Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

I Am the End: Chronicles of the New King - Capítulo 63

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. I Am the End: Chronicles of the New King
  4. Capítulo 63 - Capítulo 63: El valor de un dios roto
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 63: El valor de un dios roto

El mundo seguía en pie.

Eso ya era extraño.

Después de la verdad…

después de saber que Kael no volvería jamás…

todo debería haber ardido.

Pero Aoi caminaba.

En silencio.

Azrael lo observaba con cautela. No por miedo esta vez… sino por respeto incómodo. Sabía reconocer cuándo un ser había cruzado un punto sin retorno.

—Azrael —dijo Aoi de pronto.

El ex dios se detuvo al instante.

—Habla.

Aoi no se giró.

—Dijiste que fuiste uno de los Dieciocho Supremos.

—Quiero saber qué puedes hacer.

Azrael frunció el ceño.

—¿Ahora?

—Ahora —repitió Aoi—.

—El duelo no sirve en una guerra larga.

Silencio.

Azrael exhaló lentamente.

—Como supremo… yo no controlaba elementos.

—Controlaba veredictos.

Aoi se detuvo.

—Explícate.

Azrael levantó la mano y el aire frente a él se volvió pesado, como si la realidad dudara.

—Mi autoridad era el Juicio Final Parcial.

—Podía evaluar la coherencia de una existencia.

—Si un dios, héroe o mundo violaba su propio propósito…

—yo podía debilitarlo.

Los ojos de Aoi se entrecerraron.

—¿No destruirlo?

—No directamente —admitió Azrael—.

—Mi rol era preparar la caída.

—Reducir su autoridad.

—Romper su legitimidad ante la realidad.

Lyria reaccionó.

—Eso significa que—

—Sí —dijo Azrael—.

—Un dios juzgado por mí pelea con su poder incompleto.

Aoi guardó silencio.

Meditaba.

No como humano.

Como estratega del fin.

—¿Alcance? —preguntó.

—Limitado —respondió Azrael—.

—Necesito observarlos.

—Conocer su dominio.

—Entender su contradicción.

Aoi asintió lentamente.

—Los dioses siempre se contradicen.

Azrael sonrió con amargura.

—Por eso me temían incluso antes de caer.

Aoi siguió caminando.

Cada paso resonaba como una decisión tomada.

—No necesito que mates dioses —dijo—.

—Eso lo hago yo.

Azrael tragó saliva.

—Entonces… ¿para qué me quieres?

Aoi se detuvo y por fin lo miró.

—Para arrancarles la corona antes de arrancarles la cabeza.

El aire tembló.

🔓 Evaluación estratégica completada

Azrael: Unidad de debilitamiento divino

Uso óptimo: Preludio al exterminio

Seren sintió un escalofrío.

—Estás planeando algo grande…

Aoi asintió.

—Quedan catorce.

—No vendrán solos.

—No vendrán confiados.

Miró al cielo cerrado.

—Así que los haré dudar.

—Los haré caer.

—Uno por uno.

Azrael inclinó la cabeza.

—Acepto mi rol.

—No es un honor —respondió Aoi—.

—Es una utilidad.

Azrael sonrió.

—Siempre fui mejor como arma que como dios.

Aoi volvió la mirada al horizonte.

En su mente no había gritos.

No había lágrimas.

Solo cálculo.

—Kael no puede volver —pensó—.

—Pero su muerte aún puede servir para acabar con ellos.

La oscuridad se estabilizó.

No creció.

Se afiló.

Y en algún lugar más allá del cielo,

los dioses restantes sintieron algo nuevo

que no aparecía en ninguna profecía:

No estaban siendo cazados por furia.

Estaban siendo analizados.

El mundo siempre había temido a los Reyes Demonio.

Aoi no.

—Son ecos —dijo—.

—Sombras que juegan a gobernar ruinas.

Azrael asintió.

—Cuatro de ellos dominan los territorios del oeste.

—Ejércitos.

—Reliquias antiguas.

—Seguidores fanáticos.

Aoi caminó sin prisa.

—Entonces iremos uno por uno.

—No a conquistarlos.

—A reemplazarlos.

El primer reino cayó sin guerra.

Su Rey Demonio, Varkuun, gobernaba con terror y sacrificios inútiles. Cuando Aoi entró en su sala del trono, el aire mismo rechazó al falso monarca.

—¿Quién te crees para—?

No terminó la frase.

🔓 Juicio del Fin — Confirmación

Entidad clasificada como monstruo sin propósito.

Varkuun dejó de existir.

Sus generales cayeron de rodillas.

—El trono está vacío —dijo Aoi—.

—El que quiera seguir viviendo…

—sígame.

La mitad lo hizo.

La otra mitad huyó.

El reino quedó en silencio.

El segundo Rey Demonio intentó negociar.

—Puedo darte reliquias.

—Ejércitos.

—Lealtad.

Aoi lo miró con cansancio.

—No quiero lo que robaste.

—Quiero lo que eres.

No hubo trato.

Sus artefactos —armas malditas, grimorios, sellos antiguos— fueron reclamados. No como tesoros… como herramientas.

Azrael observó.

—Estás armando algo peor que un imperio.

Aoi respondió sin emoción.

—Un final necesita infraestructura.

El tercero intentó rebelarse.

Reunió a sus seguidores.

Prometió gloria.

Prometió sangre.

Aoi no avanzó.

Se limitó a existir.

El miedo hizo el resto.

Los seguidores se volvieron unos contra otros. El Rey Demonio cayó sin que Aoi lo tocara.

—El miedo bien usado ahorra guerras —murmuró Seren.

Aoi no respondió.

El cuarto… comprendió.

Se arrodilló.

—No soy un rey —dijo—.

—Solo sobreviví más que los otros.

Aoi lo observó largo rato.

—Eso no te absuelve.

El trono quedó vacío por cuarta vez.

Al final del día, cuatro coronas demoníacas yacían ante Aoi.

No las usó.

Las rompió.

—No habrá más reyes como ellos —dijo—.

—Habrá estructura.

—Orden.

—Y miedo suficiente para que nadie olvide quién manda.

Los seguidores supervivientes juraron lealtad.

No por fe.

Por entendimiento.

Azrael habló en voz baja:

—Has hecho en un día lo que los dioses no lograron en siglos.

Aoi miró los ejércitos reunidos.

Las reliquias alineadas.

Los estandartes bajados.

—Esto no es conquista —dijo—.

—Es limpieza previa.

Se dio la vuelta.

—Los Reyes Demonio eran obstáculos.

—Los dioses… son el objetivo real.

El cielo permaneció en silencio.

Cuatro reinos habían cambiado de dueño.

No por guerra.

No por pacto.

Por inevitabilidad.

Y el mundo entendió algo aterrador:

El Rey Demonio definitivo

no necesitaba trono.

Porque todos los demás

ya estaban vacíos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo