high school dxd: Sombras de un dios errante - Capítulo 26
- Inicio
- Todas las novelas
- high school dxd: Sombras de un dios errante
- Capítulo 26 - 26 Capítulo 25 Sistema
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
26: Capítulo 25: “Sistema?” 26: Capítulo 25: “Sistema?” *Perspectiva en tercera persona * Una risa tenebrosa resonó en el vacío del espacio.
Todo, en cientos de millones de kilómetros a la redonda, era pura oscuridad.
“Oh… ¿Así que este es el próximo, eh?” La risa se deformó, transformándose en una voz gruesa, etérea, casi ancestral.
De la nada, una sonrisa surgió en el vacío, colmillos amarillentos, con tintes azulados y verdosos, asomaron en un rostro inexistente.
Y entonces, una abertura rasgó el tejido del espacio.
Un ojo inmenso, rojizo, con un iris color púrpura profundo, emergió lentamente.
“Una de las únicas existencias que logra eludir el destino… “susurró con una mezcla de asombro y diversión”.
Me pregunto… ¿cómo avanzará?” La sonrisa se expandió, grotesca, antinatural.
“Tal vez… debería darle un regalo.
Así sería más divertido.
Los demás dan sus bendiciones a sus campeones… ¿por qué yo no al mío?” La risa tenebrosa regresó, más profunda, más cruel.
Y en ese instante, un resplandor azulado comenzó a cubrir el ojo gigantesco, como si el mismísimo abismo estuviera tomando una decisión.
El ojo no parpadeó.
Solo observaba la nada.
Pero a cientos de miles de millones de kilómetros, más allá de incontables años luz y dimensiones imposibles de concebir… Issei Hyoudou se encontraba sentado dentro de una celda de piedra.
Recostado contra una pared fría y áspera, la sangre seca cubría sus labios, barbilla y abdomen.
Un agujero atravesaba su vientre.
Sus manos estaban unidas por esposas de maná puro, brillando con una luz azul tenue.
Sus ojos, sombríos, observaban el suelo sin decir palabra.
Silencio.
Y entonces, pasos secos resonaron a través del pasillo.
Una mujer apareció, su cabello azulado oscuro cayendo como seda sobre una armadura plateada que protegía su pecho, cintura y cabeza.
Una toga negra se extendía bajo su armadura, ondeando ligeramente con cada paso.
Se detuvo frente a la celda, tras una barrera mágica tan delgada como el cristal, pero más resistente que cualquier acero.
“Lord Odín ha ordenado llevarte al juicio “dijo la mujer con frialdad”.
El Panteón Sintoísta ya se encuentra en Asgard.
El proceso comenzará pronto.” Sus ojos estaban fijos en el niño malherido dentro de la celda.
El silencio volvió, pesado.
El juicio de los dioses se acercaba.
Y en algún rincón de la existecia,el mismo ojo observaba con emoción la realidad en la que issei se encontraba… *Perspectiva de Issei* “Algún día… acabaré con el maldito panteón nórdico y sintoísta.
Arrancaré el ojo al maldito de Odín, y daré de comer sus restos a Thor y sus estúpidas valquirias.” Los pensamientos llenaban mi cabeza.
Me encontraba recluido en una maldita celda.
Llevaba días aquí.
Odín… ese maldito no me ayudó.
Fue él quien me dijo que debía tomar una decisión antes de ir a Asgard.
Guió mi decisión hacia Tsubaki.
Me puso en peligro indirectamente con Susanoo, y cuando fui a su reino, intentando escapar, buscando ayuda… me encerraron.
Me arrojaron a esta celda, curaron mis heridas mientras esa maldita katana seguía quemando mi interior.
No fue hasta que Thor vino en persona a retirarla.
“¡Yo, Thor, el dios del trueno, jamás ayudaría a un mortal!
¡Siéntete honrado!”.
Esas estúpidas palabras del puto dios arrogante… Yo no fui quien buscó a Odín, ¡él me buscó a mí!
Y, por si fuera poco, no sé cómo lo hizo… pero Ddraig… ya no escucho su voz.
Los bastardos ni siquiera se dignaron a aparecer, a darme algo de comer.
Solo he usado mi propia energía para mantenerme.
Para colmo, usaron unas esposas mágicas… con runas de supresión.
No puedo… no puedo usar mi poder.
Luego de varios días sin que nadie viniera a verme, una valquiria ,la misma maldita que me estuvo curando mientras aún estaba siendo quemado desde dentro por esa katana, apareció repentinamente.
Otra de las valquirias la llamó Brynhildr, o algo así.
Me miró como si fuera la peor de las escorias antes de decir que los dioses Shinto habían llegado y que mi juicio estaba cerca.
Mantuve el silencio mientras ella me hablaba, ignoré la mayoría de sus palabras.
Cuando me di cuenta, esa mujer ya me había tomado por el cuello, apretándolo fuertemente, ahorcándome mientras me arrastraba por el oscuro pasillo.
“Ddraig… creo que otra vez voy a morir.
¿Qué tal una última charla, amigo?”, pensé con dolor, tratando de contactarlo una última vez antes de lo que posiblemente sería mi muerte nuevamente.
No obtuve respuesta.
Sonreí suavemente mientras soportaba el dolor en mi cuello y la dificultad al respirar, dejándome llevar.
“El sistema auxiliar ha sido cargado exitosamente.
El regalo de una entidad cósmica ha sido recibido.
¿Desea abrir el regalo?” Una voz robótica resonó en mi cabeza, aturdiéndome directamente.
¿Ddraig está jugando conmigo?
“Ddraig, no es momento para jugar.
Es posiblemente mi final.
Si quieres darme un regalo, simplemente hazlo, maldita lagartija perezosa”, pensé con fastidio, creyendo que era otra de sus bromas de mal gusto.
“Comando recibido.
Anfitrión, el regalo será abierto inmediatamente.” “Regalo abierto.
Has recibido la bendición de 811819201118118181f12f8.”— La voz robótica resonó nuevamente.
Esta vez, me confundí al notar que realmente no era Ddraig.
“Hubo un error al recibir la bendición.
El anfitrión aún no tiene los permisos requeridos para obtener este estado.
El sistema guardará la bendición hasta que el permiso requerido sea adquirido.” “Has obtenido: Garras del Caos.
Has obtenido: Ruptura del Espacio nivel 1.” La voz resonó una vez más en mi cabeza.
“¿Garras del Caos?
¿Ruptura del Espacio?”, pensé aturdido, esperando que, fuese lo que fuese esta cosa, me diera una explicación que tal vez me ayudara antes de morir aquí.
Una pantalla holográfica apareció repentinamente frente a mí.
Una pantalla azul, letras blancas e imágenes claras.
Anfitrión: Issei Hyoudou / Damián Sitsebans Apodos: El Mercenario sin Rostro / El Emperador Dragón Rojo / El Campeón de Ddraig / El Campeón de 811819201118118181f128 Estadísticas: Fuerza: 750 Velocidad: 320 Resistencia: 420 Maná: 500 Inteligencia: 156 Objetos: Boosted Gear: Longinus de clase media, creada por el Dios Bíblico del universo 21.927.090.
Forjada con los restos del dragón celestial Ddraig.
Tiene la capacidad de duplicar el poder del usuario múltiples veces, compartir el poder aumentado y compartir el poder del antiguo Emperador Dragón Rojo, Ddraig.
Garras del Caos: Armas divinas creadas por el Dios Primordial del Caos.
Forjadas en el fondo de la Herrería del Vacío.
Pueden penetrar cualquier elemento por debajo del rango Primordial y otorgan al usuario la capacidad de usar el elemento Sombra.
Habilidades: Ruptura del Espacio – Nivel 1: Habilidad con la capacidad de crear una ruptura en el espacio.
Puede transportar al lanzador a cualquier lugar dentro de su mundo actual de forma aleatoria.
Mis ojos quedaron fijos en el panel, observando todo su contenido mientras tragaba saliva con dificultad.
“Silencio, bastardo” la fría voz de la mujer volvió a mí mientras me miraba con asco.
Parecía no notar la pantalla frente a mí, lo cual me alivió ligeramente.
“Sistema… ¿qué funciones tienes?”, pregunté mentalmente con curiosidad.
“El sistema tiene las funciones de estado e inventario ahora.
Cuando el anfitrión esté libre, el sistema se integrará por completo.” La fría voz del sistema me hizo pensar por un momento.
“Sistema, ¿qué tengo en el inventario?
Y además… ¿habrá niveles o algo similar a una tienda, un gacha o misiones cuando estés completamente integrado?
“pregunté con curiosidad.
“Sí, anfitrión.
Todas las funciones restantes serán implementadas en el sistema cuando se integre completamente.
Actualmente, el usuario posee: una botella con sangre de dragón ,sangre del dragón celestial Ddraig del universo 21.927.090.” La respuesta me hizo sonreír… al menos hasta que la maldita valquiria me arrojó por los aires.
Caí con fuerza contra el suelo.
Al levantar la mirada, me encontré en una sala inmensa, de mármol blanco, con una gran mesa y varios tronos.
En los tronos, estaban sentados ellos.
Odin.
Thor.
Y otros dioses nórdicos que no reconocí de inmediato.
En la mesa, como si nada, Susanoo.
El bastardo que casi me mata.
Todos me miraban con esa arrogante indiferencia que solo los dioses saben tener.
“Carajo… “murmuré mentalmente mientras me incorporaba “Sistema, ¿pueden los dioses en esta sala rastrear el uso de mi habilidad ruptura del espacio?
¿Y cómo la activo?” “El anfitrión solo debe indicarlo mentalmente.
Una vez activada, simplemente debe desear usarla.
Nadie en este universo puede rastrear la habilidad.” “Perfecto… ¿Y puedes suprimir mi presencia en este mundo?” “ El sistema podrá restringir la presencia del anfitrión cuando la integración sea completa” Sonreí.
Aunque solo fuese esconderme, me ayudaría bastante.
“Issei Hyoudou.” La voz femenina provenía de una mujer a la derecha de Susanoo.
Me miraba como si fuera un insecto.
“Has atacado públicamente al panteón sintoísta.
Destruiste terrenos sagrados.
Aniquilaste uno de nuestros clanes principales.
Atacaste directamente a un dios y robaste su símbolo de poder.” Amaterasu.
No tenía dudas.
Y entonces habló el maldito de Odin.
“Issei Hyoudou, ¿te consideras culpable de los cargos que la diosa Amaterasu ha declarado?” Mi mirada se clavó en él con repulsión.
“Sí.
Soy culpable.” Dije sin dudar, sin temor.
Miré a Susanoo directamente.
“Susanoo “lo llamé.
Un corte repentino apareció en mi mejilla, haciendo que la sangre escurriera.
“Más respeto, mortal “gruñó el dios, poniéndose de pie, katana en mano.
“Dios Susanoo…” Hablé, con voz firme, a pesar del ardor en mi rostro.
“Me gustaría continuar nuestro combate antes de que se lleve a cabo mi castigo.
¿Está usted de acuerdo?” Silencio.
Todos me observaron.
“Un combate con todo nuestro poder.
Aceptaré mi muerte si pierdo… ¿usted se atreve?” Una sonrisa tiró de mis labios mientras jugaba una de mis últimas cartas.
Susanoo entrecerró los ojos, desconcertado.
“¿Qué acabas de decir…?
¿Un combate a muerte?
¿Contigo… un mortal?” El dios comenzó a reír con desdén.
“¿Es justo, no?
“continué, imperturbable”.
¿O es que temes perder contra un niño?” Y allí me quedé, listo para ordenar al sistema el escape si las cosas salían mal.
Susano frunció el ceño con frialdad.
“Odin… quita sus restricciones “dijo con voz gélida.
Sus palabras me tranquilizaron internamente.
Había avanzado un poco en mi plan de escape.
Odin lo miró de reojo antes de volver la vista hacia mí.
“El combate se llevará a cabo ahora mismo, en una dimensión de bolsillo.
Usa todo tu poder… mocoso “dijo burlonamente Susano, riendo entre dientes.
Clavé la mirada en Amaterasu, que estaba a su lado.
“Señorita Amaterasu, he oído que es una diosa virgen.
Si gano la batalla contra su hermano… ¿me permitiría pedir un premio?
—pregunté con tono burlón.
Amaterasu frunció el ceño con disgusto, mientras Susano apretaba con más fuerza el mango de su espada.
Odin suspiró, sin apartar su mirada de mí.
Finalmente, las esposas de maná en mis manos cayeron al suelo.
Mi poder regresó de golpe.
“¡Issei!
“la voz de Ddraig apareció repentinamente, alarmada.
“¿Amigo, cómo has estado?
“pregunté mentalmente, con tranquilidad.
“¿¡Qué diablos estás haciendo!?
“reclamó molesto.
“Revisa mis recuerdos… Y sistema, ¿Ddraig puede oírte?
“pregunté con curiosidad.
Ddraig guardó silencio, hasta que la voz robótica respondió “Sí, anfitrión” “Bueno… pensaba que ya nada me sorprendería después de conocerte a ti “ respondió Ddraig, con tono cansado.
De pronto, el lugar cambió.
Ahora me encontraba en un desierto inmenso.
A decenas de metros frente a mí, Susano sonreía burlonamente.
“¡Usa todo tu poder… ahora, mortal!
“gritó con tono juguetón, como si supiera que iba a ganar.
Sonreí suavemente.
