Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Harry Potter: Red Weasley El Extraño Mago Rojo - Capítulo 300

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Harry Potter: Red Weasley El Extraño Mago Rojo
  4. Capítulo 300 - 300 296 Charla entre madre e hija 2
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

300: 296) Charla entre madre e hija 2 300: 296) Charla entre madre e hija 2 Tonks parecía al borde de un ataque de pánico, temblando en el suelo, mientras Andrómeda seguía sentada, completamente serena.

“No tienes por qué alterarte tanto, no es para tanto” dijo Andrómeda con calma.

“¿¡Por Morgana, cómo que no es para tanto!?” lloró Tonks desde el suelo, mirándola con desesperación.

“Pensé que ya habrías superado algo así.

Hace un momento estabas bien, y dudo que hayas olvidado el trío que hicimos ayer.

También hubo sexo y estábamos las dos” comentó Andrómeda con naturalidad.

“¡Eso fue diferente!

¡No tuvimos contacto directo entre nosotras!” respondió Tonks, estremeciéndose.

Hasta ahora, aquel recuerdo había sido el más perturbador que tenía, y apenas había logrado sobrellevarlo.

Pero esto…

esto era otra cosa.

Saber que su madre, en un viaje astral, había sido su novio…

y a la vez, había sido ella misma…

No, no podía procesarlo.

Andrómeda tuvo que tomarse su tiempo para calmarla, aunque resultó difícil, pues Tonks reaccionaba con repulsión cada vez que su madre intentaba tocarla después de lo que acababa de contarle.

“Vamos, lo superarás.

No dejes que esto te consuma” insistió Andrómeda, aún con su tono sereno.

“Mira, solo yo fui consciente de ello, solo yo lo sentí.

No es como si realmente hubiera sucedido en el plano físico.” “Eso no me tranquiliza en absoluto” murmuró Tonks, conteniendo emociones que amenazaban con destruir su cordura.

“¡Nymphadora Tonks!

eres una mujer adulta.

No puedes seguir reaccionando así como si fueras una niña” su tono cambió al de una madre estricta, y de algún modo, eso logró estabilizar un poco a Tonks.

Ella respiró hondo y murmuró con la mirada perdida: “Esto tiene que ser una pesadilla…

¿Por qué a ti no te afecta?

¿Realmente eres mi madre?

Estoy segura de que a la madre que conozco esto le habría afectado…

Tal vez no tanto como a mí, pero sí más.

En cambio, tú…

estás demasiado tranquila con todo esto.”(Tonks) “Lo entiendo.

Y creo saber por qué te parece tan extraño” respondió Andrómeda, pensativa.

“Pero para mí fue diferente.

Te lo dije: fui él, fui tú.

No es que solo lo presenciara, lo sentí, lo viví desde dentro.

Y no solo en el plano físico, también en el emocional.

Sé que puede parecer retorcido, pero…

fue hermoso.” “No creo querer saberlo” murmuró Tonks, arrepintiéndose de haber preguntado.

“Quizás no seas tan madura como pensé” dijo Andrómeda con una leve sonrisa burlona.

“Y sí, puede que no sea precisamente sano que una madre y una hija compartan tanto…

Pero como dije, me ayudó a comprender mejor a mi yerno.

Y también a ti.” El silencio se instaló entre ellas.

Tonks miraba a su madre con el ceño fruncido, como si cada segundo cambiara de opinión sobre lo que debía hacer o decir.

Finalmente, solo para romper ese incómodo silencio que la obligaba a pensar en imágenes que no quería tener en su mente, habló: “Entonces…

por eso lo defiendes.

Porque ahora eres como una copia de él en el cuerpo de mi madre” dijo con recelo.

“Je, no creo que llegue a tanto” rió suavemente Andrómeda.

“Solo fui capaz de conectar con él en ciertos momentos…

Especialmente en los encuentros sexuales que tuvo.

Y, en menor medida, en algunas ocasiones cuando estuvo lo suficientemente excitado.

Pero no fue suficiente como para moldearme a su imagen y semejanza.

Solo para darme una nueva perspectiva…

y para conocer muchos de sus secretos.” Tonks tragó saliva, sintiendo un escalofrío recorrerle la espalda.

“Por eso te digo que lo sé” continuó Andrómeda con tranquilidad.

“Sé lo que él sentía cuando estaba contigo.

Y te ama, de verdad.

Eres increíblemente importante para él.

Solo otras tres chicas ocupan un lugar similar en su corazón.” No mencionó a la quinta, pero era porque esta era un unicornio y solo sería hablar de lo humano.

Tonks sintió un nudo en el estómago.

Ya no sabía si quería seguir escuchando.

“Je… Ni siquiera en lo más profundo de su corazón soy la primera” rió Tonks con amargura.

“No deberías verlo así.

Debería alegrarte” negó Andrómeda con suavidad.

“¿Alegrarme?

¿Por ser una de ‘las cuatro más especiales’?” su tono era burlón, pero teñido de tristeza.

“Sí.

Sobre todo porque la razón por la que él las quiere es diferente en cada caso” asintió Andrómeda.

Tonks suspiró y miró al suelo.

“¿Cómo?” preguntó sin mucho entusiasmo.

Tenía curiosidad, pero el saber que era una entre cuatro le dolía más de lo que quería admitir.

Tal vez ya lo había sospechado, pero escucharlo en voz alta lo hacía más real.

“Primero están su hermana y su amiga, a quien también considera una hermana: Ginny y Luna” comenzó Andrómeda.

Tonks dejó escapar una risa seca y amarga.

“Je… Después de todo esto, no me sorprendería que quisiera follarse a sus hermanas.

Ni su madre debe estar a salvo de él” espetó, molesta, por no decir furiosa.

“No, mi niña, no es así.

De hecho, es casi lo contrario” negó Andrómeda con un tono firme.

“Esas dos son su ancla a la cordura.

No te voy a mentir: él sabe que, en ciertas circunstancias, podría hacerles daño.

Pero precisamente por eso es con ellas con quien más cuidado tiene.

No quiere romper lo poco de humanidad que le queda.

Sabe que camina sobre hielo fino cuando está con ellas, pero aun así no puede alejarse.

Son parte esencial de su vida… su familia.” Tonks alzó una ceja, sorprendida.

Su madre hablaba con una seriedad poco habitual, y en su voz se filtraban ciertos matices… emociones que le hacían preguntarse si esas palabras eran solo de Andrómeda o si, de algún modo, también reflejaban los pensamientos de Red.

Esta revelación le hizo mirar a su perverso novio con nuevos ojos.

Tal vez… tal vez no estaba del todo perdido.

Aun así, la rabia seguía ardiendo en su interior.

“Claro, lo tendrá difícil, porque esas niñas son todo lo contrario a lo que él busca.

Mientras Red quiere mantener su relación lo más pura posible por amor, ellas, por amor, quieren volverla lo más impura posible… si sabes a lo que me refiero.

Bueno, más su hermana biológica” aclaró Andrómeda, haciendo un gesto obsceno con cierta gracia.

Tonks, sin embargo, no lo encontró tan divertido.

La pelirosa estaba atónita, como mínimo, pero la ironía de la situación casi la hizo reír.

No debería sorprenderle que un hermano así tuviera una hermana así.

No es que se sintiera mejor con la revelación, pero su mente se abría con esta nueva información.

Red, el que nunca se detenía, el que parecía no tener límites, se contenía… con una hermana que, al parecer, no se lo permitía.

“De hecho, ella lo consiguió” continuó Andrómeda, tomando un tono cada ves mas deprimido.

“Mientras Red dormía, lo drogó y lo montó… Fue doloroso, pero en su corazón es uno de los recuerdos más hermosos que tiene.

Aunque hubiera querido que Red estuviera despierto, que la abrazara… que no tuviera que partir, que pudiera quedarse en sus brazos.” “¡¿QUÉ?!” Tonks reaccionó violentamente, dando un paso atrás como si las palabras la hubieran golpeado físicamente.

“Sí, pero no puedes mencionar nada de esto.

Esto es solo un secreto entre tú y yo” reafirmó Andrómeda con seriedad.

Tonks apenas podía procesar lo que había escuchado.

Su mente estaba demasiado alterada como para registrar lo que su madre le decía.

Pero entonces, Andrómeda la sujetó firmemente por los hombros y la sacudió, obligándola a escuchar.

No quería prestar atención a esto.

No quería saberlo.

No quería que esta conversación existiera.

Pero Andrómeda lo tenía claro: su hija debía entender que esto era un secreto inmenso, uno que no podía revelarse sin consecuencias terribles.

“Si hablas de esto, Tonks, te matarán.

O peor, me perderás a mí” advirtió con frialdad.

Ante semejante amenaza, Tonks no tuvo más opción que asentir, a regañadientes.

Pero aunque aceptara guardar silencio, las ideas que se habían incrustado en su cabeza no se irían fácilmente.

Parecía que la familia Weasley era mucho más retorcida de lo que jamás habría imaginado.

“No, solo son ellos dos” respondió Andrómeda, como si hubiera leído la mente de su hija.

“Oh…” Tonks soltó la palabra en un murmullo, quedándose en silencio por un momento antes de preguntar: “Entonces ahí van dos… que considera familia.

Suponiendo que una soy yo, ¿Quién es la última?” “Su “novia” oficial, Hermione Granger.

Pero su vínculo con ella es diferente al que tiene contigo.

Tú fuiste su primera vez y lo marcaste; contigo hay un sentimiento real.

Con Hermione… lo que siente es distinto.

Fue un deseo, un anhelo.

Como si la hubiera querido desde antes, pero no de haberla conocido, sino como si fuera alguien inalcanzable a quien siempre deseó y que, tras mucho tiempo, finalmente obtuvo.

Y cuando digo “desde antes”, hablo literalmente de antes de que él naciera.

No entiendo del todo por qué, pero sabiendo que puede viajar en el tiempo, creo que no debería sorprenderme” explicó Andrómeda con un dejo de confusión en su voz.

“¿¡Puede viajar en el tiempo!?” Tonks se olvidó por un instante de Hermione, demasiado impactada por esa revelación.

Pensó que lo de Troya no fue realmente un viaje en el tiempo, pues no quedaron registros de todo lo que hicieron allí, que fue muy destacable.

“Oh, sí.

Y si preguntas por este pueblo, lo confirmarás.

Andra y las dos niñas… ellas no son de esta época.

Esas niñas son, en realidad, la difunta madre de Harry Potter y su tía.” (Andromeda) Tonks sintió un escalofrío.

“Viajó al pasado repetidas veces… y se las cogio muchas veces.

Algunas buenas, otras malas… pero eso es otro tema del que quiero hablarte después” añadió Andrómeda con seriedad.

Tonks se sintió perdida.

Había visto a las niñas, pero jamás se había preguntado quiénes eran.

Pensó que eran simplemente compañeras más jóvenes de Hogwarts, no mujeres que en realidad habían muerto hacía más de treinta años.

Su mente daba vueltas, pero antes de que pudiera procesar la información, Andrómeda tomó su mano y la apretó con firmeza.

“Ya que salió el tema… quiero explicarte por qué hace lo que hace con el sexo y las relaciones.

Quiero ayudarte a entenderlo.”(Andromeda) Tonks la miró con incredulidad.

“¿En serio?” bufó.

“¿No basta con decir que es solo un egoísta y cachondo?

¿O me vas a decir que tiene un demonio en su interior que lo obliga a hacer todo esto?” preguntó, pero su tono ya no tenía la determinación ni la furia de antes.

Todo se había convertido en confusión e incertidumbre.

“Es más complicado que eso” suspiró Andrómeda.

“Todo comenzó con sentimientos que, de alguna manera, vienen desde antes de su nacimiento.

Suena extraño, lo sé, pero ni yo misma lo entiendo del todo.” Tonks frunció el ceño, pero se mantuvo en silencio, escuchando.

“Soledad prolongada.

Mucha soledad.

Le faltó afecto, amor, contacto humano, aunque no es que estuviera aislado de los demás.

Nunca tuvo seguridad emocional… y eso nunca se resolvió.

Fue una herida que se quedó dentro de él, erosionando su capacidad de entender el amor y la cercanía.” (Andromeda) Andrómeda hablaba con una seriedad poco común.

“Pero no es solo eso.

Esa carga no la superó, sino que la suprimió, la escondió.

Hasta que nació… y ahí surgió otro problema.

No diré que tiene un demonio dentro, pero sí algo… perverso, quizás.

Creo que está relacionado con el origen de sus poderes.

Sea lo que sea, bloqueó sus emociones, impidiendo que se desarrollaran con normalidad.

Su conciencia estaba castrada, limitada.

Aunque en su mente sabe qué está bien y qué está mal, ese bloqueo le impide aplicar esa moral en su vida de manera natural.

Luego, la maldad le dio poder… pero terminó destruyendo aún más lo poco que le quedaba de esa moral.

Ha hecho muchas cosas que sabe que están mal, pero es incapaz de sentir culpa.”(Andrómeda) Hizo una pausa, respirando profundamente.

Por un instante, Tonks vio algo en la mirada de su madre… algo perturbador.

Un brillo oscuro, perverso, similar al que a veces veía en Red.

“Él no estaba preparado para muchas cosas: el amor, el afecto, el sexo… ninguna de ellas.

Pero esa herida antigua hizo que el amor que ahora recibe nunca sea suficiente.

Para él, el afecto es como un sueño… algo que en cualquier momento puede desaparecer.

Por eso suple calidad con cantidad.” (Andrómeda) Tonks sintió un nudo en el estómago.

“No puede conformarse con una sola mujer porque siente que no es suficiente.

Que no es seguro.

Que, en cualquier momento, todo puede esfumarse.

Por eso ‘colecciona’ mujeres.

Cree que tener más llenará ese vacío que siempre ha sentido.

Más personas significan más amor… o eso piensa inconscientemente.

Y, al mismo tiempo, no puede dejarlas ir.

Porque le aterra perder lo que tanto le costó ganar.

Lo que antes jamás tuvo.” (Andrómeda) Andrómeda hizo una pausa, mirando fijamente a su hija.

“Por eso te digo que no luches tanto, Tonks.

No intentes escapar.

Él no te dejará ir.

Incluso si le cuesta su propia vida, no puede permitirse perderte.

No puede perder a nadie… pero tú eres una parte fundamental de ese amor que le falta.” El tono de su voz se volvió más bajo, más grave.

“Te tendrá con él… cueste lo que cueste.

Aunque no quieras.

Porque, simplemente, no puede dejarte ir.” —///— patreon.com/Lunariuz –//– Si a alguien le pareció que lo de Andrómeda fue repentino y sin mucho sentido, es porque, en efecto, lo fue.

Esta parte estaba planeada desde el principio, pero originalmente debía estar precedida por dos eventos importantes que le daban sentido.

Sin embargo, debido a cómo fue avanzando la historia, muchas cosas no encajaban si lo hacía de esa forma.

Por eso me vi obligado a adelantarlo.

Lamento si a alguno no le gustó cómo quedó.

Si algún día este libro tiene una reescritura, espero poder desarrollarlo como realmente quería.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo