Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Invocando a la espada sagrada - Capítulo 289

  1. Inicio
  2. Invocando a la espada sagrada
  3. Capítulo 289 - 289 Capítulo 289 Camino A Los Fallecidos
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

289: Capítulo 289: Camino A Los Fallecidos 289: Capítulo 289: Camino A Los Fallecidos Editor: Nyoi-Bo Studio Cuando Rhode llegó a la «escena del crimen», todo había terminado.

Se podía ver claramente un círculo chamuscado.

Unas chispas bailaban sobre el amarillento y marchito césped mientras surgía un humo negro.

Unos cinco o seis hombres en armadura, que parecían guardias, estaban tirados boca abajo y veían fijamente al culpable principal, que solo estaba a unos pasos de ellos.

—¡Déjenme escuchar unas palabras tan ilógicas de nuevo y les garantizo que ninguna vivirá para ver el mañana!

Marlene miraba a los asustados tipos.

Rhode sentía una densa intención homicida saliendo de ella, tanto que casi formaba una enorme bola de fuego.

Era casi un milagro que Marlene estuviera tan furiosa.

—¿Qué ocurrió?

Rhode se acercó a Lize, que se había quedado sin palabras, y le hizo una pregunta con suavidad.

Lize rápidamente agarró su brazo y tartamudeó.

Este grupo de guardias había llegado poco después de que el grupo de Rhode empezara a armar el campamento.

Como Rhode, estos hombres también se habían detenido en esta área y quisieron armar su campamento.

Pero tal vez los guardias se pusieron violentos después de ver lo tímidas y débiles que parecían ser Lize y Lapis, razón por la que las amenazaron agresivamente.

Lapis era tímida por naturaleza, mientras que Lize se paró firme para expresar su ira.

Según el punto de vista de Lize, este lugar era la suficientemente grande como para dos equipos.

Además, ellos habían llegado primero, así que, ¿por qué tenían que abrirles camino a los guardias?

Aunque Lize era razonable, el mundo no funcionaba así ya que la fuerza ganaba a la razón.

Los guardias que no habían podido vencer a Lize en una discusión, se enfurecieron.

Viendo a Lize en su túnica de clériga, pensaron que era un blanco fácil, así que las amenazaron a las dos.

Lize rápidamente le dijo a Lapis que le informara a Rhode mientras que ella los siguió enfrentando.

Hasta este momento, todo estuvo dentro de las expectativas de Rhode.

Pero lo que ocurrió después fue totalmente inesperado.

Marlene se acercó instantáneamente a Lize.

Aunque Lize podía encargarse fácilmente de los guardias con sus técnicas de combate actuales, Marlene igual fue a ayudar porque eran amigas de la infancia.

Lize, en efecto, no se enfrentaba a ningún peligro.

Aunque los guardias se veían feroces y amenazadores, después de todo no eran bandidos.

Era otra cosa que desenvainaran sus armas en batalla.

Por eso solo actuaron con sus bocas y no sus puños, y siguieron humillando a Lize sin ninguna intención de contenerse.

Pero ahora parecía que habría sido una mejor opción haber atacado con sus manos.

Además, los guardias no tuvieron mucha suerte.

Cuando Marlene llegó, estaban diciendo vulgaridades de clase baja e incluso mencionaron las partes privadas de Lize.

Después de ver a Marlene, la arrastraron al asunto también.

Esta vez agitaron el avispero.

Siendo una persona noble y orgullosa, Marlene solo pudo reaccionar de una forma al presenciar a este montón de tipos haciendo gestos obscenos y meneando los traseros simultáneamente.

Antes de que Lize pudiera detener a Marlene, era demasiado tarde.

Afortunadamente, los tipos no fueron chamuscados directamente, y deberían darle las gracias a los dioses por salvar sus vidas.

En este momento, los guardias estaban pálidos y temblorosos mientras veían a la despiadada jovencita.

Se habían dado cuenta de que casi se habían suicidado.

¡Humillaron a una maga!

¿Acaso ya estaban hartos de vivir?

Rhode pensó un momento antes de acercarse a Marlene y agarrarle el hombro.

—Bien, Marlene.

Yo me haré cargo ahora.

—¿Sr.

Rhode?

Marlene torció las cejas.

Mostró señales de vacilación, pero al final bajó su báculo y se fue de mal humor.

Cabía destacar que, después de entrenar tanto tiempo en el grupo mercenario, Marlene había mostrado mejoras.

Si esto hubiera ocurrido antes de que se uniera al grupo, los habría enviado a sus tumbas de inmediato.

Pero ahora…

Aunque estaba furiosa, después de pasar tanto tiempo con mercenarios sabía que la mayoría de ellos se comportaba igual que los guardias, por lo que se había acostumbrado gradualmente a este comportamiento.

Claro, aceptarlo era una cosa, mientras que recibirlo era otra.

Los guardias se pusieron de pie frenéticamente después de que Marlene se fue y miraron a Rhode con ansiedad.

Pensaron en correr por sus vidas, pero parecía que sus pies se habían congelado después de sentir la gélida mirada de Rhode.

«¡Cielos!

¿Por qué soy tan desafortunado?

Demonios, debí haber dicho menos.

Ahora, ahora…

¿Qué debería hacer?» Justo cuando los guardias se quedaron sin palabras, una agitada voz sonó detrás de ellos.

—¿Q-Qué ocurrió?

¿Ustedes hicieron esto?

¿Qué fue esa explosión?

Los guardias se calmaron de inmediato.

Esta voz, normalmente fastidiosa, se había vuelto angelical en esta situación.

Suspiraron del alivio simultáneamente.

No dependía de ellos decidir lo que venía a continuación, y solo pudieron dejárselo al destino.

Los guardias se relajaron ante esta idea.

Rhode alzó la cabeza y vio un par de carrozas llenas de mercancía detenidas en el camino principal.

Una figura regordeta se acercó, lo que se vio un poco gracioso.

Pero por alguna desconocida razón, Rhode y Lize se sorprendieron después de escuchar la voz, como si fuera algo familiar.

Pronto, el dueño de la voz apareció ante ellos.

Era una mercader gordo que vestía una amplia túnica.

Su redonda y jovial cara estaba llena de aceite y sudor.

Por lo visto le hacía falta hacer ejercicio, porque una carrera sumamente corta lo había dejado sin aliento.

—¿Por qué no hablan?

¿Mudos?

¿Eh?

¿Qué ocurrió?

¿Quiénes son ellos?

El comerciante gordo se volteó y miró a Lapis, que estaba aterrorizada.

Frunció el ceño con incredulidad y se volteó hacia Marlene, quien jugueteaba inocentemente con su báculo.

Se enfurruñó instantáneamente al adivinar qué había pasado exactamente…«Demonios.

¿Este montón de idiotas se metió con una manga?

Sabía que no eran de fiar en lo más mínimo.

¡Después de esta transacción, los despediré!» El comerciante maldijo para sus adentros y respiró hondo anteshacía Rhode y Lize.

Siendo un mercader, era importante que pudiera discernir lo que pensaban los demás con base en su lenguaje corporal.

La razón por la que no le había prestado atención inmediata a Rhode era que quería descubrir exactamente qué había pasado.

Ahora parecía ser un asunto problemático porque estaba seguro de la etiqueta de los guardias e incluso había considerado despedir a estos idiotas antes.

Pero ahora lo habían metido de nuevo en un problema así.«¿Estos idiotas incluso se atrevieron a meterse con una maga?

¡Qué montón de condenados…

bastardos!» El comerciante se quejó, pero no era bueno que siguiera perdiendo el tiempo.

Al final apretó los dientes y miró a Rhode, rezando que el hombre fuera una persona razonable.

Después de verlos bien, el regordete comerciante quedó impactado.

Luego alzó el brazo derecho y los vio con los ojos como platos.

—¿¡N-N-No es…

Este no es…

El Sr.

Rhode!?

—Tiempo sin verlo, Sr.

Matt.

Rhode asintió inexpresivo.

Luego vio la carroza llena de mercancía que estaba al lado del sendero.

—Parece que le ha ido bien.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo