History academy - Capítulo 20
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- Capítulo 20 - 20 Dios demonio desconocido
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20: Dios demonio desconocido.
20: Dios demonio desconocido.
En algún punto más allá del tiempo conocido, entre pliegues de realidad demasiado antiguos para ser recordados, existía una dimensión sellada.
No era prisión… pero tampoco libertad.
Era un espacio detenido, una cámara detenida entre el origen y el final de toda narrativa, donde los cristales gigantes guardaban ecos de historias no contadas, futuros posibles, y finales descartados.
Rocas suspendidas flotaban como si el tiempo mismo hubiera olvidado dejarlas caer.
Allí, observando desde la distancia el robo del cuerpo de Steven por parte de Linx, se encontraba otro demonio.
Uno distinto.
Uno más antiguo.
Su silueta permanecía inmóvil entre los tonos quebrados de la dimensión.
Sus orejas afiladas, similares a las de un elfo oscuro, resaltaban en su rostro refinado.
Su cabello rojo caía como una llama bien peinada, y su atuendo oscuro, elegante, perfectamente cuidado contrastaba con el caos visual del lugar.
Apoyaba una mano en un bastón rojo, cuyos grabados parecían cambiar cada vez que parpadeaba.
Sus ojos, de un tono carmesí profundo, observaron la escena distante como si los cristales entre dimensiones fuera simplemente una ventana ordinaria, pero eran varias ventanas vistas.
Sus labios se curvaron apenas, en una media sonrisa peligrosa.
—Así que… alguien tomó el cuerpo del dios de la destrucción —susurró, con un tono que mezclaba curiosidad con ambición—.
Interesante… pero irrelevante.
El bastón emitió un pulso rojo y la dimensión vibró como si respondiera a su presencia.
—Esta historia… no les pertenece a ellos.
No pertenece a dioses, mortales, ni conceptos.
—Alzó el bastón y lo dejó caer suavemente contra el suelo inexistente.
El eco se expandió como un trueno silencioso.
—La volveré mía.
Los cristales a su alrededor comenzaron a mostrar imágenes fracturadas: batallas antiguas, futuros borrosos, dioses naciendo, mundos destruyéndose, líneas temporales entrelazándose como serpientes.
—Controlaré lo que ninguno de ellos puede controlar —continuó, con una convicción que no pertenecía a ningún ser común—.
El inicio, el fin… y cada decisión entre ambos.
Sus ojos se cerraron un instante.
Un suspiro.
Mientras los cristales respondían, mostrando un nuevo fragmento: Linx caminando con el cuerpo de Steven, seguido por la figura luminosa de Lumi.
El demonio abrió los ojos y murmuró, suave, casi complacido: —Que el tablero comience a moverse.
Y en aquella dimensión detenida, donde nada debía cambiar… algo cambió.
Aquel demonio, de pie entre los cristales gigantes que flotaban en esa dimensión rara, bajó la mirada por un momento.
Algo dentro de él dolía, como un recuerdo a medias, como un sueño que apenas puedes tocar antes de que se escape.
No recordaba su nombre completo.
No recordaba a su familia.
No recordaba su origen.
Solo recordaba el final: Cómo lo habían llevado allí.
Cómo lo habían encerrado.
Una imagen borrosa cruzó por su mente…
un guardián, una figura alta, poderosa, que lo tomó del cuello como si no pesara nada y lo empujó a esta dimensión detenida.
Una voz profunda había dicho algo, pero él ya no podía escuchar esas palabras.
Solo veía un fragmento: una puerta sellándose, luz blanca, y un dolor en el pecho.
Apretó el puño alrededor de su bastón.
—Me dejaron aquí… —murmuró con rabia contenida—.
Me sellaron… como si fuera basura.
El demonio respiró hondo.
Su corazón no latía como el de un mortal; era más lento, más frío.
Pero aun así, latía con fuerza al recordar la injusticia.
Aunque su memoria estuviera rota, su propósito seguía intacto.
Más claro que nunca.
—No importa quién era antes… —dijo, mirando el vacío—.
No importa qué vida perdí.
Un brillo rojo se encendió en sus ojos.
—Lo único que importa es destruir esta historia… romper lo que ellos protegen… y destruir a quienes me encerraron.
El cristal más grande frente a él reflejó su rostro decidido, su sonrisa afilada.
Parecía un reflejo, pero no lo era: la dimensión misma lo estaba observando.
—Volveré a salir —prometió, con voz firme—.
Y cuando lo haga… nadie va a detenerme.
Esa dimensión, silenciosa por millones de años, vibró ligeramente.
Como si entendiera que su prisionero ya no planeaba quedarse quieto.
El demonio levantó su bastón, y la luz roja que recorría sus runas se encendió como fuego líquido.
Sus ojos brillaron con una mezcla de orgullo, odio y determinación pura.
La dimensión entera pareció escuchar su voz.
—Yo… el dios Demigra Tempest —dijo con un tono que retumbó entre los cristales—.
Conquistaré lo que sea necesario.
Sus palabras hicieron que el aire mismo vibrara.
Pequeñas grietas de energía aparecieron a su alrededor, como si su voluntad fuera suficiente para fracturar el encierro.
—Y cuando todos vean que soy algo que no puede ser derrotado… —continuó, dando un paso adelante con la confianza de un rey— entonces sabrán lo que es bueno… Una sonrisa peligrosa y elegante cruzó su rostro.
—Sabrán lo que es mi reinado.
Los cristales respondieron con un eco oscuro, como si su declaración hubiera despertado algo profundo en esa prisión olvidada.
Demigra Tempest sostuvo su bastón con fuerza.
Ya no era un prisionero.
Era una amenaza esperando su momento.
La pregunta quedó suspendida como un susurro prohibido: ¿Si Demigra Tempest controla la historia…
fue capaz de controlar a aquellos ángeles?
La verdad es más inquietante de lo que parece.
Demigra no controla totalmente la historia, pero puede interferir en puntos débiles, en lugares donde la línea temporal es frágil o donde las emociones abren grietas.
No puede manipular directamente a seres que están bajo la protección de un dios superior como Jehová… pero sí puede influir en dudas, temores y sentimientos reprimidos.
Los ángeles rebeldes no fueron controlados como marionetas.
Fueron influenciados.
Pequeños susurros en la historia… mínimas alteraciones en recuerdos… semillas de duda que germinan con el tiempo.
Eso explica por qué Lucifer y Yekun sintieron ideas que parecían propias, pero que en realidad… eran ecos de algo más profundo moviéndose detrás del telón.
Demigra no los manipuló por completo, pero empujó el primer pilar.
Y si él logró eso estando sellado… Entonces, cuando despierte de verdad, lo que pueda hacer con la historia será mucho peor.
Será todo el pilar completo con sus altibajos y altos.
Fin.
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