Hechicero Supremo en Hogwarts - Capítulo 116
- Inicio
- Todas las novelas
- Hechicero Supremo en Hogwarts
- Capítulo 116 - 116 Una cita en el bosque prohibido
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
116: “Una cita en el bosque prohibido” 116: “Una cita en el bosque prohibido” Un par de capítulos tranquilos antes de volver al arco de los Juegos Mágicos.
¡Espero que les guste!
Si es así, dejen su voto o piedras de poder que siempre ayudan.
recuerden que en mi Patreon siempre subo 5 o más capítulos por semana.
—————— —Por cierto, ¿no se supone que tenía que estar entrenando para pelear contra un dragón?
—preguntó Stephen mientras estaba sentado al lado de Harry después de la presentación.
—¿No dijiste que los dragones no le harían daño?
—preguntó Hermione rápidamente.
—Estamos hablando de dragones libres o incluso de los que tenemos en el zoológico, los cuales son bastante mansos.
Pero, ¿crees que los dragones que seguramente trajeron de otro lugar, enjaulados y siempre vigilados por magos, estarán de buen ánimo para recibir a alguien?
—dijo Stephen con una sonrisa.
—Incluso Wanda es bastante violenta si la despiertan de mala manera —añadió, usando un ejemplo chistoso.
—Será mejor que busques algunos hechizos para cumplir lo que sea que te dicten.
Ah, por cierto, no lastimes a los dragones.
Ellos no tienen la culpa —dijo rápidamente Stephen antes de levantarse para ir a buscar a su hermosa novia, que justo estaba entrando.
—Será mejor que busquemos algún hechizo útil —dijo Hermione, empujando a Harry y Ron para que se levantaran y fueran a la biblioteca.
—No te preocupes, Harry, si un dragón te traga, le diremos a Tony que te cree partes robóticas —dijo Wanda, que pasaba detrás de ellos y escuchó la conversación.
—Gracias por tu apoyo —dijo Harry sarcásticamente, a lo que Wanda solo le dio una sonrisa antes de irse a buscar a Daphne.
—Entonces, hermosa dama, ¿qué opina de salir a caminar con este apuesto caballero?
—dijo Stephen, actuando galantemente frente a Fleur.
—Estaría encantada —respondió Fleur, imitando su tono noble.
Ambos sonrieron suavemente y salieron del comedor, dirigiéndose hacia el Bosque Prohibido.
—No se supone que este lugar es…
bueno, prohibido.
Por algo tiene ese nombre, ¿verdad?
—preguntó Fleur mientras seguía a Stephen, observando a su alrededor con interés.
—Sí, pero solo para los revoltosos.
Dumbledore nos permitió a mí y a algunos más entrar, ya que ayudamos a Hagrid a cuidar de las criaturas que viven aquí —explicó Stephen mientras guiaba el camino a una zona segura.
—Mmm, ya veo —dijo Fleur, siguiéndolo tranquilamente.
—Llegamos —anunció Stephen al atravesar una especie de barrera mágica.
Cuando Fleur dio un paso dentro, sintió que había entrado en otro mundo.
Había pequeños animales y criaturas mágicas jugando por todas partes.
Todo parecía vivir en armonía y felicidad.
—¡Wow!
Es tan hermoso —susurró Fleur, hipnotizada por el lugar.
—Obvio.
Yo fui quien creó este refugio para mis amigos —dijo Stephen con orgullo mientras algunas criaturas mágicas se acercaban a él, felices de verlo.
—¡Hola, amiguitos!
—dijo Fleur, agachándose para saludar a algunos Niffler.
—Oye, ten cuidado con ellos.
Son subordinados de Wanda, te robarán cualquier cosa que brille antes de que te des cuenta —advirtió Stephen, atrapando a uno que acababa de robarle la pulsera a Fleur sin que ella lo notara—.
Son como una mafia —bromeó mientras le devolvía la pulsera.
—Jaja, ¿y por qué son subordinados de Wanda?
—preguntó Fleur, intrigada.
—Un día estaba viendo documentales de Scamander y escuchó que los Niffler eran obligados a buscar cosas valiosas por magos oscuros.
Así que se escapó de casa por una semana y, cuando volvió, trajo decenas de ellos que había rescatado…
aunque no sé la historia completa —respondió Stephen, guiándola hacia la zona central del refugio.
—Ya veo…
—dijo Fleur, contenta de que los Niffler hubieran sido rescatados—.
Mmm, ¿eso es un Demiguise?
Son tan raros…
—murmuró cuando vio una criatura acercarse.
—Ah, él es Arkon.
Se convirtió en algo así como el jefe de este lugar —explicó Stephen mientras se acercaba a su viejo amigo—.
¡Hola, Ark!
Hace tiempo que no te veía —dijo, agachándose para estar a su altura.
Entonces, el pequeño hijo de Arkon salió de detrás de él.
—Oye, parece que estuviste ocupado.
¿Usaste tu poder para conquistar chicas?
—bromeó Stephen mientras sonreía y acariciaba la cabeza del hijo de Arkon.
—Tú…
usar…
poder —respondió Arkon con señas, mirando a Fleur detrás de Stephen.
Ella se acercó con una sonrisa para saludar a Arkon y a su hijo.
—Hola —dijo Fleur amablemente.
—Hermosa…
tú…
no —respondió Arkon, señalando a Stephen.
—¿Él puede hablar con señas?
¿Qué dijo?
—preguntó Fleur rápidamente.
—Dijo que hacemos una buena pareja —respondió Stephen con una sonrisa.
—Entonces, ¿hacemos nuestro picnic?
—preguntó Stephen, sacando una manta y extendiéndola en el suelo.
—¡Claro!
—respondió felizmente Fleur.
—¡Aaaah!
¡No se vale!
¡Nosotras íbamos a tener una cita aquí primero!
—se escuchó una voz que se acercaba a ellos.
Al darse la vuelta, vieron a Wanda seguida de Daphne.
—Está bien, Wanda.
Este lugar es grande, podemos buscar cualquier espacio —dijo Daphne con una sonrisa tranquila, deteniéndola y saludando a Stephen y Fleur.
—Ya que están aquí, ¿por qué no tenemos una cita doble?
Después de todo, nunca nos presentaron formalmente —propuso Fleur con una sonrisa suave, dirigiéndose a Daphne.
—A mí me parece bien —respondió Daphne rápidamente, mientras Wanda y Stephen se miraban, dándose cuenta de que ni siquiera les habían pedido su opinión.
Sin embargo, aceptaron fácilmente.
Los cuatro se sentaron y sacaron los bocadillos que habían traído, disfrutando de una conversación tranquila.
Mientras el hijo de Arkon se encariñaba con Fleur, Wanda tenía que compartir sus bocadillos con sus cómplices Niffler, que venían cada tanto en busca de comida.
—Todavía tengo las fotos de Stephen vestido de mujer cuando era niño —dijo Wanda, hojeando un álbum de fotos que había encontrado.
—¡Jajaja!
Sí, recuerdo ese día.
Justo llegamos para jugar con Stephen y todos quedamos sorprendidos.
Lo más gracioso fue que luego Richard, Ricky y Samuel terminaron igual —dijo Fleur, riéndose al recordar aquel momento con cariño.
—Ugh…
Eso me dejó un trauma.
No me lo recuerdes —dijo Stephen con una sonrisa, sacudiendo la cabeza en burla de sí mismo.
Mientras tanto, los animales a su alrededor observaban de vez en cuando en su dirección, sintiendo la alegría de los cuatro y haciendo que el ambiente del lugar se volviera aún más acogedor.
—Entonces, Wanda, asustada de que mi padre la echara cuando se la presenté, temblaba como un pequeño ciervo —dijo Daphne con cariño, mirando a Wanda.
—Ohh, ¿la Bruja Escarlata tenía miedo?
Eso es interesante —comentó Stephen con una sonrisa burlona.
—No eres quién para hablar.
Todavía te quedas congelado cuando mi padre te mira seriamente —soltó Fleur, riéndose de Stephen.
—Ja, el Hechicero Supremo…
—añadió Wanda con tono burlón.
—¿Qué es eso de Bruja Escarlata y Hechicero Supremo?
—preguntó Daphne, intrigada.
—Son títulos que tenemos por lo geniales que somos —respondió Wanda rápidamente con orgullo.
—Jaja, algo así.
Aunque creo que nuestros títulos ahora son diferentes aquí, ¿verdad?
—dijo Stephen con una sonrisa.
—Cierto.
Escuché sus títulos mientras caminaba por los pasillos.
El de Stephen era “Rey Oscuro” y el de Wanda era “Reina Roja”, ¿cierto?
—preguntó Fleur, sonriendo.
—Parece que subimos de rango.
Antes era príncipe —dijo Stephen con diversión.
—Daphne también tiene uno: “La Reina de Hielo” —comentó Wanda con una sonrisa, mirando a Daphne.
—Bueno, ese lo tengo desde el primer año —respondió Daphne tranquilamente.
En aquel tiempo, debido a su descontrol mágico, siempre tenía que mantener sus emociones a raya, por lo que su expresión solía ser estoica.
Ahora, gracias a la ayuda de Stephen para limpiar la maldición de ella y su hermana, podía mostrar sus emociones sin problema.
—Entonces, necesito obtener mi propio título —dijo Fleur con emoción.
—Bueno, Tony y Loki también lo están intentando, pero por ahora tienen los títulos de “Destructor de Habitaciones” y “El Gemelo Malvado” —dijo Wanda, riéndose de los apodos que les habían puesto.
Al ver la confusión de Fleur, Stephen tuvo que explicar: —Tony estaba experimentando en su cuarto y algo falló, haciendo estallar toda la habitación.
Ahora su cuarto está en el punto más alejado de los demás.
Aunque, pensándolo bien, tal vez ese era su plan desde el principio para tener su propio espacio —dijo, rascándose la barbilla.
—Y lo de Loki es porque terminó en Slytherin, la casa que las demás suelen considerar llena de gente malvada.
Pero eso es una tontería —agregó Stephen—.
Incluso en otras casas hubo seguidores de Voldemort.
El problema es que, como Voldemort era de Slytherin, tenía más contacto con ellos, por lo que la mayoría de sus seguidores venían de ahí.
—Bueno, creo que es hora de volver —dijo Stephen, notando que se hacía tarde.
—Sí, fue divertido —dijo Daphne.
—Tenemos que hacerlo más seguido —comentó Fleur con una sonrisa.
—Hagamos que los demás traigan a sus novias también —propuso Wanda con una sonrisa traviesa.
—Jaja, eso sería interesante —dijo Stephen mientras guardaba todo.
Los cuatro caminaron tranquilamente de regreso por el bosque, sonriendo en el camino.
…… Gracias por Leer Queridos lectores, Gracias por acompañarme en este viaje literario.
Si disfrutan de mi novela y desean seguir leyendo, los invito a apoyar mi trabajo a través de Patreon y Ko-fi.
Su contribución me permitirá continuar creando y compartiendo más capítulos emocionantes.
¡Espero contar con su apoyo y seguir brindándoles historias inolvidables!
ko-fi.com/yodarki https://www.patreon.com/c/YoDarki
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com