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Invocando a la espada sagrada - Capítulo 284

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284: Capítulo 284: Celestina 284: Capítulo 284: Celestina Editor: Nyoi-Bo Studio Después de verla por primera vez, Rhode no se quedó sorprendido, perplejo o aturdido, sino que sintió un dolor de cabeza.

Con una mirada, pudo ver las alas que había detrás de ella.

En este mundo solo había una raza con ese tipo de alas, y esa era la raza demonio.

En este momento, Rhode sintió que cada vez era más difícil confiar en el nombre «Mazo de Cartas de la Espada Sagrada».

¿Primero un ángel y ahora un demonio?

Espíritu Santo, ¿quién pensó en esta brillante idea?

Afortunadamente eran dos armas y no dos personas, porque de lo contrario, estaba seguro de que no habría paz por el resto de su vida…

El profundo odio y hostilidad que había entre demonios y ángeles ni siquiera necesitaba ser explicado.

Afortunadamente, después de leer los atributos de esta carta, Rhode se había preparado mentalmente, por lo que no se sentía extremadamente indefenso debido a la situación actual.

A lo sumo, solo estaba un poco deprimido porque sus malos presentimientos siempre se hacían realidad.

En este momento, la bruma púrpura se había dispersado y su figura se podía ver íntegra.

Por su aspecto, no era mucho mayor que Celia.

Su cabello estaba compuesto de unos rizos violetas amarrados en dos largas coletas.

A diferencia de Celia, esta doncella demoníaca no llevaba armadura ni túnica adecuadas para el combate.

En cambio, se vestía como una dama noble, vestida con una falda gótica de terciopelo negro, con un encaje de color rojo sangre que contrastaba con su delicada piel blanca.

Se podía ver que su piel estaba bien cuidada.

Debajo de su falda, unas medias negras envolvían sus dos delgadas piernas y terminaban abrochadas con unas botas negras.

La hacía verse aún más atractiva y encantadora.

Tenía los ojos pintados de rojo oscuro y sus gruesas pestañas tenían una forma hermosa, y sus labios estaban cubiertos de lápiz labial rosa.

Emitía un peligroso encanto que hacía que la gente estuviera dispuesta a morir solo para entregarse a su cuerpo.

Si se podía decir que Celia era santa y hermosa, y que Gillian era sexy y atractiva, entonces la chica que tenía delante era una tercera clase de belleza, totalmente diferente a ellas: una hermosa oscuridad.

Esto era algo que solo el diablo podía poseer.

Nació en la oscuridad, creció en la oscuridad y estaba vestida de oscuridad pura, haciendo que las personas quisieran hacer contacto visual con ella.

La pura belleza en sí misma era una tentación peligrosa y fatal.

Una vez que la gente se hundía en ella, no había vuelta atrás.

No había necesidad de lenguaje o gestos; solo estando allí atraería a innumerables personas.

Lo mismo sucedía con la chica que tenía en frente.

Estaba seguro de que si ella apareciera en público y jugara un pequeño truco, muchos hombres se inclinarían a sus pies.

Actualmente, una de sus manos agarraba su falda, mientras que la otra estaba sobre su boca.

Parecía una joven muy educada.

Al observarla detenidamente, Rhode notó que llevaba en su dedo índice el extraño anillo que él había obtenido.

A diferencia de la elegante y tranquila Marlene, ella mostraba un lado diferente de una dama noble: suavidad y pequeñez, lo que hacía que los hombres tuvieran el deseo de protegerla.

Representaba el tipo de personaje que sería atrapado fácilmente por un monstruo en una historia.

—¿Es el dueño de esta dama?

Parece un caballero interesante.

—Disipa tus alas y el encanto de halo.

Su voz era suave y dulce, llena de tentación como si estuviera indefensa, desnuda sobre una cama hecha de suave seda y terciopelo, lista para ser servida.

Solo escuchar su voz era suficiente para hacer que los hombres se salieran de sus cabales.

Sin embargo, Rhode no se movió y le dio una orden con frialdad.

Pasó años en las Profundidades Rocanegra y acumuló suficiente experiencia y conocimiento de los demonios; con solo escuchar esta oración, Rhode determinó de inmediato que ella claramente pertenecía a una raza alta entre los demonios.

La evidencia fue que cuando la escuchó hablar, hubo una ilusión de que se estaban mezclando entre sí, y se pudo sentir un entusiasmo y un ardor.

Fue solo a través de un sonido y no de una acción; incluso el lenguaje podía lograr este propósito.

Parecía que este espíritu invocado era muy problemático.

Aunque sintió algo al escuchar su voz, sus años de experiencia con mujeres jugaron un gran papel en este momento crucial, por lo que se calmó rápidamente y emitió una orden con frialdad.

Sabía que aunque ella hablaba así, realmente no estaba tratando de seducirlo.

Solo quería probarlo.

Los demonios eran una raza que respetaba la organización, como los ángeles.

Pero a diferencia de estos últimos, los demonios no seguirían a una persona incondicionalmente solo porque tuviera un rango más alto.

Llevarían a cabo una prueba para averiguar si esa persona era digna de ellos o no.

Si pasaba, entonces el demonio seguiría su orden sin chistar, pero si no…

pues no había alternativa.

Después de todo, hacer trucos en secreto era algo en lo que eran realmente buenos.

Debido a esto, cuando Rhode la vio por primera vez, notó que había activado su halo.

De lo contrario, no habría habido forma de que alguien como él, que había visto toneladas de chicas hermosas, se sintiera como un niño virgen.

Como era de esperar, después de escuchar las palabras de Rhode, ella sonrió suavemente.

Aunque no pareció haber ningún movimiento, las alas de su espalda y el hechizo que la rodeaba desaparecieron gradualmente.

Aun así, ella seguía igual de indiferente que antes.

—No esperaba que me fueran a descubrir tan rápido.

Es bastante sorprendente.

—No es la primera vez que veo a un demonio.

Ese truco no funcionará conmigo.

Rhode le respondió fríamente mirándola a los ojos.

También era muy importante mirarla a los ojos directamente, porque había varios poderes ocultos en los ojos de los demonios.

No mirar a otras razas a los ojos podía ser una falta de respeto, pero los demonios pensaban que la gente les temía y pisotearían sin reparos a alguien que no se atreviera a verlos a los ojos.

Aunque se decía que el espíritu invocado debía ser completamente obediente a su invocador, con base en su comportamiento de antes y su raza, Rhode decidió ir sobre seguro y ser más cuidadoso.

De lo contrario, en caso de que algo realmente sucediera, sería aún más problemático.

Pero Rhode no esperaba verla sonrojarse; ella se inclinó ligeramente para evitar su mirada.

¿Qué estaba pasando?

Al ver esto, Rhode se quedó perplejo, pero ella no esperó hasta que él entendiera lo que había pasado.

Inclinó la cabeza, levantando suavemente su falda y cruzando las piernas, y le hizo un perfecto acto de cortesía a Rhode.

—Hola, señor, mi nombre es Celestina Andernette.

Puede llamarme Celestina y espero que no lo olvide.

Aunque el tono de Celestina fue muy respetuoso y cortés, sin importar cómo Rhode lo escuchó, igual le sonó un poco arrogante.

Sin embargo, en realidad no estaba sorprendido; considerando su estatus y raza, era muy normal que sonara así.

Así que a Rhode realmente no le importó y asintió para expresar su comprensión.

—Bien, te llamaré Celestina, pero…

creo que también sabes muy bien que eres mi espíritu invocado.

Al escuchar la respuesta de Rhode, Celestina alzó la cabeza con orgullo y sonrió con seguridad mientras lo miraba.

Luego dobló la mano con elegancia y dijo: —Por supuesto, señor.

Como demonio de alto nivel, esta dama entiende su propia identidad, pero también espera que usted entienda esto…

puedo seguir sus órdenes, pero…

—No es negociable.

Rhode agitó la mano e interrumpió a Celestina.

La miró fríamente, sin rastro alguno de concesión o debilidad.

—Eres mi subordinada, mi espíritu invocado, por lo que debes obedecer mis órdenes.

Claro, si me satisfaces, no me importará darte una pequeña recompensa.

¿Entiendes lo que quiero decir?

Al escuchar este comentario, la expresión de Celestina cambió ligeramente, pero pronto volvió a la normalidad.

—Parece, señor, que realmente sabe cómo tratar con demonios.

Entonces, esta dama no dirá mucho ni desperdiciará nuestro tiempo.

Pero, señor, me gustaría recordarle que no confunda a esta dama con Celia.

Aunque es mi hermana pequeña, esta dama no es tan ingenua y estúpida como ella.

El truco que usó en ella no funcionará conmigo.

Espero que entienda mi punto.

Habiendo terminado, Celestina se levantó la falda una vez más y se inclinó.

—Bien, que tenga una buena noche, señor.

Después de que terminó de hablar, su figura fue cubierta una vez más por una bruma púrpura, y pronto desapareció de nuevo.

Se transformó en una carta y flotó en el aire.

Pero en este momento, Rhode se quedó estupefacto.

Agarró lentamente la carta y la verificó con cuidado.

Luego negó con la cabeza.

¿Celia era la hermana menor de Celestina?

Espíritu Santo, ¿acaso este chiste no era demasiado?

Por primera vez, Rhode sintió que su visión del mundo se había distorsionado de alguna forma.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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