Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Heredero de la sombras - Capítulo 38

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Heredero de la sombras
  4. Capítulo 38 - 38 CAPÍTULO 38 — Conversaciones que No Deben Escucharse
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

38: CAPÍTULO 38 — Conversaciones que No Deben Escucharse 38: CAPÍTULO 38 — Conversaciones que No Deben Escucharse El sol aún no había terminado de subir cuando Orlun dejó el patio de entrenamiento.

Su expresión era tan imperturbable como siempre, pero sus pensamientos no lo eran.

Mientras los estudiantes se dispersaban para ducharse y desayunar, él se dirigió hacia el ala oeste del edificio principal, donde pocas veces se veía a un profesor ir tan temprano.

Tocó una puerta apenas entreabierta.

—Adelante —respondió una voz suave.

Orlun entró.

Era el despacho de Nimrael, el profesor de análisis dimensional y uno de los más perceptivos de toda la academia.

La habitación estaba llena de diagramas holográficos, notas flotantes y lecturas energéticas complejas que solo él entendía.

Nimrael ni siquiera levantó la vista.

—Supongo que vienes a hablar de los chicos.

Orlun cerró la puerta detrás de él.

—Sí.

De ellos… y de lo que está empezando a moverse alrededor.

Nimrael activó una de las pantallas y apareció un registro de la lectura grupal del día anterior: Shaira en verde, Max en azul… y “NO CLASIFICADO”.

El nombre de Gael no aparecía, pero Orlun entendía perfectamente quién era.

—¿Qué opinas?

—preguntó Orlun.

Nimrael entrelazó las manos y se reclinó en su silla.

—Opino que aparece un estudiante así cada cien años… si tenemos suerte —respondió—.

Y cuando aparezcan, casi siempre son más problema que bendición.

Orlun frunció el ceño.

—No es su culpa ser diferente.

—Nunca lo es —dijo Nimrael, sin dureza—.

Pero el mundo no lo ve así.

Y menos el Ejército Mundial.

Orlun apretó la mandíbula.

—Gael no tiene entrenamiento para sostener lo que sea que está creciendo dentro de él.

—Por eso estás entrenándolo tú, ¿no?

—preguntó Nimrael, mirándolo por fin.

Orlun no respondió.

Nimrael sonrió apenas.

—Orlun, yo sé reconocer cuando alguien intenta moldear un diamante en bruto.

—No estoy “moldeándolo” —dijo Orlun—.

Lo estoy preparando para sobrevivir.

Nimrael desactivó la pantalla del “NO CLASIFICADO” y activó una nueva.

Era un registro de los sensores atmosféricos de Orlan.

—Observa esto —dijo.

Una serie de picos energéticos minúsculos aparecían durante los últimos días.

Muy pequeños.

Casi inexistentes.

Pero reales.

—¿Qué es eso?

—preguntó Orlun.

—Cambios en el entorno, generados por la presencia de estudiantes con energías inestables —respondió Nimrael—.

No solo Gael.

También Max.

Orlun levantó una ceja.

—¿Max?

—Sí —Nimrael hizo aparecer una lectura de Max durante la práctica de portales—.

Su energía reacciona de forma extraña cuando está bajo estrés.

Y se sincroniza con la de Gael más rápido de lo que debería.

Orlun cruzó los brazos, pensativo.

—¿Crees que están conectados?

—No en el sentido tradicional —respondió Nimrael—.

Pero sus energías se atraen.

Algo en ellos dos… se alinea.

Orlun se quedó en silencio unos segundos.

Finalmente, suspiró.

—Nimrael, dime la verdad.

¿Crees que Gael es peligroso?

Nimrael lo miró directamente por primera vez en la conversación.

—Todos los grandes talentos lo son —respondió sin dudar—.

Pero el peligro no está en él, Orlun.

Orlun frunció el ceño.

—Entonces… ¿dónde?

Nimrael apagó las pantallas y las luces bajaron un tono.

—En quienes están empezando a fijarse en él.

Orlun apretó los puños lentamente.

—Seraphis… —Y otros —añadió Nimrael—.

No te engañes.

El Círculo de la Lanza lleva años buscando “candidatos”.

Esta vez encontraron uno… pero no entienden lo que están tocando.

Orlun dio un paso hacia la puerta.

—Gael no está listo para ser manipulado.

Necesita tiempo.

Tiempo que no le van a dar.

Nimrael habló antes de que saliera: —Orlun.

El instructor se detuvo.

—Protégelo.

Pero no solo con entrenamiento.

Protégelo… de ellos.

Orlun asintió una sola vez.

Y salió del despacho con la certeza de que la tormenta no estaba lejos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo