Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Hijo del Abismo - Capítulo 2

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Hijo del Abismo
  4. Capítulo 2 - 2 Capítulo 2 - El Desafío
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

2: Capítulo 2 – El Desafío 2: Capítulo 2 – El Desafío La muerte de K’tharr fue, en términos de la Mazmorra, la conclusión de una ecuación predecible.

El exoesqueleto de obsidiana se enfrió lentamente.

Yo permanecí quieto, acurrucado junto a su vasto cuerpo inerte, durante una hora completa.

La soledad que se asentó sobre mí no era un sentimiento poético; era un silencio logístico que me obligaba a pensar por dos, algo que nunca había necesitado hacer.

—Bien, Echo.

No te quedes ahí como un tonto.

La entropía es el enemigo del aventurero —resonó una voz en mi cabeza.

Era el Fantasma de K’tharr, mi nueva conciencia, el mentor interno que yo mismo había programado.

Me levanté.

La cueva, nuestro hogar seguro en el Piso Treinta, se sentía inmensa y vulnerable.

La pared que nos protegía parecía más delgada.

Mi Tablero de Estatus flotaba ante mis ojos, un recordatorio constante de mi miseria: Nombre: Echo Nivel: 1 Raza: Humano (???

) Experiencia: 0/5 (Cuesta 5 veces más XP subir cada nivel) Cincuenta de esos asquerosos Gnobblers…

—pensé, sintiendo la frustración del Tsukkomi.

Cincuenta duelos de vida o muerte por un simple Nivel 2 que, según las notas de mi madre, tomaría casi un año.

No podía irme sin equipo.

Con la Dentada de Larva, raspé cuidadosamente fragmentos del exoesqueleto de K’tharr para improvisar puntas de flecha de obsidiana y afilar el filo.

—Lo siento.

Pero la vida es un negocio —susurré, sintiendo la extraña punzada del remordimiento.

El Primer Contacto y el Vínculo del Hambre Caminé en silencio durante horas, siguiendo los túneles que K’tharr me había enseñado.

Mi primer encuentro ocurrió en un cruce.

Un Gnobbler Solitario (Nivel 1) salió de una grieta.

—Tu primer combate, Eco.

Usa la mente.

El músculo es lento.

La mente es gratis.

El Gnobbler gruñó.

Estaba hambriento.

Activé mi habilidad única: [Vínculo del Eco].

Cerré los ojos.

Sentí la desesperación del Gnobbler, un hambre que anulaba la autoconciencia.

—No te quiere a ti, Echo.

Quiere comer la mochila que huele a hongos.

Abrí los ojos.

El Gnobbler se lanzó.

Usé mi agilidad superior para esquivarlo.

El animal se estrelló contra la pared, desprendiendo una veta de cristal de corrupción.

El Gnobbler, en su delirio de hambre, se lanzó a roer el cristal tóxico.

El animal estaba distraído.

La compasión era una distracción costosa.

Ataqué con la punta de mi Dentada de Larva: un golpe rápido y silencioso en la base del cráneo, el punto débil que K’tharr había grabado en mi mente.

El Gnobbler se desintegró.

[Gnobbler Solitario Nivel 1 derrotado.

Experiencia ganada: 0.1/5] Un éxito.

Solo 49.9 veces más.

¡Qué sistema tan ineficiente!

La Lógica Implacable y el Cansancio Acumulado El resto de ese día fue una monotonía agotadora.

Cacé y derroté a cuatro Gnobblers más, utilizando la misma estrategia de desequilibrio y precisión.

Cada vez, la fatiga golpeaba mi cuerpo con mayor fuerza.

Al final del día, mi XP era $0.5/5$.

Cinco combates de vida o muerte por una décima parte del camino.

—Estás pensando como un trabajador asalariado, Eco.

El Nivel 1 no puede permitirse el lujo del descanso.

La única forma de romper el ciclo es un aumento de XP desproporcionado.

—Necesito cazar algo grande.

Algo que me dé al menos $1$ XP.

—Eso es Nivel 2.

Y un Nivel 2 te matará en dos golpes.

La fuerza es innegable.

La diferencia de nivel es absoluta.

—Entonces, no cazaré.

Tenderé una trampa.

El Vínculo y la Ingeniería del Caos Durante las siguientes 48 horas, dejé de cazar y me concentré en la ingeniería de la Mazmorra.

Utilicé mi [Vínculo del Eco] para leer la ruta de la desesperación de las criaturas.

La trampa: un hoyo profundo cubierto de hongos mohosos, con una carnada de un Gnobbler muerto (al que le había quitado ya la carne).

El mecanismo de caída era tierra húmeda sostenida por ramas débiles.

El objetivo era simple: atrapar una criatura de Nivel 2 o superior y dejar que la Mazmorra hiciera el resto.

Funcionó.

Atrapé una Rata Gigante de las Profundidades (Nivel 2).

Sus aullidos eran ensordecedores.

La Rata Gigante era fuerte.

—¡Ahora, Eco!

¡No entres!

¡Usa el entorno!

—gritó K’tharr.

La Rata intentaba salir, cavando en la tierra húmeda de la trampa.

Me acerqué, usando el polvo de hongos tóxicos que K’tharr me enseñó a recolectar.

Arrojé el polvo al hoyo.

La Rata aulló, cegada por el veneno.

En su desesperación, se lanzó contra la pared de roca con una fuerza bruta increíble.

La pared cedió, pero la rata cayó de bruces en un charco de ácido de Gnobbler que yo había preparado.

El ácido no la mató, pero la dejó inmovilizada por el dolor.

Mi oportunidad.

Bajé por una cuerda improvisada.

La rata estaba viva, pero inmovilizada por el ácido y el dolor.

—El cuello.

El punto débil es el cuello, justo donde el ácido ha corroído la piel —me guio K’tharr.

La Dentada de Larva se hundió en su nuca.

Silencio.

[Rata Gigante de las Profundidades Nivel 2 derrotada.

Experiencia ganada: 0.7/5] ¡Un éxito!

$0.7$ de XP por una trampa bien hecha.

Solo $3.8$ más para el Nivel 2.

El cansancio se desvaneció con el burst de XP.

El XP era el mejor analgésico.

La Revelación de la Riqueza Tóxica —Bien, Eco.

No derrotaste al Nivel 2.

La trampa y el veneno lo hicieron.

Pero ganaste la recompensa.

Ahora, el negocio.

La Rata me dejó una piedra de maná y su carne sustancial.

—El mundo exterior no valorará nada, Eco.

Excepto lo que lo mata.

Venderás la Corrupción.

Venderás tu hogar.

—¿La Corrupción?

—Sí.

Mira el cristal donde atacaste al Gnobbler.

Contiene la esencia del Pecado.

Los aventureros de la superficie están desesperados por esa energía para potenciar sus magias y vicios.

Es altamente tóxica, altamente ilegal, y es tu única riqueza.

La idea era brillante y profundamente cínica.

Vender mi hogar como mercancía tóxica al mundo que me había abandonado.

—Es lo que hay.

Supervivencia.

Ahora, busca el conducto de ventilación.

Es hora de dejar el Piso Treinta.

Mi ascenso había comenzado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo