Heritage Online - Capítulo 55
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- Capítulo 55 - 55 CAPÍTULO 55 “El Fin de Baldurs”
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55: CAPÍTULO 55: “El Fin de Baldurs” 55: CAPÍTULO 55: “El Fin de Baldurs” El aire ardía.El cielo ya no era azul, sino una mezcla de rojo y negro que parecía gritar el nombre del fin.
Los restos del sacrificio de Solen aún brillaban débilmente sobre el horizonte, como una estrella a punto de extinguirse.
Yūki estaba de rodillas, mirando hacia el cielo con las manos temblorosas.Aún podía sentir el eco de la explosión, la calidez del fuego y el silencio que dejó atrás.Pero ese silencio no duró mucho.
Desde el firmamento, un rugido ensordecedor rasgó los cielos.El rugido de Linux.No era furia… era odio puro.
—¿Q-qué está haciendo?
—preguntó Doric, mirando hacia el horizonte.Naomi, con los ojos muy abiertos, apenas pudo pronunciar palabra.
—No… no puede ser… A lo lejos, los gigantes estaban ganando.
Los dragones, aunque poderosos, comenzaban a caer ante su fuerza bruta.Pero entonces Linux alzó su inmenso cuello y soltó un rugido tan fuerte que todos los dragones del campo de batalla se detuvieron.
El Libro Sabio, flotando junto a Yūki, habló con voz temblorosa: “⚠️ Orden suprema detectada.
Linux ha anulado toda prioridad táctica.
Ha dado una nueva orden: ‘Destruir Baldurs.’” —¡No!
—gritó Yūki— ¡Si atacan Baldurs ahora…!
Pero era demasiado tarde.Los dragones dejaron de pelear con los gigantes.
Todos —desde los más pequeños hasta los colosales— volaron hacia el mismo punto: Linux.
Miles de dragones se reunieron en el cielo, formando un círculo perfecto a su alrededor.El aire vibraba.El suelo se agrietó.El océano mismo comenzó a hervir.
Linux, con sus alas desplegadas, comenzó a absorber la energía de todos los dragones.Una esfera de fuego dorado empezó a formarse entre sus fauces.No era fuego normal…Era la energía vital combinada de todo su ejército.
Doric cayó de rodillas.
—Eso… eso va a destruir no solo Baldurs… ¡va a borrar todo el continente!Naomi apretó su báculo.
—Yūki, ¿qué hacemos?
¡Si no detenemos eso, nadie sobrevivirá!
Yūki cerró los ojos.
El rugido de Linux retumbaba en su cabeza.El Libro Sabio giraba frenéticamente a su alrededor, mostrando cálculos imposibles.
“Energía estimada: 4.7×10¹⁶.Impacto inminente en 3 minutos.Probabilidad de supervivencia: 0%.” La desesperación llenó el ambiente.Los soldados de Baldurs corrieron, los magos intentaban levantar barreras, pero todas se desintegraban antes de completarse.Incluso los Cinco Elegidos restantes estaban exhaustos, casi sin energía después de la muerte de Solen.
—Tiene que haber una forma… —susurró Yūki, apretando los puños—.
¡Tiene que haber algo!
El Libro Sabio se detuvo repentinamente.Una de sus páginas se iluminó, mostrando un antiguo símbolo… el mismo que había visto en la cueva de los Primordiales.
“Opción detectada: Protocolo Dracónico.Requiere canalizar el alma de un héroe caído para igualar la energía dracónica.” Los ojos de Yūki se abrieron de golpe.—El alma de Solen… Naomi lo miró horrorizada.
—¡Yūki, eso podría matarte!—Ya lo sé.
Pero si no hago algo, todos moriremos.
Yūki extendió la mano.
La luz dorada en el cielo —los últimos restos del alma de Solen— descendieron lentamente hacia él.El Libro Sabio comenzó a brillar intensamente, fusionándose con la energía del alma.
—Solen… préstame tu fuerza una última vez.
El cielo se estremeció.Linux rugió con furia, la esfera de fuego ahora tan grande que cubría la mitad del cielo.Los dragones lo rodeaban, canalizando más poder hacia su líder.
Yūki miró hacia sus amigos.Doric lo observaba con tristeza.Naomi lloraba, pero asintió.Tsubasa y Rein colocaron sus manos sobre él, compartiendo su energía.
—Vamos, Yūki… si alguien puede hacerlo, eres tú —dijo Doric.
💥 El suelo tembló.Yūki se elevó al aire, envuelto en una luz dorada pura.El Libro Sabio flotaba sobre su hombro, desplegando su último conjuro.
“Modo de emergencia: Sello Solar – Contrafuego Celestial.” Linux rugió y lanzó la esfera de fuego hacia Baldurs.El cielo se incendió.El mar se evaporó.La destrucción venía en camino.
Y Yūki, con el alma de Solen brillando en su pecho, gritó con todas sus fuerzas: —¡¡¡SEEEEELLOOOOO SOLAAAAAAR!!!
🌞🔥 Dos luces colisionaron en el cielo.El choque fue tan violento que el mundo entero se sacudió.El fuego se mezcló con la luz dorada.El cielo mismo se partió.
En el último instante, antes de que todo se volviera blanco, Yūki solo pudo pensar una cosa: “Ren… espero estar haciendo lo correcto.”
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