I Am the End: Chronicles of the New King - Capítulo 69
- Inicio
- Todas las novelas
- I Am the End: Chronicles of the New King
- Capítulo 69 - Capítulo 69: El precio de existir
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 69: El precio de existir
El mundo empezó a resistirse.
No con ejércitos.
No con héroes.
Con miedo organizado.
Reinos humanos cerraron fronteras. Iglesias tocaron campanas día y noche. Los magos sellaron ciudades enteras, como si esconderse pudiera salvarlos de lo inevitable.
Aoi observaba desde lo alto de una fortaleza conquistada.
—Están aprendiendo —dijo Seren—.
—Tarde… pero aprenden.
—No —respondió Aoi—.
—Solo están prolongando el dolor.
Nyx apareció a su lado. Ya no caminaba como una niña. Su presencia doblaba el aire, igual que la de Aoi, aunque aún conservaba algo… distinto.
—Los sacerdotes dicen que somos el castigo final —comentó—.
—Que existir ya es pecado.
Aoi soltó una risa breve. Vacía.
—Entonces siempre lo fui.
Esa noche, una emboscada.
No soldados comunes.
No demonios.
Elegidos.
Guerreros bendecidos por dioses menores, enviados como advertencia. Sus armas brillaban con símbolos sagrados. Su fe era tan densa que el aire ardía.
—Aoi, Rey Demonio del Fin —gritó uno—.
—En nombre del—
No terminó.
Aoi avanzó un solo paso.
🔓 Campo de Negación Absoluta — Pasivo
Toda bendición pierde significado
Las armas se agrietaron.
La fe se quebró.
Nyx observó en silencio… y dio un paso al frente.
—Déjenme uno —dijo.
Aoi no se opuso.
El elegido restante levantó su espada, temblando.
—Eres solo una niña jugando a ser monstruo.
Nyx lo miró.
—Antes… sí.
Su sombra se alargó y lo envolvió.
No lo mató de inmediato.
Le mostró.
Hambre.
Frío.
Soledad.
El mundo ignorándote mientras te rompes.
Cuando cayó inconsciente, Nyx se apartó.
—Vive —dijo—.
—Y recuerda.
Después, el silencio.
Seren miró a Nyx con cuidado.
—No lo mataste.
Nyx bajó la mirada.
—Kael no lo habría hecho.
Aoi cerró los ojos un instante.
El nombre aún dolía.
—El mundo cree que existimos para destruirlo —dijo—.
—Pero no entiende algo.
Abrió los ojos. Su aura oscureció el horizonte.
—El precio de existir en este mundo…
—es elegir qué monstruo estás dispuesto a ser.
Nyx asintió.
—Y nosotros ya elegimos.
En el cielo, una grieta dorada se abrió apenas un segundo.
Los dioses estaban mirando otra vez.
Y por primera vez…
no parecían seguros de ganar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com