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Hora de ser Héroe - Capítulo 2

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  4. Capítulo 2 - 2 Algo no anda bien
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2: Algo no anda bien 2: Algo no anda bien Mark dejó de sentir su cuerpo y con él todo lo que había a su alrededor, de alguna manera su mente seguía funcionando sintiendo una especie de vértigo como si cayera en caída libre por un segundo hasta que su cuerpo choco contra algo duro.

TUMMB!

Sus ojos se abrieron de golpe solo para ver frente a él un pasillo en miniatura, las paredes alrededor le que recordaban a un hotel rústico, lo extraña altura del pasillo era demasiado pequeño como para poder ponerse de pie completamente.

“Esto es una especie de sueño lúcido o algo así?

“ Mark tenía el extraño sentimiento de que había visto ese lugar antes, pero al mismo tiempo no y su mente todavía se encontraba confundida después de todo lo que había pasado, no había terminado de procesar su propia muerte del todo.

Siguió avanzando por el incomodó pasillo que parecía ser infinito, todo se veía exactamente igual no importa cuánto caminara.

Mark siguió caminando hasta que vio algo que llamó su atención, más adelante en una de las paredes se encontraba un cuadro que no pudo evitar mirar durante mucho tiempo con la mirada perdida.

En el cuadro se podía ver una familia de perros amarillos con uno sobresaliendo por encima del resto por encima de sus cabezas, estirando sus piernas demostrando que su cuerpo podía estirarse mágicamente.

“Es de hora de aventura…” todo se volvía cada vez más familiar, pero seguía sintiendo que no era más que un sueño extraño, tal vez seguía durmiendo en el tren y todo lo paso después de eso formaba parte del sueño.

Siguió caminando mientras veía algunos cuadros nuevos que le hacían saber que, si estaba avanzando pronto a lo lejos pudo ver una puerta entreabierta con luz saliendo desde el interior pudiendo escuchar pequeños murmullos de alguien hablando solo.

Mark se agachó más y empezó a acercarse gateando en silencio hacia la puerta sin hacer ruido, pero lo que vio dentro lo dejo sin palabras.

“Soy un gordo bebé que puede bailar como un hombre!

puedo sacudir mi bote puedo sacudir mi cabús!” un bebé gordo con el icónico gorro de oso polar y solo con sus pañales se encontraba bailando frente al espejo de lo que parecía ser el baño subido a una canasta de ropa.

El bebé bailaba mientras cantaba meneando sus gordos brazos de un lado al otro, el cerebro de Mark dejó de procesar con riesgos de derrame.

“Soy un bebé escandaloso y puedo tocarte el bote!

tocarte el bote!!

puedo tocarte el bote!” “…..” Mark parpadeo y cerró la puerta mientras se retiraba lentamente por el bien de sus propios ojos.

Que mierda estaba pasando?

y de dónde había sacado Finn esa canción?

no parecía algo que se le hubiera ocurrido a él mismo o tal vez sí y Finn era un adelantado a su tiempo.

Sea como fuera prefirió no pensar en eso y solo seguir hacia adelante.

Después de aquella puerta, Mark siguió encontrándose más cuadros nuevos por las paredes algunos eran diferentes mientras que otros se repetían con leves diferencias.

Mark recordado que este lugar se suponía que era la antigua casa de Finn y Jake que se vio en el capítulo “Recuerdo de un recuerdo “donde Finn mete a Marceline en sus recuerdos para poder mostrarle el recuerdo borrado de ella.

Mientras seguía por el pasillo siguió pensando sobre la serie y no tanto el por qué estaba ahí, pero las cosas siguieron poniéndose cada vez más raras.

Había otra puerta más adelante solo que a diferencia de la anterior esta se encontraba cerrada y por lo que Mark podía ver había más puertas adelante.

La curiosidad le gano y con un poco de miedo giró la perilla y echó un vistazo hacia adentro.

Esta vez ni siquiera había una habitación como tal, sino que era un bosque que parecería muy normal si no fuera por el bebé que se encontraba llorando en el suelo encima de una hoja cagada.

“Nunca entendí el problema de Finn con eso, era solo un bebé sentado en una hoja sucia“ Mark se quedó mirando desde la puerta, pero justo cuando iba a cerrarla vio dos manchas amarillas acercándose al bebé.

“A ver bebecito, que te pasa?

dime” un el perro amarillo con sombrero gris sostuvo al bebé humano que no paraba de llorar y se lo pasó a su esposa al lado.

“Margaret no se puede mantener una conversación racionalmente inteligente con este bebé” dijo Joshua con voz seria.

“Dámelo querido lo único que quiere es amor y besos para ser feliz muak!

muak!” el amor que sentía Margaret por Finn era genuino.

“Ya veo…es por eso“ Mark cerró la puerta notando que nadie dentro parecía reaccionar a él demostrando que no eran más que recuerdos.

“Aunque se ve un poco diferente a como se veía en el programa” no tuvo demasiado tiempo para pensar en eso hasta llegar a la siguiente puerta donde como esperaba se encontraban más momentos de la vida de Finn.

Algo que confundió a Mark es que no recordaba muchos de ellos, aunque ninguno parecía ser muy importante, tal vez eran pequeñas escenas que no recuerda bien o tal vez era que su sueño era así de raro.

Esto siguió hasta que se encontró una puerta diferente a las anteriores, esta tenía un cartel de prohibido pasar.

“Obviamente voy a pasar” no se lo pensó mucho y estiró la mano para girar la manija cuando algo detiene su brazo y escucha una voz aguda a su lado.

“Sabes…incluso yo tengo cosas que no quiero que los demás vean” un chico rubio de ojos azul con su icónico gorro de oso polar con orejas se encontraba a su lado deteniéndolo de abrir la puerta.

Se le notaba un rubor en el rostro y una sonrisa rígida.

“Es Finn…“ Mark sintió que este “Finn” tenía algo diferente a los demás que vio en los recuerdos sin contar que fue el primero que interactuaba con él físicamente.

Este “sueño” no parece ser tan normal como pensaba.

“Algo extraño está pasando aquí“ Mark no podía sacarse ese malestar de la mente, pero no sabía exactamente qué era.

“Mira sígueme quiero mostrarte algo” parecía querer cambiar su atención de la puerta y comenzó a caminar hacia el fondo pasillo esperando que lo siguiera.

Mark miró por un segundo la puerta cerrada pero no la abrió y siguió a Finn por detrás.

Mientras lo seguía a ese sintió que el pequeño pasillo se iba haciendo más grande poco a poco hasta que pudo pararse correctamente y de repente sin saberlo se encontró corriendo detrás de Finn a través del pasillo.

Este se detuvo de repente, Mark se paró al lado suyo y siguió su mirada hacia una puerta normal que abrió para mostrarle lo que había dentro sin decir una palabra.

Mark reconoció el interior como la casa del árbol el día que Finn y Jake llegaron por primera vez, un Finn pequeño y un Jake más joven se encontraban explorando el lugar que sería su hogar por los próximos años.

Se suponía que Marceline vivía aquí hasta que lo abandonó y ellos ocuparon la casa del árbol desde entonces.

“Jake siempre decía que esta sería nuestra guarida secreta de héroes como las que tenía Billy” dijo el Finn de la puerta mirando hacia la habitación con la mirada perdida.

Mark frunció el ceño y no dijo nada, algo muy raro pasaba con este Finn.

Cada vez se daba más cuenta que esto no parecía ser un sueño normal y comenzó a sentir un poco de miedo por dentro.

BAMHH!

La puerta se cerró de golpe asustándolo con el sonido miro a Finn y este siguió mirando hacia el pasillo mientras decía.

“Ven sígueme, tengo una cosa más que enseñarte”  Mark dudo si seguirlo o no, pero lo hizo de todas formas queriendo ver hacia donde iba todo esto.

Ya para ese momento Mark recordaba que fue lo último que hizo antes de llegar aquí y aquel dolor en su espada que no podría haber sido solo un sueño.

Mirando hacia el fondo del pasillo se encontró una puerta al final, resultó que si tener un final el pasillo.

Finn se detuvo frente a la puerta y se giró hacia Mark con una leve sonrisa en su rostro.

“No tengas miedo nunca lastimaría a alguien sin razón, solo quiero que veas una cosa” se giró hacia la puerta y empezó a abrirla con el crujido de las bisagras de la puerta resonando por el pasillo muy fuerte.

Mark pudo ver al otro lado lo que parecía ser un bosque de noche, Finn no dijo nada y se adentró por primera vez en una de las puertas.

Mark dudo y lo siguió por detrás lentamente sintiendo un frío viento pasar, algo que no debería de haber sentido en un sueño.

Avanzaron por los árboles hasta que Finn lo detiene con la mano en el hombro y se queda en silencio mirando hacia adelante en una pequeña explanada había lo que parecía ser una tumba solitaria y frente a ella se encontraba un anciano de pelo blanco con un sombrero de oso en su cabeza arrodillado frente a una tumba en completo silencio.

Mark no pudo evitar dar un paso hacia atrás y mirar a Finn a su lado.

“…Intenté detenerlo, pero descubrí que era demasiado tarde” Finn dijo mirando hacia adelante.

“Crees?…que si hubieras sido tú lo habrías podido detener?” su voz sonaba triste, pero sus ojos no demostraban tristeza solo un rostro plano sin expresión.

Mark no sabía que responder ante eso incluso antes de poder abrir la boca este volvió a hablar.

“Si hubieras estado en mi lugar…podrías salvarlos a todos?” Finn se giró y miró fijamente a Mark a los ojos.

Mark no pudo evitar dar otro paso hacia atrás.

“Puedes…prometerme algo?…por favor?” algo en su voz hizo a Mark pensar bien qué responder durante unos segundos antes de asentir con la cabeza lentamente.

Finn sonrió y levantó su puño hacia Mark.

“Prométeme que cuidaras de Jake por mi, esta bien?” En ese momento pudo ver atrevas de los ojos de Finn.

Mark pudo ver a alguien que necesitaba su ayuda.

Él lo sabía había visto a mucha gente así a lo largo de su vida, no era necesario decirlo para saber cuándo alguien se estaba ahogando por dentro.

Levantó lentamente el puño y lo chocó contra el de Finn.

La oscuridad alrededor pareció empezó a desaparecer dando paso a la luz con el cielo azul despejado se y el sol brillando sobre sus cabezas.

“Claro…lo prometo” realmente no entendía que estaba prometiendo exactamente en ese momento.

Pero esa promesa pesaría sobre él mucho más de lo que alguna vez pensó y se daría cuenta de esto más adelante.

“Gracias Mark…eres realmente mi héroe!” una brillante sonrisa se forma en su rostro y poco a poco la luz del cielo se hizo más fuerte hasta dejar a Mark viendo complementé en blanco.

*** La luz de la mañana entraba a través de la ventana iluminando una acogedora habitación.

No había muchas cosas alrededor, pero de alguna manera se veía desordenado en medio de la habitación se encontraba una vieja cama rodeada de pieles de animales y encima de ellos se encontraba un niño rubio metido en un saco de dormir.

A un lado de la cama se encontraba una escalera que daba hacia el piso de abajo.

“Ey ey ey!

es la hora del desayuno!” una voz se escuchó desde abajo y un perro amarillo aparece estirándose desde la cocina con una sartén con huevos revueltos y tocino.

“Vamos amigo hasta cuando seguirás durmiendo incluso te prepare tu desayuno favorito!

para mi hermano favorito” dijo Jake acercándose hacia la cama.

Debido a la ruidosa voz el niño en la cama tiemblo y lentamente abrió los ojos dejando ver sus grandes ojos azul oscuros.

Su mirada vagó por el techo durante unos segundos y sin previo aviso dos gotas de agua bajaron por su rostro.

“Ehh…sucedió algo” Jake dejó de sonreír pareció sentir que el estado de ánimo no era el correcto.

“Tuviste una pesadilla amigo?” preguntó con voz preocupada.

Pero el chico no respondió y siguió con la mirada perdida pensando en cosas.

“Te vez estas algo confundido todavía por qué no comes unos buenos huevos con tocino eso te ayudara…siempre lo hace” Esta vez pareció reaccionar por primera vez a su presencia.

“Tuve un mal sueño…jake” dijo con voz baja y suave.

“Vamos cuéntale a tu hermano que te tiene tan asustado” pregunto Jake ahora mejor al saber que solo fue un mal sueño.

“Yo…n-no pude salvarte…no fui lo suficientemente fuerte” las lágrimas cayeron por su rostro hasta terminar sobre sus manos.

Jake se lanzó hacia él para darle un fuerte abrazo y le dio unas palmaditas en la espada.

“Vamos tonto…yo no moriría tan fácil, sabes lo fuerte que soy Finn” dijo Jake mostrando su brazo delgado que se infló con músculos intentando alegrar el ambiente.

Finn lo miró durante unos segundos cuando un fuerte dolor lo golpeó como si le cayera una roca en su cabeza.

BUMHH!

El cuerpo de Finn cayó al suelo mientras se agarraba la cabeza con expresión de dolor.

“FINN!!

QUE TE PASA HERMANO??

VAMOS, DIME ALGO!!” gritó Jake preocupado por su hermano.

Todo el escándalo parece llamar la atención de una pequeña consola de juegos que llego corriendo por las escaleras.

“Jake que le está pasando a Finn?” dijo su voz robótica.

“n-no lo sé Bmo parece estar sufriendo un dolor de cabeza muy fuerte” dijo intentando demostrar que no estaba tan preocupado como realmente lo estaba.

En ese momento Finn dejó de quejarse del dolor y Jake lo levanta suavemente para dejarlo sobre el saco de dormir de nuevo.

“Te encuentras bien Finn?

tal vez deberías descansar un poco” pregunto Bmo intentando subirse a la cama, pero siendo demasiado pequeño para subirse solo.

“Si…si, lamento haberlos preocupado estoy bien” dijo Finn mientras se tocaba la cabeza todavía con el rostro algo confuso.

Aunque Jake y Bmo no le habían tomado tanta importancia al asunto, algo había cambiado fundamental para siempre.

La mirada de Finn que antes era de pura confusión poco a poco se fue aclarando y tomaron un tono más profundo y ya no se podía ver la pureza de antes.

Algo había cambiado, pero solo Finn sabía que era.

Antes que alguien pudiera darse cuenta que algo estaba pasando su mirada volvió a tornarse confusa y miró hacia Jake.

“Toma amigo esto te va a hacer recuperar fuerza, son huevos con tocino!!” dijo Jake alegremente como si nada hubiera pasado.

Ya que sabía que Finn se encontraba bien no le dio más vueltas al asunto, los huevos con tocino eran así de importantes.

“Claro amigo vamos a comer me muero de hambre” Finn se levantó con renovada energía y miró hacia alrededor.

Eso era extraño era su propia habitación y la miraba como si lo estuviera viendo todo por primera vez, pero nadie en la sala se percató de este detalle.

“Sii!

huevos con tocino!!

huevos con tocino!!” gritó el pequeño Bmo como si realmente pudiera comer huevos con tocino.

“Adivina por qué hice huevos con tocino hoy?” preguntó Jake con un rostro que pedía que adivinara.

“Ehh no lo sé amigo, es hoy un día especial?” “CLARO TONTO!

es tu cumpleaños número 11, aja!” dijo mientras empezaba a bailar con en sartén en la mano mientras Bmo lo imitaba.

“Y como es tu cumpleaños te tengo una gran sorpresa!” Jake empezó a estirarse hasta una zona escondida entre las ramas de la casa del árbol de donde saco una caja alargada y la llevó hacia Finn.

“Esto es algo que dejó nuestro padre para tu cumpleaños número 11, me dijo que tuvieras cuidado de no te hacerte daño a ti mismo bebé llorón” “…Nuestro padre?” Finn miro la caja que parecía bastante vieja y la abrió lentamente.

Frente a él se encontraba una espada dorada con un mango negro y una gema roja en el pomo que no se veía muy nuevo, pero se notaba el filo.

“Con esto ya puedes considerarte un héroe de verdad” dijo Jake pensando que su silencio se debía a lo emocionado que estaba.

Jake sabía lo mucho que Finn quería que le comprara una espada de verdad, pero este nunca lo había hecho por miedo de que su inquieto hermano pudiera lastimar a alguien sin querer.

“Gracias Jake habrá que poner a prueba este pequeño y ya sabes como” dijo Finn con una sonrisa formándose en su rostro mientras sacaba la espada de la caja.

“Ya rugiste!

vamos a patear algunos traseros malvados” Jake parecía más emocionado que el propio Finn de salir a patear traseros.

“Vamos Jake!…ES HORA DE SER HÉROE!” y con eso los tres corrieron hacia la puerta, salieron de la casa olvidándose por completo de los huevos con tocino.

Pero había alguien que si les saco provecho.

Un pequeño caracol se escabulló de entre las tablas del suelo hacia el sartén, no sin antes mirar por la ventana a Finn y Jake con Bmo corriendo por el prado en busca de aventuras.

Parece que alguien sí se dio cuenta de que algo no andaba bien con Finn.

Pero quién le iba a creer a un pequeño caracol.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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