Héroe de la Oscuridad - Capítulo 686
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Capítulo 686: Las decisiones más difíciles
El emperador Havi Hos Sigfreed del Imperio Vulcan creó un plan de escape perfecto para Kahn, mientras él mismo prometía cubrirle las espaldas y hacía los preparativos necesarios que también le ayudarían a mantenerse oculto, a menos que el propio Kahn revelara su identidad.
En sus planes, Kahn, bajo la identidad de Kahn Salvatore —el sumamente talentoso Herrero de Rango Santo que se había hecho famoso ese mismo día y casi había ganado el Duelo de Herrería—, sería declarado como daño colateral durante la batalla entre el Héroe de Fuego y el Héroe de la Oscuridad.
Después de eso, Havi planeaba usar este incidente como excusa para asumir temporalmente el mando de la Iglesia, alegando la necesidad de protegerla como una institución vital de su Imperio.
Más tarde, subyugaría a la Iglesia de Hetrax y la sometería al control directo del Clan Imperial. Y entonces, erradicaría a todos los traidores y conspiradores, reformando la Iglesia y eliminando toda posibilidad de otro golpe de estado o traición.
Y una vez que lo lograra, nadie indagaría en los pormenores de la batalla entre Kahn y Axel, y el primero estaría a salvo, ya que su identidad permanecería oculta incluso para el misterioso grupo que pronto aparecería para dar caza al Héroe de la Oscuridad.
Esto era lo único que Havi podía hacer para recompensar a Kahn por salvar a Venessa en un momento de gran peligro y darle la vuelta a la situación a su favor, manteniendo al mismo tiempo la paz en el Imperio.
En cuanto a la verdad tras toda la situación con el Héroe de Fuego, el Grupo del Héroe y el Papa… iban a recibir algo que no merecían. Porque para que este plan funcionara, Havi no tenía más remedio que convertir a todos los culpables en…
Mártires.
—————-
Kahn aceptó su propuesta, porque si Havi estaba en lo cierto, nadie en el mundo entero podría protegerlo si se quedaba.
—Antes de irme… tengo una petición —dijo Kahn, mirando fijamente al emperador.
—Mi maestro… Throk Escudo de Roble, no debe ser tocado ni verse implicado.
—No tenía ni idea de mi verdadera identidad y todavía cree que soy su discípulo, un humano normal.
—Espero que puedas mantenerlo a salvo, incluso si alguien de ese grupo investiga sobre mí y mi pasado —pidió con humildad.
Aunque quería despedirse de su maestro…, eso pondría la vida de este en peligro si alguien intentaba investigar su pasado después de que el incidente saliera a la luz pública.
Havi asintió.
—¿Y en cuanto a ellos…? ¿Puedo llevarme sus cadáveres? —preguntó Kahn mientras señalaba a los miembros fallecidos del Grupo del Héroe que sus subordinados habían matado.
—Son los traidores de mi Imperio. De todos modos, iba a incinerarlos para borrar tu rastro.
—Deja por aquí sus armas y armaduras. Puedo usarlas para montar la escena del campo de batalla —respondió el emperador.
Al poco tiempo, Ronin recogió los cuerpos de los siete miembros del Grupo del Héroe, incluidos sus núcleos, que seguían intactos, ya que el núcleo de un santo no era tan fácil de destruir.
Kahn, por su parte, tenía una expresión de desánimo e impotencia. Porque hasta ahora… había creado una tapadera perfecta para sí mismo en este Imperio y básicamente tenía la vida resuelta mientras ascendía de rango y se ocultaba a la perfección.
Pero ahora…, al elegir luchar y proteger a Venessa, su única amiga en este Imperio…, había echado a perder todo ese esfuerzo.
Porque con este acuerdo… los malos como Axel, el Grupo del Héroe y el Papa se convertirían en héroes glorificados del Imperio Vulcan, mientras que el bueno que había matado al dragón y salvado a la princesa se convertiría en un villano vil y malvado que emboscó y asesinó al virtuoso y honorable Héroe de Fuego.
A veces, la verdad hacía más daño que la mentira. Por lo tanto, a Kahn no le quedaba más remedio que ser etiquetado como el Asesino que estaría en la lista de los más buscados en todos los imperios que servían a los dioses.
Y la única recompensa que Kahn obtenía por el último año y medio era que ahora era un Herrero de Rango Santo.
Aparte de eso, todo lo demás que había logrado era en vano.
—————-
Por fin llegó el momento de la partida, y Kahn se encontró frente a Venessa, que aún era incapaz de aceptar que su único amigo hasta la fecha… Aquel que había elegido protegerla a costa de revelar su identidad como Héroe de la Oscuridad, atrayendo sobre sí la ira del mundo entero…, estuviera a punto de marcharse.
—Yo… yo… lo siento —dijo ella con una expresión cargada de culpa.
Aunque no era su culpa en absoluto, Venessa no podía evitar culparse a sí misma.
—No es culpa tuya ni mía. Las cosas simplemente no salieron bien para ninguno de los dos —dijo Kahn, tratando de consolarla.
Pero antes de que pudiera reaccionar…
¡Fush!
Venessa apareció de repente frente a él y lo abrazó con fuerza, con sus ojos aún conteniendo pequeñas gotas de lágrimas.
La valiente y fiera princesa guerrera del Imperio Vulcan parecía tan… vulnerable.
¡Plas!
Kahn le dio una palmadita en la cabeza a Venessa y le devolvió el abrazo.
—Si alguna vez necesitas mi ayuda en el futuro…, solo tienes que pedirla —dijo ella en un tono amable.
—Eres mi único amigo. Alguien en quien puedo confiar mi vida.
—Y, sin embargo, ni siquiera puedo protegerte… —murmuró Venessa en tono de disculpa.
—Vamos… no te sientas culpable. Tienes que enfrentarte a tus propios y numerosos problemas.
—Así que ayuda a tu padre a lidiar con la Iglesia y a gobernar el Imperio. Tienes que convertirte en una persona fuerte y en una gobernante capaz, por el bien de todos.
—Creo en tus capacidades y en tu convicción —respondió Kahn, dedicándole a Venessa una sonrisa amable y genuinamente agradecida.
¡¡Shing!!
Sin embargo, al instante siguiente… Kahn sintió una inmensa intención asesina dirigida hacia él.
¡Havi… le estaba lanzando una mirada asesina!
Kahn dejó de abrazar a Venessa y desvió la mirada para no irritar al padre sobreprotector que tenía delante.
—Bueno, entonces… supongo que es hora de irme —dijo, y en los instantes siguientes, todos sus subordinados entraron en su sombra.
Se abrió una grieta del Vacío y Kahn desapareció en su interior; su existencia entera fue borrada del lugar.
Kahn decidió marcharse usando el Vacío Dimensional con la poca Fuerza Espacial que había acumulado en ese corto tiempo para borrar por completo su rastro, de modo que nadie pudiera seguir la dirección de su retirada.
El Viento aullaba con fuerza mientras Venessa despedía a Kahn con una expresión adusta, prometiéndose a sí misma que un día… le devolvería el favor por lo que había hecho por ella.
Para ella… este incidente era algo que había cambiado su vida por completo y alterado el rumbo de su destino.
Este día también marcó el final…
del viaje de Kahn en el Imperio de Fuego.
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