mis poderes.
“¿No es por allí?
Pero sentí que…” respondió ella, confundida.
Algo dentro de ella le decía que ese era el camino correcto.
“Sí es el camino correcto, pero no es una corazónada”, explicó.
“¿Recuerdas las clases de oclumancia?
Úsala.” Tonks me miró sin entender, pero lo intenté.
Y en cuanto lo hizo, un escalofrío recorrió su cuerpo.
Sus ojos se abrieron con terror.
No se había dado cuenta de que ciertos pensamientos que no eran suyos habían invadido su mente.
“¿Qué fue eso?” preguntó temblando.
La invasión mental había sido tan sutil que resultaba aterradora.
Yexi, a su lado, no parecía notar nada raro.
“Algunos de estos alienígenas tienen habilidades psiónicas, pero hay uno en particular que es increíblemente poderoso.
Nos está guiando, ya sea por las buenas o por las malas”, explica.
“Es tan fuerte que debería estar entre los 100 psíquicos más poderosos.” “Yo no siento nada extraño” comentó Yexi con tranquilidad.
“¿Quieres tener sexo conmigo?” Pregunté de arrepentimiento.
“Te aviso que me gusto lo rudo, muy rudo.
Saldrás muy lastimada” “Sería genial.
Cuando terminemos esta misión, podemos hacerlo” respondió ella, emocionada.
“Digo ahora.
Podemos parar un rato y hacerlo”.
(rojo) “No, sería peligroso.
Deberíamos seguir adelante.
Cuando todo termine, podemos hacerlo sin parar, pero ahora…” se negó sin dudarlo.
“¿Ves?” le dijo Tonks.
“Sí…” respondió, comprendiendo al fin.
“Está bien, Yexi, sigamos adelante” le dije, observando cómo la manipulación mental la mantenía completamente enfocada en llegar al centro del planeta junto a nosotros.
Por eso mismo Toks saco una vincha especial que se colo en su cabeza, era un objeto que potenciaba poderes psiónicos además de tener cierto nivcel de debens mental, lo que alivio mucho su situación que continuaba empeorando.
Tonks, aún tensa, sacó una vincha especial y se la colocó en la cabeza.
Era un artefacto que potenciaba las habilidades psiónicas y proporcionaba cierto nivel de defensa mental.
En cuanto lo hizo, su situación mejoró un poco, aunque la presión psíquica seguía aumentando.
Cuanto más nos acercábamos, más fuerte se volvía la invasión mental.
Tonks se lamentó de no haber estudiado más profundamente la oclumancia.
Mientras tanto, Yexi continuaba sin notar nada extraño.
Se sintió emocionada por estar tan cerca de completar la misión, incluso si sabía que iba a morir.
Sus pupilas dilatadas eran una señal evidente de la influencia que ejercían sobre ella.
Yo, en cambio, no tenía ningún problema.
Mi mente ya era un absoluto vacío incluso para los magos más poderosos del mundo mágico.
Y aunque esta entidad psíquica era increíblemente fuerte, no podía penetrar en mi mente.
…
Nuestro camino se volvió cada vez más complicado a medida que nos acercábamos al centro.
El vehículo se volvió completamente inútil en los últimos kilómetros, obligándonos a caminar durante horas.
Pero al final, llegamos casi al destino.
Las criaturas alienígenas habían dejado de aparecer hacía casi dos kilómetros.
Bueno, en realidad antes, pero a lo que me refería era que, además de las paredes orgánicas que nos rodeaban, no quedaba ni un solo rastro de ellas.
Como si jamás hubieran pisado este lugar.
Como si estuvieran a una distancia inimaginable de aquí.
A poca distancia, se alzaba una enorme entrada que conducía al núcleo del planeta.
Era un alivio saber que todo estaba por terminar.
Llevábamos más de un día de viaje entre caminatas y conducción, y la única razón por la que aún nos manteníamos en pie era la tensión del momento…
y los estimulantes que habíamos consumido.
“Cuando crucemos ese arco, es posible que se asusten” advertí.
“Nunca se detengan, pero muévanse lo más lento posible para ganar tiempo.” “¿Qué sucede?
¿Qué hay allí?” preguntó Tonks, con la voz cargada de nerviosismo.
El alivio que había sentido al saber que estábamos cerca del final se desvaneció en un instante.
“Ya lo verás.
Solo haz lo que te digo.
Mientras sigamos avanzando, quizás tengamos algo de tiempo para hablar y reaccionar.
Así que mantente alerta” dije, y al mismo tiempo, con [mensaje], le transmití un pensamiento extra: [Y vigila que Yexi no cause problemas.
Incapacítala si es necesario].
Finalmente, llegamos al gran arco de piedra y, al atravesarlo, lo vimos.
Gracias a la tenue luz que emanaba de ciertas zonas, pudimos contemplarlo con claridad.
El núcleo del planeta.
O mejor dicho…
lo que solía ser el núcleo.
Frente a nosotros, inmensa y monstruosa, se encontraba una masa carnosa que palpitaba por secciones.
Se extendería en todas direcciones, conectado con el planeta mismo como si fuera su médula espinal.
“¿Qué es eso…?” Balbuceó Tonks, paralizado por el miedo.
La abrumadora presencia de aquella cosa la aplastaba.
Su oclumancia, que hasta ahora había sido su defensa, era como una delgada hoja de papel a punto de rasgarse.
Su mente estaba al borde de la contaminación.
La única razón por la que seguía consciente era porque la mayor parte de la invasión mental estaba dirigida a mí.
Yexi, en cambio, ya estaba completamente perdida.
Su mirada vacía, su respiración errática.
Apenas podía pensar.
Solo seguía caminando porque Tonks la arrastraba del brazo.
“No puedo responderte con certeza” dije, sin apartar la vista de aquella monstruosidad.
“Pero si tuviera que arriesgarme, diría que esta cosa es el cerebro detrás de los alienígenas.” Tonks me miró sin entender.
“¿Recuerdas cuando te dije que no tocaras las paredes?” continuar.
“Esto ya no es un planeta.
Esta cosa se lo ha comido todo.
Lo ha consumido por completo.
Este mundo es solo una cáscara vacía que oculta a la criatura que se expandió en su interior.” “¿Quieres decir que…
tiene el tamaño de todo el planeta?” exclamó, horrorizada.
“Sí.
Y probablemente solo se detuvo porque, si seguía creciendo, habría perdido su encubrimiento.
Si este planeta hubiera sido más grande, también lo habría devorado.” Mientras hablaba, mi mente procesaba un sinfín de posibles estrategias.
“Yo… siento que quiero tocarlo… abrazarlo”, dijo Tonks con un tono soñador, aunque en su interior el miedo la consumía.
Sabía que esos pensamientos no eran suyos.
“Solo resiste un poco más”, le dije, liberando mis auras.
Aunque no tenía ninguna especializada en resistir influencias mentales, el alivio que sintió fue suficiente para evitar que terminara como Yexi.
“¿Qué quiere de nosotros?”, preguntó mareada.
A pesar de haber recuperado algo de control, seguía sintiéndose extraña.
“¿Qué vamos a hacer?” “Seguramente desea nuestra magia y poder.
Sabe que somos diferentes, y por eso nos codicia”, respondí, mientras observaba cómo la gran masa carnosa comenzaba a cambiar.
Seguíamos caminando lentamente, tratando de ganar tiempo, cuando una visión aterradora se presentó ante nosotros.
De aquella monstruosidad surgió algo que solo podía describirse como un cráneo humanoide.
No era del todo humano, pero la similitud era innegable.
Sin embargo, no era un cráneo real, sino una forma creada deliberadamente, quizás para atraer nuestra atención, apaciguarnos o quién sabe con qué propósito.
Tonks ya casi no podía contenerse.
Ya fuera el miedo o la contaminación mental, la visión de aquellos ojos brillantes que parecían atravesar su psique la desestabilizó.
Con toda la fuerza de voluntad que le quedaba, se aferró con desesperación a mi ropa, la única conexión que la mantenía consciente.
“¿Qué… haremos…?”, preguntó en un tono pausado, como si estuviera sumida en un sueño.
“Lo he estado pensando desde que sentí su presencia”, respondió.
“Consideré acumular todo mi poder y lanzar el Avada Kedavra más poderoso de la historia, capaz de matar a un planeta viviente… pero lo descarté.
No sé si funcionaría, si mi poder sería suficiente, o si simplemente no le afectaría.
Si fallaba, quedaría indefenso.
Luego pensé en el Fiendfyre… su poder psíquico es inmenso, pero si actuaba rápido tal vez no podría contrarrestarlo.
Sin embargo, esta criatura parece haber absorbido atributos de todos los alienígenas que hemos enfrentado, y algunos desconocidos.
Si ha desarrollado resistencia al fuego y logra comprender el Fiendfyre antes de que lo consuma, sería catastrófico”, explicó con calma, cada vez más seguro de la estrategia a seguir.
“En… tonces… qué…”, preguntó Tonks con dificultad.
“Recurriremos a consumibles únicos, similares al que me hizo follar con tu madre”, dije con frialdad.
Tonks ni se inmutó; su mente estaba tan sometida en este punto que no parecía notar nada extraño en mis palabras.
“Prepárate, Tonks.
Intentaré protegerte, pero evita que esto te afecte por completo puede ser imposible”.
Nos acercábamos al cráneo.
Bueno, en términos de escala, probablemente seguíamos a más de cien metros de distancia, pero la criatura empezó a inclinarse hacia nosotros.
La [ira] se intensificó hasta que un humo rojo comenzó a emanar de mi cuerpo.
Era difícil alcanzar este nivel de poder; requería una enorme concentración, más aún cuando planeaba liberar múltiples habilidades simultáneamente.
Pero ahora no era un problema.
También utilicé [Envidia].
Lo que copié con ella fue la capacidad de pensamiento del monstruo frente a mí.
Un ser capaz de controlar millones de criaturas debía poseer una capacidad de procesamiento impresionante… y ahora, ese poder era mío.
En ese momento, liberé mi [Aura de Lujuria] en su máximo esplendor, dirigiéndola directamente hacia la criatura.
El ambiente parecía congelarse por un instante antes de extremarse con violencia.
Un rugido recorrió el lugar cuando el enjambre alienígena que antes nos cerraba el paso enloqueció.
Las criaturas comenzaron a correr frenéticamente en mi dirección, desesperadas por reproducirse conmigo.
Sin embargo, fueron detenidas y expulsadas.
Su amo se los prohibió.
No porque estuviera preocupado por mí… bueno, casi.
Esa cosa quería absorbernos, asimilarnos o parasitarnos.
No lo sabía con certeza, pero pudiendo comprender su lenguaje, entendí que mi [aura] y mi [esencia] de lujuria la habían afectado.
Un ser capaz de consumir mundos enteros ahora solo deseaba una cosa… Reproducirse conmigo.
Era aterrador a su manera y lo que vino después fue aún peor.
El cráneo se deshizo en múltiples fragmentos y se apartó, revelando cómo la masa carnosa se abría.
De su interior emergieron innumerables tentáculos y apéndices, extendiéndose hacia mí con intenciones que no quería imaginar.
Me estremecí, y Tonks y Yexi también.
Ambas parecían haber recuperado el sentido.
Con mi aura liberada, la criatura enfocó toda su atención en mí, dejando de invadir sus mentes.
Claro, ahora ellas sufrirían los efectos colaterales de mi aura de lujuria.
No era tan intensa en ellas porque no estaba dirigida a su psique, pero sus cuerpos la resentían.
Tonks tenía los pezones endurecidos y el coño húmedo.
Su propio cuerpo la instaba a saltar sobre mí, pero ella, habiéndolo experimentado antes y grabando mis palabras, apenas lograba contenerse.
Yexi, en cambio, parecía una perra en celo, a punto de lanzarse sobre mí.
Al menos ahora era consciente, pero su cuerpo no respondía a su control.
Tonks hizo lo que pudo para sujetarla mientras yo seguía avanzando hacia la criatura.
Activé mi [Control de Sangre], pero no para potenciar mi ira, mi lujuria ni mi envidia.
Los tentáculos me envolvieron y me elevaron, llevándome al interior de esa cosa.
Pero yo ya estaba a medio camino en otra transformación… Usando [Hambre] sobre mí.
Tonks miró con terror cómo fui devorado por esa entidad.
Los tentáculos me rodeaban, envolviéndome en una prisión de carne.
La criatura se cerró, ocultándome de la vista.
Sola con Yexi, Tonks solo pudo rezar por mi supervivencia.
Para mí, todo se volvió negro.
Pero entonces, apareció el mensaje que esperaba.
[Habilidad adquirida: “Esencia de la Gula”] – La… (Como se ha activado por primera vez la habilidad se vera potenciada) —///— patreon.com/Lunariuz
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