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Hijo del Abismo - Capítulo 4

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  4. Capítulo 4 - 4 Capítulo 4 - La Ciudad de los enanos
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4: Capítulo 4 – La Ciudad de los enanos 4: Capítulo 4 – La Ciudad de los enanos Mi Nivel 1 me había llevado a $4.9/5$ de XP.

Un insulto.

Estaba a un solo paso del Nivel 2, pero mi cuerpo era el de un niño de doce años, y la fatiga, magnificada por la Daga Eco del Hambre, me hacía sentir que cada hora sin XP era un desperdicio.

—Tienes que maximizar, Echo.

Si cazas algo de bajo nivel ahora, desperdicias el 4.9 de XP.

Debes buscar el [Overkill Bonus] para asegurar el Nivel 2 —resonó K’tharr en mi mente, su eco era puro cálculo.

Acepté el riesgo.

Para cruzar el umbral, necesitaba un objetivo de Nivel 4.

El Piso Quince era la frontera.

Me adentré en la Gran Ruta de Ascenso, el túnel más grande y directo que llevaba a la superficie.

Usar esta ruta era la acción más arrogante y eficiente que un Nivel 1 podía tomar, ya que era patrullada por monstruos de élite.

El Ogro de Piedra (Nivel 4).

Lo sentí.

No fue una emboscada; fue la consecuencia directa de mi decisión de usar la ruta de los Nivel 4 para buscar su XP.

Era una criatura masiva con piel de roca volcánica, y su aura de $STR$ pura me aplastó.

—¡Un Ogro de Patrulla!

¡Huye, Echo!

¡Es la muerte, no XP!

—gritó K’tharr.

Me lancé en una esquiva desesperada, mi Placa Torácica del Viajero activó su Brevísima Inmunidad, pero el Ogro era demasiado grande y lento.

Su movimiento lateral me alcanzó.

Sentí un dolor agudo, como si mi cuerpo de doce años se hubiera roto en un golpe seco.

La fatiga, la presión de la Daga y el impacto se combinaron en una parálisis dolorosa.

Caí, incapaz de moverme.

El Nivel 1 no derrota.

El Nivel 1 es aplastado por su propia ambición.

El Ogro levantó su garrote para el golpe final.

Justo antes, un sonido metálico resonó.

Una puerta tallada en la roca se abrió, y el Ogro fue arrastrado por una red de hierro.

Una voz con un acento áspero gritó: “¡Ayuda!

¡Rápido, ayuda!” Mi conciencia se desvaneció.

Lo último que sentí fue una mano pequeña y fuerte arrastrándome.

El Refugio y el Harem Inesperado Desperté.

Estaba en una habitación cálida.

Un hombre Enano, Baruk, me miraba.

Su barba era larga y trenzada.

—El chico despertó.

Eres débil, Nivel 1.

Nos diste un buen susto.

—¿Dónde estoy?

¿Cuánto debo?

—pregunté.

Baruk soltó una carcajada.

—En Khazad-Mor.

Nos llaman La Gruta del Viajero.

No debes nada.

Pero dime: ¿por qué un Nivel 1 estaba en la Ruta de Patrulla de los Nivel 4?

—Busqué el botín grande.

Baruk no me creyó, pero asintió ante mi sinceridad.

La Maga Torpe: Un Peligro con Nivel 1 Justo entonces, la puerta se abrió, y ella entró.

Lyra, una niña de mi edad.

Cabello rojo intenso y ojos negros.

Estaba llevando una pila de pergaminos.

Al entrar, tropezó con una grieta invisible.

Los pergaminos volaron, y ella se estrelló contra una mesa, derramando un tazón de sopa sobre su cabeza.

(Comedia Física y Absurda).

—¡Waaaah!

¡Qué desastre soy!

—gimió, cubriéndose la cara, su rostro completamente rojo por la vergüenza.

—Lyra.

Es tu día de descanso —dijo Baruk, resignado.

Lyra, al verme, tartamudeó: —H-hola…

Yo…

yo soy Lyra.

—Soy Echo —respondí—.

Eres Nivel 1.

¿Por qué tu energía mágica te hace tropezar tanto?

El rostro de Lyra se puso rojo cereza.

—¡N-no me hace tropezar!

¡Es mi magia elemental!

¡Soy maga!

—tartamudeó, con los ojos llenos de frustración—.

Mi Nivel 1 es por ser Maga Pura.

No puedo concentrarme, y mi cuerpo es muy frágil.

¡Y tú me miras como si fuera un experimento de laboratorio!

El Trato y los Celos del Gremio Lyra me ofreció el trato: —Necesitas conocimiento mágico, y yo necesito un escudo que me proteja de mis propios pies.

Acepta, pero prométeme que, si te ríes, lo harás en voz baja para que no me dé tanta vergüenza.

—Acepto —dije.

En ese momento, la Enana alta y musculosa que trabajaba en las forjas se acercó.

Su rostro se contorsionó de enojo al ver la cercanía entre Lyra y Echo.

—¡Maestro Baruk!

¡La niña Lyra no debe hacer misiones con extraños!

¡Su magia es demasiado valiosa!

—gritó la Enana, con los brazos cruzados.

Lyra se sonrojó de orgullo territorial.

—¡No soy valiosa, soy su compañera!

—¡Harem Detectado!

¡Los celos se activan!

—K’tharr estaba escandalizado por la complejidad humana.

Baruk nos dio la misión: encontrar una ruta para el intercambio de bienes al Piso Uno.

Su sonrisa era fría: si fallamos, nuestra deuda se paga con equipo y vida.

La Gruta del Viajero era una trampa.

—Aceptamos —dije.

Lyra se levantó con resolución, pero al hacerlo, tropezó de nuevo con una pila de herramientas.

(Repetición Cómica).

—¡Ayuda!

—gritó, completamente roja.

Corrí a ayudarla.

Solo tenía que asegurarme de que mi torpe, mágica y avergonzada compañera no nos matara antes de salir del Piso Quince.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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