Infinite Word - Capítulo 12
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12: Nueva Fuerza 12: Nueva Fuerza Evo se pone incomodo a oir esto sabia que wyane había cometiod cosas terrible pero si había algo que podía hacer tenia que ayudarlo Wayne en suelo lloraba al enterarse de la verdad de tora después de toda una vida de rencor y odio para nada “¿Ahora lloras?” pregunta Evo con voz fría.
Pero hay algo más suave en su tono.
Wayne tose violentamente.
Escupe sangre.
Sus manos tiemblan mientras intenta incorporarse.
Cada movimiento es agonía.
“No es solo remordimiento,” “Me di cuenta de algo.
Algo que había olvidado en mi locura.” Evo se detiene.
Algo en el tono de Wayne esta vez esta siendo honesto sus lagrimas es una forma de desahogarse Pero Wayne de repente se tranquiliza y se pone de pie con aun con heridas Evo, tengo que pagar de lo que hice Y que piensas hacer La Esfera de Almas.
Charles tenía una Esfera de Almas.” Los ojos de Evo se agudizan.
Ese nombre genera impacto.
Son artefactos prohibidos.
Leyendas oscuras.
“Imposible,” murmura Evo.
Pero su voz traiciona su incredulidad.
“No son leyendas,” “Charles me la mostró una vez.
Cuando estaba borracho de poder después de sus torturas.
Era una esfera de cristal negro.
Del tamaño de un puño.
Pulsaba con luz violeta enfermiza.” “Charles la usaba para algo más que tortura.
Cada vez que mataba a alguien en este pueblo, cada alma que tomaba…
no las destruía.
Las almacenaba en esa esfera maldita.” Evo siente un escalofrío.
Conoce las leyendas de las Esferas de Almas.
Pueden almacenar las esencias vitales de los muertos.
Las mantienen en limbo eterno.
“¿Estás diciendo que…?” comienza Evo.
“¡Sí!” dice Wayne con seguridad.
Intenta sentarse a pesar del dolor.
“¡Todas las almas del pueblo están ahí!
¡Cada persona que Charles torturó y mató!
¡Sus almas siguen existiendo dentro de esa esfera!” Las lágrimas de Wayne fluyen más abundantemente.
Pero hay luz diferente en sus ojos.
Esperanza genuina.
Desesperación.
“Podemos traerlos de vuelta, Evo,” susurra Wayne.
“Rufus, todas las familias que murieron.
Los niños inocentes.
Todos pueden volver a la vida.
La Esfera de Almas tiene ese poder.” Evo conoce la teoría.
Es cierto que pueden restaurar la vida.
Pero conoce el precio que exigen.
Su expresión se endurece.
“Sabes cuál es el precio, ¿verdad?
Wayne asiente lentamente.
Sus hombros tiemblan bajo el peso de la verdad.
“Una vida por muchas,” “Para activar la esfera y liberar todas esas almas, alguien tiene que sacrificar su propia vida.
El ritual requiere que una persona viva entregue voluntariamente su esencia vital.” El silencio se extiende entre ellos como una lápida.
“¿Y estás dispuesto a pagar ese precio?”.
Wayne sonríe.
Por primera vez en años, su sonrisa no es la mueca torcida de un loco.
Es algo genuinamente humano.
“Es lo menos que puedo hacer después de todo el daño que he causado,” susurra.
“Si mi muerte puede devolverles la vida a todos ellos…
entonces finalmente mi existencia habrá tenido algún propósito.” Mientras tanto, en el templo, Jack y Kingyo pelean contra Charles y Tolem.
La batalla es feroz.
Jack usa sus katanas con precisión letal.
Tolem se transforma en chupacabras.
Sus garras cortan como navajas.
Kingyo controla los elementos.
Usa agua, fuego, viento y tierra.
Charles usa su Fruta Sueño Sueño para atacar.
Intenta adormecer a Kingyo.
Pero Kingyo es rápido.
Se mantiene alerta.
Usa técnicas de respiración profunda.
Canaliza poder elemental contra de su voluntad por la marca que le dejo evo *Ah juro que ese rubio me la pagaras*.
Jack predice los movimientos de Tolem.
Ejecuta técnicas lethales.
“Corte del Inframundo.” Sus katanas son precisas.
Kingyo finalmente golpea a Charles con “Puño de la Tormenta Elemental”.
Fusiona los cuatro elementos.
Charles vuela hacia atrás.
Sangre brota de su boca.
Jack da el golpe final a Tolem.
“Corte de la Luna Muerta.” Tolem se desmorona.
Vuelve a su forma humana.
La batalla termina.
Jack y Kingyo están jadeando.
Pero victoriosos.
Charles y Tolem yacen derrotados.
Jack pregunta a Kingyo quién es.
No se conocen.
Kingyo estaba con Evo y el señor Shiro.
“Me presento.
Soy la humana gyojin Kingyo,” dice ella con seguridad.
Jack pregunta cuál era el plan de Kingyo y Evo.
Jack menciona que nunca usaron el plan que Kingyo y Evo tenían.
Usaron uno de último momento.
“ese estupido rubio pusouna marca para usarme como esclava iba a escaparme de este lugar, pero ese bastardo me engaño” Jack queda asombrado, aunque conoció a evo por el momento que lo conoció no sabía que tenía un poder así El señor Shiro está triste.
Perdió a su familia.
Perdió a su gente.
Piensa que no hizo nada en la pelea.
Evo percibe usando haki.
“Oye Wayne.
Creo que ya no siento las presencias de tus compañeros.” Wayne murmura: “Ah.
Enserio.
Wayne y Tolem han sido derrotados.” Evo se acerca lentamente a Wayne.
Sus ojos morados han perdido parte de su ira.
Hay curiosidad genuina.
“Wayne,” dice Evo.
Su voz es más suave de lo esperado.
“¿Cómo fue que conociste a tus subordinados?
¿Cómo llegaste a esto?” Wayne levanta la mirada.
Esperaba más violencia.
No esta humanidad.
“¿Por qué quieres saber?” pregunta Wayne.
“Porque creo que hay más en tu historia de lo que parece,” responde Evo, sentándose cerca.
“Casi nadie nace siendo un monstruo.” Wayne cierra los ojos.
Sus memorias emergen.
Hace diez años.
Wayne tenía dieciséis años.
Yacía medio muerto en un callejón sucio de Puerto Salvaje.
Su plan de robar explosivos del clan Suna había fracasado.
Su cuerpo estaba cubierto de heridas.
dos figuras aparecieron en la entrada del callejón.
Una era un hombre mayor distinguido.
Tenía cabello negro peinado perfectamente.
Vestía un traje elegante.
Sus ojos azules brillaban con calidez.
Pero su cara estaba medio quemada.
Sus guantes tenían garras.
“Mi nombre es Charles,” dijo el hombre con una sonrisa paternal.
“Creo que podrías necesitar ayuda, joven.” Wayne lo miró con desconfianza.
Pero estaba desesperado.
Charles le extendió una mano.
“Reconozco a alguien que ha sido traicionado por aquellos en quienes confiaba.” Algo en esas palabras resonó profundamente en Wayne.
“¿Cómo sabes…?” preguntó Wayne.
“Oh, mi querido muchacho,” “Los ojos no mienten.
He visto esa mirada antes.
El dolor del abandono.
La ira de la traición.
Son emociones que conozco bien.” Charles presentó a Tolem.
Su fiel guardaespaldas.
Wayne seguía dudando.
“¿Por qué me ayudas?” “Porque veo potencial en ti, Wayne,” “Sé quién eres.
El hijo del traidor.
El niño abandonado por Tora Suna.
El joven que acaba de intentar su propio golpe de estado fallido.” “Piénsalo, Wayne.
Has permitido que el abandono de una persona dicte toda tu existencia.
Has permitido que Tora Suna controle tu destino incluso en su ausencia.” Las palabras golpearon a Wayne como puñetazos.
Tenía verdad.
Verdad venenosa.
“¿Qué sugieres?” “Que tomes control de tu propio destino.
Usa tu dolor como combustible para el poder.
No para la autodestrucción.” Wayne decidió ayudar a Charles.
Con el tiempo, se transformó en un pirata temido.
Pero no llegaba a los oídos de la Fuerza Dimensional.
No era un gran problema para ellos.
Wayne solo quería venganza contra Tora.
Wayne terminó su historia con la voz quebrada.
Los recuerdos habían drenado su fuerza restante.
“Así que,” Wayne continuó, mirando a Evo, “dejándome llevar por mi venganza…
no sabía que me involucraba con gente que le haría daño.
Ese era el objetivo de Charles.
Para manipularme.” Evo permaneció en silencio.
Procesaba todo.
Finalmente extendió su mano.
“Ven conmigo,” dijo.
“Vamos a tu barco.
Puedes unirte a mi tripulación.
Y luego…
vamos a encontrar a Tora.” Wayne miró con incredulidad.
“¿Por qué?
¿Por qué me ayudarías después de todo lo que he hecho?” “Porque,” “todos merecen una segunda oportunidad.
Y porque creo que el verdadero Wayne, el que Tora protegió hace años, todavía está ahí dentro.” Lentamente, Wayne se dio cuenta de algo.
Se fue junto a Evo.
Caminaron hacia el barco pirata.
Cuando llegaron, Wayne vio a Tolem y Charles.
Estaban conscientes.
Pero confundidos.
Charles se dio cuenta de la presencia de Wayne junto a Evo.
Sonrió.
Evo quería decir algo.
Pero Wayne lo interrumpió.
Levantó una mano.
Sacó un arma de su cinturón.
Apuntó directamente a Charles.
“Tú,”.
“Me arruinaste la vida.
Me convertiste en un monstruo.
Hiciste que lastimara a gente inocente.” Charles sonrió con esa misma expresión cruel.
“Ah, Wayne.
Finalmente estás mostrando iniciativa propia.” “Cállate,” Wayne apretó el gatillo.
La bala atravesó el pecho de Charles.
Cayó hacia atrás.
Esa sonrisa aún en su rostro.
Sus últimas palabras fueron: “Todo lo que hiciste…
sigues siendo responsable de ello…” Wayne miro al señor shiro pero no le dirigió la palabra no había excusa lo que había hecho lo que quería es volver a ver tora Evo sonrió ampliamente.
“Wayne, ¿estás listo para ir a ver a Tora?” Wayne asintió.
Una mezcla de nerviosismo y esperanza llenó su pecho.
Wayne estaba a punto de tomar la mano de Evo.
El aire se llenó con sonido de energía crepitante.
Una energia eléctrica negra atravesó la cabeza de Wayne.
Wayne cayó al suelo.
Sus ojos abiertos.
Sin vida.
La expresión de esperanza congelada en su rostro.
“¡WAYNE!” A unos metros de distancia se alzaba una figura imponente.
Vestida con un traje gris plateado y negro.
Su rostro estaba oculto por una máscara.
“Mi nombre es Nox,” dijo la figura.
Su voz parecía venir de otra dimensión.
“Representante de la Unión Dimensional.” Kingyo sintió que su sangre se helaba.
Había oído rumores de la Unión Dimensional.
Una organización que cuidaba todas las dimensiones.
Operaba más allá de los límites de mundos conocidos.
Evo, con los ojos ardiendo de furia, se lanzó hacia Nox sin pensarlo.
“¡MALDITO BASTARDO!” Pero Nox se movió con velocidad imposible.
Apareció detrás de Evo.
Lo golpeó.
Evo voló contra el mástil del barco.
Nox se movió hacia Jack.
Bloqueó ambas katanas con una sola mano.
Giró y pateó a Jack en el estómago.
Jack voló varios metros.
Ambos amigos estaban claramente superados.
Evo logró incorporarse parcialmente.
“¿POR QUÉ?
¡Se estaba redimiendo!
¡Iba a cambiar!” Nox se acercó lentamente.
Su voz tenía tono casi paternal.
Pero infinitamente más frío.
“Niño,” “las acciones que haces aún se quedan marcadas en tu conciencia.
Wayne cometió crímenes.
Causó sufrimiento innecesario.
Mató a gente inocente.” “La redención es un concepto hermoso.
Pero algunas deudas solo pueden pagarse con la muerte.” Evo trató de ponerse de pie.
Pero el dolor lo impidió.
“¡Eso no te da derecho a ejecutarlo!
¡Estaba tratando de cambiar!” “El cambio personal no borra el daño que ocasionas,” “La Unión Dimensional existe para mantener el equilibrio.
Wayne causó muchas pérdidas.” Jack se incorporó lentamente.
“¿Quién diablos eres tú para decidir quién vive y quién muere?” “Somos aquellos que cargan con las decisiones que otros no pueden tomar.” Evo recuerda que la voz que resonaba en su cabeza también dijo esto “¿Vas a matarnos también?” Kingyo finalmente encontró su voz “No, joven ladrona.
Ustedes no han cruzado las líneas que Wayne cruzó.
Pero tu poder, niño,” “es significativo.
El poder sin control es peligroso.
La Unión Dimensional estará observando.” Nox activó un dispositivo en su traje.
El aire se distorsionó.
“Recuerden.
Cada acción tiene consecuencias.” Y desapareció.
El silencio que siguió fue ensordecedor.
Evo se arrastró hacia el cuerpo de Wayne.
“No es justo,” “Acababa de encontrar su camino de vuelta…” Jack se acercó.
Colocó una mano consoladora.
“Evo…
lo siento.” Evo se puso de pie.
Con determinación férrea.
“Nadie tiene derecho a decidir quién merece vivir o morir.” Evo se acercó a Tolem.
Sacó una daga.
“¿Sabes dónde está la Esfera de Almas?” Tolem, con miedo, le dijo.
Evo se dirigió a ese lugar.
Sacó la esfera.
La dejó junto a Tolem.
“¿Qué es eso?” preguntó el señor Shiro.
“Es una Esfera de Almas,” “Wayne pensaba dar su vida para devolver la vida que había arrebatado.
Pero yo usaré la daga.” Evo cortó el cuello de Tolem.
Lo mató.
La esfera se activó.
Los demás se impactaron.
Pero Jack no dijo nada.
Le dijo al señor Shiro que no hablara.
“Su gente estará viva,” “En dos o tres horas vuelvan a estar con vida.
Con ropa y todo.” Pero de repente aparece kingyo para reclamarle a evo por lo que le hizo “Oye tu me vas a quitar la marca maldito” “A me olvide de eso verdad no te preocupes solo límpialo” De repente evo agarro un trapo y limpio la mano de kingyo dándose cuenta que podía quitarse la marca “Que” “Evo a mencionar estas palabras kingyo le dio un golpe que lo estrello al suelo” “Entonces que era esa quemadura” “Solo era una marca sin trato no iba a tener efecto por eso era fácil de quitar” Evo estaba confundido por el golpe que recibió de kingyo Un rato después evo volvió a estar consciente pero los tres estaban atentos ya que casi estaban en la mira de la unión dimensional Pero algo preocupaba a Evo.
Recordaba a Nox.
“¿Crees que volverá?” preguntó Kingyo.
“No lo sé,” “Pero dijo que estaría observando.
Algo me dice que esta no será la última vez que nos encontremos con la Unión Dimensional.” Kingyo pregunta si quiere unirse.
Evo le pregunta si acepta.
“No, pero me voy a unir al barco como aliada no para beneficio si no quiero que me lleves a mi dimensión ya que quiero llevar algo ahí” Jack y Evo se alegran.
Le dicen que se una al barco.
Se suben al barco.
Evo mira hacia donde estaba el viejo Shiro.
“¡VIEJO SHIRO!
¡AVISALE A RUFUS QUE NOS VAMOS A REENCONTRAR!
¡FUE UN GUSTO CONOCERLO!” dice Evo con una sonrisa.
Jack se da cuenta.
“Oye.
¿Qué tienes en tu sombrero?” Evo se da cuenta.
El objeto en su sombrero comienza a brillar.
Ilumina el barco.
“¿Qué es eso?” pregunta Kingyo.
El objeto los lleva a algún lugar.
A través de dimensiones desconocidas.
El trio es llevado por la luz a un lugar desconocido
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