Hechicero Supremo en Hogwarts - Capítulo 158
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158: Los Gladiadores Virtuales P2 158: Los Gladiadores Virtuales P2 Los Gladiadores Virtuales P2 Mientras todos estaban expectantes, una cuenta regresiva apareció sobre ellos.
Fred y George sacaron sus espadas duales y se prepararon para la batalla.
“¡3… 2… 1…!
“gritó Jordan con emoción”.
¡Comienza la batalla!
Los espectadores apenas pudieron reaccionar antes de que Fred y George se impulsaran hacia adelante, desapareciendo casi por completo de la vista humana.
Su velocidad era imposible para cualquier mago ordinario, dejando tras de sí una explosión de energía mágica.
En un instante, ambos chocaron sus espadas con una fuerza que resonó en toda la arena.
“¡¿Qué fue eso?!
“exclamó Jordan”.
¡Usaron Bombarda en sus propios pies y espaldas para impulsarse a esa velocidad!
Mientras tanto, los gemelos intercambiaban golpes a una velocidad asombrosa.
Cada tajo era esquivado por el otro con una precisión milimétrica, contraatacando al instante.
Parecía un empate perfecto… hasta que Fred cambió repentinamente una de sus espadas por su varita y la apuntó directamente al rostro de George.
“¡Bombarda!
George reaccionó en el último segundo, soltando una de sus espadas y desviando la muñeca de Fred con el empeine de su mano.
El hechizo salió disparado hacia las gradas, pero un muro invisible detuvo la explosión justo a tiempo.
Sin perder tiempo, George levantó su espada restante y la lanzó con velocidad mortal hacia el pecho de Fred.
Este, en una maniobra rápida, invirtió el agarre de su espada, sosteniéndola boca abajo para desviar el ataque.
Luego, aprovechó el impulso para patear el pecho de George y ganar distancia, dando una voltereta hacia atrás.
George, tambaleándose por la patada, lanzó su espada en un último intento por alcanzarlo.
Fred, aún en el aire, tocó el suelo con su varita.
“¡Protego!
Un muro se alzó justo a tiempo, deteniendo la espada en seco.
El silencio se apoderó de la arena.
Todo había sucedido en cuestión de segundos, y ni siquiera los espectadores podían reaccionar lo suficientemente rápido para procesar los movimientos de los gemelos.
“¡Eso fue un fabuloso primer contacto!
“gritó Jordan, sacudiendo a la multitud de su asombro.
“¡¡Woooow!!
“¡¡Eso fue genial!!
Las gradas estallaron en vítores, con la gente agitando sus pancartas con aún más emoción.
En la arena, Fred y George se miraron con la misma sonrisa astuta.
“Parece que has estado entrenando, hermanito “comentó Fred, haciendo aparecer otra espada en su mano mientras guardaba su varita.
“Obviamente.
Cuando supe que pelearía contra ti, me preparé “respondió George, sosteniendo su espada y su varita al mismo tiempo.
Ese detalle llamó la atención de Fred.
Su hermano había cambiado su estilo de combate solo para enfrentarlo.
Sin embargo, en lugar de preocuparse, sonrió con confianza.
“Entonces espero que tengamos una pelea fabulosa “dijo antes de impulsarse hacia adelante con la fuerza de sus piernas.
George levantó su varita y conjuró una ráfaga de hechizos sin dudarlo.
“¡Glacius!
¡Bombarda!
¡Desmaius!¡Glacius!
¡Bombarda!
Fred no intentó esquivarlos.
En cambio, cortó los hechizos con su espada mientras seguía avanzando… hasta que notó la sonrisa de su hermano.
Era la misma sonrisa que ponían cuando una de sus bromas salía a la perfección.
Cuando llegó a su rango, George levantó su espada con una sola mano y la bajó con un golpe brutal.
Fred reaccionó al instante, cruzando ambas espadas para bloquear el ataque y preparando mentalmente un contraataque con su varita.
Entonces lo vio.
Las hojas de sus espadas se quebraban.
El filo de la espada de George estaba a punto de partirlo en dos.
Su mente entró en un estado de hiperconcentración.
Todo pareció moverse en cámara lenta mientras soltaba una de sus espadas y sacaba su varita.
“¡Bombarda Máxima!
La explosión lo lanzó por los aires, alejándolo del peligro a costa de recibir el impacto en su propio cuerpo.
Cuando aterrizó, su pecho estaba cubierto de marcas rojas ardientes, la representación del daño en el mundo virtual.
Respiraba con dificultad, pero todavía podía pelear.
George tampoco salió ileso.
Estaba visiblemente herido y su expresión era de puro enojo.
“¡Oye, eso es trampa!
“espetó con frustración.
“¡Claro que no!
“replicó Fred, masajeándose el pecho con una mueca de dolor.
Aunque el daño en el juego estaba reducido, seguía doliendo lo suficiente como para impedir que la pelea fuera demasiado fácil.
“¡Juez!
“gritaron ambos al mismo tiempo.
La tribuna estaba completamente sorprendida por el espectáculo.
Jordan miró rápidamente en dirección a Stephen, quien simplemente se encogió de hombros.
“¿Metis?
“preguntó Jordan, pidiendo ayuda.
La pequeña de cabello verde apareció de inmediato.
“La arena no tiene reglas.
Mientras el peleador siga en pie, puede continuar luchando, a menos que se rinda “respondió con rapidez antes de desaparecer.
Todos escucharon sus palabras con atención y de inmediato volvieron la mirada hacia los gemelos.
“Ya la escuchaste “dijo Fred, sacando su varita ahora que sus espadas estaban destruidas.
“Tsk… da igual.
Solo tengo que vencerte “gruñó George.
“Espera “dijo Fred de repente.
“¿Qué?
“preguntó George con el ceño fruncido.
“¿Cómo destruiste mis espadas?
George sonrió con malicia.
“Te lo diré solo porque ya no las tienes “dijo con satisfacción”.
Fue cuando cortaste mis Glacius y mis Bombarda.
Fred lo comprendió al instante.
En la tribuna, la mayoría no entendía a qué se referían.
Jordan, notando la confusión general, volvió a mirar a Stephen.
El ex hechicero suspiró y se acercó para sentarse junto a él.
Mientras tanto, los gemelos “amablemente” pausaron la pelea, aunque en realidad parecían estar aprovechando para recuperar el aliento.
Todo estaba fríamente calculado.
“Primero, utilizo el calor mágico para elevar la temperatura de la espada de forma rápida e intensa.
Esto hace que el metal se expanda, debilitando su estructura interna al generar tensiones.
Luego, aplico hielo mágico para enfriarla abruptamente.
Este choque térmico puede causar fracturas en el metal, ya que el cambio extremo de temperatura genera tensiones adicionales.
Es como si obligaras al metal a ‘estresarse’ tanto que pierde su cohesión… Finalmente, una vez debilitada por las tensiones internas y las grietas generadas, aplico un golpe bien calculado en el punto más vulnerable, asegurando que la espada se rompa.” Stephen explicó con una mirada impasible, como si estuviera dando una clase magistral.
Jordan tuvo que contener la risa al ver la expresión de su compañero.
“¡Ya lo escucharon!” “exclamó Jordan, aunque en realidad no había entendido mucho.
Lo único claro era que su método de calentar y enfriar el metal había roto ambas espadas”.
“Sería genial que te quedaras a explicar algunas cosas, porque claramente no entendemos nada.” Stephen sonrió tranquilamente.
“Está bien.” Pero su expresión cambió levemente mientras observaba a los gemelos.
“Por cierto, los dos aprovecharon para descansar mientras explicaba.
Seguramente ese fue su plan desde el principio.” Todos giraron la cabeza hacia Fred y George, quienes, sin perder tiempo, se pusieron en guardia, listos para continuar la pelea.
“¡Allá voy!” “gritó Fred, alzando su varita”.
“¡Fiendfyre!” De la punta de su varita emergió un torbellino de llamas vivas que, en segundos, tomó la forma de un gigantesco dragón de fuego.
“¡Ah, sí!” “George no se quedó atrás”.
“¡Fiendfyre!” Otro dragón de fuego nació frente a él, rugiendo con intensidad antes de lanzarse contra el de su hermano.
El calor del choque se hizo sentir incluso a través de los escudos invisibles que protegían la arena.
“Oye, oye, oye… ¿se puede usar magia oscura aquí?” “preguntó Jordan, alarmado.
Stephen asintió con tranquilidad.
“Sí.
Excepto la magia oscura que afecta la mente de las personas, el resto solo se considera oscura por su poder destructivo y descontrol.
En el caso de Fiendfyre, es un hechizo extremadamente poderoso, pero fácil de perder el control.
Aunque, en este caso, ese problema podría no existir…” “¿Por qué?
¿Por qué es un juego?” Stephen negó con la cabeza.
“No.
Aunque este sea un juego, el realismo es el mismo que en la vida real.
Fiendfyre tiene vida propia y responde al miedo de su invocador.
Si alguien tiene siquiera una pizca de miedo, perderá el control del hechizo, incluso si no lo sabe conscientemente.
Pero aquí, donde no hay riesgo real de morir, ese miedo desaparece instintivamente.” Mientras ambos dragones de fuego se enzarzaban en un feroz combate en el centro de la arena, Stephen notó algo curioso.
Fred, de vez en cuando, soltaba el control de su dragón para lanzarse barro encima.
Instantes que George aprovechaba para ganar ventaja.
Stephen sonrió de lado.
“A veces, perder el miedo a la muerte termina siendo un arma letal.” “¿Qué?” “preguntó Jordan.
Antes de que pudiera obtener respuesta, el dragón de George logró dominar al de Fred y lo lanzó contra su invocador.
George sonrió, creyendo que la pelea estaba decidida.
Entonces, para sorpresa de todos, Fred emergió del fuego, su cuerpo cubierto de fango carbonizado y marcas de quemaduras virtuales.
Aunque su varita estaba deformada por el calor, conjuró un hechizo en su muñeca, transformando una pulsera de hierro en una daga que lanzó directo al pecho de George.
George intentó bloquearla, pero Fred, con la última astilla carbonizada de su varita, lanzó un hechizo que impactó la daga en el aire.
La daga se dividió en varias.
Y mientras avanzaban, se multiplicaron.
Una lluvia de dagas cayó sobre George, quien apenas pudo defenderse de una docena antes de ser alcanzado por el resto.
“Parece que tendremos que volver a los juegos donde, si te distraes, te golpeo.” “dijo Stephen, mientras Jordan temblaba ligeramente.
Entonces, George cayó al suelo… …y Fred también.
Ambos cayeron casi al mismo tiempo.
La multitud quedó en silencio.
Todos miraron expectantes a Jordan y Stephen.
Jordan buscó ayuda con la mirada.
Stephen suspiró.
“Metis.” La pequeña de cabello verde apareció de inmediato.
Varias pantallas se desplegaron, mostrando comparaciones en cámara lenta.
Se reveló la respuesta.
George tocó el suelo… …un microsegundo antes que Fred.
“¡El ganador es Fred!” “gritó Jordan.
Las gradas estallaron en vítores y aplausos.
George y Fred reaparecieron en la arena, restaurados.
“¡Eso no es justo!” “se quejó George.
Fred sonrió con satisfacción.
“Bueno, hermanito… como dijo Metis, no hay reglas.
Y Stephen siempre te dijo que nunca bajes la guardia.” “Entonces, dejemos que nuestros dos geniales competidores descansen mientras damos la bienvenida a los nuevos peleadores.” “anunció Jordan”.
“¡Que pasen al coliseo nuestros próximos competidores!
Y, para sorpresa de todos… ¡también son gemelos!
¡Denle la bienvenida a los Mini Gemelos Flamel!” De inmediato, Tony y Loki entraron con caras de fastidio.
“Oye, ¡no hace falta agregar el ‘mini’!” “se quejó Tony.
“Lo siento, pero ya tenemos unos gemelos Flamel mayores.” “respondió Jordan con una sonrisa.
“Tsk.
Lo que sea.” “bufó Loki, mientras fijaba su mirada en Tony.
“Es hora de demostrar quién es el mejor de verdad… con nuestras habilidades originales, no las de este mundo.” Ambos siempre habían discutido sobre qué era superior: la magia o la tecnología.
Así que Wanda, como siempre, los había manipulado para que se enfrentaran de una vez por todas.
Magia asgardiana contra tecnología Stark.
El coliseo rugió en anticipación.
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