Heredero de la sombras - Capítulo 21
- Inicio
- Todas las novelas
- Heredero de la sombras
- Capítulo 21 - 21 CAPÍTULO 21 — El Llamado del Alto Mando
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
21: CAPÍTULO 21 — El Llamado del Alto Mando 21: CAPÍTULO 21 — El Llamado del Alto Mando El amanecer apenas teñía de naranja los muros de Orlan cuando un estruendo cortó el silencio del campus.
No fue un ataque, ni un pulso energético, ni un grito.
Fue el sonido de un motor antigravitacional aterrizando en el patio principal.
Los estudiantes se asomaron por las ventanas.
Los instructores de Orlan dejaron lo que estaban haciendo.
Hasta los estudiantes élite de la Academia Militar Mundial tensaron la postura de inmediato.
Una nave negra, marcada con el emblema del Ejército Mundial —una esfera rodeada por tres anillos entrelazados— descendió lentamente hasta tocar el suelo.
De la nave bajó un hombre que parecía demasiado grande para su uniforme.
Su presencia llenaba todo el espacio, no por su tamaño, sino por la presión militar que irradiaba.
Era un comandante de alto rango, portando una capa corta roja que solo el alto mando podía utilizar.
Valen Aerhart llegó al patio acompañado por sus estudiantes.
Su expresión, habitualmente glacial, se endureció.
—Comandante Lofren —saludó, inclinando apenas la cabeza.
El comandante no devolvió el gesto.
—Instructor Aerhart.
Tenemos un problema mayor del que se informa en sus reportes.
Gael, que observaba desde un pasillo elevado junto a Max y Laly, sintió cómo el aire se tensaba.
Max tragó saliva.
Laly frunció el ceño.
El comandante caminó hasta quedar frente a Aerhart.
—Un estudiante bajo su supervisión murió durante la misión —dijo con voz grave—.
Eso cambia la naturaleza del incidente.
Aerhart mantuvo la postura recta.
—La criatura responsable fue eliminada.
Estoy en proceso de— —De nada —interrumpió Lofren—.
Ya no es un asunto menor.
El Ejército Mundial ha detectado movimientos peligrosos en varios sectores planetarios.
Y la criatura que eliminaste era solo un indicio… no el problema.
Los estudiantes élite intercambiaron miradas tensas.
El comandante continuó: —Se sospecha que habitantes de otros planetas están intentando expandirse hacia territorios que no les pertenecen.
Podrían estar compitiendo con la Tierra por recursos dimensionales.
Un silencio helado recorrió Orlan.
—Eso significa —dijo Aerhart lentamente— que este ataque… —…pudo ser una prueba —terminó el comandante—.
O un mensaje.
A Gael se le heló la sangre.
La criatura no había venido por Orlan.
Había venido por él.
Pero nadie lo sabía.
Laly apretó el brazo de Gael, como si pudiera sentir su tensión interna.
El comandante levantó una mano y dos soldados del Ejército Mundial descendieron de la nave.
Sus uniformes negros y dorados parecían más armaduras que ropa.
Sus visores no dejaban ver sus ojos.
Eran auténticos soldados, no estudiantes.
—Instructor Aerhart, debe retirarse inmediatamente y regresar a la Academia Militar.
No podemos permitir que un activo de su nivel se quede en una institución secundaria mientras el mundo enfrenta una posible amenaza interestelar.
Los estudiantes élite se tensaron.
—¿Qué hay de la anomalía?
—preguntó Aerhart.
—Se cerrará la investigación —respondió el comandante—.
Dejaremos dos guardias del Ejército Mundial en Orlan para vigilar cualquier irregularidad.
Si algo ocurre, ellos informarán directamente al alto mando.
Los guardias dieron un paso al frente, rígidos, silenciosos, intimidantes.
—Los estudiantes de Orlan continuarán sus entrenamientos como siempre —añadió el comandante—.
La Tierra necesita magos, guerreros y canalizadores fuertes.
Suspender su formación sería abrir la puerta a nuestros enemigos externos.
Aerhart apretó los dientes, no por desacuerdo… sino por frustración.
—Obedezco la orden —dijo finalmente.
Laly exhaló un suspiro que no sabía que estaba conteniendo.
Max se dejó caer contra la pared, aliviado pero nervioso.
Gael solo observó.
Por un instante, creyó sentir la sombra vibrar bajo sus pies.
No de peligro… sino de expectativa.
El comandante miró a Orlan una última vez.
—Prepárense.
El conflicto que se aproxima será distinto a todo lo que este planeta ha enfrentado.
Y cualquier estudiante con potencial destacable podría ser llamado en cualquier momento.
Sus ojos se posaron sobre los edificios, como si buscara algo.
Algo específico.
Algo que no veía… pero intuía.
Gael sintió el corazón detenerse un segundo.
Luego el comandante subió a la nave.
Los motores rugieron.
La Academia Militar Mundial se reunió junto a Aerhart.
Y en cuestión de minutos, la nave se elevó y desapareció entre las nubes.
Quedaron atrás solo los dos guardias del Ejército Mundial.
Y una Academia entera… intentando seguir con su día normal.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com