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Hikari no Unmei: El Destino de Luz - Capítulo 38

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  4. Capítulo 38 - 38 Capítulo 38 Pelea Callejera 12
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38: Capítulo 38: Pelea Callejera 1/2 38: Capítulo 38: Pelea Callejera 1/2 Hunk se preparó para enfrentar al Nox, pero un grito bestial retumbó en todo el bosque.

La energía que sintió era descomunal… y estaba envuelta en oscuridad pura.

—…¿Qué demonios fue eso?

—Hunk frunció el ceño, tensando los músculos.

Kiro también sintió esa energía y tragó saliva.

—Eso… eso no es normal… De pronto, algo se acercó a ellos a una velocidad increíble.

El suelo vibraba, los árboles crujían y un silbido cortante llenó el aire.

¡BOOM!

Un golpe resonó como un trueno.

Hunk y la criatura impactaron sus puños con tal fuerza que el choque creó una explosión de luz y sombras.

Rayos oscuros y dorados danzaban a su alrededor.

Hunk miró fijamente a su oponente.

—…Taro.

Pero algo estaba diferente.

Sus ojos ahora brillaban en un rojo profundo.

Su piel estaba cubierta por venas oscuras palpitantes.

Un aura negra lo envolvía como una bestia desatada.

—¿Qué hiciste…?

—murmuró Hunk, apretando el puño con más fuerza.

Taro sonrió con una mueca llena de locura.

—Vine por ti, exorcista.

—Voy a matarte.

Hunk se dio cuenta de inmediato… Taro ya no era humano.

—Maldito idiota… —gruñó.

Ambos repelieron sus golpes al mismo tiempo, creando otra onda de choque.

Hunk retrocedió un paso.

Taro sonrió con satisfacción.

—¿Qué pasa, exorcista?, ¿Ya no es tan divertido cuando el cazador se convierte en la presa?

Hunk mantuvo su postura firme.

—No entiendes en lo que te has metido.

Si aceptaste el poder de los Noxs… ya no hay marcha atrás.

Taro se rió entre dientes.

—No me interesa.

—Lo único que quiero… es verte caer.

Hunk apretó los dientes.

—Kiro.

Kiro se tensó al escuchar su nombre.

—¿S-sí?

—Corre.

Kiro abrió los ojos sorprendido.

—¡Pero la tablilla…!

—¡DEJALA Y HUYE!

—ordenó Hunk, esta vez con más severidad.

Kiro iba a protestar, pero antes de que pudiera hablar, Hunk activó su habilidad de Spirit y creó un escudo alrededor de Kiro.

—¡Hazme caso, mocoso!

Kiro chistó la lengua y puso su mano sobre la tablilla.

—Sacrarium Malum.

El brillo de las runas se apagó.

Sin perder más tiempo, Kiro comenzó a correr a toda velocidad por el bosque.

Pero no llegó lejos.

—¡¿A dónde crees que vas?!

Una mano lo agarró con violencia del cuello de su camiseta gris.

—¡GAH!

El Nox de ojos verdes lo arrastró con brutalidad por todo el bosque.

Kiro no podía hacer nada.

Las ramas le cortaban la piel.

Las piedras golpeaban su espalda.

Su rostro se cubrió de tierra y polvo.

—¡SUÉLTAME, MALDITO!

—gritó, pero su voz fue ahogada por la velocidad.

Los árboles se convirtieron en un borrón hasta que, de repente… ¡CRASH!

El Nox atravesó la barrera de la casa de la abuela usando a Kiro como proyectil.

—¡GRAAH!

Kiro chocó contra las paredes, rebotó contra el piso y destrozó muebles y pasillos antes de detenerse.

El escudo que Hunk le había dado se rompió en el último impacto.

Gracias a eso, el daño no fue letal… pero aún así, su cuerpo dolía como el infierno.

Se puso de pie tambaleándose.

—¡Huyan!

—gritó a toda voz.

Pero no pudo decir más.

El Nox apareció frente a él.

—No tan rápido, niño.

¡BOOM!

Kiro lanzó un golpe cargado con su energía.

El Nox lo detuvo con una sola mano.

—Patético.

Con un solo puñetazo, envió a Kiro atravesando otra pared.

—¡ARGH!

Kiro intentó levantarse, pero todo le daba vueltas.

El Nox se acercó con una sonrisa cruel.

—Esto termina aquí.

Pero antes de que pudiera atacarlo… —¡Sellado!

Un destello de luz cubrió al Nox.

Este quedó completamente inmovilizado.

Hika y su abuela aparecieron en el pasillo.

—¡Kiro!

—gritó Airi, corriendo hacia él.

Con esfuerzo, lo ayudó a ponerse de pie.

—¡Tenemos que salir de aquí!

Pero antes de que pudieran moverse… —¿Creen que esto me detendrá?

El Nox se envolvió en un aura oscura… y de repente, las ataduras del sello se rompieron.

La abuela abrió los ojos con incredulidad.

—¡Imposible!

El Nox… estaba usando energía del espíritu.

—Eso no debería ser posible… —murmuró Hika, sintiendo escalofríos.

Pero antes de que pudieran reaccionar… —¡Sellado!

En un abrir y cerrar de ojos, el Nox levantó dos dedos y realizó la misma técnica de sellos.

La parálisis que antes lo mantenía inmóvil… ahora era usada en contra de la abuela y Hika.

—¡¿Qué…?!

Ambas quedaron atrapadas sin poder moverse.

El Nox sonrió con satisfacción.

—Buen truco.

—Ahora… Kiro y Airi eran los únicos que quedaban frente a la bestia.

Kiro escupió algo de sangre al suelo.

Airi temblaba, pero no retrocedió.

El Nox los observó con diversión.

—Bueno, bueno… —Veamos si los niños pueden jugar.

El Nox se lanzó contra ellos con velocidad mortal.

Pero Kiro aún estaba aturdido.

Su visión se distorsionaba.

Su cuerpo se sentía pesado.

Su mente trabajaba a toda velocidad buscando una solución.

“¿Cómo… lo derroto?” Intentaba pensar en una táctica.

Pero antes de que pudiera moverse… —¡Senko!

Un destello de luz iluminó el pasillo.

El Nox rugió y se llevó las manos a los ojos.

—¡GAAAH!

La luz lo cegó por un instante.

Kiro se sorprendió.

—¡Airi…!

Su hermana había sido más rápida que él.

No perdió la oportunidad.

Con toda su fuerza, Kiro lanzó una patada directamente al rostro del Nox.

¡CRACK!

El sonido del impacto resonó en el lugar.

El Nox retrocedió tambaleando.

Pero Airi no había terminado.

Agarró una daga del suelo y con un grito, corrió hacia la espalda del Nox clavando la hoja en su carne.

—¡Toma esto!

La daga se iluminó con la energía de Airi.

El Nox rugió de furia y comenzó a sacudirse.

Pero Airi se sujetó con fuerza.

—¡No te soltaré!

Kiro notó que el Nox estaba distraído… y supo que tenía que aprovecharlo.

Corrió con rapidez y golpeó su pierna con un impacto certero.

¡THUD!

El Nox perdió el equilibrio y cayó al suelo.

En ese instante, Kiro pateó una mesa contra la pared.

Algo cayó del estante.

Una sierra.

¡SHINK!

La hoja de metal impactó contra el cuello del Nox casi cortándolo.

—¡GRAAAAAH!

El Nox se retorció con rabia.

Su energía comenzó a liberarse en una explosión de viento.

—¡Cuidado!

Kiro fue arrastrado por la ráfaga.

La sierra salió volando… y cortó su mejilla.

¡SLASH!

—¡Tsk…!

La sangre corrió por su rostro, pero no se detuvo.

Airi seguía aferrada a la espalda del Nox, clavando la daga una y otra vez.

El Nox gruñó de dolor… y decidió huir.

Saltó hacia el techo con un movimiento brutal.

—¡Oh, no lo harás!

Kiro reaccionó al instante.

Agarró el pie del Nox con fuerza.

El Nox intentó sacudirse, pero Kiro no lo soltó.

—¡Si crees que te escaparás, estás equivocado!

Kiro miró a Hika y a la abuela antes de salir volando por el aire.

—¡Nos vemos en el ayuntamiento!

Y con esas palabras… el Nox los arrastró fuera de la casa.

El Nox intentó sacarse a Kiro y a Airi en el aire.

Pero Airi controlaba sus movimientos con la cuchilla.

Giró la hoja y la energía luminosa explotó en la espalda del Nox.

—¡GRAAAAH!

El monstruo se descontroló… y cayó en picada.

¡BOOM!

El impacto destruyó parte del suelo de la plaza del pueblo.

Kiro y Airi salieron volando con el choque.

Pero en el aire, Kiro reaccionó y agarró a su hermana.

Giró su cuerpo y absorbió la caída con su propio peso.

—¡Ugh!

Kiro se raspó la rodilla contra el suelo.

Pero lo ignoró.

—¿Estás bien, Airi?

Airi asintió con una sonrisa.

—¡Sí!

¡Eso fue increíble!

Kiro soltó una carcajada.

—¡Más increíble es que usaste energía!

Airi se ruborizó un poco, pero sonrió con orgullo.

—He estado entrenando… Pero antes de que pudiera contar su historia… —¡Grrrrh…!

El Nox comenzó a moverse otra vez.

Kiro se puso en guardia.

Pero algo le llamó la atención.

Las heridas del Nox tardaban en regenerarse.

—Airi… este tipo está perdiendo energía.

Podemos ganar Airi miró al Nox con determinación.

—Entonces lo acabaremos aquí.

Kiro sonrió y le revolvió el cabello.

—Quédate atrás y apóyame a la distancia.

Airi infló las mejillas.

—¡Pero yo también quiero pelear!

Kiro negó con la cabeza.

—No dejaré que se acerque a ti, no te preocupes.

Airi asintió.

—Está bien, confío en tí.

Kiro giró sus hombros y respiró hondo.

—Hora de terminar con esto.

El Nox se levantó con furia, listo para su último combate.

El corazón de Kiro latía con violencia.

Sus piernas temblaban.

Su respiración era errática.

Tenía miedo.

El Nox de ojos verdes lo observaba con burla.

Airi notó cómo su hermano luchaba contra ese terror.

Pero aún con miedo… Kiro no retrocedió.

Inspiró hondo, cerrando los ojos por un instante.

Debía moverse.

Debía pelear.

Si se quedaba quieto, morirían él y Airi.

De repente, sus ojos brillaron con determinación.

—¡Voy a acabar contigo!

—rugió.

Se lanzó a toda velocidad.

Pero el Nox era demasiado rápido.

¡BAM!

Un puño impactó su rostro.

Su cuerpo rodó por el suelo, arrastrándose entre polvo y escombros.

Pero Kiro se levantó.

Escupió un poco de sangre.

Y sonrió.

—Vas a tener que hacer algo mejor que eso… El Nox frunció el ceño, molesto.

Kiro corrió de nuevo, pero esta vez bajó su centro de gravedad.

Esquivó un golpe.

Y contraatacó con un gancho de luz directo al mentón.

¡THUD!

El Nox retrocedió.

Su expresión se deformó en furia.

—No me subestimes, humano.

Su energía aumentó.

El aire vibró con su poder.

Y desapareció en un instante.

¡BAM!

¡BAM!

¡BAM!

Los golpes llegaron sin piedad.

Kiro intentó esquivarlos, pero eran demasiado rápidos.

Arañazos afilados cortaron su piel.

La sangre salpicó el suelo.

Pero de pronto una patada lo mandó volando.

Pero antes de que pudiera caer… El Nox usó el viento para atraerlo de vuelta.

¡CRACK!

El puño del Nox se estrelló en su pecho.

Kiro se hundió en el suelo con un fuerte estruendo.

El polvo se elevó.

El Nox sonrió.

Kiro no se movía.

Los ojos del Nox se giraron hacia Airi.

La niña estaba arrodillada, con lágrimas en los ojos.

—Ven por mí… si eso es lo que quieres.

El Nox se lanzó contra ella.

Pero Airi no era indefensa.

Con un movimiento ágil, esquivó el ataque.

El cuchillo se iluminó con energía de luz y lo hundió en el costado del Nox.

Este rugió de dolor y retrocedió.

Pero rápidamente, cargó una esfera de energía oscura.

Airi no mostró miedo.

En cambio, sonrió.

—¡Ahora, Kiro!

El cuchillo brilló con un resplandor azul.

Desde el suelo, Kiro apretó los dientes.

El momento había llegado.

—¡Retención del espacio!

Un círculo de energía surgió alrededor del Nox.

La barrera lo atrapó en su interior.

El Nox rugió y lanzó su esfera contra Airi.

La explosión la mandó volando.

Pero antes de caer… Sonrió una última vez.

—Tu puedes hermanito… Kiro miró con horror cómo su hermana impactó contra el suelo.

—¡Airi!

Su cuerpo se estremeció de rabia.

Se levantó de inmediato y corrió hacia el Nox.

Agarró el cuchillo que Airi había clavado en el enemigo.

—¡Esto es por mi hermana!

Con todas sus fuerzas, rasgó su carne.

Y después… Imbuyó su espíritu y su energía de luz en la hoja.

La cuchilla brilló con una intensidad cegadora combinando los destellos azules y amarillos.

Con un grito de furia, la clavó en el ojo del Nox.

¡BOOOOM!

Una explosión de energía sacudió el lugar, levantando escombros y polvo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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