HxH: Coleccionando heroínas - Capítulo 32
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32: Igawa Asagi 32: Igawa Asagi Capitulo 32: Igawa Asagi Jin comenzó a quitarse la ropa mientras mantiene fija su mirada en Asagi.
—Ya que en parte es mí culpa, me haré responsable de tí.
La taimanin observó en silencio su cuerpo perfecto, cada fibra muscular de su cuerpo está perfectamente diseñada para parecer lo más atractiva posible.
Sí sumas sus habilidades pasivas y alta estadística de encanto entonces Jin se convierte básicamente en un imán irresistible para las mujeres.
Y Asagi nl fué una excepción, gracias a las modificaciones corporales que sufrió, de inmediato comenzó a humedecerse.
Descargas eléctricas comenzaron a recorrer su columna vertebral provocando pequeños arcos y espasmos a lo largo de todo su cuerpo.
—E-Espera…
Cr-Creo que no es buena idea…
La taimanin quiso retirarse ya sus instintos le dicen que no volverá a ser normal si lo hace.
Pero desafortunadamente sus extremidades no le responden de manera adecuada.
Al intentar retroceder se tropezó con sus propios pies y Jin tuvo que estirarse para tomarla entre sus brazos impidiendo que se caiga.
—No pareces estar bien, si te dejo en ése estado podría provocarte daños, en el peor de los casos podrías quedar inválida.
El estado actual de Asagi no es algo que se pueda subestimar, una mujer normal ya se habría convertido en retrasada mental por culpa del incesante placer que bombardea su cerebro.
Y ella lo sabe mejor que nadie.
Al final sólo pudo pedir disculpas en su corazón y asentir con la cabeza.
—Tienes razón…
Hazlo…
Ayúdame.
Dicha petición fué pronunciada con una voz involuntariamente sexy que en conjunto con los ojos vidriosos y mejillas sonrojadas de la taimanin, hicieron que Jin se pusiera duro.
—Recuéstate, deja todo en mis manos.
Jin se sentó en el suelo y colocó el cuerpo de Asagi sobre el suyo dejando que la cabeza de la mujer descanse sobre su hombro derecho.
Con su mano derecha abrazó la firme cintura de Asagi, jugando un poco con sus músculos.
—Si me disculpas.
Usando su mano izquierda comenzó a masajear la parte baja de su abdomen, casi llegando al monte de venus de la taimanin.
—E-Eso…!!!
J-Jin…
Aahhnnnn~ Las extremidades de Asagi se tensaron bajo el toque de las manos cálidas y ligeramente callosas de Jin.
Ni siquiera tocó una zona erógena pero sólo eso fué suficiente para hacerla terminar.
Su cuerpo modificado sucumbió con facilidad ante los placeres carnales.
Después de todo, esta Asagi no tuvo que anteponerse a sus sensaciones amplificadas para hacerle frente a Oboro y sus tropas.
—Jin~ se siente demasiado bien~ Tener a una mujer como ella convertida en masa entre sus manos, estimuló los deseos oscuros de Jin.
—Je…
Apenas te he tocado, pero me alegro de que te guste tanto.
Su sonrisa se amplió, entonces poco a poco la mano de Jin se deslizó hacia el coño de Asagi.
Primero empezó con un dedo.
Todo el cuerpo de Asagi se retorció entre sus brazos, una cascada fluyó desde la abertura empapando el suelo debajo.
—Haaa~ Ahhaaaannn~ Mhgmmmm~ Los ojos de Asagi se voltearon hacia arriba y su lengua colgó fuera de su boca.
Entonces Jin metió un segundo dedo para poder masajear adecuadamente los pliegues de carne.
La fuerza abandonó por completo a Asagi quién dejó de lado cualquier resistencia que pudiera haber quedado en su corazón.
—Te gusta?
—Jin detuvo su mano para preguntar a la mujer.
—E-Ehhhh?!
Yo…
Sí, se siente bien…
Aunque algo avergonzada, la taimanin fué honesta con sus sentimientos.
—En ese caso te haré sentir mucho mejor.
Jin finalmente puso tres dedos dentro para masajear y estirar la piel dentro de Asagi.
Gracias a una de sus habilidades conoce perfectamente los puntos débiles de la taimanin.
—Aheeee~ Mmmhaaaaa~ Aaaaahhhhh~ Asagi no pudo controlar más sus gemidos ante la avalancha de placer que chocó contra su cerebro.
Tras varios minutos de orgasmos interminables, el cuerpo de Asagi quedó flácido, sin un ápice de fuerza.
Su mente se volvió un desastre confuso que no puede pensar con claridad.
Sudor escurre desde cada rincón de su cuerpo haciendo que brille de manera erótica.
«Hice un buen trabajo, me siento orgulloso» Jin observó satisfecho su gran obra.
Pero aún no es suficiente, esta es la oportunidad perfecta para hacer que Asagi sea completamente suya.
—Ya terminamos con los juegos premios, ahora lo pondré dentro.
Jin desgarró la ropa restante de Asagi dejándola completamente desnuda.
—Sí…
Está bien…
Con voz febril, Asagi asintió mientras le dirige una mirada llena de expectativa.
Sin ningún tipo de dificultad, Jin pudo meterla de una vez dentro de la mujer.
—Aaaaahhhhh~ es tan grande~ siento que está estirando mi interior~ El enorme miembro de Jin golpeó directamente la parte más profunda del útero de Asagi quitándole el aliento.
—Ufff~ tu interior se siente increíble.
Sus caderas comenzaron a moverse produciendo fuertes sonidos de choque entre las piernas de Jin y el firme trasero de Asagi.
Con cada golpe, las generosas tetas de Asagi se sacuden como globos llenos de agua.
—Mmmmm~ Jin~ tu cosa se siente increíble!!!
Al parecer, a Asagi le gusta la sensación de tener su interior lleno.
«Es bastante sexy» En algún momento ambos incluso comenzaron a abrazarse y besarse.
Sus actos dejaron de ser simplemente para satisfacer las necesidades físicas y entonces se convirtió en una genuina muestra de afecto.
—Asagi…
Voy a terminar…
Lo haré dentro de tí.
Moviendo sus caderas de manera frenética sintió el impulso de terminar.
—Sí, hazlo!!!
Lléname con tu semilla!!!
Déjame embarazada!!!
Una gran cantidad de semen bombeó directamente al útero de Asagi haciéndola experimentar un placer tan abrumador que la dejó incapaz de pensar por un momento.
…
Más tarde, ambos yacen en el suelo del dojo, Asagi reposa plácidamente en el brazo de Jin mientras este juega con su cabello.
—No es exactamente la forma correcta pero, dije que me haría responsable de tí…
Las palabras de Jin hicieron que el corazón de Asagi lata rápidamente.
—Yo…
No me gustaría que te pase algo.
Asagi observó el suelo con una expresión melancólica.
Ella cree que su pasado como taimanin pone en riesgo a las personas que ama.
—Vamos, no seas tan pesimista, mi vida es al menos tan caótica como la tuya.
De hecho es más probable que él la ponga en riesgo a ella que al revés.
—Además, olvidas que yo soy fuerte.
Jin sonrió lleno de confianza haciendo que la taimanin se sienta un poco más segura.
—Supongo que es cierto…
—al final Asagi también estuvo de acuerdo.
…
Un día ha pasado desde su pequeño encuentro con Asagi.
Ahora mismo, Sakura, Asagi y Jin van a bordo de su automóvil en dirección a cierta aldea oculta en una región remota de Japón.
Tras los sucesos de aquel día, Asagi reunió la determinación necesaria para asesinar al viejo que delató su información, todo con la intención de tomar el liderazgo de los taimanin en sus propios hombros.
Asagi cree que es necesario un cambio en la administración para que incidentes como el de la Arena del Caos no se vuelvan a repetir.
—Supongo que tendremos que abrirnos camino a la fuerza, no es así?
Jin está deseando luchar para poner a prueba sus nuevas habilidades.
—Sí, pero me gustaría que no mates a nadie, después de todo sólo estarán siguiendo órdenes de sus superiores.
Asagi lo convenció de sólo someter a quienes se interpongan en su camino.
—De todos modos, no debería haber mucha resistencia ya que mi hermana es increíblemente popular!!!
Sakura interrumpió la conversación remarcando algo que de hecho es verdad.
Durante sus años de servicio activo como taimanin, Asagi se forjó una gran reputación como la todopoderosa taimanin.
Es probable que la mayoría decidan seguirla.
Mientras planeaban su estrategia, varias presencias entraron en el rango de Jin, éso indica que no están demasiado lejos de su destino.
—Atentas, alguien nos está siguiendo.
Obviamente alertó a las chicas para que se preparen.
—Bien, detén el auto, deberíamos seguir a pie por aquel sendero.
Asagi le indicó frenar en cuanto llegaron a un claro, allí parece haber suficiente espacio para aparcar varios vehículos sin ningún problema.
—Se siente bien estirar los brazos después de haber estado tanto tiempo en el auto.
Jin comenzó a estirar sus músculos para relajarse en cuanto puso un pie en tierra.
—Es verdad, viajar tantas horas en auto es malo para los huesos.
Asagi actuó igualmente relajada, ahora que sus perseguidores decidieron acercarse más, ella también puede percibir su presencia.
La única que está algo preocupada es Sakura quién espera algún tipo de ataque furtivo.
Mientras avanzan por el sendero hacia la aldea, algunas presencias más se sumaron a su séquito.
Finalmente, vieron a un viejo esperando en la entrada del pueblo junto a varios hombres y mujeres vestidos con atuendos que honestamente sólo le quedan bien a las chicas.
—Asagi…
Sabía que vendrías pero no esperaba que trajeras a un extraño.
La actitud del viejo fué amable, una actuación tan buena que incluso Jin casi la compra.
—Deja tus mentiras de lado, anciano, sé que fuiste tú quién filtró mi información a las tropas ninjas de Oboro.
Asagi no se molestó en seguirle el juego al viejo e inmediatamente desenvainó su espada.
Los otros taimanin se pusieron alertas preparando también sus armas.
—No entiendo de qué hablas…
Ya sé, ese hombre debe estarte manipulando…
Acaben con él!!!
A su orden, varios ninjas salieron de entre los arbustos apuntando toda clase de armamento hacia sus órganos vitales.
Jin sonrió satisfecho ya que esperaba ser el primer objetivo.
Ya que su cuerpo carece por completo de energía, si deliberadamente oculta su presencia entonces nadie notaría otra cosa más que a un humano común y corriente.
—Ustedes tendrán el honor de ser mis muñecos de prueba…
Persephone Lore.
Desde el inventario, Jin tomó el bidente de Hades y lanzó un golpe giratorio con el arma golpeando a todos los atacantes al mismo tiempo y empujándolos con las corrientes de aire que genera el movimiento.
Un fuerte ciclón sacudió los árboles en varios cientos de metros a la redonda.
Todos a excepción de Sakura y Asagi se sorprendieron por la fuerza abrumadora que Jin demostró.
—Tch!
Son demasiado débiles, apenas estaba calentando…
Con el bidente descansando sobre su hombro, Jin caminó con paso lento y tranquilo hacia los demás taimanin.
Gracias a su nuevo físico semidivino, emana un aura orgullosa que lo hace parecer como una especie de rey.
Ante los ojos de los pobres NPC, parecía que el mismísimo dios shinobi estaba caminando hacia ellos.
O al menos para la mayoría.
Desde atrás de las filas enemigas, una persona armada con una gigantesca hacha de combate, saltó para intentar acertar un golpe descendente en Jin.
Él reaccionó de inmediato usando su arma para defenderse.
Aún así la fuerza física de la otra parte es tan monstruosa que lo hizo retroceder un sólo paso.
—Vaya…
No esperaba que existiera alguien tan divertido aquí.
Con una sonrisa en el rostro, Jin avanzó lanzando una poderosa estocada con el bidente.
El enemigo apenas pudo lograr desviar la fuerza del ataque hacia el suelo creando un gigantesco cráter.
Obviamente Jin no está yendo en serio o la habría matado al instante pero aún así fué una sorpresa grata el descubrir a un buen compañero de sparring.
Entonces decidió verificar si se trata de algún personaje.
===== Yatsu Murasaki Raza: Humano (Taimanin) Afinidad: 11 Rol: Heroína principal (Taimanin Murasaki) Evaluación general: 4★ Más información ===== Jin se sorprendió, una heroína.
La apariencia de la chica también es buena, piel blanca pero un poco bronceada, cabello azul y grandes pechos.
«Aunque por alguna razón no le caigo demasiado bien…» Normalmente siempre empieza con una afinidad del 50% o incluso más con cualquier mujer.
«Será lesbiana?» Ya que proviene de una franquicia japonesa podría ser posible o al menos él cree que es así.
En cualquier caso, dejó de prestar atención a cosas inútiles y se concentró en su pelea.
Ha estado esquivando de manera perfecta cada acometida del gran hacha.
—Tu fuerza física es enorme, entiendo por qué empuñas un arma así pero te falta experiencia, eres torpe y tus ataques son fáciles de leer.
Jin también carece de demasiada experiencia real en combate pero tiene la ventaja de poseer dos habilidades trampa como lo son señor de la guerra e instinto.
—Ahgggg!!!
Quédate quieto y recibe uno de mis ataques si realmente eres un hombre!!!
Murasaki se quejó por la frustración de estar siendo reprendida por su enemigo.
Todos los observadores pensaron que era una idiota porque nadie en su sano juicio se dejaría golpear por unas palabras así.
Pero se quedaron boquiabiertos al ver que efectivamente, Jin se quedó quieto para recibir el golpe.
—Bien, tienes razón en que un verdadero hombre no esquiva los golpes de una bella dama, adelante.
Jin clavó su bidente en el suelo y extendió los brazos hacia los lados dejándose totalmente descubierto.
—Bien!!!
Definitivamente no puedes arrepentirte…
Murasaki aunque aún enfadada, tuvo que admitir a regañadientes que su oponente parece ser un hombre.
—Aquí voy!!!
La chica saltó en el aire para luego girar intentando aprovechar tanto la gravedad como la fuerza centrífuga para desatar un golpe devastador.
Apuntó deliberadamente al hombro derecho de Jin para no dar un golpe tan fatal.
Todos los presentes pensaron que Jin se había confiado de más y que la batalla terminaría ahí mismo.
Con la excepción de Sakura y Asagi que lo vieron luchar con Edwin Black, ellas saben que Murasaki no podría darle un golpe fatal a Jin.
Y así pasó.
La enorme hacha impactó con el cuerpo de Jin pero la escena esperada por la mayoría jamás sucedió.
En su lugar, aunque un gran cráter se formó debido a que la potencia del impacto hundió el suelo.
La peor parte se la llevó Murasaki quién no estaba preparada para que el cuerpo de su oponente fuera tan duro como el titanio.
Sufrió un rebote del golpe con parte de la fuerza desviándose hacia sus muñecas y rompiéndolas en el acto.
—Maldita sea!!!
Éso dolió…
Murasaki gimió de dolor pero inesperadamente para Jin, sus extremidades rotas comenzaron a curarse a un ritmo visible.
—Tú!!!
Monstruo…
Deja en paz a mi hermana Asagi!!!
Finalmente, la chica arremetió llamándolo con toda clase de insultos.
—Murasaki, basta, Jin no me está molestando, de hecho él me salvó la vida, así que por favor no seas grosera.
No fué hasta que Asagi la reprendió que Murasaki detuvo su discurso.
—Ahora, es momento de ajustar cuentas.
Viendo que gracias a la fuerza de Jin, los demás taimanin no tienen intenciones de actuar, Asagi le dirigió una mirada fría al anciano.
Y avanzó hacia él empuñando su confiable espada.
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