Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

I Am the End: Chronicles of the New King - Capítulo 15

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. I Am the End: Chronicles of the New King
  4. Capítulo 15 - 15 EL MUNDO MUEVE PRIMERO LA REINA
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

15: EL MUNDO MUEVE PRIMERO LA REINA 15: EL MUNDO MUEVE PRIMERO LA REINA El silencio duró tres días.

Tres días en los que el mundo fingió que nada había cambiado… mientras movía piezas con manos temblorosas.

La Fortaleza Umbría creció sin pedir permiso.

No hacia arriba, sino hacia adentro.

Pasillos nuevos se formaron como venas, cámaras de reunión surgieron del suelo, y símbolos que nadie había grabado aparecieron en los muros.

No eran runas.

Eran decisiones solidificadas.

Aoi Kurogane observaba el mapa vivo extendido ante él: una proyección oscura del territorio circundante.

Pueblos, rutas, puntos de vigilancia.

No necesitaba espías.

El dominio le hablaba.

—Se están acercando —dijo Seren, de pie a su derecha—.

Pero no como antes.

Lyria ladeó la cabeza, atenta.

—No son soldados.

Aoi ya lo sabía.

—Movieron a la Reina.

La noticia cruzó el continente como un latigazo.

La Reina Sacra de Veltoria abandonaba la capital.

Nunca había ocurrido.

No en guerras, no en crisis, no en invasiones demoníacas.

La mujer que gobernaba con mandato “divino” avanzaba ahora escoltada por magos de sellado, clérigos del pacto y una figura cubierta con manto plateado: alguien que ni siquiera el Consejo nombraba en voz alta.

—Un Arbitro —susurró Seren—.

Los ejecutores de pactos antiguos.

Lyria chasqueó la lengua.

—Ajá.

Cuando no pueden ganar… cambian las reglas desde afuera.

El mapa palpitó.

La comitiva se detuvo a medio día de la fortaleza, levantando un campamento blanco, ordenado, desafiante.

No había artillería.

No había ejércitos.

Era una invitación.

—No vienen a pelear —dijo Aoi—.

Vienen a hablar.

Seren frunció el ceño.

—¿Y si es una trampa?

—Lo es —respondió él—.

Pero no para mí.

Aoi caminó hacia el exterior.

La sombra aliada —la que había despertado en la grieta— se deslizó detrás de él como un pensamiento paciente.

El Lupo Carmesí levantó la cabeza, atento, pero no fue llamado.

—Seren, mantén el dominio estable.

—Lyria, ven conmigo.

El encuentro fue breve.

La Reina Sacra descendió de su carruaje sin temor visible.

Era joven para su cargo, cabello oscuro recogido, mirada tranquila… demasiado tranquila.

El Arbitro permaneció detrás, inmóvil, como una estatua que respiraba.

—Aoi Kurogane —dijo ella—.

Gracias por aceptar.

—No acepté —corrigió él—.

Solo vine a escuchar.

Ella sonrió, diplomática.

—Entonces seré directa.

Tu existencia es… problemática.

No solo para el reino.

Para el equilibrio del mundo.

—El equilibrio siempre fue una excusa para conservar el poder —respondió Aoi—.

Continúa.

La Reina no se alteró.

—Puedo ofrecerte reconocimiento.

Un territorio legítimo.

Autonomía.

Incluso un título oficial.

Hizo una pausa calculada.

—A cambio de límites.

Lyria soltó una risa breve.

—Ahí está.

Aoi miró al Arbitro.

—¿Y tú?

¿Vienes a ejecutar si digo que no?

La figura plateada habló por primera vez, con voz hueca.

—Vengo a registrar la decisión.

El castigo… sería posterior.

Aoi asintió.

—Entiendo.

Miró de nuevo a la Reina.

—Mi respuesta es simple —dijo—.

No voy a negociar mi existencia.

El aire cambió.

No violento.

Denso.

—Entonces —respondió ella con calma— el mundo activará el Protocolo de Corrección.

Lyria tensó los dedos.

—¿Eso incluye al otro héroe?

Un destello cruzó los ojos de la Reina.

—Especialmente a él.

Aoi sonrió, lento.

—Entonces ya eligieron perder algo que no podrán recuperar.

El Arbitro dio medio paso adelante.

—Queda registrado.

La comitiva se retiró sin prisa.

Sin amenazas.

Sin ataques.

Eso fue lo peor.

De regreso a la fortaleza, Seren los esperaba.

—Se movieron —dijo—.

Muchas zonas del sistema… se reiniciaron.

Aoi cerró los ojos.

Sintió al mundo reacomodándose a la fuerza.

—Van a usar a Caelum —murmuró—.

No como héroe… sino como ancla.

La sombra antigua vibró, incómoda.

Lyria habló en voz baja.

—¿Y qué vamos a hacer?

Aoi abrió los ojos.

—Responder antes de que terminen de apretar el tablero.

Miró al horizonte.

—Si el mundo mueve a la Reina… entonces nosotros derribamos el tablero.

A lo lejos, Caelum Ardent sintió el tirón.

Un llamado artificial.

Una jaula disfrazada de misión.

Y por primera vez, dudó.

El capítulo del diálogo había terminado.

El de las decisiones irreversibles… acababa de empezar.

Porque cuando el mundo intenta corregir un error… suele cometer uno peor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo