Hikari no Unmei: El Destino de Luz - Capítulo 49
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- Capítulo 49 - 49 Capítulo 49 El Inicio de Nuestro Destino
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49: Capítulo 49: El Inicio de Nuestro Destino 49: Capítulo 49: El Inicio de Nuestro Destino 1 de marzo.
Primer día del examen de admisión.
“El tiempo vuela.
Un año nuevo ha comenzado, y con él, una nueva etapa en mi vida.
Parece que fue ayer cuando aún éramos simples estudiantes, soñando con el futuro y preguntándonos qué haríamos cuando llegara este día.
Pero hoy ya estamos aquí, al borde de un camino que definirá nuestras vidas.
Cuando alguien cumple dieciséis años en este mundo, deja atrás la escuela básica.
Es entonces cuando se abren dos caminos: asistir a una universidad o ingresar a una escuela de energía, donde se forman guerreros, sabios y aventureros.
Para algunos, la elección es sencilla.
Para otros… Yo aún no sé si estoy listo, pero daré mi mejor esfuerzo.” Ryu levantó la mirada de su cuaderno.
El sonido de las llamas crepitando en los candelabros de las paredes le resultaba hipnótico.
El pasillo era largo y oscuro, apenas iluminado por la tenue luz de las velas.
Sus sombras bailaban en la piedra fría, dando al lugar una sensación de misterio y solemnidad.
Sostuvo su cuaderno con firmeza, pasando la yema de los dedos por la cubierta de cuero desgastada.
Siempre había sido un hábito para él anotar sus pensamientos antes de un momento importante.
No es que creyera que eso cambiaría lo que estaba por venir, pero al menos le ayudaba a ordenar sus ideas.
—¡Oye, Ryu!
—Una voz familiar lo sacó de sus pensamientos.
Ryu dio un respingo y, sin pensarlo, cerró el cuaderno de golpe, apretándolo contra su pecho.
Cuando levantó la vista, Kiro se acercaba con una sonrisa despreocupada.
—¿Qué estás haciendo?
—preguntó Kiro, inclinándose un poco para mirarlo con curiosidad.
—¡N-nada!
—respondió Ryu apresuradamente, escondiendo el cuaderno bajo su abrigo.
Kiro soltó una carcajada y le dio una palmada en la espalda.
—Vamos, no tienes por qué ponerte así —dijo con su característico tono animado—.
No estarás escribiendo tus últimas palabras, ¿verdad?
Ryu bajó la cabeza.
—Algo así… —murmuró.
Kiro lo miró fijamente, con una expresión más seria esta vez.
—¿Todavía piensas que vamos a morir de golpe?
—No digo que vaya a pasar, pero… —Ryu suspiró—.
Solo quiero anotar todo por si acaso, uno nunca sabe.
—¡Tienes que relajarte un poco!
—Kiro le revolvió el cabello con brusquedad—.
¡Nada de eso va a pasar!
Somos fuertes, entrenamos como locos, y estamos aquí por una razón.
Antes de que Ryu pudiera responder, un sonido estruendoso retumbó en el pasillo.
El eco de unas trompetas llenó el aire, seguido de vítores y aplausos.
Kiro se enderezó con los ojos brillando de emoción.
—¡Ese es nuestro llamado!
¡Vamos, Ryu, es el momento!
Ryu tragó saliva y, con algo de duda, se puso de pie.
Kiro le sonrió de manera confiada y le tendió la mano.
—Recuerda lo que prometimos.
Este es el primer paso para convertirnos en los mejores exorcistas.
Ryu observó la mano de Kiro por unos segundos antes de tomarla con determinación.
—Tienes razón.
Lo lograremos… sin importar qué.
Los dos avanzaron por el pasillo de piedra, cada paso resonando en el suelo como un eco de su propia decisión.
La luz al final del corredor se hizo más intensa hasta que, al dar el último paso, una ráfaga de luz los cegó momentáneamente.
Cuando sus ojos se adaptaron, quedaron boquiabiertos ante la imponente vista.
Se encontraban en el centro de un enorme estadio, rodeados por gradas altísimas repletas de gente de distintas naciones.
El rugido de la multitud era ensordecedor.
Banderas ondeaban en lo alto, y los colores de los clanes y academias se mezclaban en una marea vibrante.
—Es… mucha gente —susurró Ryu, sintiendo el peso de tantas miradas sobre ellos.
—¡Esto es increíble!
—exclamó Kiro con emoción, mirando alrededor—.
¡Mira cuántos participantes!
Ryu observó a su alrededor.
En el centro de la arena, decenas de jóvenes se agrupaban en círculos, algunos con miradas confiadas, otros con expresión seria y concentrada.
Había quienes se notaban experimentados, con armas a la vista y una postura firme, mientras que otros, como ellos, parecían más nerviosos.
—¿Tienes idea de cuántos son?
—preguntó Ryu en voz baja.
Kiro sonrió con emoción.
—¡Muchos!
Pero eso lo hace más interesante, ¿no?
Ryu suspiró.
—¿Es muy tarde para irnos?
Kiro le dio un codazo.
—Ni lo pienses.
No es momento de echarse atrás.
Ya estamos aquí, es hora de demostrarle al mundo lo que valemos.
Ryu miró a su mejor amigo y por primera vez en el día sintió que sus nervios comenzaban a calmarse.
—Tienes razón —dijo con un atisbo de sonrisa—.
Vamos a darlo todo.
Kiro le devolvió la sonrisa y ambos se adentraron más en la arena, listos para el primer desafío de su viaje.
Kiro y Ryu permanecían en el centro de la arena, observando con asombro a los demás participantes.
Había jóvenes de todas las regiones, cada uno con su propio porte y actitud.
Algunos se veían confiados, cruzados de brazos con expresión de superioridad, mientras que otros mantenían la cabeza gacha, nerviosos ante la magnitud del evento.
—Mira cuántos hay… —susurró Ryu, sintiendo un escalofrío recorrerle la espalda.
—¡Esto es genial!
—exclamó Kiro con una sonrisa de oreja a oreja—.
¡Cuántos más seamos, mejor será la competencia!
Ryu lo miró con incredulidad.
—¿No te intimida que muchos de ellos se vean mucho más… experimentados?
—Nah.
Eso solo significa que tenemos que esforzarnos más.
De pronto, Kiro sintió una presencia familiar y giró la cabeza hacia las gradas.
Entre la multitud, dos figuras destacaban.
Airi, su hermana, agitaba los brazos con entusiasmo mientras gritaba su nombre con una gran sonrisa.
A su lado, Hunk Brakell tenía una enorme jarra en una mano y con la otra levantaba el puño, animándolos a viva voz.
—¡Vamos, par de mocosos!
¡Dejen de estar parados ahí y muéstrenles de qué están hechos!
Kiro sintió una calidez en el pecho.
Verlos ahí, apoyándolo, le dio un impulso extra de energía.
—Mira, Ryu —dijo señalando las gradas—.
No solo están aquí por mí, también están apoyándote a ti.
Ryu parpadeó y sintió una extraña mezcla de alegría y nerviosismo al ver a Airi y Hunk animándolo también a él.
—No podemos defraudarlos.
Este es el momento en el que daremos nuestro máximo esfuerzo —añadió Kiro con una sonrisa confiada.
Ryu tragó saliva y asintió tímidamente.
Justo en ese momento, un sonido atronador retumbó en el estadio.
Desde el centro de la arena, una gran plataforma comenzó a elevarse, levantando una nube de polvo a su alrededor.
La estructura se alzó varios metros hasta convertirse en un escenario imponente.
En él, varias figuras se hicieron visibles: eran los maestros y personas importantes de la escuela de energía Farhaim.
El ambiente se volvió solemne mientras los presentes observaban con respeto a los individuos que, con elegancia y autoridad, se posicionaban en distintos lugares del escenario.
En el centro, sentado en un trono de madera tallada con inscripciones antiguas, se encontraba un hombre de cabellos oscuros y barba bien cuidada, con una túnica negra adornada con hilos dorados.
El hombre se puso de pie con una presencia imponente y avanzó lentamente hasta el micrófono.
—Sean bienvenidos —su voz resonó en todo el estadio—.
Es un honor recibirlos hoy en la prueba de admisión de la Escuela de Energía Farhaim.
Mi nombre es Leonardo Capella, director de esta prestigiosa institución, y espero que este día sea el comienzo de un nuevo capítulo para todos ustedes.
Las palabras del director estaban impregnadas de poder y determinación.
—Este año contamos con una generación excepcional.
Hay muchas personas talentosas entre nosotros, jóvenes con el potencial de superar sus límites y convertirse en verdaderos guerreros.
La Escuela de Energía Farhaim no solo busca entrenar exorcistas, aventureros o combatientes.
Buscamos formar leyendas.
Un murmullo emocionado recorrió la arena.
—Para aquellos que logren aprobar, aquí encontrarán un lugar donde podrán perfeccionar sus habilidades, superar sus miedos y alcanzar su máximo esplendor.
Pero no será fácil.
El director hizo una pausa y su mirada recorrió la multitud.
—Antes de comenzar con la prueba de admisión, quiero presentarles a los seis emblemas de nuestra escuela.
Cada uno representa un camino distinto, una forma única de enfrentar los desafíos y lo más importante, la individualidad en la escuela.
El director extendió su mano hacia el primer grupo.
—Primero, tenemos al emblema de Flame of Disaster —una figura femenina de cabello rojo fuego avanzó con pasos firmes—.
Su líder es la maestra Yungy, una exorcista de rango S.
Sus estudiantes son combatientes formidables y especialistas en la forja.
Aquí debes tener una pasión increíble y una llama aún más fuerte.
Yungy inclinó levemente la cabeza con respeto.
—A continuación, el emblema Kinrir, liderado por la maestra Nia Svarth —una mujer de complexión atlética y mirada calculadora dio un paso adelante—.
Una aventurera de alto rango que ha explorado los rincones más peligrosos del mundo.
Los miembros de Kinrir son estrategas, exploradores y supervivientes natos.
Nia Svarth se cruzó de brazos con una leve sonrisa.
—Luego tenemos a los Espectros, a cargo del maestro Ivan Taskea.
—Un hombre de rostro severo, con una larga capa oscura, caminó hasta el frente—.
Este grupo se especializa en la inteligencia, la infiltración y el sigilo.
Si los ves, ya es demasiado tarde.
Ivan Taskea inclinó su cabeza ligeramente en señal de respeto.
—El emblema Inclementer, dirigido por Shepard Duvalier.
—Un hombre de cabello plateado y postura imponente se adelantó—.
Guerreros implacables con una disciplina de hierro.
La resistencia y la estrategia son sus armas principales.
—El siguiente emblema es Stella, dirigido por la maestra Lyra Nightshade —una mujer elegante, con un vestido oscuro adornado con estrellas doradas, se inclinó con gracia—.
Los miembros de Stella son estudiosos de la energía y especialistas en habilidades del espíritu.
Finalmente, el director señaló al último grupo.
—Y por último, los Paladins, liderados por el maestro Andrew Zimmerman.
—Un hombre corpulento con armadura reluciente sonrió con confianza—.
Este emblema representa la justicia, la defensa y el sacrificio por los demás.
El estadio estalló en aplausos al terminar las presentaciones.
—Cada uno de ustedes tendrá la oportunidad de unirse a un emblema si supera las pruebas de admisión —continuó el director—.
Y hablando de ello… El murmullo en la multitud se detuvo de inmediato.
—La prueba de admisión constará de tres partes.
La prueba escrita, donde evaluaremos su conocimiento teórico sobre la energía y las criaturas que enfrentamos.
La prueba práctica, que medirá su habilidad en combate y tipo de energía.
Y finalmente, la prueba del santuario, una evaluación especial donde deberán demostrar su temple y control sobre las diferentes situaciones.
Kiro sonrió emocionado y le dio un codazo a Ryu.
—¡Aquí es donde empieza lo bueno!
Ryu tragó saliva, sintiendo la presión aumentar.
—Espero no fallar en la parte práctica… —murmuró.
Kiro le pasó un brazo por los hombros.
—¡Relájate!
Nos hemos preparado para esto.
Vamos a darlo todo.
El director levantó la mano, llamando la atención de todos.
—La primera prueba comenzará en breve.
Jóvenes, prepárense, porque hoy dan el primer paso hacia su destino.
Kiro y Ryu intercambiaron una mirada de determinación.
—Vamos, Ryu —dijo Kiro con emoción—.
Este es solo el comienzo.
Ryu respiró hondo y asintió.
—Sí… Vamos a hacerlo.
El director Leonardo Capella aplaudió una vez y el suelo bajo sus pies comenzó a vibrar.
Un leve temblor recorrió la arena mientras descendía lentamente, hundiéndose en lo profundo del estadio.
Los murmullos de los aspirantes se intensificaron al notar que el terreno bajo ellos cambiaba, revelando lo que había debajo.
—Este año haremos las cosas de manera diferente —anunció el director con voz firme—.
En lugar de comenzar con la prueba escrita, como el año pasado, iniciaremos con la prueba práctica.
El anuncio causó una mezcla de reacciones entre los participantes.
Algunos suspiraron de alivio, mientras que otros se tensaron de inmediato.
Kiro, por su parte, no pudo evitar sonreír con emoción.
—¡Sí!
—exclamó con entusiasmo—.
¡Por fin algo interesante desde el principio!
Ryu, en cambio, tragó saliva con nerviosismo.
—Yo preferiría haber empezado con la prueba escrita… A medida que la arena descendía, la vista de los aspirantes se llenó con la imagen de un extenso bosque acompañado de varios edificios dispersos.
La sensación de estar en un sitio cerrado y controlado desapareció, dando paso a la impresión de que se encontraban en un auténtico campo de entrenamiento al aire libre.
Kiro observó el lugar con una mirada resuelta y, sin poder contenerse, alzó la voz con determinación: —Después de dieciséis años, por fin llegó el momento decisivo… ¡El momento que he esperado toda mi vida!
No malgastaré esta oportunidad que me dio Hunk.
¡Muchas gracias!
Algunos aspirantes lo miraron extrañados, pero Kiro no les prestó atención.
Ryu, parado a su lado, unió sus manos con los ojos cerrados.
—Por favor dioses, que todo salga bien… Kiro lo miró y se echó a reír.
—¡Vamos, Ryu!
Relájate un poco.
No es como si fuéramos a morir aquí.
—Lo dices porque aún no sabes qué tan difícil será… —susurró Ryu, aunque no pudo evitar sonreír levemente ante la actitud despreocupada de su amigo.
Finalmente, el suelo dejó de descender.
Los aspirantes se encontraron en una amplia explanada donde, a lo lejos, podían verse algunos supervisores y alumnos de la escuela observándolos con atención.
—¡Formen una fila!
—ordenó una voz autoritaria.
Siguiendo la indicación, los aspirantes se organizaron rápidamente, alineándose frente a un conjunto de figuras imponentes.
Kiro miró al frente y se encontró con la imagen de un gigantesco golem de piedra.
Su cuerpo era robusto, con grietas que recorrían su superficie y un brillo tenue en el centro de su torso.
—La primera prueba práctica evaluará el tipo y el nivel de energía de cada uno de ustedes —explicó el director Capella desde el escenario—.
Su tarea es sencilla: deben destruir el golem con la menor cantidad de ataques posibles.
Los aspirantes intercambiaron miradas de sorpresa y expectación.
—Estos golems han sido creados artificialmente por la escuela, por lo que son completamente inofensivos.
No contraatacarán ni se defenderán.
Todo el daño que reciban será transmitido a nuestros servidores para ser analizado.
Kiro miró fijamente al golem frente a él y apretó el puño con fuerza.
—Parece que esto será fácil… —susurró para sí mismo con confianza.
Sin perder tiempo, se lanzó hacia adelante con rapidez.
A medida que corría, canalizó su energía en su puño derecho, sintiendo cómo su poder recorría su brazo.
—¡Aquí voy!
Su puño impactó con fuerza contra el golem… pero este ni siquiera se movió.
Kiro parpadeó, desconcertado.
—¿Eh…?
Sin rendirse, retrocedió y lanzó otro golpe con más fuerza.
Luego otro.
Y otro más.
El golem solo mostró ligeras grietas en la superficie, pero permaneció firme.
—¡Vamos, maldita sea!
A su alrededor, otros aspirantes ya habían logrado destruir sus golems, incluidos Ryu, quien observaba la escena con cautela.
Kiro apretó los dientes y respiró hondo.
—Concéntrate… —se dijo a sí mismo.
Cerró los ojos por un momento y reunió toda su energía en su puño, esta vez con más estabilidad.
Sintió el calor recorrer su brazo, acumulando toda su fuerza en un solo punto.
—¡Con esto te derrotaré!
Con un rugido, lanzó un golpe devastador contra el golem.
La energía explotó en su puño al impactar, generando una onda expansiva que lo hizo retroceder.
Esta vez, la piedra cedió: el golem se agrietó completamente hasta que su estructura se vino abajo en pedazos.
Kiro respiró con fuerza y miró a su alrededor.
Había aspirantes que aún no habían roto su golem, lo que lo hizo sentir un poco mejor.
Ryu se acercó a él con una expresión entre preocupación y alivio.
—Por un momento pensé que no lo lograrías… —Tch, solo quería hacerlo más interesante —respondió Kiro, pasándose una mano por el cabello.
—¿Más interesante?
Parecías al borde de la desesperación hace un minuto… —¡Cállate!
Antes de que pudieran seguir discutiendo, el director Capella alzó la voz de nuevo.
—¡La primera fase ha terminado!
Ahora, pasaremos a la segunda parte de esta prueba.
Frente a los participantes, aparecieron tres muñecos de prueba, cada uno con un diseño distinto.
—Su próxima tarea será destruir estos muñecos.
Sin embargo, cada uno tiene características diferentes, por lo que deberán usar distintas tácticas y estrategias para superarlos.
Los aspirantes se prepararon mientras los muñecos comenzaban a activarse.
Kiro sonrió con emoción.
—¡Vamos, Ryu!
Ahora empieza lo bueno.
Ryu suspiró, sintiendo cómo la adrenalina subía nuevamente.
—Espero que no sea demasiado difícil… —¡Bah!
Si no es difícil, no tiene gracia.
Ambos se prepararon para la segunda parte de la 1° prueba, listos para afrontar el siguiente reto en su camino hacia la escuela Farhaim.
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