“Ddraig, sígueme el juego “ le pedí mentalmente, activando el Balance Break.
La armadura metálica roja me cubrió al instante.
“¡Estás loco si piensas hacer eso!
“la voz de Ddraig retumbó en el desierto, mientras la orbe verde del Boosted Gear brillaba.
“Solo hazlo “ dije burlonamente.
“¡Aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento!
“la voz de Ddraig resonaba con fuerza, mientras mi poder comenzaba a aumentar sin freno.
“Yo… aquel que despertará… “empecé a cantar, liberando mi energía dracónica.
Las voces en mi cabeza se volvieron más activas, gritando sobre dejarme llevar, sobre que siempre era así, y que todo estaba por comenzar.
“Soy el Dragón Celestial que robó los principios de la dominación de Dios… “ continué, mientras mi poder crecía aún más.
Partículas de energía rojiza y verdosa volaban desde el Boosted Gear, posicionándose a mi alrededor.
“Bien… esto será interesante “dijo Susano, sonriendo, mientras un aura de electricidad lo recorría.
“Sistema… ahora.
¡Ruptura del espacio!
“ordené mentalmente, mientras usaba una ilusión.
Recreé lo que parecería el proceso del Juggernaut Drive.
Un dragón gigante rojizo de metal apareció, mientras yo permanecía oculto en el centro de la ilusión.
“¡Aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento, aumento!
“continuaba gritando Ddraig.
“Entendido, anfitrión “respondió el sistema.
Una pequeña abertura apareció frente a mí.
Invoqué miles de círculos mágicos de distintos elementos, junto a una pequeña matriz selladora para impedir que ese bastardo escapara.
Directamente drené todo mi poder en los hechizos, lanzándolos hacia Susano justo antes de tocar la abertura, que me absorbió como si fuera solo energía.
“¿Dónde carajos estoy?
“murmuré, al parecer en medio de lo que parecía ser un bosque.
“¿Qué acabas de hacer?
“preguntó Ddraig, confundido.
“Ni siquiera yo lo sé… “balbuceé mientras la armadura desaparecía.
Comencé a caminar sin rumbo fijo.
Luego de algunos minutos, salí entre los árboles y la maleza.
Finalmente, me di cuenta de que estaba en un parque.
Grandes cercas rodeaban el lugar, había estanques y personas paseando.
Alrededor, se alzaban altos edificios.
“Creo que ya sé dónde estamos “dije con cansancio, usando mis sentidos para captar las conversaciones.
Todos hablaban en inglés.
Los anuncios gigantes mostraban marcas conocidas, otros reproducían noticias de la ciudad.
“Oh, bien… Nueva York “murmuré, sonriendo ligeramente.
La última vez que estuve aquí fue en mi vida pasada… en una misión de asesinato.
“¿Alguna vez tuviste conexión con algún dios griego… o tal vez su versión romana?” “Realmente será un problema sobrevivir de ahora en adelante… y no sé qué vaya a suceder con papá y mamá.” Aun así, sistema, ¿es posible comenzar el proceso de asimilación completa del sistema?
—pregunté mientras observaba los alrededores.
“Sí…, algunas veces.
Pero mi presencia y la de mis portadores no es muy agradable en este panteón,” respondió Ddraig con tranquilidad.
“Usuario, es posible iniciar el proceso de integración completa del sistema.
Tardará un total de 7 horas y 30 minutos.” “Perfecto.” Sonreí al pensarlo, antes de empezar a preocuparme por cómo demonios ganaría dinero y sobreviviría sin llamar la atención.
“Lo único en lo que puedo pensar es en el maldito Campamento Mestizo…” murmuré, irritado.
“Pero… no soy un mestizo.” Sistema, ¿es posible asimilar líneas de sangre directamente desde el panel?
—pregunté, curioso, mientras creaba una ilusión que me hacía parecer un adolescente bien vestido, muy diferente a mi aspecto real: un niño asiático cubierto de sangre.
“Es posible, siempre y cuando encuentre la manera de extraer la sangre del dios, semidiós, vampiro, demonio, hombre lobo o dragón.
Siempre que tenga disponible la sangre de la raza, es posible asimilarla en el cuerpo del anfitrión.” “¿Anfitrión?” pensé, confundido al por fin caer en cuenta en lo que era el sistema “ oye, sistema…,de dónde vienes, quien te creo?, por qué estás conmigo?” Pregunté curioso,Pero el sistema no respondió nuevamente.
“ esto será un desastre “ dije sonriendo suavemente, mientras salía del parque, pensando en como robar o conseguir comida para aliviar mi hambre…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com