Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

I Am the End: Chronicles of the New King - Capítulo 39

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. I Am the End: Chronicles of the New King
  4. Capítulo 39 - 39 La destrucción del mundo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

39: La destrucción del mundo 39: La destrucción del mundo No cayó un meteorito.

No se abrió un infierno.

El mundo falló.

Fue como cuando una melodía se sostiene demasiado tiempo y, de pronto, las cuerdas deciden romperse a la vez.

No explosión: desafinación total.

Aoi alzó la mano.

No apuntó al Reino.

No apuntó a los dioses.

Apuntó a la estructura.

—Este mundo —dijo— normalizó el sacrificio ajeno.

—Llamó “necesario” a lo imperdonable.

—Optimizó la muerte.

Su voz no fue grito.

Fue sentencia administrativa.

La primera grieta apareció en el cielo, no como ruptura física, sino como error lógico.

El azul perdió coherencia.

Las estrellas se desalinearon, como si alguien hubiera movido capas que no debían tocarse.

Los océanos no se desbordaron.

Retrocedieron.

Las montañas no colapsaron.

Olvidaron por qué estaban en pie.

En la capital, la gente cayó al suelo, no por fuerza, sino porque la gravedad dejó de comportarse como promesa segura.

—¡¿Qué está pasando?!

—gritaban.

Nadie pudo responder.

Los templos se apagaron todos a la vez.

Las estatuas se agrietaron desde dentro, vacías.

Los dioses, enfrentados por primera vez a algo que no podían negociar, desconectaron sus miradas.

Seren observaba desde el bastión, con el corazón firme y los ojos húmedos.

—No está destruyendo… —susurró—.

Está desmantelando.

Lyria apretó los labios.

—O sea… borrando el sistema operativo del mundo.

Kael cayó de rodillas.

—Esto… esto matará a todos… Aoi no se giró.

—No —respondió—.

Esto mata al orden que los mataba.

El suelo comenzó a fragmentarse en capas de realidad: ciudades enteras se plegaban hacia adentro, convertidas en recuerdos sólidos.

Ejércitos quedaron congelados como páginas cerradas.

Las fronteras dejaron de existir porque ya no había nada que separar.

El Reino intentó reaccionar.

Sellos finales.

Reliquias prohibidas.

Últimos pactos.

Nada respondió.

Porque el mundo ya no reconocía su autoridad.

—La invocación falló —continuó Aoi—.

El héroe murió.

—Y aun así… siguieron.

Bajó la mano.

El latido final ocurrió.

No sonó fuerte.

Sonó correcto.

El mundo se oscureció… y luego se quedó en pausa.

Ni vida.

Ni muerte.

Solo un estado intermedio, sostenido por la voluntad de Aoi.

—Esto no es el fin —dijo—.

Es el reset que debió ocurrir cuando empezaron a usar personas como parches.

El silencio fue absoluto.

Entonces, lentamente, algo nuevo comenzó a prepararse para existir.

Un mundo sin héroes fabricados.

Sin dioses cómodos.

Sin reinos que llamaran justicia a la conveniencia.

Aoi cerró los ojos.

—Si vuelven a fallar —murmuró—… no habrá segunda corrección.

Y así, el mundo fue destruido sin sangre épica, sin gloria trágica… solo con la calma aterradora de algo que ya no aceptaba excusas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo