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Hechicero Supremo en Hogwarts - Capítulo 109

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  4. Capítulo 109 - 109 Un Juego Demasiado difícil P3
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109: “Un Juego Demasiado difícil P3” 109: “Un Juego Demasiado difícil P3” dejen sus piedras de poder.

me di cuenta que tal vez no sea tan de terror pero el nombre lo dejare igual asi.

he creado un nivel nuevo en patreon.

en el cual subiré extras y especiales solo para ese nivel.

Recuerden que en mi patreon tambien encontraran casi 10 capitulos adelantados de esta historia por solo 3$.

y se suben 5 capitulos por semana alli.

———————- Natasha y Sirius llegaron a la cabina donde se suponía que estaban los chicos, así que entraron rápidamente para terminar con esto de una vez.

Tan pronto como Natasha cruzó la puerta, se dio cuenta de dónde estaba.

—¿New York?

—dijo mientras miraba a su alrededor.

Sirius entró detrás de ella y cerró la puerta.

—¡Espera, no cierres!

—exclamó Natasha, pero fue tarde.

—¿Qué?

—preguntó Sirius, extrañado.

—¿Y si quedaron atrapados y ahora nosotros también?

—dijo Natasha al ver que la puerta había desaparecido una vez que Sirius la cerró—.

Bien, busquemos a los demás y preguntemos qué sucede —decidió, ya que no sabía cómo funcionaba este lugar.

Después de todo, Snape era quien siempre se encargaba de esto y no dejaba que otros profesores se entrometieran.

La única razón por la que él mismo había ido a buscar a Natasha para que sacara a sus hermanos era porque no quería volver a encontrarse con el dúo de payasos molestos, los hermanos Flamel.

—Oye, allí hay alguien.

Preguntémosle —dijo Sirius, tomando la delantera y acercándose a un hombre que estaba parado en medio de la calle.

Mientras tanto, Natasha se dio cuenta de que algo andaba mal, así que rápidamente tomó su varita… pero se percató de que su magia parecía estar sellada.

—¡Espera, idiota!

—exclamó, intentando detener a Sirius.

Pero él se dio la vuelta con una sonrisa, como si dijera “déjamelo a mí”, y puso una mano sobre el hombro del hombre mientras le decía: —Oye, ¿no viste a un par de mu—?

Sirius se quedó en shock al ver el rostro del hombre, al que le faltaba un pedazo de mandíbula que apenas colgaba de un trozo de piel.

—¡Aaaah!

—gritó del susto.

En ese instante, el zombi se abalanzó sobre él.

Pero antes de que pudiera atraparlo, Natasha apareció y le dio una patada con todas sus fuerzas en la cabeza.

El zombi quedó tirado en el suelo sin poder levantarse otra vez.

Después de todo, solo el maná estaba sellado dentro de las cabinas, pero la fuerza no.

Natasha, cuyo cuerpo se había vuelto cada vez más fuerte debido a su alto índice de maná, tenía una fuerza incluso superior a la del Capitán América.

—G-Gracias… —dijo Sirius, un poco avergonzado.

—Cobarde —respondió Natasha con una sonrisa mientras se agachaba para inspeccionar al zombi y comprobar si era lo que ella sospechaba—.

Lo que suponía… ¿zombis de verdad?

—dijo mientras examinaba la carne podrida del tipo tirado en el suelo.

—No es como si me hubiera asustado, simplemente grité porque estaba a punto de usar toda mi fuerza… pero apareciste justo —intentó defenderse Sirius, quedándose detrás de ella.

—Sí, claro.

Andando —dijo Natasha con burla antes de empezar a caminar hacia una de las tiendas de armas cercanas.

Después de todo, estaban en New York, y ella la conocía como la palma de su mano.

—¿Cómo se te ocurre crear ese mundo aquí?

¡Y ni siquiera podemos usar magia!

—reclamó Stephen mientras estiraba con fuerza las mejillas de Wanda al escuchar qué mundo virtual había creado.

Después de todo, era uno de los mundos que ella había visto mientras estaba atrapada dentro del cuerpo destructivo de la mezcla de poderes que tenía… y era uno de los peores mundos que podría haber elegido.

—Lho shiento… —dijo Wanda con la boca llena de chocolate y comida chatarra mientras apenas podía hablar.

Desde que llegó, había estado comiendo todo lo que encontraba, ya que, de todas formas, eran ilusiones y no iba a aumentar de peso.

El sueño de toda chica.

Stephen la soltó y rápidamente se limpió las manos.

—Pero, por lo menos, tenemos nuestra fuerza.

Podemos hacerle frente a la mayoría.

Después de todo, no están los más peligrosos… No soy tan tonta —dijo Wanda, masajeándose las mejillas adoloridas y mirando a Stephen como si fuera un matón.

Ambos se dieron la vuelta al escuchar que alguien se acercaba y vieron a Loki salir de un callejón, completamente cubierto de sangre.

—Oh, estaban aquí —dijo tranquilamente mientras guardaba dos cuchillos militares en su cintura.

Los había encontrado en el camino y había desechado su cuchillo de carnicero, que ya no daba más.

—Loki, ¿eh?

¿Viste a alguno de los otros por ahí?

—preguntó Stephen rápidamente, aunque se mantuvo a una distancia prudente al notar que Loki apestaba a sangre.

—No, pero creo que vi una horda de monstruos podridos corriendo en aquella dirección —respondió, señalando el camino por el que había venido.

—Sí, esos deben ser Ron y Tony —dijo Stephen, recordando a los dos idiotas corriendo y gritando, atrayendo a todos los zombis de la zona.

—Loki, apestas —se burló Wanda al verlo cubierto de sangre.

—No molestes.

Este lugar está lleno de esas cosas que solo mueren si les arrancas la cabeza —dijo Loki con fastidio.

—No hace falta arrancarles la cabeza, solo tienes que atravesar su cerebro —lo corrigió Wanda, mirándolo como si fuera un tonto.

—Lo que sea.

Igual sirve —respondió Loki con tranquilidad mientras se quitaba el saco y lo lanzaba a un lado.

Por suerte, al otro lado de la calle había una tienda de ropa, así que podría cambiarse.

Stephen y Wanda también lo siguieron, ya que conseguir ropa más adecuada para la movilidad era mejor que seguir con el uniforme de estudiante de Hogwarts.

——————————– —¡Harry, ya no puedo luchar más!

Necesito ayuda —dijo Hermione mientras golpeaba con una pala a un zombi que intentó atacarla.

Pero había al menos una docena frente a ellos, y más seguían viniendo, intentando alcanzarlos.

—¡Aguanta, Hermione, estoy un poco ocupado!

—respondió Harry, quien estaba enfrentando al menos a cinco zombis a la vez.

Por suerte, desde que su cuerpo comenzó a cambiar al convertirse en un Flamel, tenía más fuerza y resistencia que antes.

Sin embargo, su cuerpo había recibido una gran cantidad de maná en poco tiempo, por lo que el cambio aún no estaba completo, al igual que sus hermanos.

Solo era un poco más fuerte que el promedio.

Afortunadamente, todos tenían el entrenamiento en artes marciales de Stephen, así que podían pelear bastante bien.

Incluso Hermione era mucho mejor que cualquier chica de su edad.

El único problema era soportar el asco al pelear contra los zombis, lo que reducía su rendimiento al menos en un 50%.

Vroom, vroom.

Ambos escucharon de repente el ruido de un motor acercándose a toda velocidad.

Entonces vieron aparecer una SUV que atropelló a todos los zombis que tenía enfrente, justo cuando Harry derrotaba al último que quedaba.

Beep, beep.

—¿Necesitan transporte?

—dijo Fred, bajando la ventanilla del auto con una sonrisa engreída.

—Suspiro… Llegaron justo a tiempo —dijo Hermione, agotada, mientras se apresuraba a entrar.

Pero Fred la detuvo.

—Oye, quítate los zapatos y la capa, vas a ensuciar el interior —dijo rápidamente.

—¿En serio?

—preguntó Hermione, molesta.

Pero al ver que hablaba en serio, se los quitó de mala gana.

Harry hizo lo mismo sin preguntar, ya que preferían estar dentro del vehículo que seguir expuestos y sucios.

—No se preocupen, iremos a una tienda de ropa.

Nosotros también necesitamos vestirnos con algo más cómodo —dijo George desde el asiento del copiloto, luciendo unas gafas negras.

—Está bien, pero apúrate.

El ruido del motor atraerá a más zombis —dijo Hermione rápidamente.

—¿Zombis?

¿Así se llaman?

¡Genial!

—dijo Fred mientras pisaba el acelerador y el auto salía a toda velocidad.

—Espera… ¿Sabes manejar?

—preguntó Hermione de inmediato.

—¡Claro!

Aprendimos a conducir con el auto de papá —respondió Fred, un poco ofendido—.

Aunque… era un auto mágico, y si te desviabas, se corregía solo… —dijo justo antes de atropellar un cartel de alto.

—Creo que prefiero ir caminando… —dijo Hermione rápidamente, pidiendo que se detuviera.

—No te preocupes, no te preocupes —dijeron Fred y George al unísono con una sonrisa, y luego Fred aceleró aún más.

Hermione y Harry se apresuraron a ponerse los cinturones de seguridad.

——————————– —¿Qué estás haciendo?

¿No es mejor ponernos en un lugar seguro?

—preguntó Sirius mientras miraba a Natasha, que de vez en cuando se agachaba a recoger algo del suelo.

Mientras tanto, él observaba en todas direcciones mientras caminaban.

—Estoy siguiendo los rastros de Wanda —respondió Natasha, tomando un envoltorio de chocolate del suelo—.

Por aquí —dijo y siguió avanzando.

Sirius la siguió, algo asustado.

Entonces llegaron a una tienda de ropa, justo cuando Stephen, Wanda y Loki salían de ella, ahora vestidos con ropa cómoda.

—¿Nat también viniste a jugar?

—preguntó Wanda alegremente mientras se acercaba a Natasha con una sonrisa y le daba un abrazo.

—No.

Snape nos pidió que los sacáramos —respondió Natasha con una sonrisa mientras le revolvía el cabello a Wanda.

—Wanda usó toda su magia para crear esta simulación, así que estaremos encerrados aquí por al menos un par de días… o hasta que muramos todos —explicó Stephen rápidamente—.

Por cierto, no moriremos de verdad, pero la idiota lo hizo tan realista que será bastante doloroso.

—A se me olvidaba.

si, el mundo es ese.

pero versión zombie.

eso es todo — Recordó Stephen de avisar.

Natasha, al escuchar eso, se quedó congelada con la mano aún en la cabeza de Wanda.

Acto seguido, levantó ambas manos y empezó a pellizcarle las mejillas con furia.

—¡¿En qué estabas pensando?!

—gritó furiosa.

—¡Lho shientoo!

—gritó Wanda con la boca deformada por los pellizcos.

——————————– siganme en patreon/YoDarki no sean malos incluso si es el modo gratis me ayuda mucho.

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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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