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Invocando a la espada sagrada - Capítulo 265

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265: Capítulo 265: Ronda de Calentamiento (4) 265: Capítulo 265: Ronda de Calentamiento (4) Editor: Nyoi-Bo Studio Todo el coliseo quedó en silencio.

Ese silencio representaba las emociones de la mayoría de la gente, ya que no esperaban que la batalla terminase tan rápido.

¿Ni siquiera un minuto?

¿Solo 30 segundos?

Incluso muchos líderes mercenarios y élites quedaron igualmente sorprendidos.

Aunque sabían que Starlight debía ser fuerte para sugerir tal competencia como calentamiento, que la diferencia fuese tan grande… «Bien hecho».

Rhode era el único que permaneció tranquilo y asentía con la cabeza constantemente.

Aunque el combate no duró mucho tiempo, parecía que Marlene entendía la esencia de ser una maga: el control.

Aunque, lógicamente, tanto los magos como los ladrones ejercían control sobre la naturaleza, los ladrones se enfocaban en individuos, mientras que los magos se enfocaban en el control masivo.

En el juego, había un dicho entre los jugadores: mientras un mago pueda lanzar su hechizo una vez, se llevara al menos una vida.

El contraataque de Marlene había mostrado perfectamente el control absoluto que poseían los magos.

Sin importar si era un resplandor deslumbrante, una tormenta, o un ataque de hielo, todos eran ataques ADE.

Por esa razón, la emboscada del ladrón fue totalmente inútil, porque sin importar de qué dirección atacase, acabaría en la misma situación.

Sin embargo, Marlene hizo más que eso durante la batalla.

Aunque nadie lo había notado, Rhode pudo verlo claramente.

No se lanzó un escudo alrededor de sí misma con la intención de provocar a su oponente a atacarla con un estilo de batalla rápido y osado.

A juzgar por eso, estaba claro que Marlene se tenía mucha confianza, porque si calculaba mal la velocidad del ladrón, definitivamente recibiría su ataque.

Pero eso también se correlacionaba con la personalidad de Marlene, ya que siempre había sido una persona segura, agresiva y orgullosa.

Aunque obedecía a Rhode, a los demás les daba la impresión de que era inaccesible.

Ahora, mezclando su personalidad con la batalla, su agresividad se había vuelto aún más fuerte y dominante.

Después de que el oponente salió volando del cuadrilátero, la doncella golpeó la base de su báculo contra el suelo y miró fijamente al resto de sus oponentes.

Sin dudas era la reina de los mercenarios.

Aunque Marlene seguramente no reconstruiría un grupo mercenario como lo había hecho en el juego debido a un cambio en la historia, parecía que sería la reina de los mercenarios, sin importar si era la líder de un grupo o una mercenaria normal.

En ese momento, la multitud volvió a vitorear.

Aunque los mercenarios estaban pasmados, a los civiles no les importaba en lo más mínimo, ya que solo estaban allí para disfrutar del espectáculo.

Además, la joven era un festín para sus ojos.

Su bella demostración de habilidades, naturalmente provocó una gran reacción.

Además, ¡era una maga!

La mayoría de la gente de Paphield nunca había visto a una, y que esa poderosa y hermosa maga actuara frente a ellos, era algo que no podían creer.

Un hombre entre la multitud miró a Marlene y se volvió hacia el viejo Walker, que estaba a su lado.

—Jefe, ¿podemos empezar ahora?

—Espera un poco más; ¿cuál es la prisa?—dijo el viejo Walker, y dirigió su mirada a la joven entrecerrando los ojos—.

Cuando la Srta.

Marlene termine su próxima batalla, pondremos en marcha el plan.

—De acuerdo.

El hombre asintió y volvió a perderse entre la multitud.

En ese momento, los integrantes del primer equipo de élites se miraron consternados.

Aunque Marlene claramente había dicho«siguiente», para ellos, se escuchó más como«siguiente a morir».

No se les podía culpar, ya que presenciaron al ladrón gimiendo de dolor mientras lo arrastraban a un costado para tratar sus heridas.

Hiller estaba sentado entre el público con el ceño fruncido, y con Shawn a su lado.

Los líderes de los dos grupos mercenarios más grandes de Paphield no participarían en la competencia.

Shawn no estaba interesado, y Hiller no se había registrado; al ser el «principal culpable» que arruinó la lista de nominación de hermandades de Paphield, no le daba la cara para luchar contra Starlight.

—Parece que Starlight es realmente poderoso.

—La heredera de la familia Senia realmente se merece el titulo de maga genio —contestó Shawn fríamente—.

No solo era popular en la academia de magia por el honor de su familia.

—Es verdad.

Hiller asintió y suspiró.

—Pero, si otros también tienen esos estándares, entonces estoy muy emocionado por que ganen las batallas.

—Ya veremos.

Shawn se quedó en silencio.

En ese momento, el segundo miembro del equipo contrario entró a la arena de combate.

Era un guerrero vestido con armadura, que sostenía una espada larga y un escudo negro.

—¿Mmm?

Rhode observó la forma y el tamaño del escudo antes de volverse hacia Anne, que estaba animando a Marlene.

Al notar la mirada de Rhode, se dio vuelta con curiosidad.

—¿Qué sucede, líder?

—No.

Nada.

Rhode agitó la cabeza y le dio unas palmaditas en el hombro a Anne.

—Esta vez, recibirás algo genial.

—¿Mmm?

Anne se sintió un poco extraña.

Pero antes de que pudiera preguntarle, la ruidosa corneta volvió a sonar y comenzó la segunda batalla.

A diferencia del ladrón, este guerrero levantó instantáneamente su espada y escudo, y corrió hacia Marlene.

Marlene frunció el ceño y levantó su báculo.

Mientras la gema roja en la punta del báculo parpadeaba con un resplandor mágico, dibujó un misterioso símbolo, y un creciente vendaval helado se lanzó hacia el guerrero.

La multitud gritaba con emoción.

Era evidente que Marlene tenía la intención de usar la misma táctica que utilizó contra el ladrón: sacarlo del cuadrilátero.

Peroesta vez, Marlene falló.

Cuando se le acercaron los fuertes vientos, el escudo negro del guerrerobrilló de repentey, en un abrir y cerrar de ojos, el vendaval se desvaneció sin causarle daño alguno.

—¡Bien!

—¡Cuidado!

Una mezcla de vítores y gritos llenó el aire mientras la magia de Marlene perdía su efecto.

En ese momento, el guerrero llegó hasta Marlene.

Blandió su espada larga y su escudo para interrumpir su próximo ataque.

Aunque Marlene estaba en apuros, no se inmutó.

Ignoró el ataque que se dirigía a ella y cantó suavemente.

Luego, golpeó su báculo contra el suelo y se agachó.

¿Qué estaba pasando?

Antes de que alguien pudiese reaccionar, el guerrero saltó en el aire.

Sin embargo, rápidamente cayó detrás de ella.

«¡Esto no es nada bueno!» El guerrero se dio vuelta con rapidez e intentó ponerse de pie, al mismo tiempo que levantaba su escudo para defenderse del siguiente movimiento de Marlene.

Sin embargo, ella fue mucho más rápida de lo que imaginaba.

Un frío glacial rozó la oreja del hombre, y antes de que se diera cuenta, estaba clavado firmemente en el suelo.

Aún no había levantado completamente su escudo cuando se dio cuenta de que Marlene se le había adelantado.

Le apuntó su báculo en la cara, e incontables espadas de hielo flotaron en el aire, esperando la orden de su dueña para convertirlo en carne picada.

«¿Todavía tengo una oportunidad?» El guerrero inmovilizado movió su cabeza y luchó por escapar.

Después de unos momentos, suspiró y bajó la cabeza.

—He perdido.

Una vez más, estallaron los aplausos.

El golpeado y exhausto guerrero se puso de pie y se inclinó educadamente ante Marlene antes de salir apresuradamente del cuadrilátero.

Marlene miró a su oponente.

En ese momento, se escuchó una voz desde la multitud.

—¡Es injusto que enviaran a una maga tan poderosa!

¡Cámbienla si tienen agallas!

—¡Sí!

¡Sí!

Después de perder dos rondas seguidas, muchos mercenarios protestaron a gritos.

—¡Cámbienla!

¡Cámbienla!

Los gritos llenaron todo el subsuelo.

Aunque los civiles apoyaban a Marlene, no eran fanáticos de Starlight, así que no les importaba si el combate era injusto o no.

No solo eso, sino que todos tenían en claro que, aparte de Marlene, todavía estaban Lize, Anne y Gillian, que ya estaban atrayendo sus ojos.

Tenían más curiosidad por saber cómo pelearían las otras jóvenes.

—Ese bastardo… El viejo Walker se limpió el sudor de la frente y se volvió en dirección a donde estaba Rhode.

Ahora que las cosas habían cambiado, se preguntaba qué haría su líder.

Se sintió un poco ansioso al pensar en la misión que Rhode le había encargado.

—Sr.

Rhode… Lize estaba confundida.

Joey y Randolf se quedaron sin palabras.

Lapis ya se había agachado y se había tapado las orejas temblando de miedo.

Gillian era la única que sonreía disfrutando la situación.

Rhode miró a Marlene y esperó su siguiente movimiento.

Sin embargo, Marlene no tenía intenciones de retirarse.

En vez de eso, hizo una mueca de desprecio y señaló con su báculo a los mercenarios del otro lado.

Su intención era clara.

—Siguiente.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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