Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

INVENCIBLE: ESCAPA DE VILTRUM - Capítulo 34

  1. Inicio
  2. INVENCIBLE: ESCAPA DE VILTRUM
  3. Capítulo 34 - 34 CAPITULO 34
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

34: CAPITULO 34: 34: CAPITULO 34: Nouwlan no fue capaz de escuchar la puerta de su cámara privada al abrirse.

Sus ojos parecían dos rendijas negras, fijos en las paginas del cuaderno incautado.

Aquellos ojos, acostumbrados a evaluar la distancia de un golpe o el ángulo de una estrangulación no dejaban de escanear cada símbolo de comunicación literaria, atraídos hacia un imán que no podía, o no quería, separarse.

Había leído sobre Argal, todo nato y soldado lo hacía.

No solo era conocimiento general y cultural del imperio como tal, sino que también era clave y básico dentro de los parámetros del Argaléctica.

Aquel conjunto sistemático de doctrinas, tácticas y principios estratégicos derivados de las campañas de unificación del Gran Emperador Argal.

Tras la graduación del dorymathos, todo los soldados eran sometidos a dichas instrucciones de manera obligatoria para los futuros puestos de comandante élite del Imperio Viltrumita.

Pero esta perspectiva, sobre la clave de los átomos inteligentes, la consecuencia que trajo la gran purga, el contraste problema demográfico de la especie tanto en el pasado como en el presente.

Nunca había escuchado este tipo de pensamiento en ningún otro lugar.

Esto era, era una evidente herejía peligrosa nacida de debilidad emocional, un fuerte desvío intelectual que estaba corrompiendo a un nato, posiblemente aprendido de alguna raza servil con el que interactuó.

Pero era fascinante y repugnante a la vez, y simplemente, no podía dejar de leerlo.

Estos escritos, estos pensamientos, no parecían ser parte de este mundo, del pensamiento común del imperio.

Era como si fuera de otro mundo.

“El sistema actual, aunque estable en apariencia, poco a poco parece estar presentando contradicciones que podrían llevar a futuras crisis.

Nouwlan frunció el ceño ante aquella frase.

Pero no dejaba de resonar en su cabeza por mas que quisiera simplemente extirparlo.

Irónicamente, no era la primera vez que él mismo había pensado algo parecido, aunque su pensamiento jamás había llegado tan lejos.

Pero al final, solo era eso, meros pensamientos.

Después de todo, era un orgulloso viltrumita, ¿no?

Por que debería el pensar en estas cuestiones innecesarias delegadas a sus compatriotas de clase baja.

El solo debía de centrarse en llevar gloria al imperio, expandir las fronteras, someter la vida inferior, encontrar el arquetipo fisiológico viltrumita en el basto universo.

No había tiempo para otras distracciones.

Sintió que todo esto era una pérdida de tiempo, de esfuerzo a lo que verdaderamente importaba, pero.

¿y si todo esto era, aunque sea mínimo, cierto?

¿significaba entonces que el imperio estaba manejándose hacia el futuro fracaso?

¿Cómo sería esto posible?

Retrajo el pensamiento, asustado de aquella suposición.

Se negó a creer que su raza, su pensamiento, su sentido de ser y su propósito superior, era en realidad una mera distorsión de los ideales del propio fundador.

Se negó a plantear el hecho de que probablemente, fueran imperfectos.

Sus manos arrugaron el cuaderno, casi las perforaba con mera presión.

Sería tan simple destruir este manuscrito, este, manifiesto digno de una expresión hacia la rebeldía contra las propias bases actuales del imperio.

Pero no pudo hacerlo no pudo evitar pensar, leer, descubrir las intenciones de las reflexiones de korr-add.

“¿Hasta dónde piensas llegar con esto, nato?”.

murmuró para sí, sin levantar la vista de las hojas manchadas de tinta.

“¿Hasta dónde piensas tú llegar leyéndolo?”.

La voz de Vexa, dentro de su cámara, cortó el silencio como cuchillo calenté en la mantequilla.

Nouwlan se tensó por completo, sobresaltado.

Su mano derecha cerró el cuaderno de golpe mientras su cuerpo se erguía de la silla con una violencia desmedida, la misma salió disparada hacia atrás a la velocidad de una bala, transformándose en partículas contra el fondo de la pared.

El aire implosionó con el movimiento, generando un estruendo a su alrededor.

Al mismo tiempo, el cuaderno negro desapareció en algún pliegue de su uniforme, en cuestión de fracciones de segundo terrestre, no mucho mas rápido aún.

“¡Suboficial!”, gritó, su voz reverberando como un latigazo.

Trató de mostrar furia por lo sucedido, pero la realidad era que muy diferente, que deseaba encarecidamente jamás haber demostrado a vexa.

Era vergüenza.

Dejó expuesta una debilidad hacia su subordinada, se dejó sorprender cuestionando las propias acciones del gran emperador regente.

Lo último que quería era ser cuestionado, o ser rehabilitado por los altos mandos, porque significaría una muerte en su carrera siquiera mucho antes de haber empezado.

“¿Qué significa esta intrusión, suboficial vexa?

No autorizaste tu ingreso a mi recamara, ¿estas consciente de sus acciones imprudentes”.

A pesar de sus palabras, que quisieron sonar fuertes y autoritarias, el sonrojo en sus mejillas y la falta de compostura en sus acciones solo hicieron que la propia vexa contuviera una carcajada que pudo meterla en problemas.

Vexa de retrajo del marco de la puerta, donde permanecía, recostada en el marco solido de la puerta corrediza magnética.

Sus brazos, debajo de su pecho, adoptaron inmediatamente el saludo imperial para no dejar de la do el decoro.

“esta subordinada saluda a su superior”.

Dijo, procediendo a aproximarse.

Nouwlan estaba nervioso y avergonzado.

De hecho, bajó su guardia muy estúpidamente.

Vexa quizás llevaba allí varios minutos, y quizás, también lo había estado observando todo el tiempo, viendo cómo su superior, el instructor implacable, el oficial de dos barras, devoraba las palabras de un nato como si se tratara de alguna especie de panacea.

“t-tu”, balbuceó.

“yo-yo, solamente estaba, evaluando algunos manuscritos del general”.

Vexa, al ver las escusas de su superior, levantó la mano, resoplando con desdén.

“No te molestes en esconderlo”.

dijo ella, con esa sonrisa zorruna que desagradó a nouwlan, sacándolo de los estribos.

Cuando estes estaba apunto de gritarle, imponerle mandos y reducirla tanto como pudiera, la joven, como si pudiera entender el lenguaje del muchacho, añadió, adelantándose a sus palabras.

“de todos modos, ya sé lo que es, de que se trata, cada silaba del manuscrito y todo que critica de nosotros”.

Las palabras de vexa hicieron que nouwlan bajara la guardia.

La miró directamente, confundido, la sonrisa de la joven en cambio, solo se hizo mas pronunciado.

“el nato a llegado tan lejos con ese manuscrito gracias a mí”.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Fan_lecturas Si te está gustando la historia, apóyame accediendo a este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=jZUoxyEqRj4&list=PLCn2wcmlqXiZRxnUNH2pABzJTGURwIr4a Tu like y tu comentario me ayudan muchísimo a seguir subiendo capítulos.

Con tu apoyo puedo arreglar mi computadora (aunque el plan es comprar una nueva) y continuar publicando con más frecuencia.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo