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Hora de ser Héroe - Capítulo 38

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  4. Capítulo 38 - 38 Avances en el reino
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38: Avances en el reino 38: Avances en el reino Los meses en Ooo pasaban volando, en la perspectiva de Finn cada día había nuevas cosas por hacer y eso lo mantenía muy ocupado llegando al punto de dejar de lado sus responsabilidades como héroe.

Fundar un reino era una labor titánica de por sí y ser rey nunca fue una tarea fácil sobre todo los altos estándares con los que trabaja no bastaba con que el reino funcionara con normalidad, él quería crear algo grande algo que pudiera generar un cambio real en el mundo.

Pero todo parte por pequeños pasos, hoy día 09 del tercer mes del año uno de Fiúres se hizo un anuncio público en las calles con carteles pegados en las plazas y lugares más concurridos del reino.

La innovadora forma de publicar noticias llamo rápidamente la atención de los duendes que caminaban por la zona y no tardo en formarse una multitud alrededor de la pizarra de noticias.

El cartel decía lo siguiente: (Por orden directa del rey del reino de Fiúres desde el presente día se iniciarán las inscripciones para todo aquel joven adulto que quiera prestar su servicio voluntario al reino por medio de la fuerza militar, aquellos que queden dentro recibirán comida gratis todos los días, una remuneración monetaria de 3 platas al mes, una habitación compartida y el orgullo de pertenecer al gran ejército del reino con muchas oportunidades de ascenso en el futuro, UNA OPORTUNIDAD UNICA PARA TODOS!) Cada cartel buscaba decir lo mismo con diferentes palabras y cada uno contaba con un eslogan alentando a los jóvenes a luchar por nuevas oportunidades sin olvidar de prometer múltiples beneficios.

Los susurros no tardaron en llegar y los ceños fruncidos se veían por todas partes.

“Que está tratando de hacer el nuevo rey?

Y que es todo eso de reino de Fiúres?” una madre duende llevando una canasta de frutas en la mano no pudo evitar fruncir el ceño y preguntarse en voz alta.

Todo cambio genera temor, incertidumbre y desconfianza.

Los más tradicionales preferían que las cosas siguieran como siempre sin todas esas cosas raras y desafortunadamente para Finn este arquetipo de persona conformaba la mayoría de sus ciudadanos.

“…Fiúres es una palabra que usaban los antiguos soldados para referirse a algo imparable, se utilizaba para referirse a un soldado que no caía hasta la muerte” una anciana voz llego desde su espalda y un viejo duende avanzo hacia el cartel mientras se acariciaba su larga barba.

La joven madre se giró hacia el encorvado anciano y lo escucho mientras le hablaba de las costumbres antiguas de su raza.

“El nuevo rey parece estar llamando a los jóvenes a que se vuelvan soldados” el anciano duende estiro su espalda mientras se giraba para mirarla a los ojos.

“…Eso no es peligroso?

Creía que nos habíamos mudado aquí para estar a salvo” en su voz se podía notar preocupación sobre su futuro, esperaba que su pequeño hijo que la esperaba en casa pudiera vivir una vida tranquila el resto de su vida lejos de todas esas cosas extrañas.

“No puedo adivinar lo que piensa hacer el nuevo rey, pero puedo ver que esta podría ser una oportunidad para todos esos jóvenes que se encuentran perdidos en la vida” el anciano se dio la vuelta y se fue caminando lentamente por donde vino.

Sus ojos cansados contaban en silencio una larga historia de experiencias, un suspiro melancólico escapo de su boca y en voz baja le deseo la mejor de las suertes a los jóvenes del reino.

Dentro de la bulliciosa multitud se encontraba una cara familiar con sus ojos fijos en el cartel pegado frente a él sobre todo en la frase.

“LUCHA POR TU FUTURO JUNTO A TU PUEBLO!” Sus puños se cerraron con fuerza y su mirada viajo hacia la promesa de tres platas al mes para todos aquellos que quedaran dentro del ejército.

La imagen de una pequeña duende vino a su mente, las penas que sufrió por un poco de dinero estaban muy presentes en su mente.

Después vino la visión de aquel hombre vestido de blanco que frente a todos prometió defenderlos de cualquier futura amenaza.

Su mano se movió y de un tirón arranco el cartel y lo enrollo para llevárselo, sus ojos antes vacilantes se habían vuelto firmes y sus pasos se alargaron con confianza.

Una sola decisión cambiaria su vida para siempre pero su mente se encontraba tranquila porque sabía que luchaba por algo que merecía la pena.

El rumor de que el rey estaba llamando a los jóvenes para formar un ejército se esparció rápidamente por todos los rincones del reino y aunque se escucharon muchas voces de desaprobación entre los ciudadanos la no noticia de que no era obligatorio apaciguo a la mayoría.

Esta noticia no iba dirigía a ellos, iba para los jóvenes que habían perdido a sus familias o que simplemente no podían ganarse la vida con trabajos normales encontraron una forma de cumplir sus fantasías de blandir un arma y vestir una armadura brillante y encima recibir dinero por hacerlo y un lugar donde poder dormir.

Sonaba como una ganga no?

Lamentablemente aquella imagen del soldado vestido de hierro con una espada en su mano nunca llegaría a cumpliría.

Mientras todo esto ocurría el rey se encontraba visitando la nueva obra del reino.

“Como mi ministro de defensa tu labor más importante es formar un ejército fuerte” ese día Finn no se encontraba vistiendo su icónico sombrero blanco, sino que llevaba puesta su corona como símbolo de que estaba haciendo su labor como rey.

“Por supuesto su majestad, ya estamos llevando a cabo los acondicionamientos para poder encuartelar a la mayor cantidad de jóvenes posible” el hombre de negocios a su lado vestía un traje militar moderno con el típico camuflaje verde y unas hombreras amarillas que lo distinguían como el ministro de defensa del reino.

Para ese entonces su rostro ya se había curado de aquellas ronchas que tenía a causa de permanecer congelado durante tanto tiempo dejando solo un rostro frio de piel azulada y unos ojos muertos sin brillo.

“El objetivo no es la cantidad sino la calidad, entiendes?

No necesito mil soldados rasos…necesito diez generales capaces” ambos caminaron por una calle llena de obreros que acondicionaban el lugar para poder acoger a los futuros soldados del reino.

“Quiero la máxima exigencia con ellos no te preocupes si todos terminan desertando…incluso si solo quedan cinco al final del periodo habremos cumplido el primer objetivo” ese día no se podía ver la sonrisa característica de Finn por ninguna parte y es que dirigir un reino merecía la seriedad correspondiente.

Cuando Finn se metía en su papel como rey sus prioridades eran claras: hacer del reino un lugar idílico y para lograr eso primero necesitaba protección externa.

Y eso solo se conseguía con un ejército poderoso.

“Los que logren llegar al final del primer periodo se convertirán en la columna vertebral del futuro ejercito que se espera ampliar más a futuro” su caminata se detuvo mientras observaba con las manos descansando detrás de él las maquinas trabajando a toda potencia.

“Pero déjame ser claro con una cosa…no permitiré ningún abuso físico hacia mis soldados” giro su cabeza para mirar a su ministro a los ojos con la misma frialdad que él.

“Cada uno de esos soldados es una pieza clave para las futuras ambiciones del reino y si ocurre un accidente por tu culpa ya sabes lo que te ocurrirá” volvió su mirada hacia la obra en proceso.

“…Cumpliré sus órdenes al pie de la letra su majestad” el hombre de negocio se arrodillo con la cabeza baja.

El ambiente se tornó tenso por un momento hasta que la llegada de un nuevo personaje rompió el silencio.

“Mi rey!

buenas noticias la primera zona de la gruta esta finalizada!” el alegre Gummy se acercó a fin y se arrodillo mientras intentaba ocultar su alegría.

La mención de la gruta llamo rápidamente la atención de Finn quien no pudo evitar apresurarse para verlo con sus propios ojos.

“Espero que hayan sido claras mis palabras ministro, vamos Gummy” se dio vuelta y camino con Gummy hacia un corredor subterráneo.

Bajo los edificios del reino se ocultaba una cueva que Finn ordeno despejar para utilizarlo con un propósito claro, frente a él se podían observar fosas llenas con lo que parecía ser barro y dentro de ese barro se podía ver criaturas moviéndose.

La visión era de todo menos agradable de ver, pero tenia un significado muy importante para ellos.

“Aquí nace la siguiente generación de duendes” Gummy miraba hacia las fosas con una mirada de cariño como si estuviera presenciando el milagro de la vida.

Finn por otro lado miraba todo desde otra perspectiva, desde que Gummy le conto la historia de las fosas en la ciudad goblin no pudo evitar preguntarse si había sido una buena o mala idea convertirse en el rey de estos pequeños.

Al igual que los elfos en algunos relatos de fantasía que nacen del árbol de la vida estos duendes nacen de un barro mágico para luego llevar a los infantes a una familia para ser criado como sus hijos.

Los goblins son mundialmente conocidos por su rápida reproducción y crecimiento y este mundo no era la excepción.

Teóricamente mientras tuviera mas de ese barro mágico podrían nacer tantos duendes como quisiera y debido a su tiempo de vida mas corto que el de los humanos estos crecían mucho más rápido.

En solo tres años un bebe goblin pasaba a convertirse en un joven capaz de manejar un arma.

Todo esto tenia que ver con su historia y las dificultades que sufrió su raza en la antigüedad que los llevo a tener un periodo de maduración más corto a costa de su esperanza de vida.

Pero ya habrá tiempo para contar esa historia.

La mirada perdida de Finn se enfoco en una joven duende que caminaba hacia una de las fosas y observaba a los pequeños duendes dentro del barro con mucha atención.

De repente uno de los pequeños estiro sus brazos hacia ella y esta lo recogió con una sonrisa en su rostro antes de sacar un pañuelo y limpiarle el barro del cuerpo dejando ver a un pequeño bebe regordete.

La joven duende lo envolvió en una manta y se lo llevo hacia su casa dejando a Finn con el ceño fruncido detrás.

Esta visión era común para los duendes era parte de su vida cotidiana y su cultura, pero a Finn no le dejaba de parecer algo extraño.

“La construcción de más fosas ya se está llevando a cabo mi rey, no sabe lo emocionado que estoy al ver que se preocupa por el nacimiento de nuestros niños…las cosas ya no son como antes cuando no podíamos comer y mucho menos dar de comer a alguien más” la voz de Gummy se hizo mas baja a medida que hablaba y se quedo mirando las fosas como si estuviera recordando tiempos difíciles.

Finn lo miro en silencio y no pudo evitar preguntarse si había una razón más profunda detrás de la acción de Xergiok de mantener a los duendes tan débiles y sin comida.

“Gummy…te voy a encargar una misión importante” “Hare lo que usted me ordene mi rey” dijo mientras se arrodillaba de nuevo, aunque Finn le había dicho que dejara de hacer eso.

“Necesito que recopiles todos los relatos históricos de tu raza y no me refiero a los que se encontraban en el castillo…eso es pura mierda, necesito la verdadera historia” Finn lo miro seriamente a los ojos mientras le daba una misión muy importante.

Los libros que se refería Finn eran los que encontró cuando vacío el castillo el castillo de Xergiok, pero para su mala suerte los libros solo relataban la historia desde el momento en el que Xergiok ascendió al trono.

Todo lo anterior a eso se ignoro como si no existiera, quienes construyeron la ciudad, como nació su pueblo, quienes fueron los otros reyes.

Nada de eso se podía ver en esos libros llenos de información irrelevante y Finn creía que era muy importante que un rey conozca la historia de su propio pueblo.

De aquí mismo saco el nombre para el reino buscando que los duendes se sintieran más cercanos al elegir un nombre en su dialecto.

“Si es necesario habla con los más ancianos tal vez ellos hayan escuchado historias del pasado” en el mundo antes de los libros el conocimiento se trasmitía del boca a boca entre generaciones.

Esto es una verdad fundamental y incluso para los seres mágicos es así.

“Los poderosos pueden controlan la historia y quien controla la historia controla el mundo como dicen…si olvidados de dónde venimos olvidamos hacia donde vamos“ la imagen de Xergiok antes de morir paso por sus ojos y sus palabras antes de morir no lo dejaban dormir tranquilo.

Existía un grupo de locos cambiando la historia a su antojo durante quien sabe cuántos años, el simple hecho de pensarlo te causa escalofríos.

Mantener a las masas en la ignorancia también era una forma de poder.

“No se preocupe mi rey encontrare lo que busca” aunque Gummy no entendía muy bien la razón detrás de esta misión que le encomendó su rey tampoco lo iba a cuestionar.

“Has hecho un gran trabajo Gummy…hay algo que he querido preguntarte” “Pregúnteme mi rey” “Este…lodo mágico…de donde sale exactamente?” Finn se sentía un poco inseguro de hacer esa pregunta por alguna razón.

“Lodo mágico?

Se refiere a la fuente de la vida mi rey?…esta es creada por el sumo sacerdote gracias a los libros antiguos” Gummy se rasco la cabeza como si estuviera preguntando algo muy obvio.

“El sumo sacerdote…hablare con el cuándo tenga tiempo” los ojos de Finn no pudieron evitar entrecerrarse al recordar al viejo duende vestido de túnica y la mirada que este le dio cuando le arrebato la corona de las manos.

Finn se froto los ojos con cansancio sintiendo que sus deberes como rey lo estaban consumiendo lentamente.

No era un cansancio físico sino mental y el actuar serio todo el tiempo tampoco iba mucho con él.

“Creo que merezco un descanso…Gummy iré con Jake un rato sigue encárgate de lo que te pedí” “Cumpliré su tarea exitosamente mi rey” Gummy volvió a arrollarse y Finn abrió la boca queriendo decir algo antes de suspirar y darse la vuelta para irse.

Cuando algo en su bolsillo comenzó a vibrar y saco un platillo de metal que se encendió con un botón desplegando un holograma.

Era una llamada de los hombres de negocios.

“Haff…sucedió algo?” no pudo evitar suspirar al sentir que todavía no era momento de descansar.

“Su majestad es urgente…acabamos de recibir la noticia de que en Ooo comenzó a esparcirse el rumor de que un nuevo rey había aparecido por estas tierras” su ministro de tecnología contacto rápidamente al saber esto.

“Se esparció un rumor?

Sabes donde comenzó?” frunció el ceño mientras pensaba por dentro que había sido bastante cauteloso con sus acciones.

“No sabemos dónde comenzó, pero si sabemos que toda la realeza de Ooo lo saben y se encuentran buscándolo” “Alguien nos delato?

O nos tienen en la mira?“ la imagen de aquel ojo que lo observaba en la torre de la ciudad ladrón volvió a su mente y un sentimiento de malestar comenzó a crecer dentro de él.

“Esto…es malo, creía que todavía había tiempo…creo que…me equivoque” sus ojos brillaron con desesperación y por un momento no supo como reaccionar ante esa noticia.

“Emm…mi rey…creo qu-” Gummy dio un paso al frente al ver a su rey tan preocupado, pero este lo interrumpió.

“Tranquilo Gummy…averiguare que está pasando” Finn guardo su corona para volver a ponerse su gorro y sin decir más su cuerpo desapareció dejando atrás un rastro de humo y a un Gummy preocupado por su rey.

Finn apareció en la superficie y volvió a desaparecer rápidamente apareciendo en un bosque antes de volver a desaparecer.

Se diría a toda velocidad hacia el lugar más cerca donde podía hablar con alguien de la realeza de Ooo.

Rápidamente apareció el dulce reino frente a el y este sin el menor respeto por los guardias banana se metió directo al castillo de dulce.

Se detuvo frente a la puerta del laboratorio de la dulce princesa y sin preguntar se metió adentro como si fuera su propia casa solo para llevarse la sorpresa de que se encontraba vacío.

“La dulce princesa no se encuentra aquí?” Finn se rasco la cabeza confundido e iba a desaparecer de nuevo cuando se detuvo de golpe en su lugar.

Su mirada se volvió hacia atrás mirando el pasillo vacío cuando unos pequeños pasos se acercaron a él.

“Pero si es Finn, buscas a la princesa?” el pequeño mayordomo de la princesa se acerco y Finn lo reconoció rápidamente.

“Mentita…sabes dónde está la dulce princesa?” Finn se puso rígido por un momento al saber que era mentita.

No se podía tomar a la ligera a este pequeño ser de dulce, si Finn pudo saber de su llegada gracias a su polvomancia entonces no sabía cómo Mentita supo de su llegada antes que él.

“La princesa fue a reunirse con las otras princesas” dijo Mentita mientras tenía sus manos detrás de su espalda.

“Ya veo…gracias por decirme mentita, nos vemos” Finn no tardo en desaparecer de nuevo sin notar la mirada que le daba Mentita.

“…los humanos son raros” Mentita dejo de mover sus dedos detrás de su espalda y se dio media vuelta para volver a sus tareas de mayordomo.

Finn salió volando por los alrededores sin saber a quien mas preguntar cuando por casualidad vio una torre de mago que juraría no haber visto nunca antes.

La torre estaba hecha enteramente de arena con ventanas y una punta puntiaguda típica de los magos el mal presentimiento de Finn crecía mientras se acercaba lentamente a la torre antes de bajar y caminar hacia ella.

Cuanto más se acercaba más escuchaba unos murmullos como si hubiera mucha gente reunida en un solo lugar, Finn camino entre los árboles y salió de los arbustos para encontrarse de frente con el grupo de princesas de Ooo rodeando a un viejo de piel azul, rostro redondo y nariz puntiaguda.

“…” la cara de Finn se quedó en blanco mientras veía a las princesas rodear al que claramente era el rey helado sin barba como si nunca antes lo hubieran visto.

Toda la preocupación que sentía desapareció en un instante dejándolo sin palabras.

“Wohh~ realmente hiciste eso?!” “Claro princesas si me hubieran visto!

Acabe con ese gigante de un puñetazo en el ojo!

Jajaja~” el rey helado se encontraba contando estupideces mientras las princesas lo escuchaban como si estuvieran fascinadas con sus tonterías.

“Sí y también tengo un compañero de aventuras llamado Gunte- ah!

Dulce prince- digo…quien será esta bella dama?” mientras seguía con sus mentiras vio salir de la multitud a la dulce princesa quien lo mirada con furia en sus ojos.

Al menos había una persona que si podía pensar.

“Rey helado…es esta otro de tus planes para secuestrar princesas?” la dulce princesa se llevo las manos a la cintura mientras lo miraba con fastidio en el rostro.

“EL REY HELADO?!

COMO PUEDE SER?!” las princesas se taparon la boca de la sorpresa con la princesa grumosa teniendo la reacción mas fuerte como si le hubieran roto el corazón.

Ninguna de las princesas dudo de la palabra de la dulce princesa, dentro de su grupo la dulce princesa ocupaba una posición muy alta y siempre era a quien recurrían las otras para resolver sus problemas por lo que su juicio era fiable.

“Ey…niñas, niñas…vamos no me ven?

Sigo siendo su rey tierno de siempre!” el rey helado levanto las manos y dio unos pasos lentamente hacia atrás mientras veía a las princesas acercarse a el con furia en los ojos.

“No vengan todas a la vez estoy muy viejo para eso- AH!

AHGG!

EN LA CARA NO!!” las princesas lo golpearon por todas partes por haberles mentido en la cara.

El pobre rey helado solo termino en el suelo hecho papilla por las princesas, aunque se lo merecía la verdad.

Las princesas resoplaron y se iban a marchar cuando una de ellas noto que había alguien mas viendo toda la escena.

“ES FINN!” la voz de la princesa anillo de compromiso llamo la atención de las otras princesas y todas se giraron hacia donde se encontraba Finn.

Lo primero que vieron era su cara torcida como si se hubiera comido una mosca antes de que este se diera cuenta de que lo estaban viendo y les sonriera con la mano levantada.

Las princesas después de haberse llevado una decepción tan grande con el rey helado les pareció que Finn era mucho mejor que cualquier rey tierno o lo que sea.

No tardaron en rodearlo y bombardearlo de preguntas después de no haberlo visto durante un tiempo.

“Finn que estuviste haciendo todo este tiempo?

Prometiste visitarme en mi reino!

Y cuando creciste tanto?” parecían niños curiosos preguntando por cualquier cosa mientras Finn sentía que la cabeza le iba a explotar en cualquier momento.

Lo que mas se dieron cuenta las princesas era que Finn se veía diferente al Finn que recordaban, talvez fuera por el cansancio o por otra cosa, pero Finn trasmitía más tranquilidad y no estaba tan hiperactivo como antes respondiendo a cada una con calma.

Todas podían ver que Finn había crecido y esto era novedoso para ellas ganando su atención por completo.

Finn solo pudo resoplar mientras pensaba en cuanto quería volver a casa a jugar con Bmo después del susto que tuvo.

“Aun así no puedo relajarme demasiado…podría pasar en cualquier momento“

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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