Heredero de la sombras - Capítulo 27
- Inicio
- Todas las novelas
- Heredero de la sombras
- Capítulo 27 - 27 CAPÍTULO 27 — Lo que No Puede Ignorar
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
27: CAPÍTULO 27 — Lo que No Puede Ignorar 27: CAPÍTULO 27 — Lo que No Puede Ignorar Las clases continuaron como si nada hubiese pasado, pero el rumor ya se había extendido por los pasillos: —¿Viste lo que mostró el lector?
—Ni siquiera tenía color.
—“No clasificado”… ¿qué significa eso?
—Gael siempre ha sido raro, pero eso fue extraño incluso para él.
Gael caminaba sin apuro hacia los dormitorios, intentando ignorar las miradas curiosas.
Max iba a su lado, más serio de lo normal.
—No les hagas caso —dijo Max—.
No saben nada.
Gael no respondió.
La vibración interna seguía allí, como un latido que no le pertenecía.
Cuando subieron las escaleras del edificio principal, encontraron a Laly esperándolos en el pasillo.
Brazos cruzados.
Postura firme.
Mirada intensa.
Gael supo de inmediato: Ella ya se había enterado.
—Max, ve adelantando —dijo Laly sin apartar la vista de Gael.
Max dudó.
Gael asintió.
—Está bien.
Voy luego.
Cuando Max se alejó, Laly dio un paso al frente.
—¿Qué fue eso?
—preguntó, sin rodeos.
Gael parpadeó.
—¿Qué cosa?
—Lo que pasó en la clase de Nimrael —respondió ella—.
El lector detectó tu energía y dijo “no clasificada”.
Gael… eso no es normal.
Gael respiró hondo.
—No sé qué fue.
Solo liberé una pizca de mi energía, como pidió el profesor.
—Una pizca —repitió ella—.
Y aun así el sensor se confundió.
¿No te das cuenta de lo grave que es eso?
Gael guardó silencio.
Laly apretó la mandíbula.
—Cuando éramos niños, podía sentir tus emociones cuando entrenábamos.
Todo era claro: enojo, cansancio, tensión.
Pero ahora… —lo señaló— siento algo distinto.
Como si hubiese algo más dentro de ti.
Algo que antes no estaba.
Gael bajó la mirada.
—No quiero preocuparte.
—Gael, ¡ya estoy preocupada!
—dijo ella, levantando un poco la voz antes de controlarse—.
Desde que despertaste tu energía… has cambiado.
No mucho, pero lo suficiente para que yo lo note.
Gael no sabía qué responder.
Laly continuó, más suave, pero firme: —Y cuando esa criatura apareció cerca de los dormitorios, también sentí algo raro.
Algo parecido a lo que noto en ti ahora.
Gael abrió los ojos ligeramente.
—¿Qué estás diciendo?
Laly tragó saliva.
—No lo sé.
No puedo identificarlo.
Pero no es energía común.
No es Ki.
No es magia.
No es nada que haya sentido en humanos.
Sus palabras lo golpearon más fuerte que cualquier golpe físico.
Por primera vez en mucho tiempo… Gael sintió miedo.
No por él.
Por que Laly lo descubriera… antes de que él mismo supiera qué era realmente.
—Gael —dijo ella, más suave—.
No quiero que me mientas.
No quiero quedarme afuera de esto.
Si estás cambiando… si algo está despertando en ti… tienes que decírmelo.
Gael levantó la mirada.
Por un segundo, pensó en contarle del sistema.
De la vibración interna.
De la energía inidentificable.
Pero el sistema reaccionó antes: [Información bloqueada.] [Nivel insuficiente para revelar.] Gael apretó los dientes sin querer.
Laly dio otro paso hacia él, con los ojos brillando de preocupación sincera.
—No quiero perderte, ¿entiendes?
—susurró—.
Tú eres mi hermano.
No importa si no compartimos sangre.
Yo… no puedo volver a vivir algo como el pasado.
Gael sintió un nudo en la garganta.
Y, por primera vez, Laly bajó la mirada.
—Solo dime… —dijo en voz baja— que estás bien.
Que esto no te va a consumir.
Gael respiró hondo.
Puso una mano en el hombro de Laly.
—Estoy bien.
—¿Lo prometes?
—Prometo… que no dejaré que nada malo pase.
Ni a mí.
Ni a ti.
Laly cerró los ojos, aliviada por un momento.
—Entonces no te alejes —dijo—.
No cargues todo tú solo.
Si algo cambia… dímelo.
Gael asintió.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com