Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Heritage Online - Capítulo 39

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Heritage Online
  4. Capítulo 39 - 39 CAPÍTULO 39 — El Mural de los Primordiales
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

39: CAPÍTULO 39 — El Mural de los Primordiales 39: CAPÍTULO 39 — El Mural de los Primordiales El sol apenas atravesaba las densas copas de los árboles cuando Yūki avanzaba entre los caminos de los Reinos Olvidados.El aire era puro, los ríos cristalinos, las criaturas lo observaban desde las sombras con curiosidad… y aun así, él no sentía miedo.

Había derrotado a todo tipo de enemigos: lobos sombríos, gólems de piedra, slimes arcanos, incluso una bestia del pantano que rugió como un dragón moribundo.Pero ninguno representó un reto real.

Con cada golpe, con cada enemigo que caía, su cuerpo brillaba con una luz blanca y cálida.

Nivel 2… Nivel 3… Nivel 4… Nivel 5… Nivel 6… Nivel 7… Nivel 8.

—Esto… esto es demasiado fácil —dijo entre risas mientras se apoyaba en su arco—.Si todo el mundo fuera así, ya sería nivel 100 para mañana.

El joven explorador caminó por un campo lleno de flores azules que parecían reflejar el cielo.Se sentía invencible… hasta que algo cambió.

A lo lejos, una montaña hueca emergía entre la neblina.De su interior salía un resplandor dorado tenue, como si el propio corazón del mundo palpitara dentro.

—¿Qué es eso?

—murmuró Yūki, curioso.

Empujado por su instinto aventurero, se adentró en la montaña.Las paredes estaban cubiertas de runas antiguas, imposibles de leer, pero vibraban con energía… viva.Mientras más avanzaba, el aire se volvía pesado, y una voz lejana —apenas un eco— murmuraba en su cabeza.

“Aquel que descubra el origen, despertará el final.” Yūki tragó saliva.—Debe ser… algún tipo de advertencia, ¿no?

Al final del túnel encontró una caverna colosal, iluminada por cristales flotantes que desprendían un brillo verdoso.Y allí, en el centro, un mural tallado en piedra negra.

Se acercó lentamente, y lo que vio lo dejó sin aliento.

El mural mostraba figuras titánicas, gigantes con cuerpos de fuego, roca, agua y viento.Sus manos sostenían estrellas y galaxias, moldeando mundos como si fueran arcilla.Sobre ellos, una inscripción temblorosa y antigua comenzó a brillar: “Todo comenzó hace millones de años…”“…cuando los Seres Primordiales, cansados del vacío, crearon un lugar perfecto: el refugio de los dioses.” Yūki tocó la piedra con cuidado.Al hacerlo, el mural se animó: fuego y tierra giraron en espiral, mostrando escenas antiguas.

“Pero algo salió mal.

Aquel lugar fue reemplazado… por otro reino.

Un dominio prohibido llamado…” Las letras se distorsionaron, convirtiéndose en líneas incomprensibles.Solo se escuchaba un eco confuso:“Los 9 ———” El eco se repitió varias veces.Los símbolos temblaron.

“Los Primordiales, enfurecidos, decidieron sellar su última creación en lo más profundo de la existencia: su legado final, los Reinos Olvidados.”“Juraron que ningún dios del Reino de los 9 ——— podría hallarlo.” Yūki retrocedió un paso, impactado.—¿El dios… de los Nueve qué?

¿Reinos?

¿Infiernos?

El mural continuó por sí solo, como si aún tuviera algo que decir.

“Pero aquel dios, en su desesperación, buscó destruir todo lo que escapara a su control.”“Mató a los Primordiales uno a uno, hasta que solo quedó uno vivo…”“…el Primordial de la Tierra.” El suelo tembló.La cueva entera vibró con ese nombre.Una grieta se abrió justo debajo del mural, revelando una luz dorada que ascendió lentamente hacia el techo.

Yūki, maravillado y asustado al mismo tiempo, susurró:—Entonces… los Reinos Olvidados no son solo un lugar.

Son una tumba.

El viento sopló fuerte, como si la propia tierra lo hubiera escuchado.Una voz ronca y profunda, como si viniera del centro del planeta, retumbó en su mente: “Tú… no debiste leer eso.” Los cristales se apagaron.La oscuridad cubrió la cueva.Yūki, con la respiración entrecortada, comprendió que había despertado algo que llevaba dormido millones de años.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo