Invocando a la espada sagrada - Capítulo 254
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254: Capítulo 254: Un Problema Tras Otro 254: Capítulo 254: Un Problema Tras Otro Editor: Nyoi-Bo Studio Ahora que Gillian lo mencionaba, ese paisaje estaba en el octavo piso del Abismo Infernal: el Purgatorio Ardiente.
El edificio alto y borroso era la simbólica Torre de la Expiación.
En realidad, Rhode conocía ese lugar, ya que había llevado a sus hombres allí para saquear la región antes de matar al Dragón del Vacío.
Sin embargo, creyó que ese paisaje debía estar en Dragon Soul Continent, y no pensó que fuese el infierno.
Ahora, parecía que era exactamente igual a lo que recordaba.
—¡Ju, ju, ju!
Esto se está poniendo interesante, maestro.
Gillian soltó una carcajada y levantó la cabeza.
Luego le guiñó el ojo a Rhode juguetonamente.
Sabía lo que Gillian quería decir porque Christie nunca había estado en el infierno, e incluso si solo lo pintó basándose en su imaginación, la representación era demasiado similar.
Si no conociera el pasado de Christie, habría pensado que había estado allí antes.
Sin embargo, eso era totalmente imposible, ya que el purgatorio ardiente se encontraba en los niveles más profundos del infierno.
Los volcanes entraban en erupción y rebalsaban de magma, mientras el aire estaba lleno nubes negras de humo y ceniza que bailaban como la nieve; hermoso, pero mortal.
Ningún humano podría sobrevivir allí; ni siquiera jugadores como Rhode.
Solo pudo sobrevivir gracias a la seguridad que le brindó un equipo inmune al elemento fuego.
Si Christie fuese allí, se convertiría en cenizas en el instante en que entrara.
Por eso Gillian pensó que se estaba poniendo interesante.
Según Marlene, Christie no parecía estar consciente cuando pintaba esos paisajes, y recién se asustaba cuando los terminaba.
¿Qué significaba todo eso?
Rhode se frotó la frente, sintiéndose un poco fatigado mientras otro problema difícil aparecía delante de sus ojos antes de que pudiese tomar un buen descanso.
—¿Qué pensaron los demás de esto?
—La Srta.
Anne no estaba interesada y Lize estaba preocupada.
En cuanto al resto… todavía no lo saben.
No creo que Christie haya ido por ahí contándoselo a todos.
Christie era popular entre los mercenarios, principalmente por su buena conducta.
Tal vez no tenía la obstinación de las niñas de su edad debido a su dura infancia.
Era obediente, inteligente, y todos adoraban su bonita apariencia.
—De acuerdo, por ahora lo dejaremos como está—dijo Rhode agitando la cabeza con impotencia—.
¿Cuánto dinero tenemos?
—¿Ahora?
Marlene no estaba segura.
Inclinó su cabeza, cerró los ojos y pensó un momento.
Luego, desenrolló un pergamino en sus manos.
—Actualmente, tenemos 53 600 monedas de oro, Sr.
Rhode.
Nuestros principales ingresos provienen de aventuras y misiones.
Y como no vendes los botines de guerra, nuestros ingresos por esa vía son bastante bajos.
En cuanto a la herrería que recibiste de la familia Keller, después de restar los gastos básicos, nos da una ganancia de entre 200 y 300 monedas de oro.
Eso es todo.
—¿Tan poco?
Rhode estaba sorprendido.
Marlene se encogió de hombros mientras mostraba una sonrisa amarga.
Tal vez Shauna y Kavos se habrían alegrado después de escuchar el informe de Marlene, ya que 50 000 monedas de oro era una cantidad inimaginable de dinero para un grupo mercenario.
No porque no fuesen capaces de ganar tanto, ya que una persona normal también podría ganar decenas de miles cada año en la sociedad moderna.
Pero, en promedio a lo largo de los meses, esa cantidad sería patética.
Sin mencionar el alojamiento y los gastos en comida; nadie sentiría que había ganado mucho.
La misma lógica se aplicaba en los grupos mercenarios.
Mientras las misiones no fuesen demasiado bajas en nivel, siempre era posible obtener miles de monedas de oro como remuneración.
Sin embargo, los mercenarios necesitaban reparar sus equipos y también pagar los gastos de alojamiento y comida.
Después de todas esas deducciones, los grupos mercenarios solo podían ahorrar unas pocas monedas.
La razón por la que el grupo Starlight de Rhode pudo ganar tanto, fue en parte porque no tuvieron muchos miembros en las etapas iniciales, y las ganancias no se compartían mucho.
Además, las misiones que habían completado eran de nivel alto y de mucho riesgo.
Una serie de misiones de la asociación, y su oportuno trato con el presidente de la Asociación de Mercenarios le permitieron obtener los resultados financieros que vio ese día.
Sin embargo, era una pena que aunque esa suma de dinero se considerara una cantidad enorme para los grupos mercenarios normales, para Rhode y Marlene, no era nada.
Como líder de la hermandad más importante en el juego, Rhode manejaba un flujo de millones.
Unas pocas 50 000 monedas de oro no eran suficientes para llamar su atención.
Marlene, como heredera de la familia noble más grande del Reino Munn, solo pensaba en el dinero como mera posesión mundana.
De hecho, desde que se unió a Starlight, nunca pidió que le pagaran ni una sola moneda.
Según ella, como quiso unirse al grupo mercenario para perfeccionar sus habilidades, entonces debería ser responsable de sí misma.
El grupo mercenario no debía gastar nada en ella.
En general, el dinero nunca fue un problema para Marlene.
Y por ello, ambos estaban insatisfechos con la situación financiera actual del grupo.
Era solo que los dos tenían diferentes estándares de referencia para hacer una comparación.
Después de escuchar el informe de Marlene, Rhode suspiró con impotencia.
Al principio había planeado comprar algún equipo en el mercado de subastas de la ciudad Piedra Profunda, pero parecía que no podría comprar ni una sola pieza con esa cantidad de dinero.
«No me digas que tendré que vestir equipo normal en el Festival de Verano…» Rhode aún no se había dado por vencido.
Si no hubiese obtenido el Equipo de Refinación Cero, estaría feliz de ir al Festival de Verano en este estado.
Pero ahora que había recibido un equipo tan poderoso, sería un gran desperdicio si lo usara como accesorio sin ningún otro propósito.
Como no tenía suficiente dinero para comprar equipo nuevo… «Entonces tendré que improvisar».
Rhode ideó un plan y decidió no pensar más en ese problema.
Se dio vuelta y salió de la habitación de Christie para tomar un descanso.
Estaba agotado después de pasar tantos días fuera.
Ahora que finalmente tenía una oportunidad para descansar, por supuesto que no la dejaría escapar.
Hizo a un lado temporalmente todos sus dolores de cabeza, y se metió en la cama.
Después de irse de las ruinas, Rhode tuvo que estar en guardia contra los druidas, que eran suficientes para mantenerlo preocupado.
Ahora que finalmente había regresado a su cómoda cama, se durmió profundamente de inmediato… En cuanto a Marlene, salió de la habitación con una expresión triste.
Aunque Rhode era inexpresivo la mayor parte del tiempo, era enérgico y rara vez descansaba durante el día.
Marlene notó la fatiga en su cara, lo que despertó su curiosidad.
«¿Será que sucedió algo durante la misión?
¿O está preocupado por algo?
Pero…» Marlene salió pensando en eso.
Incluso si se trataba de Rhode, estaba destinado a terminar fatigado después de aventurarse durante varios días.
Cuando despertó, casi era de noche.
El sol casi ponía fin a la luz del día mientras iluminaba el horizonte, y pintaba las nubes blancas de un rojo cálido.
Rhode se levantó y mientras ordenaba su ropa, alguien llamó a la puerta.
Oyó la voz de Marlene.
—Rhode, ¿estás despierto?
—¿Marlene?
Sí, pasa —dijo Rhode.
La doncella abrió la puerta y entró.
Rhode rápidamente notó su inusual expresión triste—.
¿Pasó algo?
—Sí… Marlene pensó por un momento.
—Lize, Anne y Christie no han vuelto desde que salieron a comprar material para las pinturas esta mañana.
Deberían haber vuelto al mediodía, pero… —¿Dices que no aparecen por ninguna parte?
Rhode miró por la ventana inconscientemente.
El sol había caído bajo el horizonte.
Esa era la hora en que los mercenarios regresaban, a menos que salieran a tomar un trago o dos.
Sin embargo, Lize, Anne y Christie claramente no tenían ese hábito.
—Sí.
Envié a alguien a buscarlas, pero… Antes de que Marlene pudiese terminar su oración, escucharon pasos rápidos desde el pasillo.
En un instante, Joey irrumpió en la habitación con la cabeza llena de sudor.
Jadeó y apuntó su tembloroso dedo por la ventana con expresión pálida.
—¡Srta.
Marlene, líder, te-te-tenemos problemas!
¡Alguien trata de capturar a la Srta.
Lize, a Anne y a Christie!
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