Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

I Am the End: Chronicles of the New King - Capítulo 31

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. I Am the End: Chronicles of the New King
  4. Capítulo 31 - 31 Liberación absoluta
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

31: Liberación absoluta 31: Liberación absoluta El sello no explotó.

Colapsó.

Como una mentira que ya no podía sostenerse, las runas se deshicieron en silencio, convirtiéndose en polvo negro que el aire rechazó.

No hubo luz divina ni castigo inmediato.

Solo un vacío repentino… y luego presencia.

Aoi abrió los ojos.

No despertó.

Regresó.

El mundo inhaló de golpe.

El santuario tembló, no por violencia, sino por reconocimiento.

Cada piedra, cada símbolo antiguo entendió lo mismo al mismo tiempo: aquello que estaba contenido ya no tenía dueño.

Kael salió despedido contra el suelo como si el aire lo hubiera empujado a propósito.

Se arrastró, tosiendo, mientras la presión aumentaba hasta volverse insoportable.

Aoi se puso de pie.

Las cadenas invisibles cayeron una a una.

No al suelo: dejaron de existir.

—Así que… —dijo con voz tranquila— al final sí lo lograste.

Kael levantó la vista.

Lo que vio no fue un monstruo rugiente.

Fue algo peor.

Un rey sin corona… porque ya no la necesitaba.

—Yo… —intentó hablar— el Reino… ellos… Aoi lo miró.

Y por primera vez desde su sellado, sonrió de verdad.

—Lo sé.

Un paso.

El santuario cedió.

Las paredes se agrietaron como si la realidad no supiera cómo acomodarlo dentro de sus reglas.

—Diez años —continuó Aoi—.

Diez años sosteniendo un límite que nunca fue mío.

—Diez años escuchando cómo el mundo seguía adelante… mal, pero adelante.

Su aura estalló.

No como el capítulo once.

Esto fue distinto.

No era expansión.

Era completitud.

La maldad, el poder, la voluntad… todo encajó.

Ya no había fuga, ya no había contención.

La aura no aplastaba: dominaba.

Kael cayó de rodillas.

No por miedo.

Por instinto.

—No te arrodilles —dijo Aoi—.

Tú no eres mi súbdito.

Extendió la mano.

—Eres el idiota valiente que rompió el mundo para arreglar su conciencia.

Kael rió entre lágrimas.

—Entonces… ¿soy un traidor?

Aoi lo pensó un segundo.

—No.

—Eres la prueba de que el sistema estaba podrido.

Lejos de ahí, el cielo se partió del todo.

Montañas cambiaron de forma.

Bestias ancestrales despertaron.

El Rey Demonio… gritó, por primera vez en su existencia.

No de ira.

De miedo.

En el bastión negro, Seren sintió la presión y sonrió con los ojos cerrados.

—Ya está completo… Lyria apretó los puños, emocionada.

—Tardaste, idiota.

Aoi miró hacia arriba, atravesando capas de mundo y mentira.

—Se acabó el encierro —dijo—.

—Se acabaron las excusas.

El sello estaba completamente destruido.

No quedaba nada que lo atara.

El Rey Demonio ya no era el mayor peligro del mundo.

Porque el Fin acababa de caminar libre otra vez.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo