high school dxd: Sombras de un dios errante - Capítulo 28
- Inicio
- Todas las novelas
- high school dxd: Sombras de un dios errante
- Capítulo 28 - 28 Capítulo 27 Hera y Artemisa solo dos perras más
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
28: Capítulo 27: “Hera y Artemisa?, solo dos perras más” 28: Capítulo 27: “Hera y Artemisa?, solo dos perras más” *Perspectiva de Issei* “¿Cómo carajos los dioses pueden tener tantos hijos?”, pensé, ligeramente molesto.
Han pasado apenas dos semanas… un total de 17 días.
No hemos avanzado mucho realmente.
El sistema me estuvo exigiendo recaudar todos los puntos que debo en un lapso de dos meses, suficiente ,se supone, con solo las misiones diarias.
Claro está, me sugirió y prometió que, si buscaba semidioses y los llevaba a salvo al campamento, mi misión temporal se actualizaría acorde a cuántos niños son… Mierda.
Comencé con 6 semidioses… luego llegaron otros 14.
El problema surgió cuando tuve que conseguir comida y no había monstruos fuera.
Tuve que usar magia de ilusión y magia dimensional para robar productos de un supermercado.
Fue… bastante.
Me encontré con dos semidioses la primera vez que fui a robar.
Es realmente jodido.
Memorice sus firmas de maná; son realmente únicas, para cada uno, claro, pero después de todo, todos tienen relación, de alguna forma… “¿Ahora eres una niñera?”, Ddraig se burló juguetonamente de mí mientras caminábamos por el bosque.
Atrás de mí… 62 malditos semidioses, de distintas edades, me seguían como patitos a su mamá.
Ahora no dejo de pensar en cuántos de estos chicos murieron en el canon de Percy Jackson… y cuántos morirán.
Porque, bueno, se supone que son perseguidos desde pequeños.
Los dioses simplemente los dejan a su suerte.
Esos cabrones literalmente dejan banderas rojas sobre sus hijos antes de irse… ¿Solo les interesa follar?
Hay algunas chicas, tanto pequeñas como ya un poco más grandes, que no son semidiosas realmente.
Esto lo descubrí al hablar con ellas, escuchar su historia e investigar más a fondo su energía.
Es bastante similar… ¿Quién es la culpable?
La puta diosa Artemisa.
Esa maldita… cualquier niña en la que viera potencial, le daría una marca, o una bendición, marcándola como una de sus cazadoras, pero… la muy perra deja impregnado el olor de un semidiós en ellas.
Chicas mortales, sin nada por lo que debían sufrir, con sus familias muertas por el ego de una perra cazadora… Otros, como un chico que, sinceramente, no quiero recordar su nombre, fue creado como un experimento por la diosa del hogar.
Sí, Hestia… parece que en este mundo el tema de los hijos divinos es mucho más jodido.
El bastardo de Zeus expulsó a Hestia en este mundo, y prohibió su cercanía a su hijo, incluso cuando este fue una creación y materialización mismas del deseo de Hestia de tener una familia… Los chicos son bastante agradables… al menos los que no son hijos de Ares.
Esos mocosos son realmente arrogantes.
Si no estoy mal, ¿hay 2 o 4?
Tal vez… como sea, tengo una gran variedad de semidioses.
Podría montar un puto mercado con ellos… o tal vez incluso el propio Campamento Mestizo.
La vida de todos ellos es… fue jodidamente mala.
Algunos huérfanos desde el comienzo.
Otros, sus familias devoradas por monstruos.
Algunos más, traumados por haber matado ellos mismos a sus familias.
Hay poderes divinos que, si no sabes controlarlos, son peligrosos.
Y son solo niños.
Niños con un poder que no saben controlar… ¿es justo?
Claro que no… Algunas de las chicas son unas linduras… aunque, como dije, sé todos sus nombres.
Sí.
Pero… no sé distinguirlos.
Realmente no me interesa.
Algunas veces los llamo “mocoso de Ares”, “mocoso de tal”, “mocoso de esto”, “mocoso 2” o cosas así.
Aunque… si tuviera que recordar sus nombres, tal vez no me mirarían como a un duende asesino… tal vez.
Aunque claro, he aprendido a usar mejor el sistema.
Ahora incluso puedo hacer anotaciones o revisar más a fondo los detalles de las misiones.
Como, por ejemplo… “¡Tengo hambre!
Issei, ¿podríamos sentarnos a comer algo?”, dijo Emily mientras sostenía suavemente la manga de mi camisa.
Suspiré suavemente, sonriendo ligeramente antes de ordenar a todos que se detuvieran.
Inmediatamente invoqué las cosas que robé, sacando producto tras producto del inventario: un total de 63 yogures de distintos sabores, 63 paquetes de galletas de chocolate y 126 sándwiches.
Todos comenzaron a comer rápidamente.
“Sistema, dame los detalles de la misión, por favor”, ordené mentalmente, antes de que un gran panel holográfico apareciera frente a mí.
(([Misión Temporal: ¿Semidioses?, dioses, preparen sus bolsillos] • Has encontrado a un gran grupo de semidioses en peligro.
Llévalos sanos y salvos al Campamento Mestizo y consigue que sus padres estén en deuda contigo.
Recompensa: • 4.000 puntos del sistema • 10.000 puntos de experiencia • 20 puntos de estadística Tiempo límite: 1.981 horas “Detalles de la misión: Semidioses bajo la protección del anfitrión actualmente: 0.Isabel García Edad: 16 años Madre Divina: Hera(bendecida).
1.Tyler Johnson Edad: 15 años Padre Divino: Apolo 2.Nadia Stein Edad: 14 años Madre Divina: Deméter 3.Oliver Grey Edad: 13 años Padre Divino: Hermes 4.Lily O’Reilly Edad: 12 años Madre Divina: Artemisa(bendecida) 5.Elijah Brooks Edad: 11 años Padre Divino: Ares 6.Clara Fisher Edad: 10 años Madre Divina: Atenea 7.James Harrison Edad: 9 años Padre Divino: Dionisio 8.Phoebe Clark Edad: 8 años Madre Divina: Selene 9.Xavier King Edad: 7 años Padre Divino: Hefesto 10.Zoey Bishop Edad: 6 años Madre Divina: Iris 11.Felix Reed Edad: 5 años Padre Divino: Morfeo 12.Carmen Solano Edad: 14 años Madre Divina: Atenea 13.Isaac Turner Edad: 13 años Padre Divino: Apolo 15.Valerie Wood Edad: 12 años Madre Divina: Deméter 16.Victor Jenkins Edad: 11 años Padre Divino: Ares 17.Alice Wells Edad: 10 años Madre Divina: Artemisa(bendecida) 18.Steven Powell Edad: 9 años Padre Divino: Hephaestus 19.
Aidan Thorne Edad: 15 años Padre Divino: Apolo 20.
Lila Donovan Edad: 14 años Madre Divina: Afrodita 21.
Eliot Flynn Edad: 13 años Padre Divino: Hermes 22.Piper White Edad: 13 años Madre Divina: Deméter 23.Kai Brooks Edad: 12 años Padre Divino: Ares 24.Sierra Hayes Edad: 12 años Madre Divina: Atenea 25.Nolan Parker Edad: 11 años Padre Divino: Hefesto 26.Juliet Graham Edad: 11 años Madre Divina: Artemisa.
27.Zane Taylor Edad: 10 años Padre Divino: Dionisio 28.Ruby Kent Edad: 10 años Madre Divina: Némesis 29.Mason Lee Edad: 9 años Padre Divino: Hestia(creación mágica) 30.Hazel Montgomery Edad: 9 años Madre Divina: Iris 31.Gage Wells Edad: 8 años Padre Divino: Apolo 32.Aubrey O’Hara Edad: 8 años Madre Divina: Artemisa(bendecida) 33.Dexter Stokes Edad: 7 años Padre Divino: Hefesto 34.Elsa Monroe Edad: 7 años Madre Divina: Deméter 35.Maya Richards Edad: 6 años Padre Divino: Hermes 36.Lucas Cruz Edad: 6 años Madre Divina: Atenea 37.Maya King Edad: 5 años Padre Divino: Apolo 38.Charlie Davis Edad: 5 años Madre Divina: Artemisa(bendecida) 39.Zara Wheeler Edad: 4 años Padre Divino: Hermes 40.Lance Matthews Edad: 4 años Madre Divina: Némesis 41.Evan Reyes Edad: 7 años Padre divino: Hermes 42.Amelia Carter Edad: 6 años Madre divina: Deméter 43.Damian Brooks Edad: 8 años Padre divino: Ares 44.Lia Moreno Edad: 6 años Madre divina: Atenea 45.Ryan O’Connor Edad: 7 años Padre divino: Dionisio 46.Naomi Clarke Edad: 5 años Madre divina: Hebe (diosa de la juventud) 47.Ethan Edad: 15 años Padre Divino: Hermes 48.Valeria Edad: 14 años Madre Divina: Atenea 49.Caleb Edad: 13 años Padre Divino: Ares 50.Sophia Edad: 12 años Padre Divino: Apolo 51.Mia Edad: 11 años Madre Divina: Deméter 52.Logan Edad: 11 años Padre Divino: Hefesto 53.Jasmine Edad: 10 años Padre Divino: Dionisio 54.Aaron Edad: 10 años Madre Divina: Némesis 55.Bella Edad: 9 años Madre Divina: Atenea 57.Noah Edad: 8 años Padre Divino: Hades 58.Emily Edad: 7 años Madre Divina: Iris 59.Daniel Edad: 7 años Padre Divino: Éolo 60.Olivia Edad: 6 años Madre Divina: Selene 61.Liam Edad: 5 años Padre Divino: Morfeo)) Ya, Realmente ha subido bastante… Pero bueno, ver la pantalla me hizo pensar algunas cosas… como, por ejemplo, que solo por ese estúpido juego de Hera y Artemisa, al destruir a las familias de estas chicas… quemaré el puto Jardín de las Hespérides algún día, y me aseguraré de hacer que Artemisa pierda su castidad conmigo… Les quitaré a ambas lo que más aman… Y también… mierda, ¿cómo carajos dioses como Dionisio pueden tener tantos hijos?
Mierda, juro que podría formar equipos de fútbol completos solo de hijos de dioses como Dionisio, Apolo, Hermes y Atenea… El campamento estará repleto cuando lleguemos… Y eso me hace recordar… deberíamos estar cerca, después de todo, estábamos en Nueva York, aunque tuvimos que hacer un pequeño desvío a ciudades cercanas para salvar y encontrar algunos semidioses… Algunos nos encontraron a nosotros, otros fueron salvados de estúpidos monstruos.
Debería tener una mejor alimentación, carajo… comer niños desnutridos sin afecto parental no debe ser saludable… “¿Hermano mayor Issei…?
¿Pronto conoceremos a mi papi?” La pregunta de Jasmine me sacó de mis pensamientos.
Sonreí suavemente mientras asentía.
Luego de que todos terminaran de comer, continuamos nuestro camino.
Hordas de monstruos nos atacaron, pero fue realmente fácil destruirlos.
Luego de varias horas caminando, llegamos finalmente a lo que sería la entrada al campamento.
Había una débil barrera mágica que mantenía escondido el lugar, justo detrás de unas colinas.
Subimos tranquilamente las colinas antes de llegar por fin… Al llegar a la cima… no vimos nada… Incluso dudé de si me había equivocado de lugar.
Un sonido sordo se escuchó, justo antes de que yo agarrara una flecha que estaba a punto de impactar mi rostro.
“¿Qué hace un dragón buscando nuestro campamento?” La voz de un hombre resonó fuerte y clara.
La barrera mágica que había sentido antes pareció volverse líquida, como si se derritiera en gelatina, revelando finalmente el otro lado: decenas de semidioses armados hasta los dientes, formados como guerreros espartanos.
Algunos blandían espadas y hachas, otros lanzas, y unos pocos llevaban arcos tensados.
Al frente de todos ellos, un centauro , de cabello rizado castaño y barba espesa del mismo tono, me apuntaba directamente con una flecha preparada en su arco.
A su alrededor, varios sátiros observaban, tensos, listos para actuar.
“Tranquilo, barbudo,” solté con irritación, levantando una mano en gesto de paz —aunque todavía sostenía la flecha que me habían disparado momentos antes.
“Vengo del Panteón Bíblico,” dije con absoluta calma mientras el Boosted Gear se materializaba lentamente en mi brazo izquierdo, brillando con una luz intensa.
“Ddraig me habló de los dioses y los semidioses… y un anciano bastardo con delirios de omnipotencia me contó sobre estos campamentos.” Una ligera sonrisa cruzó mi rostro mientras seguía midiendo las reacciones del grupo frente a mí.
Sin confiarme, hice fluctuar mi maná, preparando una barrera mágica sólida para proteger a los chicos detrás de mí si las cosas salían mal.
“Algunos monstruos me confundieron con un semidiós,” continué, encogiéndome de hombros.
“Rescaté a un grupo de ellos.
Y bueno…” dije, dejando que mi voz bajara en tono, tornándose más fría, “…no esperaba que fueran tantos.
Tengo de todo, amigo: hijos de Atenea, Dionisio, Ares, Hermes, Apolo, incluso de dioses menores…
y uno de Tártaro.
También un pequeño grupo de chicas marcadas por la gran Reyna y por Artemisa.” Al mencionar esto último, mi ceño se frunció ligeramente.
La situación me estaba cansando.
“Así que, ¿qué tal si bajas ese arco, aceptas amablemente a los semidioses que traje, y me dejas tranquilo sabiendo que estarán a salvo?” Suspiré fríamente, dejando caer el tono de mi voz como un golpe seco.
El centauro me estudió con la misma intensidad con la que un lobo acecharía a otro alfa.
Finalmente, bajó su arco, aunque su mirada seguía siendo de puro acero.
“Soy Quirón,” dijo con voz firme.
“Les doy la bienvenida a los semidioses.” Tras su orden tácita, los guerreros y sátiros a su espalda fueron bajando sus armas lentamente.
Pero la paz duró poco.
“Sin embargo…” continuó Quirón, su tono endureciéndose, “…no podemos aceptar a todos.
Solo tenemos doce cabañas.
Solo aceptaremos a los hijos de esas doce casas.” Sentí un puñetazo de frustración en el pecho.
“Este cabrón es muy diferente a su versión de Percy Jackson… Mierda…” pensé, reprimiendo el impulso de maldecir en voz alta.
No estaba ante el amable mentor de los libros; este Quirón era mucho más frío, más militar.
“¿Dejarás que las marcadas por Artemisa entren, verdad?” pregunté, arqueando una ceja, dejando que una gota de irritación se filtrara en mi voz.
Quirón guardó silencio unos segundos, evaluándome.
Luego, simplemente asintió.
Un pequeño alivio.
“Dionisio…
¿Se encuentra aquí?” pregunté aún molesto, esperando que tal vez él , a pesar de ser como era, fuera más flexible con los otros niños.
En el fondo de mi mente, ya estaba preparándome: Si hacía falta, construiría yo mismo una cabaña desde cero.
No iba a dejar que los hijos de dioses menores, o los chicos marcados por el olvido, se quedaran sin hogar ni protección…
no por culpa del estúpido orgullo de Zeus.
Quirón me miró fijamente, arqueando una ceja.
“Un simple mortal no tiene por qué contactar con Lord Dionisio”, dijo fríamente el centauro.
Lo miré fríamente.
“¿Cómo me llamaste?”, pregunté secamente, entrecerrando los ojos.
El centauro simplemente sonrió burlonamente.
“Sistema, ¿es posible fallar la misión?
¿Y es posible que uses la prohibición de rastreo que tienes en mí…
para un grupo más amplio?
¿Tal vez un lugar?”, pregunté mentalmente.
“Dije…
que un sucio mortal no tiene por qué hablar con Lord Dionisio”, dijo el centauro, con aire juguetón.
“Sí, anfitrión, es posible fallar la misión; simplemente perderá más recompensas.
Y sí, anfitrión, es posible usar el bloqueo del sistema en un área más amplia o en otros seres; sin embargo, le costará puntos”, la voz del sistema resonó en mi cabeza.
“Bien…
cancela”, ordené mentalmente.
“Chicos…
esto se pondrá feo, así que los mayores…
cubran a los demás.
Pondré una barrera sobre ustedes”, dije fríamente.
Sin esperar más, simplemente activé mi Balance Breaker.
La armadura rojiza metálica me cubrió en un instante, y mi aura dracónica, densa, rojiza y verdosa, comenzó a desprenderse.
“¿Sabes qué?
Cambié de opinión…
Ellos estarán mejor conmigo”, dije fríamente, respirando profundamente.
Antes de que Quirón pudiera responder, la voz de Ddraig comenzó a retumbar desde la gema del Boosted Gear, usando aumentos consecutivos forzados decenas de veces.
“Sistema, quiero una inmunidad temporal…
Cinco minutos serán suficientes.
Pagaré los puntos que debo más adelante”, dije directamente, mientras suspiraba fríamente.
“Entendido, anfitrión.
Actualmente debe un total de 400 puntos del sistema.
Con la compra de la inmunidad temporal, deberá un total de 2100 puntos.
Anfitrión, la misión temporal se ha actualizado.” La voz del sistema resonó antes de que el panel holográfico apareciera frente a mí: ((Misión Temporal: “Malditos dioses, púdranse en su arrogancia, yo cuidaré a sus hijos” • Has encontrado a un gran grupo de semidioses en peligro.
El Campamento Mestizo no aceptará a todos los semidioses; la injusticia y las órdenes divinas siempre son dispares.
¡Demuestra a los dioses que no son necesarios!
• Destruye el Campamento Mestizo, mata a Quirón y Dionisio, y crea un nuevo campamento para los semidioses errantes.
Recompensas:• 15.000 puntos del sistema.
• 35.000 puntos de experiencia.
• 50 puntos de estadística)) El cambio en la misión me sorprendió, pero así sería mejor.
“Yo…
aquel que despertará”, dije fríamente.
“La inmunidad temporal ha sido activada.
Serás indestructible a cualquier ataque físico, mental, espiritual o sobrecargas energéticas durante los próximos cinco minutos.
Tiempo restante: 4:59”, un pequeño panel apareció frente a mí nuevamente.
“Esto será genial”, pensé emocionado mientras continuaba el cántico.
“Soy el Dragón Celestial que robó los principios de la dominación de Dios…”, añadí, dando un paso adelante y usando gran parte de mi energía para suprimir todo el lugar y levantar una barrera mágica extremadamente fuerte sobre los semidioses.
“Yo me río del infinito y desprecio el sueño…”, gruñí mientras la voz de Ddraig retumbaba con decenas de aumentos cada segundo, volviéndose inaudible por la velocidad con la que aumentaba.
Mi cuerpo comenzó a crecer rápidamente.
“Yo me convertiré en el Dragón Rojo de la dominación…” Tres gigantescos pares de alas de dragón surgieron en mi espalda, la armadura reformándose de manera anormal mientras mi cuerpo continuaba deformándose en un dragón humanoide gigantesco.
“¡Te hundiré en las profundidades del purgatorio carmesí!”, grité furioso, mientras mi poder aumentaba de manera completamente absurda con cientos de aumentos.
El rostro de Quirón se ensombreció, los cielos retumbaron y una tormenta eléctrica comenzó.
Los semidioses del campamento comenzaron a escapar asustados, mientras el centauro y los sátiros parecían petrificados en el lugar.
Los semidioses bajo mi cuidado, protegidos por la barrera mágica sostenida por mi poder, sollozaban paralizados.
“¡Juggernaut Drive!” Terminé, rugiendo furioso, e inmediatamente me lancé contra Quirón, preparando mi aliento de dragón.
“¡Issei!” La voz de Ddraig me sacó de mi aturdimiento.
Quirón seguía frente a nosotros, con los sátiros y los semidioses del campamento.
Yo aún seguía de pie, sin hacer nada.
“¿No van a venir?” preguntó Quirón, mirándome con desprecio.
Miré mis manos, confundido.
“Anfitrión, ¿está seguro de que desea abandonar la misión actual?” La voz del sistema me sacó de la confusión momentánea.
Giré para mirar detrás de mí, dándome cuenta de que realmente nada había pasado.
Suspiré con cansancio.
“Chicos… es hora de decir adiós.” Dije tranquilamente, sonriendo suavemente.
En ese instante, los semidioses pasaron corriendo junto a mí, dirigiéndose hacia Quirón.
De alguna manera, verlos irse sin pensarlo siquiera me hizo sentir una opresión en el pecho.
Había pasado casi tres semanas con ellos…
que se marcharan así, sin decir adiós, dolía un poco.
“Issei…” La voz de Bella llegó a mí mientras se aferraba al borde de mi camisa con fuerza.
Sorprendido, volví a mirar atrás.
Muchos semidioses seguían sin moverse, principalmente las niñas pequeñas y algunos niños.
“¡Ding!
Misión completada.
El sistema distribuirá las recompensas.” El panel del sistema apareció frente a mí: ((Has obtenido: • 4,000 puntos del sistema • 10,000 puntos de experiencia • 20 puntos de estadística)) ((Nivel actual: subiste 5 niveles.
Se requieren 8,200 puntos de experiencia para alcanzar el nivel 8, tienes 3,600 puntos del sistema actualmente, tienes 54 puntos de estadística actualmente)) ((Nueva misión temporal: “¡Issei, hermano mayor!” • Algunos semidioses desean seguirte.
Asegúrate de llevarlos a un lugar seguro.
•Recompensa: •1.500 puntos de experiencia .
•800 puntos del sistema• Tiempo límite: No aplica.
Detalles de la misión: Semidioses bajo la protección del anfitrión actualmente: 1.
Isabel García (16 años) — Madre divina: Hera (bendecida) 2.
Lily O’Reilly (12 años) — Madre divina: Artemisa (bendecida) 3.
Zoey Bishop (6 años) — Madre divina: Iris 4.
Felix Reed (5 años) — Padre divino: Morfeo 5.
Valerie Wood (12 años) — Madre divina: Deméter 6.
Alice Wells (10 años) — Madre divina: Artemisa (bendecida) 7.
Lila Donovan (14 años) — Madre divina: Afrodita 8.
Piper White (13 años) — Madre divina: Deméter 9.
Ruby Kent (10 años) — Madre divina: Némesis 10.
Hazel Montgomery (9 años) — Madre divina: Iris 11.
Aubrey O’Hara (8 años) — Madre divina: Artemisa (bendecida) 12.
Elsa Monroe (7 años) — Madre divina: Deméter 13.
Maya King (5 años) — Padre divino: Apolo 14.
Charlie Davis (5 años) — Madre divina: Artemisa (bendecida) 15.
Zara Wheeler (4 años) — Padre divino: Hermes 16.
Amelia Carter (6 años) — Madre divina: Deméter 17.
Naomi Clarke (5 años) — Madre divina: Hebe (diosa de la juventud) 18.
Mia (11 años) — Madre divina: Deméter 19.
Aaron (10 años) — Madre divina: Némesis 20.
Bella (9 años) — Madre divina: Atenea 21.
Noah (8 años) — Padre divino: Hades 22.
Emily (7 años) — Madre divina: Iris)) Mi corazón comenzó a latir más rápido mientras una ligera confusión pasaba por mi mente.
Observé a los semidioses que me miraban fijamente; algunos, avergonzados.
De repente, todos comenzaron a hablar a la vez: “¡No podemos dejarte solo, Issei, hermano mayor!” “Aún eres un niño, no podemos dejarte así, ¡es peligroso!” “Queremos ir contigo…” Las palabras fueron tantas al mismo tiempo que apenas pude entender algunas de ellas.
Bella me sonreía felizmente, mientras Noah, el hijo de Hades, miraba el suelo con timidez antes de acercarse lentamente a mí.
Naomi, Amelia y Zara también se acercaron, tomando tímidamente el borde de mi camisa.
Maya y Elsa, por otro lado, se aferraron a mis mangas.
El resto se acercó también.
Isabel, la mayor del grupo, estaba sonrojada.
Evitaba mirarme mientras fruncía el ceño, cruzándose de brazos.
Miré a Quirón durante unos segundos antes de sonreír suavemente.
“Bueno, barbudo, te encargo a esos chicos…
Yo me encargaré de esto.” Dije tranquilamente.
Sin esperar respuesta, extendí mi mano, cubrí a los semidioses detrás de mí y usé un teletransporte directo a Nueva York.
Aparecimos en el mismo parque al que había llegado el primer día.
Me giré, mirándolos con una sonrisa.
“Te estás abriendo, Issei.
Me alegra.” La voz de Ddraig sonó en mi mente, haciéndome sonrojar mientras él reía alegremente dentro de mi cabeza.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com