Heredero de la sombras - Capítulo 56
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Capítulo 56: CAPÍTULO 56 — Ocupación Total
La madrugada llegó como un manto helado sobre la Academia Orlan, pero nadie durmió.
A las cuatro de la mañana, el cielo se iluminó con destellos blancos.
No eran relámpagos.
No era una anomalía.
Era el Ejército Mundial.
Tres transportes blindados descendieron sobre los patios principales, acompañados por dos naves de reconocimiento y un escuadrón de drones tácticos. La tierra tembló al recibirlos.
Los estudiantes se asomaron por las ventanas, pálidos.
—¿Ya llegaron?
—¿A estas horas?
—Esto no es una investigación normal…
De las naves bajaron más de cuarenta soldados de élite, armados, con armaduras negras reforzadas y cascos tácticos.
Y al frente, nuevamente:
Valen Aerhart.
No caminó.
Avanzó como quien ya es dueño del lugar.
DESPLAZAMIENTO DEL AUTORIDAD
El director Orlan salió al patio, furioso, con dos maestros detrás de él: Elyra y Nimrael.
—Aerhart, ¿qué significa esto? Orlan no es una base militar. No pueden entrar así.
Valen lo miró sin expresión.
—A partir de este momento, director, Orlan queda bajo administración del Ejército Mundial por orden directa del Alto Mando.
Orlan palideció.
—Eso es imposible. Orlan es una academia autónoma. Tiene protección legal. No pueden intervenir sin aprobación del Consejo—.
Valen levantó un pequeño dispositivo y proyectó un holograma en el aire.
Una orden sellada.
Nivel Máximo.
No apelable.
Orlan sintió el golpe como una bofetada.
Elyra dio un paso al frente.
—¿Nos están… expulsando de nuestra propia academia?
Valen respondió con serenidad escalofriante:
—No expulsando.
Desplazando.
Desde ahora, todo entrenamiento, defensa y análisis energético queda bajo nuestra supervisión.
Incluyendo los estudiantes.
Los soldados comenzaron a tomar posición en cada entrada y pasillo.
Los maestros quedaron paralizados.
MEDIDAS EXTREMAS
Valen dio una serie de comandos rápidos:
—Equipos Alpha y Sigma, sellar sector norte.
—Escuadrón Tau, revisar cualquier resto energético.
—Unidad Beta, escaneo completo de todos los estudiantes. Nadie sale. Nadie entra.
—Unidad Gamma, instalen el Detector de Fluctuación Dimensional. Lo quiero activo en diez minutos.
Un soldado respondió:
—Sí, instructor Aerhart.
Los maestros se miraron, horrorizados.
Nimrael fue el único que habló:
—Esto no es protección. Esto es una ocupación.
Valen lo ignoró.
EL ANUNCIO A LA ACADEMIA
Por los altavoces de toda Orlan, una voz sintética anunció:
«Atención, Academia Orlan.
A partir de este momento, el Ejército Mundial asume control total de las instalaciones.»
Los estudiantes se reunieron en los pasillos, temblando, murmurando.
«Quedan suspendidas todas las actividades de campo, entrenamientos externos y clases de nivel avanzado. Los maestros continuarán presentes, pero bajo supervisión directa.»
La voz hizo una pausa.
Y entonces vino la frase que congeló la sangre de todos:
«Tres estudiantes desaparecidos han sido clasificados como Sujetos de Interés Crítico.
Sus acciones previas a la explosión serán investigadas como posibles detonantes del incidente.»
Un murmullo se transformó en un rugido de tensión en toda la academia.
—Entonces sí fueron ellos…
—El Ejército nunca se equivoca.
—Gael, Max y Laly… ¿qué hicieron?
—Si regresan… los arrestarán.
Karelys sintió cómo cada palabra clavaba un cuchillo en su pecho.
Ella sabía que no eran culpables.
Pero en ese momento…
La Academia entera estaba lista para creer lo contrario.
EL SELLO DE CONTROL
Valen dio la última orden del día:
—Instalen torres de vigilancia en las cuatro esquinas del campus.
—Cierre completo del perímetro.
—Quiero un registro de energía cada treinta segundos.
—Si se detecta una fluctuación similar a la del portal…
Autorización para disparar sin advertencia previa.
Elyra retrocedió horrorizada.
—¡Son ESTUDIANTES! ¿Cómo pueden ordenar eso?
Valen no pestañeó.
—No disparamos a estudiantes.
Disparamos a anomalías.
Orlan dio un paso adelante.
—Valen Aerhart… esto es una monstruosidad.
Valen lo miró fijamente.
—Director… el mundo ya no es tan amable como usted cree.
Y quienes desaparecieron hoy…
puede que ya no regresen como humanos.
Orlan sintió el corazón caerle al estómago.
Valen dio media vuelta.
—Esto es una operación de contención.
Y no termina hasta que encontremos la verdad.
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