Hechicero Supremo en Hogwarts - Capítulo 188
- Inicio
- Todas las novelas
- Hechicero Supremo en Hogwarts
- Capítulo 188 - 188 Una vista al futuro SS
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
188: Una vista al futuro SS 188: Una vista al futuro SS Una vista al futuro SS En una hermosa mansión, situada en la isla más exclusiva, segura y a la vez…
peligrosa del mundo.
¿Peligrosa por qué?, te estarás preguntando.
Bueno, la respuesta es bastante sencilla: peligrosa para cualquier idiota que se atreva a acercarse con malas intenciones.
Después de todo, las personas que viven en esa isla son algunas de las diez más poderosas del planeta.
Y eso contando solo a los activos.
Si incluyéramos a los ancianos que no salen de sus casas ni para ir a la tienda mágica, podrías decir que ahí viven fácilmente las veinte personas más poderosas del mundo… o tal vez más.
Diez de esas veinte pertenecen a la misma familia, por cierto.
Y son los dueños de la isla.
Pero tranquilo, en días normales no son peligrosos…
más o menos.
Bueno, sí son peligrosos, pero entre ellos.
Como una cena navideña con armas mágicas.
En fin.
Vamos a la mansión, justo en el centro de la isla, donde una reunión interesante (léase: caótica) está teniendo lugar.
“¿Qué estás haciendo?
“preguntó Stephen, mirando a Wanda con esa expresión de “quiero ayudarte, pero no sé si necesitas un psicólogo o un exorcista”.
“Aquí está Stephen Flamel, director de la famosa escuela Hogwarts, el top 2 justo después de su hermosa y poderosa hermana Wanda…
Antes de que Wanda continuara su extraño monólogo que parecía la presentación de una novela barata, Stephen le dio un golpe en la cabeza.
“Ponte seria, idiota.
Estamos teniendo una reunión importante “dijo, con el tono de quien ya perdió la fe en la humanidad.
“Tsk.
Es una tonta reunión creada por un tonto…
con preocupaciones tontas “replicó Wanda, sentándose en su lugar como si la hubieran obligado a asistir a misa.
Mientras tanto, los demás hermanos ya estaban en sus posiciones habituales, esperando saber por qué demonios Stephen los había convocado cuando todos claramente tenían cosas más importantes que hacer.
“Sabes que somos personas ocupadas, ¿verdad?
“dijo Tony.
“No mientas.
Estás haciendo lo de siempre: dejando todas tus tareas a tu asistente mientras tú sigues creando cosas raras “le soltó Stephen, con fastidio.
“¡Pero mis inventos mantienen a flote la empresa familiar!…
¿O no?
“respondió Tony rápidamente, a la defensiva”.
Empresa que, por cierto, ustedes me lanzaron encima sin preguntar.” “Tan ruidoso como siempre.
Si eres tan débil, ¿por qué no me dejas manejarla a mí?
Obviamente, tendrás que pedírmelo de rodillas “dijo Loki con su clásica sonrisa de superioridad.
“¿Tener un trabajo?
Por favor.
Ser el ama de casa te queda mejor “disparó Tony con sarcasmo.
“¿Para qué necesito trabajar si tenemos un esclavo que nos sigue generando ingresos mientras yo juego con mi hijo?
“contestó Loki burlón.
Después de tantos años, ya sabía cómo defenderse verbalmente de Tony… aunque el intercambio de insultos era una tradición familiar.
“Claro que sí, Dios de las amas de casa “añadió Tony.
“Si seguimos así, Stephen no llegará al punto nunca “interrumpió Natasha con voz firme, al ver que la discusión se iba a pique otra vez”.
Por cierto, ¿qué le pasa a él?
“preguntó, señalando a Harry, que estaba literalmente desparramado sobre la mesa.
Al sentir todas las miradas, Harry levantó la cabeza con expresión derrotada.
“Hermione me mandó a dormir al sofá… otra vez.
Mi espalda lo odia.” “¿Qué rompiste esta vez?
“preguntó Stephen, ya resignado.
“Obviamente hiciste algo “dijo Wanda.
“Pobre Hermione “añadió Natasha.
“Es la quinta vez este mes.
¡Nuevo récord!
“celebró Tony.
“Qué idiota “murmuró Loki, como quien respira.
“¡Oigan!
¡No fue mi culpa!
Esta vez fue Lily “se defendió Harry rápidamente”.
Le estaba enseñando a volar la escoba…
dentro de la casa, y…
No necesitó terminar.
Todos entendieron que algo se rompió.
“Ooou…
“Sí fue tu culpa.
“Echarle la culpa a la niña… despreciable.
“Sí.
Justificación suficiente para el sofá.
“Idiota.
“Ya está bien.
No insulten al pobre tonto “intervino Stephen, tratando de salvar lo insalvable”.
Es obvio que Harry quiere ser un buen padre, y como nunca tuvo una figura paterna, pues se comporta como un niño con su hija… para equilibrar.
“¿Por cierto, qué rompieron esta vez?
“Mi medalla de Merlín “confesó Harry con vergüenza.
“¿¡Cómo demonios rompes una medalla jugando con una escoba!?
“exclamó Stephen, horrorizado.
“Espera, ¿no estaba encantada con barreras para que no se pudiera romper?
“preguntó Natasha, confundida.
“Bueno…
Lily iba a estrellarse contra la chimenea, así que usé magia para convertir lo más cercano en una almohada.
Rompí la barrera…
y la medalla…
cambió de forma…
para siempre “dijo Harry, rascándose la barbilla.
“Woooaa “Wanda se rió, sorprendida.
“Rompiste con facilidad la barrera que tanto trabajo le costó a Hermione crear… Entiendo su enojo.
No fue por la medalla “dijo Tony, pensativo.
“Bueno, sin importar qué hiciste, sigue siendo totalmente tu culpa “dijo Natasha.
“Idiota “remató Loki, como si fuera su única línea.
“¿Puedes decir otra palabra?
¿O es que no aprendiste el idioma en todos estos años?
“se quejó Tony, molesto.
“¡Ya basta!
Nos estamos saliendo del tema.
¡Volvamos a la reunión!
“ordenó Stephen, intentando recuperar el control.
“Cierto.
Ahora, ¿por qué tenemos otra estúpida reunión?
“bufó Wanda.
“Bueno, más o menos creo saber por qué el más quejica de nosotros nos convocó otra vez “dijo Tony.
“Tienes razón.
Se acerca la fecha “agregó Natasha, y todos miraron a Stephen como si esperaran una excusa creativa.
“¡No me miren así!
Mis quejas son plausibles.
Ya tengo a la primera generación en Hogwarts, ¡y la única razón por la que no los expulsaron fue por la abuela!
Por eso, ¡la segunda generación tiene prohibido inscribirse!
“Que los llames “primera” o “segunda” generación suena raro.
Son tus sobrinos, Stephen “dijo Natasha.
“Mi pequeña Sunny es buena.
Y Pietro seguramente se divertirá en Hogwarts “opinó Wanda, sonriente.
“¡Cállate!
Sunny es igualita a ti.
Y cuando se junta con Lyra y James, terminan causando desastres.
La última vez había un hipogrifo comiendo en el comedor.
¡CON LOS ALUMNOS!
“gritó Stephen.
“Conociendo a James, seguro lo arrastraron al desastre “dijo Harry con una sonrisa nostálgica.
Su hijo mayor era un reflejo de él cuando estaba con sus primos.
“Ya sabes cómo terminan siempre estas reuniones: la abuela aparecerá, defenderá a los pequeños demonios, y tú terminarás aceptándolos en Hogwarts.
¿Para qué te quejas?
“concluyó Tony con una sonrisa burlona.
“Efectivamente “dijo Natasha, asintiendo con expresión neutral.
“Bien, reunión terminada “añadió Wanda con una sonrisa triunfal, levantándose de su asiento.
“¡Quieta ahí!
¡Todavía no termino nada!
“Stephen la detuvo, claramente molesto.
Sobre todo porque, muy en el fondo… sus hermanos tenían razón.
“¿Y qué me dices de Abby?
Aunque sea tu hija, estoy segura de que se mete en problemas “añadió Wanda, cruzándose de brazos con picardía.
De inmediato, todos los presentes giraron la cabeza hacia ella con una sincronización tan perfecta que parecía coreografiada.
Sus tíos la conocían demasiado bien.
Y también sabían quién era su peor influencia.
“Todos sabemos que la única que la mete en problemas… eres tú “dijeron todos al unísono, con una mezcla de resignación y burla.
“Jajaja… “Wanda soltó una risita culpable”.
Touché.
“Te quejas de nuestros hijos, pero tienes a la idiota en Hogwarts “dijo Loki, señalando con a Wanda.
“¿¡Y qué quieres!?
¿Que la deje suelta por el mundo?
“preguntó Tony, llevándose la mano al pecho como si estuviera indignado”.
¿Te la imaginas sin supervisión?
Sería como soltar a un dragón con jetpack en una guardería.” “¡Oigan!
“protestó Wanda, pero sin mucha convicción.
“En todo caso “intervino Loki, con aire de superioridad”, estoy seguro de que Scorpius sabrá comportarse.
Después de todo, fue criado por mí.
No será igual de escandaloso que sus… primos.
Todos alzaron las cejas.
Ojos en blanco.
Resoplidos.
Silencio incómodo.
“Tu hijo fue el que, junto con Albus y Pietro, viajó al pasado la primera vez “le recordó Stephen con una mirada severa.
“… Astoria es la que se encarga de criarlo, ¿ok?
“replicó Loki, girando los ojos con rapidez para no cruzar la mirada de nadie.
“Sigh… Canis, Albus, Pietro, Scorpius… bueno, también está Rose, la hermana gemela de Albus, pero ella no me preocupa.
Es igualita a su madre “dijo Stephen, haciendo una lista mental”.
Me preocupan los varones, que son una copia descarada de sus padres.” “Bueno… Canis… “Natasha suspiró”.
Sabes que no voy a defender a mi hijo.
Todos sabemos que heredó la personalidad de Sirius… y mis puños.” “Tienes razón “agregó Harry, frotándose la nuca”.
Rose fue la que me delató con Hermione, así que definitivamente es como su madre.
Pero Albus estará bien.
Probablemente.” “Scorpius estará bien, siempre y cuando no se junte con sus hijos “remarcó Loki, mirando con sospecha a Wanda y Harry.
“Será divertido… “dijo Tony, con una sonrisa de esas que anticipan el caos”.
Cuando Tony Jr., Rosie, Lily, George y Fred entren a Hogwarts… ahí sí voy a disfrutar verte quedarte calvo.” “Ugh… “Stephen emitió un gemido de dolor existencial.
Acababa de enfrentarse a una verdad que ni toda su magia podía borrar: la segunda generación era caótica… Pero la tercera…
¡Eran los malditos dioses de la destrucción!
Y lo peor de todo: su propia hija era la líder de esa pandilla.
Apenas tenían seis años, pero…
¡Eran como una bomba mágica con patas y sin botón de apagado!
Antes de que pudiera seguir sumido en su espiral de desesperación, una explosión retumbó en la cercania, sacándolo bruscamente de sus pensamientos.
Todos se levantaron al instante, intercambiando miradas de alarma.
“…¿Otra vez?
“dijo Tony con una sonrisa.
“Espero que esta vez no sea otro hipogrifo en el jacuzzi… “murmuró Stephen mientras pasaban por el portal que abrió.
Lo primero que hicieron apenas cruzar al otro lado fue observar con atención los alrededores.
El humo llenaba la sala como si alguien hubiera intentado cocinar…
con dinamita.
Los niños, al ver a los adultos aparecer en medio del caos, abrieron los ojos como si hubieran visto al mismísimo Voldemort con pantuflas de conejo.
“¡¡CORRAN!!
“gritó Sunny, la hija mayor de Wanda.
Y como si ella fuera una alarma de incendio, los demás se dispersaron en todas direcciones como cucarachas al encender la luz.
Era como ver a los hijos de una acromántula huyendo de su madre.
Pero algunos no tuvieron tanta suerte.
Abby, Lyra, Rose y Hugo (el hijo de Ron, que había venido a jugar con Albus) se quedaron congelados como estatuas, atrapados entre la culpa y el “si me muevo, me descubren”.
Rosie, de seis años, y Lily, que iba justo detrás, ya estaban a medio salto por la ventana cuando unas cadenas mágicas las atraparon en el aire como si fueran ranas escapando del caldero.
Antony Jr., de la misma edad, que había tenido la genial idea de esconderse bajo la mesa, fue arrastrado por los pies como si la casa misma lo castigara.
Pietro y Canis se metieron en la chimenea, cubriéndose de hollín como si eso los hiciera invisibles.
Olvidaron, por supuesto, que era una chimenea mágica.
No usaba leña.
Ni tenía sentido que estuviera prendida.
Fueron atrapados igual.
Con hollín.
Y cara de tontos.
Scorpius estaba a punto de correr… pero vio la mirada de su padre y se congeló.
Literalmente se rindió antes de empezar y caminó hacia sus tíos con una sonrisa forzada, como diciendo “no valía la pena intentarlo”.
Sunny, por su parte, ya casi alcanzaba la puerta cuando vio venir una cadena.
Como buena hermana mayor con complejo de villana secundaria, empujó al que tenía más cerca, Albus.
“¡Todo sea por el equipo!
“gritó… justo antes de ser atrapada también por otra cadena que la dejó colgando de cabeza como un murciélago arrepentido.
Mientras tanto, James aparecía recién secándose las manos, con expresión de quien acababa de salir del baño.
Vio una cadena ir hacia él.
Puso cara de “¿otra vez?”.
Y simplemente se dejó atrapar como si fuera rutina de los miércoles.
Minutos después… Todos los niños estaban en fila, de rodillas, manos arriba como si hubieran sido atrapados en plena fuga de Azkaban.
Los adultos estaban sentados no muy lejos, riendo sin disimulo, como si hubieran pagado entrada para ver ese espectáculo.
Todos… menos Stephen.
Él estaba de pie.
Frente a los niños.
Con expresión de juicio final.
“¿Alguien puede explicarme qué pasó aquí?
“preguntó, señalando el lugar donde debería estar el televisor, que tuvo que ser retirado porque seguía echando humo.
Literalmente.
Los niños se miraron entre ellos.
El pacto era claro: nadie hablaba.
Unión.
Hermandad.
Lealtad absoluta.
Duró tres segundos.
“Fue Sunny “dijo Abby con total calma y seriedad, como quien informa que va a llover.
Rose asintió al instante, dejando claro que si Abby no hablaba, ella lo habría hecho.
“¡¡TRAIDORAS!!
¡Topos!
¡Y en nuestra propia familia!
¡Deberían estar en Slytherin, no en Ravenclaw y Gryffindor!
“exclamó Sunny, dolida.
“¡Es cierto!
Fue Sunny “añadió Albus con una expresión que decía “yo nunca olvido””.
Dijo que destruir cosas era divertido.
Y que lo volvería a hacer.
“Tú seguro vas a Slytherin “le espetó Sunny con rencor.
Albus se encogió de hombros.
“¿Y?
Slytherin no es tan malo.
“Mi padre fue a Slytherin “dijo Scorpius con una sonrisa orgullosa, como si fuera un título nobiliario.
“Yo solo fui al baño… “agregó James, todavía con las manos levantadas.
Y así, con humo en el aire, niños castigados y adultos riendo sin remordimientos, terminó otro día absolutamente normal en la familia Flamel.
Un feliz, caótico, mágico y completamente interesante día en la familia más explosiva del mundo mágico.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com