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Hora de ser Héroe - Capítulo 36

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  4. Capítulo 36 - 36 Salido de la Nocheósfera
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36: Salido de la Nocheósfera 36: Salido de la Nocheósfera Dentro de una cueva húmeda fuera de la pequeña casa de Marceline se encontraba ella tocando su guitarra junto a Finn después de que este apareciera frente a su puerta pidiéndole pasar el rato juntos.

“Finn tus dedos están demasiado rígidos, debes relajarlos” Marceline frunció el ceño mientras veía los torpes movimientos de Finn sobre su bajo.

“…Eso intento” las gotas de sudor caían por la frente de Finn intentaba seguir sus indicaciones sin éxito.

“Finn…tu ritmo es horrible” Marceline lo detiene quitándole la guitarra de sus manos.

“Ahh!

No sirvo para tocar instrumentos siento que mis dedos están oxidados” Finn se rindió y prefirió sentarse a un lado mientras veía a la maestra hacer su trabajo.

No se sentía decepcionado realmente por dentro solo buscaba una excusa para poder pasar tiempo con ella, desde que se había convertido en rey el tiempo para él se hacía hecho más corto.

Eran pocos los momentos que podía hacer lo que quisiera sin que Gummy o los hombres de negocios viniera a él pidiéndole su opinión sobre las decisiones importantes en el reino.

Aunque no pudiera huir de sus obligaciones como rey al menos podía encontrar un momento para fugarse un rato, le gustaba pensar que lo difícil ya había pasado y que solo quedaba esperar a que las cosas se normalizaran en el reino.

“Una vez que los hombres de negocios se encarguen de todo podre ser libre otra vez“ Finn asintió con la cabeza mientras pensaba que el trabajo de hoy sería la recompensa de mañana.

“Te noto distraído, en que piensas tanto?” pregunto Marceline mientras afinaba su bajo y se sentaba a su lado.

“En nada importante…” “Hmm…de todas formas gracias por ayudarme a grabar Finn” Marceline volvió hacia la casa para regresar con una grabadora de casets en la mano.

“No hay de que, necesitaba algo que me distrajera un poco” Finn agarro la grabadora mientras la observaba por ambos lados.

“Se podría considerar esta cosa una reliquia antigua en este mundo?“ pensó en silencio.

“Ahora cantare algo realmente personal, así que no te rías” se giró hacia el fijamente para demostrar lo serio que era.

“Jamás me reiría de algo personal” dijo con los brazos cruzados como si le ofendiera que siquiera pensara que podría hacer algo así.

“…Prométemelo Finn” “Bien bien…prometo que no me reiré” puso su cara más confiable que pudo mientras se lo prometía con la mano en el pecho.

Marceline resoplo y regreso a la casa con Finn siguiéndola por detrás mientras saludaba a su perro al pasar por la puerta, era un caniche que a Finn le hacía mucha risa.

“Que hay Schwabl!” Finn lo saludo con una sonrisa solo para recibir la reacción más fría del mundo, Schwabl ni siquiera levanto la cabeza cuando paso a su lado.

“…Que perro más tonto ni siquiera responde a su propio nombre“ Finn lo trataba como si fuera tonto sin darse cuenta de que el perro realmente creía que él era el tonto.

“Ahora comienza con ritmo lento y sigue así o todo se echará a perder!” Marceline le dio indicaciones mientras se preparaba para cantar.

Finn asintió con la cabeza y comenzó a hacer sonar una base de beatbox muy simple para acompañar su canto mientras comenzaba a grabar.

♫Papi, te comiste mis papas~ yo las compre y mías eran…♪ ♪Te las comiste, te comiste mis papas~ y llore…y no me viste♬ ♬Papi!

Acaso tu me amas?

Ojalá y lo demostraras, pues no se nota…que clase de papa se come mis papas y a los ojos no me ves…los tenía llenos de lágrimas y si las vistes no te importo…♪ La voz de Marceline se hacía más suave al final cuando de repente dejo de escuchar a Finn, frunciendo el ceño se giró para verlo mirándola con rostro serio.

“Finn!

Porque te detuviste?” el calor le subió por las mejillas sintiéndose avergonzada por dentro.

“Marceline tu…guardas rencor hacia tu padre?” Finn pregunto de repente tomándola por sorpresa sin esperar una pregunta así.

“Finn, no quiero hablar sobre mi padre ahora” frunció el ceño y se giró mientras tocaba su bajo.

“Es difícil guardar rencor hacia tus propios padres aun si estos no fueron los mejores contigo” la canción de Marceline le había traído recuerdos de su propio padre.

Marceline se giró hacia él y se dio cuenta que Finn estaba hablando de su propia situación.

“Tus padres humano?” la curiosidad le gano y no pudo evitar preguntarle más queriendo saber que paso con los últimos humanos en Ooo.

“Sí, se podría decir que si” ahora era el quien no quería seguir hablando de eso.

Hubo un momento de silencio en la sala hasta que Finn hablo mirándola a los ojos.

“Alguna vez has pensado en pedirle una disculpa a tu padre?” “Pedirle disculpas a mi padre?

No estoy tan loca como para intentar algo así” negó con la cabeza mientras pensaba en su padre que vivía en Nocheósfera rodeado de demonios.

“Yo puedo ayudarte a lograrlo” le dijo con una sonrisa confiada.

A Marceline le hizo gracia la confianza que mostraba sin siquiera saber quién era su padre, se llevaría una gran sorpresa si supiera que era el mismísimo rey de los demonios Hunson Abadeer.

“No vale la pena…si quisiera ver a mi padre tendría que dibujar un círculo con una carita feliz al centro y después rociarla con leche de insecto…y luego se supone que cante algo así como “Maloso vobis com et cumm spiritum”…espera Finn!” Marceline se detuvo al darse cuenta muy tarde que Finn estaba siguiendo sus pasos al pie de la letra mientras la cara feliz en la pared se iluminaba con un brillo espeluznante.

“Finn!

Que haces, no quiero ver a mi padre ahora mismo!” los ojos de Marceline se pusieron rojos de furia mientras veía como la pared de su casa temblaba y se formaban grietas en ella.

“Creo que mereces una disculpa marceline…perdón si me estoy entrometiendo mucho, pero realmente me desagrada su indiferencia” Finn apretó los puños mientras se mantenía firme frente al agujero en la pared que se hacía cada vez más grande dejando ver un paisaje apocalíptico al otro lado.

Era una escalera que parecía venir desde lo más profundo de la tierra mientras unas llamas rojas quemaban todo a su paso.

El sonido de pasos vinieron desde abajo dejando ver una figura alta caminando con un traje negro, una corbata y botas rojas manteniendo la elegancia en todo momento.

El rostro demoniaco que mantenía una sonrisa arrogante junto a sus ojos rasgados y rojos para nada humanos miraron todo a su alrededor antes de fijarse en Marceline que se encontraba de brazos cruzados sin querer mirarlo a la cara.

“Marceline!” su saludo fue de lo más casual mientras caminaba hacia ella y por fin se dio cuenta que había otra persona en el salón.

“Él es tu sirviente del mal?” agacho su cabeza para mirarlo a los ojos con desdeño provocando un sentimiento desagradable en Finn.

“No soy el sirviente de Marceline, soy su novio” “FINN!

QUE DEMONIOS ESTAS DICIENDO?!” el rostro de marceline se puso de todos colores mientras se giraba hacia su padre.

“Su…que cosa?” “Soy su…HUFF!” un puñetazo le llego al estómago quitándole el aire y mandándolo a volar hacia atrás destruyendo la pared de la casa.

CRACHH!

“FINN!

PAPA!!” marceline pisoteo el suelo mientras miraba a su padre enojada.

“Que?

Deberías aprender a educar mejor a tus sirvientes” Abadeer se acomodó el traje mientras le sonreía casualmente mientras se acercaba a ella.

“Wow es el hacha de la familia?” le arrebato el bajo de sus manos sin preguntar mientras lo observaba de cerca.

“OYE!” “La transformaste en una especie de laud?” “Devuélvemelo y lárgate!” enseño los colmillos mientras gruñía enojada.

“Okey me voy además tengo cosas que atender como robar todas las almas de Ooo~ hasta luego” Abadeer estiro su brazo hacia la puerta y desapareció entre la oscuridad de la noche.

“Mi bajo…” el rostro de Marceline estaba rojo mientras apretaba los dientes al no poder hacer nada frente a su padre.

“Uff…casi vomito la cena” un quejido vino desde el agujero en la pared antes de que apareciera de nuevo Finn quejándose.

“Y TU!” Marceline lo miro con furia en sus ojos como si lo fuera a matar en el segundo siguiente.

“Yo que hice?…aparte de desatar al rey demonio por todo Ooo” hablo con una mirada honesta como si no la culpa no fue suya.

“Haff…no tengo tiempo para esto, necesito traer mi bajo de vuelta” se froto los ojos con frustración mientras pensaba en cómo le quitaría el bajo a su padre de vuelta.

“Entonces no perdamos más el tiempo y vamos detrás de tu padre!

Le regresare ese golpe que me dio, lo prometo” Finn parecía mucho menos preocupado que ella del peligro que era dejar a Hudson Abadeer libre por la tierra.

*** Ambos viajaron por el cielo durante la noche siguiendo el rastro de almas que según Marceline Abadeer dejaba a su paso.

Finn siguió sin volar por su cuenta dejando que Marceline lo llevara mientras pensaba por dentro como resolver el tremendo problema en que se había metido.

En su momento no pensaba llamarlo, pero luego de recordar a su padre le ganaron los pensamientos intrusivos de querer golpearlo.

“Y como se supone que piensas solucionar esto, genio?” le pregunto Marceline con ironía que Finn ignoro por completo.

“Pues como siempre hago con los inmortales…le pateo las bolas hasta que suplican morir” dijo con una sonrisa en el rostro como si hablara de su día a día.

“…Como es que sigues vivo todavía?” Marceline se quedó en blanco mientras se preguntaba por dentro si llevar a Finn con ella era una buena idea.

A varios kilómetros de ahí se encontraban unas pequeñas colinas donde pequeñas nubes con pies y manos saltaban y reían juntas.

Una de ellas corría detrás de una pelota completamente ignorante del peligro que lo acechaba por detrás.

“Haa!

Quien rayos eres tu?” la pequeña nube agarro su pelota con fuerza al encontrarse con dos botas frente a él obligándolo a levantar la cabeza solo para encontrarse con dos ojos rojos y una sonrisa demoniaca mirándolo.

“Ah…pues te aseguro que no soy quien tomara tu alma” su sonrisa se hizo más grande mientras le hablaba con voz suave.

“Ay que bueno porque eso me da mucho miedo” la tonta nube seguía sin percibir el peligro que corría su vida.

“Ah si?…vaya conozco un ejercicio para eso, quieres probarlo?” la criatura camino a su alrededor con pasos arqueados y poco naturales mientras balanceaba el hacha que llevaba en la mano.

“Bueno…” esta vez la nube no parecía tan confiada.

“Primero…cierra los ojos” “Oke- AHHK!!” de repente sintió un golpe fuerte en la cabeza que lo hizo abrir los ojos de golpe.

“ME PUDISTE MATAR!” “Ahh, pero no lo hice…y ahora no te emociona estar vivo?” le sonrió como si fuera un amigo dándole una enseñanza de vida.

“Si…eso creo, ahora qué?” “Ahora viene la parte más horripilante~” mientras hablaba su boca se comenzó dividirse en dos mientras se abría mostrando una hilera de dientes puntiagudos que dejaba escuchar los lamentos de las almas que guardaba en su interior.

Todas las pequeñas nubes de alrededor se detuvieron de golpe mientras sentían como su cuerpo se debilitaba mientras les arrancaba el alma del cuerpo.

justo en ese momento dos puntos en el cielo se acercaron desde lejos al lugar.

“Vamos Marceline deja caer la bomba!” marceline dudo por un momento antes de dejarlo caer a Finn sobre las colinas.

Finn con una gran sonrisa en el rostro invoco un par de alas doradas que utilizo para impulsarse hacia abajo en una caída en picado a toda velocidad mientras dejaba un sonido de silbido detrás de él.

Abajo Hudson Abadeer recolectaba las almas de todas las nubes que corrían de miedo cuando escucho un silbido viniendo del cielo, su cabeza se torció con un grujido hacia atrás cuando sus ojos rojos vieron un punto azul con forma de puño acercándose cada vez más sin intenciones de esquivarlo.

BAMMH!

Una nube de polvo se elevó alrededor mientras el suelo se desquebrajará en pedazos y la onda expansiva mandaba a volar a las pequeñas nubes alejándolas de su perdición.

En el centro de desastre Finn salió del agujero del suelo mientras miraba alrededor sin poder ver a Abadeer por ningún lado.

Entre los pequeños trozos de tierra se podía ver una mucosidad negra que se movía lentamente entre los escombros agrupándose y formando lentamente la figura de Abadeer arreglándose su traje como si no se llevara ni la más mínima impresión.

“Pero si es el sirviente humano de Marceline…me seguiste hasta aquí para entregarme tu alma?” “No, vine aquí buscando una disculpa sincera” Finn camino en otra dirección sin mirar a Abadeer a los ojos deteniéndose frente al bajo de marceline que cayó al suelo después de su ataque.

“…Deja el hacha en su lugar no quieres morir lentamente” la boca de Abadeer se abrió mostrando sus dientes de forma amenazante mientras varios tentáculos negros salían de su espalda y se agitaban en el aire de forma amenazante.

“No es un hacha, viejo…es un bajo, aunque no se tocarlo como Marceline tengo mis propias formas de usarlo” Finn lo agarro del puente y lo levanto mientras el polvo en el aire comenzó a girar a su alrededor ocultándolo de la vista por un momento mientras se arrastraba hacia sus ojos como pequeñas agujas que buscaban cegarlo.

“Eres el humano que más me ha hecho enfadar en mi vida inmortal…ese será tu más grande logro” Hunson Abadeer ignorando sus ojos dañados se giró lentamente viendo aparecer a Finn en su espalda con el hacha levantado buscando partirlo a la mitad.

El filo de el hacha rebano su cabeza liberando una sustancia negra con olor a azufre que se disparó hacia su rostro obligando a Finn a dar un paso hacia atrás recibiendo un golpe en el estomago de uno de los tentáculos.

Con el golpe sintió como sus órganos se revolvían por dentro antes de sentir el aire chocando contra su espalda para terminar con un golpe seco contra el suelo.

“Grhh…” Finn no tuvo tiempo para reaccionar cuando vio de nuevo uno de los tentáculos viniendo hacia el rápidamente teletransportándose lejos de ahí.

“Finn!” Marceline voló hacia el preocupada preguntándose por que se sentía tan inquieta por dentro.

“Estoy bien…solo necesito un segundo” la espalda de Finn se encontraba empapada de sudor, podía sentir claramente la indiferencia de Abadeer hacia su vida.

Ni siquiera parecía que quisiera matarlo realmente, tal como lo golpeo en el estómago pudo haberlo partido a la mitad y se hubiera acabado todo, pero no lo hizo.

“Ya está bien Finn, ya tenemos el bajo de regreso solo hagamos que vuelva a la Nocheósfera” Marceline sabía que esperar algo más de su padre era como esperar un milagro.

“Pero…todavía te debe una disculpa” Finn frunció el ceño y la miro a los ojos.

“Eso fue hace mucho tiempo, no tiene sentido disculparse ahora” Finn percibió que su voz no sonaba muy convencida.

“No!

Nunca es muy tarde…hare que se disculpe contigo por tus papas” Finn la miro con una determinación que ni el mismo entendía.

“Por qué…por qué te pones en peligro por unas papas?” “Sé que para ti es importante Marceline…eso es suficiente para mí” todo alrededor parecido quedarse en silencio por un momento mientras se miraban a los ojos y se decían cosas sin palabras.

Marceline frente a los brillantes ojos de Finn no pudo evitar sonreír mientras que Abadeer que se acercaba hacia ellos se quedó petrificado en su lugar como si lo hubiera alcanzado un rayo.

“t-tu acabas de…” el rey de los demonios se quedó sin palabras, nunca espero que durante toda su vida inmortal vería a un humano coqueteando a su hija enfrente de su cara.

Sus ojos se tornaron completamente rojos por un momento cuando su cuerpo comenzó a expandirse elevándose sobre los árboles alcanzando los quince metros de altura mientras las almas de las personas a su alrededor volaban hacia su boca siendo absorbidas.

un montón de tentáculos negros volaron hacia Finn sin darle tiempo a reaccionar lo agarraron y levantaron del suelo llevándoselo a su boca que se abría más allá de sus capacidades dejando ver una segunda cabeza dentro.

A Finn lo asalto una sensación de debilidad mientras veía como su alma dejaba lentamente su cuerpo y se acercaba hacia la segunda boca de Abadeer “Esto es por el golpe de antes!” Finn libero uno de sus brazos agarrando su espada y sin pensárselo dos veces lo apuñalo en lo más profundo en su boca dañando a su segunda cabeza logrando liberarse, pero perdiendo su espada en el camino.

El suelo comenzó a temblar mientras caía y escuchaba su grito de dolor que sonaba como cientos de almas en agonía.

Su cabeza principal se abrió completamente con dos cuernos creciendo sobre esta segunda cabeza azulada con protuberancias verdes en el cuello y tentáculos negros que salían de su cuerpo manteniendo su traje negro.

“ESTAS MUERTO CHICO!” Su boca horizontal se abrió dejando ver el vacío espeluznante detrás de las filas y filas de dientes afilados como cierras.

Finn se alejó del gigante cuando miro hacia abajo encontrándose con una espada de madera antigua con una calavera pequeña como pomo y la saco del suelo.

Voló hacia arriba esquivando los tentáculos negros mientras disparaba fuegos artificiales hacia sus ojos provocando que diera dos pasos hacia atrás soltando un gruñido de molestia.

Finn sabiendo que no había mucho mas que pudiera hacer tuvo que recurrir al plan B.

“Lo siento marceline, pero él debe escuchar esto“ se quitó el gorro metiendo el brazo y sacando la grabadora de casets de su interior.

Y frente a los ojos de Marceline le puso play dejando escuchar su triste voz sobre lo que realmente pensaba de su padre.

Hunson Abadeer se detuvo al escuchar la voz de su hija pudiendo notar lo rojo que estaba su rostro en ese momento.

“Marceline…de verdad te sientes así?” “Papa yo…” por dentro Marceline se Moria de vergüenza sin saber hacia donde mirar.

“Marceline…por supuesto que te amo, perdona por haber comido tus papas no quise lastimarte…” contrariamente a lo que se podía esperaba del rey de los demonios realmente se sentía preocupado por su hija.

“Papa…no importa” “No, si importa…ni estaban tan buenas estaban fría, te amo marceline nunca dudes de eso” “…Te amo papa” una pequeña sonrisa se formó en su rostro mientras soltaba un peso que llevaba guardado mucho tiempo en su corazón.

“Ohh marceline estoy tan-” “AHORAA!!” el grito de Finn rompió todo el momento emotivo padre e hija mientras sacaba un cartón de leche de su sombrero y lo tiraba sobre la cara feliz a los pies de Abadeer.

“Maloso vobis com et cumm Spiritum!” levanto las manos al cielo y recito las palabras mágicas.

“HYAAH!!!” el grito de lamento fue desapareciendo mientras su enorme cuerpo era enviando a la Nocheósfera de regreso.

“Finn!

Como pudiste hacer eso!” marceline se acerco frunciendo el ceño no muy contenta de su despedida con su padre.

“Bueno…había que mandarlo de regreso, no?” se encogió de hombros como si fuera lo que debía hacer.

“Huff no importa…me alegra de que volviera a la Nocheósfera, fue emocionalmente agotador” Marceline dejo salir un largo suspiro mientras se rascaba la cabeza con el rostro cansado.

Finn se dejo caer sobre el pasto mirando las estrellas en el cielo cuando sintió que marceline se dejaba caer a su lado acompañándolo.

“Al final obtuvimos la disculpa que queríamos” Finn se giró hacia ella y la miro con una gran sonrisa en su rostro mientras Marceline lo observaba detenidamente.

“Finn…” el tono de Marceline cambio cuando sintió la mano de Finn tocando la suya, se apoyo en el suelo y lo miro a los ojos.

Este también se sentó mientras su miraba vagaba por su rostro mientras se acercaba mas a ella cuando sintió que le echaban un balde de agua fría encima.

“Finn yo…ya estoy saliendo con alguien, no podría hacerle algo así” las palabras de marceline lo despertaron de su ilusión.

Los ojos de Finn se abrieron de golpe mientras se quedaba desconcertado mirándola en su lugar.

El tiempo a su alrededor pareció detenerse en ese momento mientras un montón de preguntas corrían por su mente.

“Lo siento Finn, pero podemos seguir siendo amigos” al no recibir una respuesta marceline tomo su bajo y se levanto del suelo mientras se prepara para irse cuando la voz de Finn rompió el silencio.

“No pienso negar lo que siento por ti Marceline” Finn reunió el coraje para decir unas palabras queriendo parecer firme por fuera, aunque por dentro estaba hecho un lio.

“Es…el idiota de Ash?

Esperaba que todavía no se conocieran, maldición“ pensó mientras se decía por dentro por haber llegado demasiado tarde.

O tal vez había llegado demasiado temprano?

sea como fuera había perdido una oportunidad.

Marceline le dedico una pequeña sonrisa antes de convertirse en murciélago y desapareciendo en la oscuridad de la noche.

Finn se quedo sentado en el suelo con mil pensamientos rondando por su cabeza.

Esa noche se habían dicho muchos te amo con diferentes significados, pero solo uno de ellos no fue correspondido.

Desde su pecho se abrió un pequeño bolsillo que no estaba hay antes del cual salió un pequeño Jake con la boca abierta y una mirada de lastima en sus ojos mientras lo miraba.

“Viejo…acabo de escuchar como algo se rompía desde aquí adentro” “…Cierra la boca Jake” dejo caer su cabeza en el pasto mientras miraba las estrellas en el cielo.

“Esto no salió como esperaba…“

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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