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Harry Potter: Red Weasley El Extraño Mago Rojo - Capítulo 318

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  4. Capítulo 318 - 318 314 Regreso y pronta partida
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318: 314) Regreso y pronta partida 318: 314) Regreso y pronta partida Volví a aparecer en el feudo, en el tiempo actual, junto a Elise.

Después de tanto tiempo, finalmente había terminado la campaña y recibido las recompensas correspondientes por mis logros.

Ahora que la observa detenidamente —y no como la vez anterior, cuando mi rabia y frustración me nublaban el juicio— noto que esta campaña no solo otorga mejores recompensas en general, sino que cada logro otorga una puntuación significativamente más alta.

Parece más sencillo —aunque no necesariamente fácil— alcanzar una calificación superior.

Por ejemplo, con logros similares en la campaña de los Merodeadores, la puntuación era mucho menor.

Pero ahora lo entiendo: la dificultad de esta campaña es considerablemente mayor, especialmente por la presencia de seres que emplean poder divino.

Gracias a eso obtuve rangos bastante altos y, de hecho, creo que si no fuera por el límite de rango, habría alcanzado una clasificación aún mayor.

Rango E:  -500 monedas de cristal.

Elección de pintura: Camelot, Avalón, el lago encantado, el túmulo druídico, la mesa redonda o el altar de los dioses.

Rango D:  -1000 monedas de cristal.

-Mapa preciso de Britania y sus lugares secretos.

Rango C: ✔ -1500 monedas de cristal.

-Excalibur (primera generación).

Rango B: -3000 Monedas de cristal.

-Textos druídicos.

-Habilidad: Esencia de druida o Forma animal (+1 forma).

Rango A: ✔ -5000 monedas de cristal.

-Técnica de fabricación y forja de Avalón.

-Manual de entrenamiento de “Caballeros Legendarios”.

-Compendio de hechizos de Avalón.

Rango S, SS y SSS: (???) Sí, en cuanto a las monedas de cristal, las recompensas son muy generosas en comparación con otras campañas.

Sobre el resto, no podría decirlo con certeza, pero en general, todo parece de mayor calidad.

Como siempre, los tres últimos niveles de recompensa están bloqueados hasta que se completen todos los anteriores.

Por ahora, solo he desbloqueado los niveles A y C en mis dos partidas.

Y entre esas recompensas… Una espada apareció en mi mano, finamente diseñada, con una sensación de poder que se hacía notar al tacto.

Era una espada mágica: resistente, duradera, filosa.

No sabría decir cuántas diferencias habría entre esta y la Espada de Godric Gryffindor, pero no creo que esta pérdida en comparación.

Claro que no es la Excalibur que vi usar al Rey Arturo.

Esta es la Excalibur de primera generación, una espada poderosa pero inferior a la de segunda generación.

Al parecer, según Morgana, Merlín la consiguió directamente de Avalón, algo que ella consideraba un insulto imperdonable… aunque, conociendo su rencor, una ofensa más o menos ya no parecía importar.

Lo que realmente me hizo sonreír fue la recompensa del rango A: el método de fabricación de estas armas, el arte de forja de las hadas.

Con esto, los duendes de Gringotts ya no podrán monopolizar la creación de armas mágicas.

Ahora que lo pienso, tal vez su método esté relacionado con este… tendría sentido.

En cuanto a la segunda recompensa del rango A, el manual de entrenamiento de los Caballeros Legendarios, creo que con él podrá ayudar a Petunia a mejorar aún más.

Vi de lo que eran capaces los caballeros de la Mesa Redonda, y aunque ella tenga poca magia, potenciar aún más su físico leugo de lo que ya hice podría beneficiarla enormemente.

Debería estudiar ese manual a fondo.

El compendio de hechizos de Avalón también me pareció interesante.

No tiene muchos hechizos de combate, pero sí otros bastante curiosos y potencialmente útiles.

Muchos son a gran escala, capaces de afectar ciudades enteras o incluso islas completas.

Algunos ejemplos: >Niebla mágica para ocultar y hacer inaccesible una zona.

>Encantamientos para que los edificios sean imperecederos.

>Armonización de energías.

>Tierra siempre fértil.

>Prolongación de la vida y mejora de la salud de los habitantes.

>Convivencia armónica entre naturaleza y civilización.

Muchos de esos hechizos me llamaron la atención.

Los demás puedo aprenderlos en mis ratos libres… si es que tengo alguno.

Podría dar por terminada mi aventura en esta campaña, pero aún me deja un sabor agridulce.

Principalmente porque no logré que Morgana alcancea el 100% de afinidad y, por tanto, no pude traerla conmigo gratuitamente.

Cuando vi el precio —y eso que no era el costo para traerla de forma permanente—, me dieron ganas de llorar un poco.

Parece que tendré que repetir esta campaña hasta desbloquear los tres últimos rangos de recompensa para reducir el precio… pero eso será más adelante.

Por ahora, no tengo intenciones de volver a vivir en la Edad Media otra vez.

Lo intentaré después.

Dejando ese tema de lado, volví mi atención a Elise, que me observaba mientras caminaba lentamente a mi alrededor, como si intentara acostumbrarse de nuevo al lugar.

Aunque este feudo parecía más lleno de vida que el anterior, en esencia no era muy distinto al que habitábamos durante la campaña.

“¿Qué pasa, Elise?” Le pregunté.

“¿Seguimos expandiendo el mundo ahora que ya no hay límites?” dijo, con un destello de emoción en la mirada.

Habíamos estado hablando sobre las posibilidades que ofrecía el poder divino, y algunas ideas la entusiasmaron visiblemente.

Además, estaba seguro de que disfrutaba mucho el tiempo que pasábamos solos, construyendo su propio mundo.

Sin embargo, al regresar, parecía algo incómodo.

Sabía que, a diferencia de la campaña —donde simplemente había “una amante más”—, aquí había muchas otras con las que compartir mi atención.

Y con su poder divino, le era fácil distinguir entre mis clones y mi yo real, lo que la hacía aún más consciente del poco tiempo genuino que pasaba a su lado.

“Sí… podemos hacerlo”, respondió.

“Pero creo que lo mejor sería aprovechar las campañas para seguir mejorando y expandiéndonos.

En ellas, el costo por metro cuadrado es mucho más bajo, ya que cuenta como primera expansión, incluso si solo se tiene un kilómetro como límite.” Lo cierto es que ya empezaba a sentir la necesidad de ahorrar.

Aunque los requisitos de Morgana se pagaban en monedas de cristal y la expansión del feudo en gelones, no quería desaprovechar ninguna oportunidad para optimizar recursos.

“¿Entonces… vamos otra vez?” preguntó.

“Sí y no.

Tomémonos un descanso primero.

Luego haremos una o dos campañas más.

Total, la expansión está limitada a un kilómetro por campaña sin importar el rango, así que podemos tomárnoslo con calma.

Y ahora que conocemos el secreto de los dioses, tampoco tenemos nada particular que queramos ni tendremos que esforzarnos tanto” le respondí, acariciando suavemente su cabeza.

A partir de ahora, pensaba tomarlo con tranquilidad.

Si no era estrictamente necesario, usaría el método para desconectar parcialmente mi conciencia y atravesar las campañas casi sin notarlas.

Además, haría cada una de las campañas disponibles una vez por mes, aprovechando el intento gratuito y tratando de obtener todas las recompensas posibles.

Después de lo que había visto con Morgana, me sentí más inspirado por completar aquella idea que aún estaba en proceso.

…

-En Hogwarts- La situación en Hogwarts se mantenía tensa, aunque no todos estaban preocupados por los ataques.

Para cierto grupo, lo que más les pesaba era la próxima partida de sus compañeros.

Unos días después de Navidad, Hannah se marchó a casa para pasar tiempo con sus padres antes de su viaje.

Había permanecido hasta esa fecha para seguir ayudando al grupo, bajo la excusa de estudiar un poco más antes de irse, pero había llegado el momento de despedirse.

Estaría lejos durante mucho tiempo, y quería aprovechar esos últimos días en familia.

Yo también tuve la oportunidad de volver.

Y lo hice… con un clon.

Claro, nadie fuera de las chicas de mi grupo sabía la verdad.

Durante ese período, las guié a la guarida y les mostré una habitación especial que podría usar si necesitaban ayuda.

Les dije que dejaría allí un clon, pero añadí una pequeña mentira: que debido a la distancia, el clon quedaría paralizado, aunque aún podría comunicarse ligeramente con ellas.

Teníamos el hechizo [Mensaje] para mantenernos en contacto, pero esta pequeña “presencia silenciosa” podía darles una sensación de seguridad.

Creerían que yo seguía allí, aunque ese clon no abandonara jamás la habitación… o al menos, eso era lo que pensaban.

Fue un último momento juntos antes de la despedida, y todas estaban entre tristes, emocionadas y especialmente cariñosas.

Como buen “novio”, aunque sabía que no lo era, pasó tiempo con Hermione estudiando y haciendo esas cosas que tanto le gustan, intentando que sintiera que todo estaba bien.

Aun así, notaba una leve reticencia en su mirada ante mi partida.

Nuestra relación era complicada, pero me quedaba más claro que ella realmente me quería.

Por eso me aseguré de que tuviéramos esos momentos tranquilos, abrazados largo rato, en silencio, sintiendo nuestros corazones.

De vez en cuando, le robaba algún beso fugaz, lo que hacía que Hermione se sonrojara, forcejeara un poco, pero finalmente dejara de resistirse y volviera a acostarse sobre mi pecho.

“Te voy a extrañar” dijo en voz baja, como si lo estuviera empezando a asumir.

Sabía que pronto se sentiría algo sola, desprotegida.

Por suerte, ya tenías un buen grupo de amigas que la acompañarían.

“Aprende mucho para luego enseñarme…

y consígueme libros de allá.

Aprenderé el idioma para poder leerlos…

contigo.” Pero claro, no era la única a la que debía consolar.

En mi habitación privada en Slytherin, Pansy se encontraba su propio modo de despedirse.

A diferencia de Hermione, no quería palabras suaves ni abrazos largos.

Lo suyo era pasión cruda.

Me besaba con ferocidad, casi desesperada, como si quisiera devorarme para guardar mi sabor en su memoria.

“No tardes demasiado”, me ordenó con voz firme.

“No voy a aguantar mucho sin ti, así que no pierdas el tiempo y vuelve rápido”, dijo, antes de volver a besarme con intensidad, hundiendo su lengua en mi boca con ansias de guerra.

Con Lavender fue…

extraño.

Me pidió que la abrazara, que besara su cuello y apretara sus nalgas, pero que no tocara su boca, a menos que “no pudiera resistirme”.

Según entendí, quería quedarse con ganas, para que el reencuentro fuera aún más explosivo.

Dada nuestra historia, eso me preocupó un poco, pero decidí permitirírselo e intervenir si se volvía muy “cachondamente loca”.

“Mancilla mi cuerpo…

deja tus dedos marcados en mi trasero…

muérdeme el cuello…” susurró con una mezcla de locura, deseo y una pasión peligrosamente excitante.

Penélope, en cambio, no quiso despedidas largas ni juegos emocionales.

Solo tuvimos sexo rápido, intenso, en un aula oculta.

Fue placentero, y me sorprendí cómo había aprendido a apretarme ahi abajo ya sujetarme con sus piernas para hacer que todo fuera más íntimo…

y profundo.

También pasó tiempo con las demás chicas cn las que aún no tenía una conexión tan intensa.

Cociné con Susan, jugué Snap explosivo con Tracey y Cho, ayudé a las gemelas Patil a elegir ropa para el viaje…

así con cada una de ellas.

Cada momento, por breve que fuera, tenía su encanto.

Las más complicadas fueron mis hermanas.

Luna se aferró a mí como un koala, literalmente.

Pasó horas colgada de mí, abrazándome, hablando con voz suave, oliéndome de vez en cuando como si intentara memorizar mi esencia.

Ginny no fue tan efusiva, pero me obligó a que fuéramos tomados de la mano a todas partes si se presentaba la oportunidad.

También tenía la costumbre de hacer que la alimentara, y cuando me pedía que le diera de comer con las manos, tenía el descaro de chupar mis dedos con lentitud, mirándome con esa mezcla entre inocencia y provocación.

Menos mal que ese cuerpo era un clon, o el bulto en mis pantalones me habría delatado.

En serio…

si sigue así, va a matarme.

Pero cada vez que intentaba sacar el tema y hablar en serio con ella, Luna saltaba con alguna emergencia, desviando la conversación.

Y la verdad…

no quiero hablar de eso con mi hermana.

Para mí —como para cualquier hermano, supongo— ellas deberían permanecer siempre puras, sin tener apenas conciencia de esas cosas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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