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INCARNATIONS - Capítulo 14

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  4. Capítulo 14 - 14 Capitulo 14 - Rio arriba
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14: Capitulo 14 – Rio arriba 14: Capitulo 14 – Rio arriba Cubriendo las capitales del reino con un ambiente tenso, en los últimos días habían circulado demasiados rumores, demasiadas historias parecidas: hombres que podían romper paredes sin tocarlas, mujeres que caminaban sin dejar sombra, jóvenes capaces de levantar objetos imposibles para su tamaño.

Nadie sabía si eran exageraciones o hechos reales, pero todas las ciudades hablaban de lo mismo.

En los mercados se escuchaban discusiones constantes: —Eso no es magia, eso es otra cosa —decía un comerciante de Ilumiravia.

—¿Y qué otra cosa podría ser?

—respondió otro—.

No existen humanos que hagan eso.

—Entonces vienen de algún lugar —murmuraba un tercero.

Los rumores empezaron a preocupar a los gobiernos.

El consejo de Shecoslova reforzó sus fronteras.

Zephyria impuso horarios estrictos para los viajeros.

Lumirica revisaba caravanas desde la madrugada hasta la noche.

Lunaris aumentó guardias en las puertas principales.

Ninguna ciudad admitía saber algo.

Cada una sospechaba que las demás escondían personas con habilidades desconocidas.

Mientras el reino trataba de entender qué estaba ocurriendo, Axel caminaba entre calles de Lunaris.

Llevaba una capucha simple y un bolso ligero.

Shadow había desaparecido la noche anterior y Aidan estaba recuperándose.

No había nadie más que pudiera ayudarlo.

Antes de irse, Shadow solo había dicho una frase: “Ve al norte.

Él está allí.

Lo reconocerás por el entorno.” No dio nombre ni explicación.

Solo instrucciones vagas.

Axel se detuvo en una esquina cuando escuchó a un grupo hablar cerca de un puesto de fruta.

—Dicen que el hombre de las vibraciones murió —comentó uno.

—Lo asesinaron…

—respondió otro.

—¿Por quién?

—Nadie sabe.

Axel siguió su camino sin intervenir.

A pesar de que él había terminado con Rysar, no tenía intención de hablar sobre eso.

El reino tenía suficientes problemas por sí solo.

Cruzó una calle donde dos soldados discutían.

—La orden es estricta: nadie entra sin revisión completa.

—¿Y si vienen de una capital aliada?

—Aliada no significa confiable.

Axel sabía que dejar Lunaris sería más difícil cada día.

Las puertas estaban vigiladas y los guardias desconfiaban de cualquier viajero solitario.

Pero tenía una tarea y no pensaba posponerla.

Axel siguió su camino sin intervenir.

Camino hacia la puerta norte.

Los guardias lo detuvieron.

—¿Destino?

—Shecoslova —respondió Axel.

—La ruta no es segura.

Hay reportes extraños.

—No puedo quedarme —respondió él.

El guardia observó su bolso, luego su rostro.

—Te daremos un consejo: si ves algo fuera de lo normal, ignóralo.

Sigue caminando.

Axel no respondió.

Pasó la puerta y tomó el camino que conectaba Lunaris con el norte.

El paisaje era amplio y la ruta estaba más vacía de lo usual por las nuevas restricciones.

Al pasar junto a una carreta abandonada, se topó con tres caminos.

Shadow había dicho que “el entorno lo delataba”.

Axel observó las opciones.

El camino derecho llevaba a aldeas donde no encontraría nada.

El izquierdo conducía a zonas planas sin actividad.

El del centro ascendía hacia colinas más altas.

Axel eligió el camino del centro.

Mientras subía, empezaron a aparecer señales extrañas: Ramas dobladas en ángulos inusuales.

Pequeñas hendiduras en la tierra, como si el peso de algo hubiera cambiado de forma irregular.

Detalles mínimos.

Pero suficientes para él.

Shadow había dicho que la persona que buscaban siempre dejaba rastros en el ambiente, aunque fuera sin intención.

Continuó caminando hasta llegar a una meseta con vista al valle.

Lunaris quedaba lejos ya desde allí.

El sitio estaba vacío.

Pero Axel sabía que iba en la dirección correcta.

Shadow no solía equivocarse.

Se sentó apoyándose contra una roca.

El aire era más denso que en la base del valle.

Un detalle que no pasaría desapercibido para él.

El sol bajaba poco a poco.

—Debes estar cerca —murmuró.

No sabía el nombre de la persona que buscaba.

No sabía qué era.

No sabía cómo era su rostro, ni su voz, ni su poder.

Solo tenía una pista: “Lo reconocerás por el entorno.”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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