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Hora de ser Héroe - Capítulo 1

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  4. Capítulo 1 - 1 Cometa
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1: Cometa 1: Cometa “Y se supone que ese es Finn?” unos ojos tranquilos miraron con curiosidad la imagen de Finn en su celular.

Dentro de un vagón de tren hasta arriba de gente se encontraba un joven de unos 17 años de cabello negro, nada fuera de lo común ni nada que destacara especialmente en el aparte de sus ojos oscuros y tranquilos.

Se encontraba sentado en uno de los asientos junto a la ventana de vagon mientras pasaba el tiempo en su celular viendo reels hasta llegar a su destino, lo común de todos los días.

Pero para él ese día que esperaba con ansias se arruino completamente con una mala noticia.

La serie hora de aventura con la que creció y a la que recordaba con mucho cariño en su corazón había terminado.

Con los años había perdido un poco el hilo de la serie por lo que se enteró de su final por spoilers y fragmentos de la nueva serie de Fionna y Cake, en la serie se podía ver a un Finn cambiado y adulto con los demás personajes que siguiendo con sus vidas después de lo visto en la serie.

Si Mark tuviera que decir algo sobre este Finn adulto sería “este no es el Finn que yo conozco” a Mark le pegó fuerte en la nostalgia y le regresaron recuerdos que tenía de esta gran serie.

“Vaya mierda de final, sinceramente” esa era su más sincera opinión del final de hora de aventura una serie con la cual creció y una de las pocas que se salva de ser verdaderamente buena, pero su final había sido apresurado y poco concluyente.

Mark tenía la esperanza de que Finn terminaría siendo lo que siempre deseó “El héroe más grande de Ooo” solo para terminar como un adulto deprimido que nunca pudo avanzar después de la muerte de su hermano Jake.

Aunque tenía que admitir que esa escena al final donde los dos se reencuentran después de la muerte y prometen reencarnar juntos realmente le gusto, eso no quita que sea un pésimo final para la serie y un mal final para nuestro joven héroe.

No sabía que había pasado entre esos años que la serie se saltó, pero se puede ver que Finn nunca logró recuperarse de la muerte de Jake, esto entristeció mucho a Mark podía ver que el Finn optimista se había perdido hace mucho y el joven héroe se había convertido en un adulto.

Aunque el mundo de Ooo termino bien (dentro de la lógica de la serie) hubo alguien que no terminó con un final feliz y ese fue el mismo Finn, el héroe que siempre ponía a los demás por encima de su propia felicidad.

Mark apago el teléfono y su mirada se perdió mirando por la ventana, viendo a las personas pasar mientras su mente empezaba a vagar por los recuerdos de la serie y los suyos propios.

“La vida es realmente injusta…los que cometen malas acciones se libran mientras que los demás tenemos que seguir las reglas mientras vivimos con miedo“ mientras pensaba en lo injusto de la vida sus parpados comenzaron a pesarle.

*** Aunque a Mark le gusta pensar que su vida no tiene nada de especial comparada a otros la verdad es que había tenido una vida de mierda.

Su casa no era para nada agradable, obligado a ver violencia desde muy pequeño hasta el punto en que dejo de afectarle, tampoco era que pudiera hacer algo contra eso.

Un padre borracho con problemas de ira y una madre desinteresada que nunca se preocupó realmente por él creaban la receta para un hogar desestructurado, creció sin cariño y con las duras palabras de su padre que un hombre tenía que ser fuerte y nunca llorar.

Mark había aprendido por las malas que llorar no ayudaba en nada y solo le hacía recibir más golpes para que se callara, creció con un corazón duro como una roca, pero tan frágil por dentro que el más mínimo roce lo haría pedazos.

El paso de los años cambia muchas cosas, a la corta edad de 8 años su madre terminó por no poder soportar más el abuso y prefirió irse de la casa dejando a su hijo solo con su padre, el cual le daba mucho miedo.

Mark era pequeño, pero entendía más de lo que la gente creía su madre lo había abandonado porque nunca lo había amado realmente, de su padre solo aprendió a apretar los dientes y a recibir golpes.

En algún punto se volvió indiferente, los golpes de su padre solo eran parte de la rutina ya ni siquiera le dolían, aprendió por las malas que a veces era mejor simplemente asentir con la cabeza y no decir palabras innecesarias.

Pero qué pensaba realmente él sobre todo esto?

Nada.

Desde que tenía memoria las cosas habían sido así, no puedes extrañar algo que nunca has sentido y Mark era exactamente eso.

La indiferencia le ayudó a seguir adelante y a ignorar lo que no podía controlar, se odiaba a sí mismo por ser débil delante de su padre así que reprimió todo eso en lo más fondo de su corazón y siguió con su vida.

Si algo no cambiaba su vida seguiría por ese camino sin detenerse, por suerte 3 año después de que su madre se fuera de la casa Mark vivió algo que cambiaría para siempre su destino.

Esto paso cuando Mark ya tenía 11 años, se había convertido en un chico callado que vivía en su propio mundo sin hacer muchos amigos y los que hacía en la escuela nunca había llegado a abrirse realmente con ninguno de ellos.

Ese día regresando de la escuela tranquilamente mirando a las personas haciendo sus vidas sin prestarle atención a nada en especial, nadie sabía que pasaba por su mente.

“MALDITA ZORRA!!

CUÁNTAS VECES TENGO QUE REPETIRTE LAS COSAS?!” un grito de un hombre enojado llamó la atención del joven Mark y la de todas las personas que pasaban cerca de ahí.

Un hombre de mediana edad con una barba frondosa discutía con la que parecía ser su esposa, se notaba que la mujer estaba llorando y el hombre se veía muy agresivo.

Mark igual que todas las personas que pasaban por esa calle se quedaron quietos mirando que estaba pasado y preguntándose porque discutían de esa manera.

Pero la situación escaló demasiado rápidamente y el hombre dejándose llevar por la ira agarró del brazo a la mujer sin mostrar intenciones de soltarla, incluso cuando está le pedía por favor que la soltara porque le estaba haciendo daño.

Mark frunció el ceño, pero no hizo nada no creía que pudiera hacer algo tampoco y todos los que miraban parecían pensar igual que él.

BANM!

Se escuchó un sonido seco y la mujer cayó al suelo con la mejilla roja intentando ocultar sus lágrimas.

Todos los susurros se quedaron en silencio, las personas que miraban se quedaron en shock y algunas incluso prefirieron irse antes que seguir viendo.

Todos parecían enojados algunos asustados otros sorprendidos, pero aun así nadie dio un paso adelante.

Esta imagen hizo que algo dentro del pecho de Mark comenzara a doler, rabia, ira, tristeza.

Entre esas personas que actuaban como espectadores Mark se dio cuenta que el mismo estaba viendo todo desde lejos como los demás, apretó el puño sintiéndose impotente.

“Por qué…por qué siempre tiene que ser así?

Por qué nunca hacen nada?“ debido a la rabia Mark en su mente creía que tenía que hacer algo.

En esa pobre mujer pudo verse a sí mismo débil, sin poder para hacer nada ante la fuerza de un hombre adulto que a Mark le recordaba mucho a su propio padre.

Dando un paso hacia adelante y sin saber exactamente porque, Mark creía que tenía que hacer algo.

En ese preciso momento alguien se le adelantó.

“OYE!

MARICA!

ACASO NO SABES QUE NO SE LE DEBE PEGAR A UNA MUJER?!” Mark vio a un hombre de unos 20 años salir de entre la multitud agarrando por el hombro al tipo de barba y girándolo hacia él le envió un golpe directo a la mandíbula.

El hombre cayó al suelo claramente desorientado antes de levantarse rápidamente.

Su rostro pasó de la incredulidad a un rojo intenso de ira y deformado por la rabia estaba a punto de gritarle cuando se dio cuenta que la multitud comenzaba a sacar sus teléfonos y a grabar todo.

Si ese video se volvía viral estaría arruinado así que el hombre prefirió irse, se dio la vuelta y simplemente se fue sin más.

Mark pudo notar como algunas personas que miraban alrededor parecían desanimadas de que todo acabará tan rápido y que no alcanzaran a grabar nada.

“Estos tipos…“ Mark podía ver que a nadie ahí le importaba realmente la pobre mujer.

Después que el hombre se fuera todos se acercaron a ayudarla a levantarse y le agradecieron al tipo por golpear al hombre.

Mark vio sus caras preocupadas como si no hubieran intentado grabando todo hace un segundo.

“Son unos falsos“ eso era lo que él creía.

Las preocupaciones que las personas mostraron por la mujer podían parecer genuinas, pero Mark podía ver que si ese tipo no hubiera intervenido todo habría seguido igual.

Cuando todos abandonaron la escena incluyendo a la mujer, el hombre se estaba por marcharse cuando de repente siento que algo le agarraba la camisa y se la tiraba.

Mirando hacia abajo se encontró a un niño de cabello negro, ojos brillantes y un rostro enojado.

“Debe ser un estudiante“ pensó al ver que el chico andaba con una mochila en la espalda.

“Que sucede niño?

necesitas algo?”  “Vi lo que pasó recién, ese señor le pego a la mujer” dijo el chico con los dientes apretados haciendo que el hombre sonriera con orgullo.

“Ahh si, viste eso?

ese tipo malo recibió su merecido” dijo levantando un brazo mostrando sus músculos queriendo lucirse frente a un niño que él creía que era su pequeño fan.

“…Por qué ayudaste a esa mujer si no la conocías de nada?” Mark ignoró la pose que hizo el tipo y preguntó lo que quería saber.

Porque nadie había hecho nada, pero este hombre sí?

lo hizo solo para que los demás le aplaudieran?

El tipo del que Mark nunca llego a aprender su nombre dejó de sonreír y lo miró fijamente a los ojos.

Podía ver que el niño que tenía frente a él le estaba preguntando completamente en serio y no evitar sentir cierta responsabilidad.

Antes de que se metiera a detener la discusión él también había visto que nadie estaba haciendo nada para detenerlo, por eso dio un paso adelante y se metió él mismo.

Así es la vida que vivimos, las personas prefieren ignorar los problemas de los demás solo para no tener verse involucrados en cosas que no les importa.

“Chico…” su voz se hizo más suave y creyó que era el momento perfecto para darle una buena lección a niño que parecía perdido en la vida.

“No soporto ver tanta injusticia asando frente a mí sin hacer nada…no porque me crea alguna especie héroe si no…porque si no lo hago yo, quién lo hará?” con una sonrisa en el rostro puso su mano sobre la cabeza del chico restregándole el pelo.

Mark frunció las cejas con enojo y le quitó la mano de la cabeza rápidamente lo que hizo que el hombre se largara a reír.

“Chico, aunque dudo que realmente lo entiendas ahora te lo diré igualmente…somos malos por naturaleza, ir en contra de eso es el primer paso para ser un héroe” simplemente dijo eso y se fue sin mirar atrás pensando que se había de haber visto muy genial en ese momento.

Nunca llego a saber que las palabras que había dicho casualmente un poco vergonzosas realmente habían dejado una huella imborrable en el joven.

La maldad era inherente de nosotros los humanos, nacemos siendo malvados, es nuestra propia moral la que nos detiene de cometer actos que dañen a los demás.

“…El primer paso para ser un héroe” la vista de ese señor caminando le dio a Mark una lección que sus padres nunca le habían enseñado.

Desde ese día en adelante Mark se comprometió a ayudar a todas las personas que necesitaran ayuda.

Con el pasar de los años su inocencia se fue perdiendo y las palabras de ese hombre ahora solo le parecían muy vergonzosas e idealistas, pero el seguía gradecido por ellas.

Fueron esas palabras lo que lo mantuvieron por el buen camino a lo largo de su vida.

“Si no lo hago yo, quien lo hará?” repitió esas palabras hasta el cansancio, solo para terminar muriendo de vergüenza al recordar como lo gritaba en voz alta de pequeño.

A pesar de todo eso incluso después de dejar esa etapa vergonzosa de héroe justiciero en su infancia siguió manteniendo esas palabras en su corazón y nunca se volvió a quedar quieto mientras veía a alguien aprovechándose de otros frente a él.

Aunque gracias a esto recibió muchas palizas y casi lo matan en varias ocasiones.

Quién sabe qué hubiera ocurrido con aquel niño si nunca hubiera escuchado asas palabras, para algunos solo eran simples palabras que podían engañar a un niño, pero para Mark era la cuerda que logró salvarlo de seguir cayendo al vacío.

La vida de Mark siguió así hasta cumplir 17 años, casi estaba por terminar la secundaria y hoy sería el día que recibiría su primer pago en su trabajo de medio tiempo.

*** “ÚLTIMA ESTACIÓN!

REPITO ÚLTIMA ESTACIÓN!!” Mark abrió los sin saber en qué momento se había quedado dormido.

“Qué bueno que me bajaba en la última estación“ se levantó del asiento y bajó del tren, caminó hacia el banco a retirar su pago mientras escuchaba música en sus audífonos.

Se hacía tarde y el cielo brillaba con un hermoso color naranjo del atardecer, a Mark le encantaba esa hora del día.

Aun siendo tarde ese día el banco se encontraba relativamente vacío.

Mark agradeció su suerte por no tener que esperar durante horas haciendo filas interminables.

Justo cuando iba a ser su momento de que lo atendieran se escuchó un grito en la entrada del banco.

“ya ya!

todos cálmense y tírense al suelo lentamente y de forma ordenada, esto es un atraco” un hombre vestido de negro con pasamontañas y un uzi en la mano derecha entró con el guardia de la entrada sujetándolo con su brazo izquierdo mientras le apuntaba a la cabeza.

El miedo llenó la sala y todos se tiraron al suelo rezando que no les pasara nada.

Mark que en ese momento se encontraba frente al cajero no supo que hacer, pero vio que el cajero no parecía reaccionar después de mucho tiempo así que lo agarró del hombro y se esconde debajo de la mesa de la caja con él.

“Eh?

q-qué estás haciendo?” preguntó el cajero con la mirada confundida mientras sudaba mucho.

“Shh…no hagas ruido están robando, corre hacia la salida de atrás y llama a la policía rápido” Mark no sabía que estaba haciendo, pero eso sonaba como un buen plan y las películas le habían enseñado que esa era una buena forma de actuar.

“Oye chico…por qué no sales de abajo de la caja y dejas de intentar hacerte el héroe” el atracador del uzi se acercó a la caja mientras más tipos con armas entraban por la puerta del banco y registraban a las pocas personas en el suelo.

“Que cagada…“ pensó Mark.

Creía que había sido rápido al esconderse, pero obviamente el atracador iría a la caja primero.

“Mierda que estúpido…ahora que hago?“ el corazón de Mark latía a mil por hora.

Tal vez si simplemente se hubiera tirado al suelo en el primero momento no hubiera sido objetivo de los atracadores, pero ahora todos lo habían visto y necesitaban que alguien les abriera la puerta de la bodega.

“Oye niño!

te estoy hablando no te hagas el sordo” el ladrón sonaba divertido como si estuviera viendo una broma.

Mark se paró lentamente quedando frente a frente con el ladrón al otro lado de la caja.

“Me atrapaste…podrías dejarme ir?

solo vinieron por el dinero verdad?” Mark sentía como el sudor le bajaba por la espalda, quería confiar en que no le harían nada después de todo solo vinieron por el dinero y luego se darían a la fuga.

“Cierra la boca niño no voy a perder el tiempo contigo, CONNOR!!

ven y amarra a nuestro pequeño héroe” el ladrón no parecía ser muy hablador.

Mark solo pudo apretar los dientes sin tener idea de que hacer, pero no iba a dejar que las cosas se quedaran así.

No esperaba que lo dejaran ir así porque si, hablo solo para que el atracador lo mirara a la cara e ignorara su mano que se deslizaba por debajo de la mesa apunto de apretar el botón de la alarma que alertaría a la comisaría más cercana.

Justo en el momento que Mark creyó haber logrado engañar a los ladrones.

ARGHH!!

Un dolor intenso lo golpeo.

Mark sintió como el aire se le escapaba de los pulmones de un momento a otro y el dolor más intenso que había sentido jamás en su vida le quemaba la espalda.

De reojo vio quien lo había apuñalado.

Era el cajero.

Los ojos de Mark se abrieron de golpe lo habían engañado, el nunca fue una victima.

Sin alguien ayudándolos desde dentro cómo sabrían los ladrones la hora con menos clientes del banco o si había dinero en la caja?

Por esa misma razón no habían sonado las alarmas desde el primer momento.

Mark solo pudo maldecir por no haberse dado cuenta desde el principio que era extraño que no hicieran sonar las alarmas.

Antes de siquiera poder decir algo otro dolor fuerte lo asaltó por detrás como si una hoja caliente atravesara su cuerpo.

Su cuerpo se desplomó contra el suelo con un ruido sordo.

BUMM!!

“MALDITO IDIOTA QUE MIERDA HACES?!!” el tipo del uzi grito enojado.

“e-el chico iba a hacer sonar la alarma…” se escuchó la voz temblorosa del cajero.

“Eres retrasado?

podías haberlo empujado y ya, no tenías que apuñalarlo maldita sea!

si nos atrapan ahora nos daran cadena perpetua por matar un rehén estúpido” se escuchaba muy enojado.

“Sí nos atrapan tu iras con nosotros, ahora deja de temblar y abre la maldita bodega” “s-señor…el chico se fue” dijo susurrando con miedo.

“QUE?!

QUÉ HACES AHÍ PARADO MIERDA VE DETRÁS DE EL RAPIDO!” solo recién se dieron cuenta que donde debería haber estado el cuerpo del chico sólo quedaba un charco de sangre y un rastro que seguía hasta la salida de atrás.

“Fuhhh…ahhh m-mierda duele como el infierno” Mark no sabía cómo se había levantado ni como pudo correr tan rápido con dos puñaladas en la espada, pero con su vida en peligro solo pudo correr.

Lamentablemente la adrenalina por haber sido apuñalado se fue desvaneciendo dándole paso a un dolor incluso más intenso.

Las piernas de Mark empezaron a temblar con lágrimas corriendo por su rostro siguió arrastrando sus piernas hasta salir a la calle.

“KIAAAHHH!!” El grito de una mujer llamó la atención de las personas que vieron a un chico caminando tambaleándose con sangre corriéndole por la pierna dejando un rastro sangriento.

En ese momento Mark ya no pudo aguantar más y su cuerpo perdió todas sus fuerzas, cayo hacia atrás quedándose tumbado en el suelo sobre su propia sangre.

Aunque llamaran a la ambulancia ahora ya sería demasiado tarde para cuando llegaran.

Mark ignoro a las personas alrededor y se quedó mirando el cielo nocturno con la mirada perdida sabiendo que su tiempo se estaba acabando.

Ya ni siquiera escuchaba las voces de la gente, todo se quedó en silencio solo él y sus pensamientos desordenados.

Como siempre había sido.

“Se acabó…voy a morir aquí“ Mark ya no sentía el dolor de su espalda solo el calor de la sangre que había debajo de él que lo mantenía caliente.

Extrañamente se sentía muy tranquilo.

Mark no se arrepentía de haber ayudado al cajero, no era la primera vez que ayudaba a alguien que no lo necesitaba por error, pero eso nunca lo hizo arrepentirse de hacerlo.

Se arrepentiría si no ayudará a alguien que si lo necesitaba por error.

“Está tan tranquilo todo…siempre pensé que moriría salvando a alguien, pero supongo que no fue así…se está cómodo aquí“ la mirada de Mark vago por las estrellas del cielo nocturno.

Se sentía tan pacífico.

“estoy…estoy muriendo” una sonrisa irónica se formó en su rostro mientras la sangre corría por su mejilla hasta el suelo.

En el cielo oscuro Mark pudo notar algo moviéndose entre las estrellas.

Era un cometa?

dejaba una hermosa estela azul por donde pasaba.

“Que hermoso“ eso fue lo último que pensó antes de que sus ojos comenzarán a cerrarse.

Todo se volvió negro, silencio absoluto.

Mientras la conciencia de Mark se difuminaba una voz resonó en su mente.

(las personas no nacen malvadas Mark…es la vida la que los hace serlo)  Una voz de una mujer tan suave como una canción de cuna y tan profunda como el cielo estrellado lo hicieron sonreír hasta el último momento.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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