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Hikari no Unmei: El Destino de Luz - Capítulo 42

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  4. Capítulo 42 - 42 Capítulo 42 La Batalla en el Ayuntamiento
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42: Capítulo 42: La Batalla en el Ayuntamiento 42: Capítulo 42: La Batalla en el Ayuntamiento Kiro se lanzó con velocidad contra Lady Kaori, pero antes de alcanzarla, tres ráfagas de fuego carmesí fueron disparadas desde sus manos.

—¡No me detendrás!

—gritó Kiro con determinación.

Golpeó con sus puños las dos primeras llamas, disipándolas con su energía.

Pero la tercera ráfaga le impactó directamente en el estómago.

Kiro salió disparado hacia atrás, cayendo al suelo y deslizándose unos metros.

El fuego se aferró a su cuerpo, ardiendo con intensidad.

Su camiseta comenzó a quemarse, y su piel sintió el abrasador calor del ataque.

Lady Kaori sonrió con diversión.

—Ese es el poder del Fuego Oscuro… No se apaga tan fácil.

Kiro apretó los dientes, sintiendo cómo las llamas le consumían poco a poco.

De pronto, un destello azul cruzó el aire.

Un tajo de energía de Hika impactó contra él, disipando las llamas de inmediato.

Kiro jadeó, sintiendo el alivio inmediato en su piel.

—¡Gracias, Hika!

—¡Concéntrate!

—le gritó Hika, sin perder de vista a Lady Kaori—.

No podemos permitirnos fallar.

Sin perder tiempo, Hika se impulsó hacia adelante y atacó a Lady Kaori.

Lanzó una serie de golpes rápidos con su espíritu, pero Lady Kaori los esquivaba con facilidad, moviéndose con una elegancia intimidante.

—Oh, ¿es todo lo que tienes?

—se burló Lady Kaori, esquivando sin esfuerzo.

Hika apretó los dientes.

En el último momento, intercambió su posición con una piedra que estaba detrás de Lady Kaori.

Apareció en su espalda y descargó un puñetazo imbuido de su espíritu directamente en la espalda de Lady Kaori.

—¡Toma esto!

El impacto fue más fuerte de lo esperado.

Lady Kaori salió disparada hacia adelante, tambaleándose.

Sus ojos se abrieron con sorpresa.

—¿¡Qué fue eso!?

Hika sonrió con arrogancia.

—Prepárate para conocer mi fuerza.

Lady Kaori se giró rápidamente con furia en los ojos.

Pero antes de que pudiera reaccionar, Hika ya había invocado su cuchillo en su mano y lo dirigió hacia su pecho.

—¡Maldita seas!

—rugió Lady Kaori.

Justo antes de que el cuchillo hiciera contacto, una explosión de energía carmesí se desató desde su cuerpo.

El estallido lanzó a Hika por los aires, haciéndola girar varias veces.

En el aire, Hika reaccionó rápido.

Lanzó su cuchillo con precisión y gritó: —¡Kiro, ahora!

Kiro, que ya había tomado posición detrás de Lady Kaori, atrapó el cuchillo en el aire con una rápida maniobra.

Inmediatamente, la hoja se imbuyó con su espíritu.

El aura de su espíritu lo envolvió, fusionándose con la hoja.

El cuchillo brilló con un tono azul intenso.

Lady Kaori sintió la amenaza demasiado tarde.

—¡¿Qué…?!

Kiro desapareció en un parpadeo.

En un instante, se encontraba justo delante de ella.

—¡Por Omori!

—gritó Kiro, dirigiendo el cuchillo hacia su pecho.

Lady Kaori intentó moverse, pero la velocidad de Kiro la sorprendió.

No tuvo más opción que interceptar su muñeca antes de que el cuchillo la perforara.

El filo logró hacerle un corte leve, y un chorro de sangre oscura emergió de su piel.

Lady Kaori apretó los dientes y reaccionó con rapidez.

—¡No me subestimes!

Imbuyó su puño con su energía carmesí y le dio un golpe brutal en la cara.

Kiro salió despedido, rodando por el suelo.

Lady Kaori curó su herida y observó la sangre en sus dedos.

—Interesante… este cuchillo tiene algo especial.

Sin embargo, su atención volvió a Kiro, que intentaba incorporarse con dificultad.

Su visión estaba borrosa, el golpe le había aturdido.

Pero no tenía tiempo para descansar.

Lady Kaori se lanzó contra él, con sus afiladas garras listas para rematarlo.

—¡No tan rápido!

—gritó Hika.

En un instante, Kiro desapareció del lugar.

Había sido intercambiado de posición con una silla, justo antes de recibir el golpe mortal.

Lady Kaori rugió con frustración.

Kiro reapareció a unos metros, respirando pesadamente.

—¡Hika, me salvaste de nuevo!

Hika sonrió con confianza.

—No te preocupes, te protegeré.

Kiro se puso de pie, pero sintió un dolor punzante en sus brazos.

Ambos sangraban, habían sido alcanzados por las garras de Lady Kaori.

—Tch… estos cortes son más profundos de lo que pensé.

Hika lo miró con preocupación.

—No te sobreesfuerces, aún no hemos ganado.

Kiro apretó los dientes y se enderezó.

—No importa cuánto duela… No podemos darnos el lujo de perder.

Lady Kaori sonrió con malicia, mientras la neblina roja se volvía más densa a su alrededor.

—Muy bien, niños… veo que saben jugar.

Abrió los brazos, su cuerpo comenzó a brillar con un resplandor carmesí.

—Pero ahora… cumpliré con mi misión.

La temperatura en la sala descendió drásticamente.

La neblina se movió con vida propia, envolviendo lentamente el espacio como si fueran manos espectrales.

Kiro apretó el cuchillo con fuerza, ignorando el dolor en sus brazos.

—Hika… esto se pondrá feo.

Hika asintió con firmeza.

—Entonces, peleemos con todo.

Lady Kaori rió suavemente, sus ojos carmesíes brillaron con intensidad.

—Vamos… Un instante.

Fue lo único que tardó Lady Kaori en moverse.

Antes de que Kiro pudiera reaccionar, apareció detrás de él con una velocidad aterradora.

Sus garras brillaban con un resplandor carmesí.

—No parpadees, pequeño héroe.

¡TRASH!

Un dolor ardiente atravesó su abdomen.

Lady Kaori había clavado sus garras en su cuerpo, perforándolo con brutalidad.

—Gh… ack… —Kiro escupió sangre, sus ojos se abrieron con dolor y sorpresa.

El cuchillo de Hika cayó de su mano, resonando en el suelo.

—¡¡KIROOO!!!

—Hika se giró rápidamente, su corazón golpeó su pecho como un tambor de guerra.

Pero ya era demasiado tarde.

Lady Kaori lo alzó como si no pesara nada y lo lanzó sin piedad contra la pared.

¡BOOM!

El cuerpo de Kiro chocó contra la superficie de piedra, agrietándola por el impacto.

Cayó al suelo con violencia, quedando inmóvil.

—Ah… jejeje… —Lady Kaori lamió la sangre de sus garras lentamente, disfrutando del sabor de la sangre.

Después miró a Hika con una sonrisa cruel.

—Supongo que tú serás la siguiente.

Hika no escuchó nada.

Su visión se nubló de furia.

Los puños de Hika temblaron con rabia contenida.

—Vas a pagar por esto… Lady Kaori esbozó una sonrisa burlona.

—¿Pagar?

¿Tú crees que puedes hacerme algo?

Antes de que pudiera reírse, Hika se lanzó contra ella.

—¡CÁLLATE!!

Lady Kaori intentó atacar, pero Hika esquivó su ataque con agilidad y le lanzó un puñetazo directo a la boca.

¡CRACK!

Lady Kaori retrocedió unos pasos con sorpresa.

—¡Maldita mocosa!

Pero Hika no había terminado.

Rápidamente, levantó dos dedos y creó un círculo de energía alrededor de Lady Kaori.

—¡Sello de ataque!

Un resplandor azul cubrió el suelo y una serie de símbolos rúnicos aparecieron.

Antes de que Lady Kaori pudiera reaccionar, una ráfaga de energía de espíritu explotó a su alrededor.

¡BOOM!

Lady Kaori gritó de dolor.

—¡AAAGH!

El ataque la empujó violentamente hacia atrás, tambaleándola.

—Maldita niña… eso dolió.

Hika mantuvo su posición de combate.

Su respiración era fuerte, sus ojos ardían con determinación.

—Tú no vas a ganar.

Pero de pronto… Lady Kaori dejó de tambalearse.

Se enderezó lentamente… y su expresión cambió.

Sonrió.

—Oh… ya entendí.

Hika frunció el ceño.

—¿Q-qué?

Lady Kaori se limpió el rostro con despreocupación.

—Tus ataques no me causan daño real.

Hika abrió los ojos con sorpresa.

—No… no puede ser.

—Oh, pero sí lo es.

—Lady Kaori ladeó la cabeza, con una sonrisa burlona.

Hika sintió un escalofrío.

Lady Kaori se acercó lentamente.

—Sabes, por un momento me preocupé.

Dolían demasiado tus ataques… pero luego recordé algo: Tú no puedes usar la energía.

Los ataques de Hika solo le provocaban dolor, pero no la herían de verdad.

—No… no puede ser… Hika apretó los dientes y se lanzó de nuevo.

—¡CÁLLATE!

Desató una serie de golpes con su espíritu, atacando con toda su velocidad.

Lady Kaori los recibió sin oponer resistencia.

Cada golpe la hacía retroceder, pero su sonrisa permanecía intacta.

—Eres fuerte, pero… no lograrás nada así.

Hika seguía atacando con desesperación.

—¡TE MATARÉ!!

Pero Lady Kaori ni siquiera se defendía.

Sonreía.

De pronto, levantó un brazo y atrapó el puño de Hika.

Hika abrió los ojos con horror.

—Pobrecita… Esforzándose tanto… Lady Kaori susurró con dulzura.

—No tienes que preocuparte más.

Voy a hacer que duermas rápido.

Antes de que Hika pudiera reaccionar, Lady Kaori le golpeó el cuello con una fuerza brutal.

¡CRACK!

Hika soltó un gritó seco de dolor.

Pero consiguió reaccionar en el último segundo y cubrió su cuerpo con energía, amortiguando el impacto.

Lady Kaori chascó la lengua.

—Maldita… Su sonrisa se desvaneció.

—No juegues conmigo.

Apretó con fuerza el brazo de Hika.

—¡Aghh!

—Hika sintió un dolor indescriptible.

¡CRACK!

Lady Kaori le rompió el brazo sin piedad.

—¡AHHHHHH!

—Hika gritó de dolor, su visión se nubló de inmediato.

—Buenas noches.

Lady Kaori la levantó y la lanzó con violencia contra las sillas.

¡BOOM!

Las sillas se rompieron con estruendo.

El cuerpo de Hika rodó hasta quedar en el suelo, completamente inmóvil.

La sangre brotó de su boca.

El dolor era insoportable.

No podía moverse.

No podía respirar bien.

No podía hacer nada.

—”¿Voy… a morir?” Hika trató de moverse, pero su cuerpo no respondía.

El dolor en su brazo era insoportable.

—”No… puede ser…” Sus ojos comenzaron a cerrarse lentamente.

Su conciencia se desvanecía.

—”¿Este es el final…?

Perdón Kiro… Perdón abuelita…perdónenme todos, no pude… hacer nada.” Todo se volvía borroso.

Todo… se oscurecía.

Lady Kaori se acercó lentamente.

—Qué decepcionante… pensé que durarías más.

Sonrió con malicia.

—Bueno, supongo que el chico será el primero de hoy.

Se giró hacia Kiro, que aún yacía en el suelo, inconsciente y ensangrentado.

—Comencemos con esto.

¿Así es como habíamos perdido?

¿Ya no quedaba algo más por hacer?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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