Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

I Am the End: Chronicles of the New King - Capítulo 30

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. I Am the End: Chronicles of the New King
  4. Capítulo 30 - 30 El pecado necesario
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

30: El pecado necesario 30: El pecado necesario Kael caminó durante días sin rumbo.

No huía.

No buscaba refugio.

Avanzaba como quien ya dejó algo atrás y solo sigue por inercia.

Cada paso resonaba con los nombres de los que no volverían.

No tumbas.

No despedidas.

Solo silencio, ese que pesa más cuando sabes que el mundo decidió que no merecían memoria.

La marca del Reino aún ardía en su brazo: un sello de rastreo, símbolo de pertenencia… y de ejecución fallida.

—Qué conveniente —murmuró—.

Ni siquiera supieron matarme bien.

La risa que escapó fue breve y vacía.

— Las ruinas del santuario aparecieron al anochecer.

No estaban en los mapas actuales.

El Reino había hecho un excelente trabajo borrándolas de la historia.

Pero los héroes antiguos… siempre dejan rastros.

Kael reconoció los símbolos incluso antes de leerlos.

Sello del Fin.

Sujeción absoluta.

Prohibido despertar.

—Así que eras real… —susurró.

El aire ahí abajo no era oscuro.

Era quieto, como si el tiempo se hubiese cansado de pasar.

Kael descendió las escaleras rotas.

Cada peldaño era una negación a la voz que le decía que diera la vuelta.

Al final, lo encontró.

No una prisión gloriosa.

No cadenas visibles.

Solo una figura envuelta en runas que parecían doler al mirarlas.

Dormido.

Sellado.

Y aun así… presente.

Kael cayó de rodillas.

—Perdóname —dijo—.

No a ti.

A ellos.

Las palabras le salieron solas, como si alguien más las empujara desde su pecho.

—Juraron que el mundo se salvaría si te encerraban.

—Juraron que yo era un héroe.

Se puso de pie.

Sus manos temblaban.

—Pero un mundo que se salva traicionando… ya está condenado.

Al tocar las runas, el dolor fue inmediato.

No físico.

Moral.

El sello no rechazaba fuerza.

Rechazaba intención impura.

Kael gritó, no porque doliera, sino porque recordó cada orden ciega, cada mentira aceptada, cada duda ignorada.

Y aun así… no retiró la mano.

—Si liberar al monstruo es pecado —susurró—… entonces lo cometeré despierto.

El santuario respondió.

Las runas comenzaron a agrietarse.

Muy lejos, el cielo tembló.

Los mares se retiraron un segundo.

Los dioses… miraron hacia abajo.

En el bastión negro, Aoi se detuvo.

Sonrió con verdadera emoción por primera vez en años.

—Gracias, héroe —murmuró—.

Elegiste bien.

La grieta se extendió.

El sello empezó a romperse.

Y Kael entendió, demasiado tarde o demasiado pronto, que había dejado de ser un héroe… Para convertirse en el primer traidor del nuevo mundo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo