Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Hikari no Unmei: El Destino de Luz - Capítulo 94

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Hikari no Unmei: El Destino de Luz
  4. Capítulo 94 - 94 Capítulo 94 El caos en Stella continua
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

94: Capítulo 94: El caos en Stella continua 94: Capítulo 94: El caos en Stella continua El sol comenzaba a ocultarse cuando Kiro cruzó la oxidada reja principal de la sede del emblema Stella.

El viento agitaba ligeramente las telarañas que colgaban de una de las lámparas de la entrada —que, por cierto, parpadeaba intermitentemente como si estuviera a punto de explotar.

“De verdad parece una casa embrujada…” pensó Kiro mientras empujaba la puerta principal que chirrió como si se quejara de ser molestada otra vez.

Apenas puso un pie en el salon principal, escuchó voces al fondo.

Más bien, una discusión.

—¡Vamos, Rei!

¡¿Cuántas veces tengo que decírtelo?!

¡Un duelo entre nosotras decidiría de una vez por todas quién es la mejor!

—gritaba Xia con entusiasmo, haciendo gestos dramáticos mientras la seguía por los pasillos.

—¡¿Otra vez con eso, Xia?!

¡Estoy ocupada, y tú siempre con tus tonterías!

¡Deja de molestarme!

—respondió Rei, visiblemente molesta, con el ceño fruncido y las mejillas rojas de furia.

—¿Acaso tienes miedo?

Vamos, solo un combate pequeño…

una ronda…

media ronda…

¿Un intercambio de miradas con intención de pelear, al menos?

—¡NO!

—gritó Rei, deteniéndose en seco con los puños apretados—.

¡Tienes problemas!

¡Y no te atrevas a provocarme otra vez o juro que esta vez te sello en un círculo de energía para que no puedas salir en una semana!

—¡Uff!

Intentalo si puedes R.E.I —bromeó Xia, acercándosele con una sonrisa burlona.

Kiro se detuvo a una distancia prudente, dudando si interrumpir, pero ambas chicas lo notaron al instante.

Rei giró, aún roja de la furia, y Xia levantó los brazos como si hubiera visto una aparición milagrosa.

—¡Kirooo!

—gritó con alegría, corriendo hacia él.

—¡¿Eh?!

¡Oye!

—fue lo único que Kiro pudo decir antes de que Xia le diera un fuerte empujón en la espalda, obligándolo a dar dos pasos hacia adelante.

—¡Qué bueno que regresaste vivo!

¡Pensé que seguías agotado después de esa misión!

—Eh… gracias, supongo —respondió Kiro, sobándose la espalda—.

Pero sí, sobrevivimos.

—Perfecto, entonces —dijo Xia, acercándose aún más con una sonrisa emocionada—.

¿Quieres ir a entrenar conmigo hoy?

¡Tengo una nueva rutina infernal con tu nombre grabado!

Kiro apenas tuvo tiempo de abrir la boca cuando Rei alzó la voz con severidad: —¡No le digas nada más a Kiro!

Déjalo descansar, ya has molestado suficiente por hoy —dijo mientras se cruzaba de brazos, con el rostro aún caliente de rabia.

Xia suspiró dramáticamente y rodó los ojos.

—Bah, siempre arruinando la diversión.

—Por cierto —añadió Rei con un tono más serio—.

¿Ganaron alguna estrella por la misión?

Xia levantó una mano con orgullo.

—¡Yo sí!

ganarla fue muy fácil para mi ya que siempre soy la MVP!

Kiro la miró con cierta esperanza.

—¿Y yo…?

¿También gané alguna?

Xia hizo una pausa, pensativa.

—Mmm…

no.

Pero lo hiciste muy bien.

Si sigues fortaleciéndote así, ganarás pronto, lo prometo.

Kiro bajó la cabeza, decepcionado por un momento, pero enseguida levantó el rostro con una nueva chispa en los ojos.

—¡Entonces vamos a entrenar!

¡Acepto tu propuesta infernal, Xia!

—¡Esa es la actitud!

—celebró Xia, alzando el puño.

—¡Un segundo!

—interrumpió Rei otra vez—.

¡Antes de que se vayan, por lo menos ayúdenme a ordenar esta pocilga!

¡No pienso seguir siendo la única que limpia este lugar de pesadilla!

—¡Lo siento, Rei!

—gritó Xia mientras sujetaba el brazo de Kiro—.

¡Atrápanos si puedes!

—¡¿Qué?!

Y sin más, Xia salió disparada por el pasillo con Kiro a cuestas.

—¡Oye, espera!

¡No corro tan rápido como tú!

—gritaba Kiro entre risas, casi tropezando al seguirle el ritmo.

—¡No te preocupes!

¡Solo deja que el instinto de supervivencia te guíe!

Desde atrás, se escuchó a Rei gritar algo inentendible, seguramente una maldición.

Pero ya estaban muy lejos para preocuparse.

Tras correr un rato y atravesar los jardines, finalmente llegaron al edificio de las salas de entrenamiento.

Era un complejo amplio, con varias puertas marcadas con diferentes símbolos.

—¿Fue una buena escapada o no?

—preguntó Kiro, aún jadeando.

—Fue excelente —rió Xia, abriendo la puerta de la sala de entrenamiento—.

No te preocupes, a Rei siempre se le pasa…

luego grita un rato más y termina leyendo un libro para tranquilizarse.

Entraron en la sala, que tenía el piso reforzado y varios mecanismos activables para aumentar la dificultad: maniquíes móviles, plataformas rotativas, generadores de presión y pesos gravitatorios, Kiro no recordaba que estuviera tan lleno de cosas.

—Muy bien, compañero de entrenamiento…

—dijo Xia con tono dramático mientras se estiraba los brazos—.

¿Listo para la rutina infernal 7.5?

—¿Como tanto?

—¡Subí la dificultad!

Es la versión sin piedad y mi nueva creación especial —rió.

Kiro suspiró con resignación y se colocó en posición.

—Démosle con todo, entonces.

Y así comenzaron.

Entrenaron por horas, sin descanso.

Kiro corrió en plataformas móviles, esquivó proyectiles de práctica, cargó pesos sobre sus hombros, repitió técnicas de desplazamiento y combate básico una y otra vez.

Xia no le perdonaba una sola falla.

—¡Energía arriba, Kiro!

¡Tú querías ser el mejor, ¿no?!

—¡Sí…

pero no quiero morir en el intento!

—jadeaba él, sudando a chorros.

—¡No te morirás!

Solo quedarás muy muy adolorido, pero con abdominales de piedra ¡Vamos Kiro!

Cuando el entrenamiento finalmente terminó, ya era de noche.

El cielo se había teñido de azul oscuro y las estrellas comenzaban a brillar.

—Buen trabajo hoy —dijo Xia, dándole una palmada en la espalda—.

Estás progresando más rápido de lo que crees.

—Gracias… creo —dijo Kiro, tambaleándose.

Ambos regresaron caminando hacia la sede.

Por suerte, Rei no estaba a la vista.

—¡Milagro!

—susurró Kiro—.

Por lo menos no me tendré que comer el regaño de Rei.

—Tienes cinco minutos antes de que regrese con su ira ancestral —bromeó Xia.

Sin perder tiempo, Kiro entró en la cocina, se preparó un sándwich sencillo de jamón y queso —su cena favorita cuando quería algo rápido— y subió las escaleras a toda velocidad con el pan en la boca.

Ya en su cuarto, se dejó caer de espaldas en la cama.

—Ufff… al menos sobreviví —murmuró mientras masticaba el último pedazo de pan—.

Mañana será otro día… Cerró los ojos.

En su mente aún resonaban los gritos de Xia, las miradas de sus compañeros y la espada de Darius cruzando el aire.

Pero aun así…

sonrió.

Porque sabía que cada día era alguien mucho más fuerte.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo