Invocando a la espada sagrada - Capítulo 376
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376: Capítulo 376: El Primer Grupo 376: Capítulo 376: El Primer Grupo Editor: Nyoi-Bo Studio El tiempo era el mayor enemigo de Rhode.
Después del Festival de Verano, solo faltaban seis meses para las vacaciones de invierno.
Antes de que eso ocurriera, Rhode tenía una tarea muy pesada que consistía en construir el fuerte, completar las dos misiones de cinco estrellas para asegurarse de que su hermandad no fuera relegada, y entrenar a sus hombres para que estuvieran preparados para la guerra que probablemente sucedería el año siguiente.
A través de la red de inteligencia de Shawn, Rhode había obtenido mucha información sobre el País de la Luz.
Como esperaba, había agitaciones internas en el País de la Luz y el apoyo hacia el líder del Parlamento se había reducido al extremo, lo que dificultaba su reelección el próximo año.
Sin embargo, no todo sucedió como antes.
Gracias al informe de inteligencia que recibió, supo que había solucionado exitosamente el incidente de la ruta comercial, lo que hizo que esta se reabriera y que la oposición interna del País de la Luz fuera menos intensa de lo que había sido en la historia del juego.
Por otro lado, esto causó que la archiduquesa Lydia tuviera suficiente energía para lidiar con lo que podría haber ocurrido en el País de la Luz, ya que Paphield no había causado ningún altercado.
Rhode confiaba en la sabiduría política de Lydia y, antes de salir de la Ciudad Dorada, tuvo una breve conversación privada con ella.
Para ese momento, Rhode le había indicado vagamente la amenaza proveniente del País de la Luz, pero parecía que ya ella tenía su propio plan.
Por eso, Rhode no pudo decir mucho al respecto.
Ahora sabía que conocer el futuro no siempre era algo bueno, ya que aunque sabía lo que podría suceder, no significaba que pudiera persuadir a otros para que le creyeran porque pensaban que aún existían innumerables posibilidades en lo que el futuro podría traerles.
Por ejemplo, Rhode sabía que el País de la Oscuridad definitivamente aprovecharía esta oportunidad para atacar, pero para aquellos que vivían en el presente, todavía era cuestión de si el País de la Oscuridad atacaría o no.
Afortunadamente, Lydia también sabía que el sucesor y nuevo portador del alma del Dragón Oscuro era un hombre muy poderoso, y también sabía lo que estaba sucediendo en el País de la Oscuridad.
Con eso en mente, Rhode no habló más.
Como Lydia ya sabía sobre el Dragón Oscuro, ahora que no había problemas en Paphield con la ruta marítima, probablemente no habría más molestias.
Claro, si la historia cambiara, sería lo mejor.
Sin embargo, si no lo hacía, sería importante que planificara con anticipación.
Aunque la situación no parecía mala, Rhode sintió que de alguna forma estaba a punto de llegar a su fin.
En el juego, el País de la Luz causó algunos conflictos en la Montaña Soraka porque el apoyo al líder del Parlamento disminuyó, así que se asociaron con unos generales militares en un intento de iniciar una guerra local en la Montaña Soraka.
Al hacerlo, esperaban obtener el apoyo de la gente.
Aun así, esos viejos y estúpidos hombres no esperaban que esta vez el País de la Oscuridad no se contuviera, y la razón era simple: el nuevo portador de alma del Dragón Oscuro era fuerte.
Cuando asumió el gobierno, hizo algunos cambios en el sistema jerárquico para fortalecer a su país.
El País de la Oscuridad era un país muy jerárquico.
No se determinaba únicamente por su sistema, sino también por las personas que vivían en él.
En el País de la Oscuridad, la mayoría de los habitantes eran criaturas oscuras como caballeros de la muerte, lichs, ghouls, vampiros, elfos oscuros, etc.
Dado que la mayoría de los residentes del País de la Oscuridad eran no muertos, también se les clasificaba según su nivel de fuerza.
Por ejemplo, los lichs de bajo nivel no podían luchar contra los caballeros de la muerte de alto nivel, mientras que los ghouls regulares no podían desobedecer las órdenes de los vampiros.
Esto venía determinado por las cualidades de los mismos no muertos.
Como ya habían perdido su vida, sobrevivían dependiendo de fuerzas antinaturales y, debido a esto, su fuerza determinaba directamente su inteligencia y capacidad.
Por eso la jerarquía del País de la Oscuridad era tan rígida, porque no había forma de que un vampiro de alto nivel pudiera hablar con un ghoul cuyo CI aún no estaba completamente desarrollado y que ni siquiera podía comunicarse adecuadamente.
Así que en el País de la Oscuridad, todo el sistema de pirámides estaba vigente.
En la parte superior estaba el Dragón Oscuro, y debajo estaban los cuatro demonios generales legendarios: Cazador de Espíritus Balende, Condesa Sangrienta Ashvril, Conquistador García, y Charlie Ángel del Dolor.
De ellos, Balende, Ashvril y Charlie eran un no muerto, un vampiro y un ángel caído, respectivamente, y Conquistador García era humano.
Esta estructura de poder había durado muchos años hasta que el nuevo portador del alma del Dragón Oscuro apareció.
Con el fin de fortalecer el país, el nuevo portador del alma del Dragón Oscuro, Ian, había ascendido a varias razas inferiores, incluyendo a los elfos oscuros y los enanos grises, lo que naturalmente provocó conflictos entre los viejos nobles y los nuevos guardianes.
Después de todo, los recursos políticos eran limitados; la torta tenía cierto tamaño, y si aparecía una persona más, alguien tendría un trozo menos.
Naturalmente, los cuatro generales legendarios también despreciaban a esas razas inferiores y no querían compartir sus recursos con ellas.
Por eso, el País de la Oscuridad se encontraba actualmente en una situación política muy volátil; los nuevos poseedores de autoridad debían mostrar suficiente fuerza para probar que estaban calificados.
Los viejos nobles, por otro lado, necesitaban proteger los intereses y la dignidad de su propia raza.
Para tales asuntos, las acciones eran mucho más importantes que las palabras vacías.
La mejor forma de resolver estas disputas era a través de una guerra.
Cuando comenzara la guerra, el País de la Oscuridad tendría acceso a recursos y tierras adicionales que podrían ser asignadas a las nuevas autoridades, mientras que la antigua nobleza también podría mostrar suficiente poder y gloria para mantener su posición.
La guerra también era la forma más rápida y conveniente para que las nuevas autoridades, que anhelaban ser reconocidas y avanzar, ganaran poder y mostraran su importancia.
Sin embargo, el País de la Luz no le prestaba atención a los trasfondos de sus vecinos.
También fue lo suficientemente tonto como para pensar que su provocación sería la misma que antes, lo que causó que ambas partes lucharan entre sí y que luego declararan que la situación era tensa.
Aprovecharon esta oportunidad para difundir rumores alarmistas que, en el mejor de los casos, conducirían a una guerra local que terminaría pronto.
No tenían ni idea de que estaban dándole al País de la Oscuridad una excusa para iniciar una guerra.
Pronto, el País de la Oscuridad habría convertido una guerra local en una guerra a gran escala.
Rhode solo podía persuadir a Lydia de que tuviera cuidado, pero no podía detener al parlamento del País de la Luz.
Si eran lo suficientemente tontos como para darles esta excusa, entonces no había nada que él pudiera hacer.
Seguro ni siquiera Lydia tenía forma de detenerlo.
Podría persuadir a un hombre diciéndole que molestar a ese perro feroz era muy peligroso, pero si él estaba decidido a acercarse y a ser mordido, ella no podría evitarlo.
Si ese perro terminaba mordiéndole el cuello, pues eso estaba aún más lejos de su alcance.
Si no fuera porque el Reino Munn estaba ubicado entre ambos países, Rhode sería más feliz si el País de la Oscuridad hubiera atacado al País de la Luz antes y hubiera dejado al otro lado indefenso.
Al menos así no tendrían el tiempo ni la energía para molestar al Reino Munn.
Lamentablemente, esta posibilidad no existía.
Al final tenían que resolver la situación ellos mismos.
Rhode asintió suavemente, parado en el balcón viendo a los mercenarios.
—¿Esos son los que ustedes eligieron?
—Sí, líder.
Canario estaba de pie junto a Rhode y sonreía.
Después de que ella y Chicle Miniatura aparecieron, toda la estructura de la hermandad cambió de nuevo, aunque no mucho en general.
Marlene seguía a cargo de los asuntos del vicelíder, Lize seguía siendo la representante de los clérigos y Shauna todavía era la líder de los guardias de la fortaleza, y los deberes de Kavos y Anne no habían sufrido cambios.
Canario y Chicle Miniatura eran responsables de la capacitación y, como no podían abandonar la fortaleza, no había forma de que hicieran un trabajo más pesado.
Pero en realidad, las dos tenían la mayor autoridad de toda la hermandad aparte de Rhode y, por eso, todos los integrantes a exepción de él tenían que ser entrenados por ellas.
En este momento, todos descubrieron que sus métodos de entrenamiento eran muy diferentes.
Evidentemente, esto era gracias a la Bola Misteriosa.
Después de activar la Bola, Rhode podía crear una variedad de escenarios y enemigos para que entrenaran.
Los que fallaran no morirían, pero sí serían echados del lugar, lo que era muy similar al calabozo de un juego.
Y, de hecho, Rhode los había utilizado precisamente como un calabozo.
Para estos mercenarios, el período de entrenamiento era una pesadilla.
Primero todos eran divididos en diferentes grupos.
Luego Canario y Chicle Miniatura los llevaban al espacio fantasma, donde se encontrarían con el enemigo.
Al comienzo, sus exigencias eran muy sencillas.
Solo les dijeron que derrotaran a los enemigos y que completaran la tarea dentro del período establecido.
Pero a medida que avanzaba el entrenamiento, las reglas y restricciones comenzaron a multiplicarse.
Por ejemplo, el clérigo tenía que garantizar una cantidad dada de sobrevivientes cuando terminara el entrenamiento, y los luchadores responsables de la defensa tenían que garantizar que cierta cantidad de lanzadores sobrevivieran hasta el final.
No solo necesitaban aprender cómo utilizar su capacidad al máximo, sino también cómo evitar ataques, cooperar con otros, y protegerse a sí mismos y a sus compañeros.
Tenían que aprender a mejorar su conocimiento del mapa y previsión.
En realidad, no tenían ni idea de lo que querían decir esas dos mujeres.
Aquellos mercenarios eran miserables, pero Canario y Chicle Miniatura también lo eran.
La mayor diferencia entre un jugador y un NPC eran sus atributos y talentos.
El árbol de talentos del jugador era común y tendía a enfocarse en una dirección.
Canario, por ejemplo: como ella se especializaba en tener un alto DPS, naturalmente tenía que maximizar sus elemento de fuego y viento.
Como Chicle Miniatura se especializaba en control de masas, su talento se basaba principalmente en apoyar.
En otras palabras, los talentos de un jugador eran demasiado directos y predecibles.
Por otro lado, los de los NPC eran desiguales.
No era de extrañar, ya que como no eran jugadores, no podían ver el desarrollo de sus talentos.
Solo estaban entrenando con base en su intuición y nadie era perfecto.
Después de todo, no se podía esperar que un clérigo tuviera un DPS alto o que un mago fuera un TP.
Si ese fuera el caso, los efectos serían realmente trágicos.
Chicle Miniatura se había quejado con Rhode más de una vez; se sentía miserable por tener que guiar un grupo de novatos que nunca habían estado en un juego en línea para que conquistaran un calabozo mientras que ella les daba órdenes al azar.
Lo que era aún más deprimente es que no podían «reiniciar al personaje y jugar de nuevo», lo que se había convertido en una frase popular entre los mercenarios de la hermandad Starlight.
Después de sus repetidas quejas, cuando pensaban que alguien estaba haciendo un mal trabajo, los mercenarios se daban una palmada en el hombro à la Chicle Miniatura y decían: «No puedes hacerlo, reinicia tu personaje y vuelve a jugar…» Por supuesto, ni siquiera sabían lo que eso significaba realmente.
Al principio, muchos no estuvieron satisfechos con el riguroso entrenamiento.
Solo se obligaron a continuar frente a Canario y Chicle Miniatura.
Pero a medida que avanzaban, se sorprendían al descubrir que su propia fuerza había mejorado a pasos agigantados.
Solían entrenar por sí mismos, pero no podían mejorar en 10 días o incluso medio mes.
Sin embargo, después de casi cada día de entrenamiento, podían sentir que estaban mejorando, y no solo un poco.
En realidad también se debía a la bonificación de la Bola Misteriosa, donde la velocidad de entrenamiento se triplicaba dentro de su esfera de influencia.
Naturalmente, este efecto les había afectado bastante.
Más importante aún, Rhode, Canario y Chicle Miniatura habían estado digitalizando sus esfuerzos y visualizándolos en el denominado «árbol de talentos».
Era como un hombre artístico que no tenía la más afinidad con la matemática.
Si no subía el nivel de sus talentos artísticos y agregaba todas sus habilidades a los talentos matemáticos, no podría desarrollar sus habilidades.
Su potencial no era suficiente para alcanzar las habilidades matemáticas más altas y, al final, no lograría nada.
Ahora, Rhode y los demás les estaban dando a los mercenarios una guía de nivelación adecuada al observar la forma en que luchaban.
Algunos eran buenos defendiendo y a otros les gustaba atacar.
Algunos tenían un buen orden de habilidades, mientras que otros tenían una fuerte percepción de la situación general.
La razón por la que estas personas no podían avanzar era en parte por esto.
No podían ver su árbol de talentos y el conflicto que había entre él y su especialización.
Naturalmente, les era imposible tomar buenas decisiones y direcciones de entrenamiento.
Ahora, con Rhode guiándolos, los mercenarios encontraron la dirección correcta y el entrenamiento se les hizo cada vez más cómodo.
Aunque su entrenamiento daba frutos, Rhode estaba casi agotado en la primera mitad del mes.
Tenía que seguir cada entrenamiento que realizaban y después les hablaba individualmente para señalarles los puntos más importantes, como la dirección de su entrenamiento y las deficiencias que debían corregir.
Marlene y los demás no se quedaron sin hacer nada; aunque su dirección de entrenamiento ya había sido especificada por Rhode, tenían que realizar sus propias tareas.
No solo tenían que luchar con el equipo, sino que también estaban a cargo de dar órdenes, organizar el campo de batalla y dirigir a sus hombres.
Marlene, como vicelíder de Rhode, necesitaba dominar la situación general y aprender a hacer ajustes en cualquier momento.
Lize, como líder de los clérigos, tenía que guiar a todos los clérigos para que protegerieran y curaran a los otros mercenarios.
Ambas parecían comprender bien este asunto y habían hecho un muy buen trabajo.
Sin embargo, Anne…
Rhode solo pudo sacudir la cabeza con impotencia.
Al principio, Rhode y Canario tuvieron la idea de que Anne fuera la cabeza de los guerreros acorazados.
Pero aunque Anne realmente se destacaba en batallas individuales…
se quedaron estupefactos después de verla conduciendo al equipo.
Anne solo les daba las dos órdenes más fáciles: «¡Vamos, todos!
¡Vengan conmigo!
¡y tú, ve primero!
¡Yo me encargaré de esto!» Unas órdenes así no eran una buena forma de integrar al equipo entero.
Al final, Rhode tuvo que tomar una decisión y dejó que Anne se encargara de proteger a Lize y a los demás lanzadores.
En una guerra normal, generalmente el TP se dividía en dos capas: una de protección externa y otra interna.
La idea original de Rhode era que Anne se encargara de las protecciones externas e internas de forma simultánea.
Pero ahora parecía que ya era suficiente con que fuera responsable de la protección interna.
En cuanto a la externa…
solo podía encontrar a alguien más que la hiciera.
Dado que encontrar a alguien sería un proceso largo, él mismo sería responsable por ahora.
A pesar de la bonificación de la Bola, Rhode tardó mes y medio en alcanzar su objetivo.
Era casi junio y ya estaba listo para ir a la Tierra de la Expiación.
Su primer objetivo era construir el fuerte y luego hacer dos misiones de cinco estrellas.
—¿Cuánta gente hay?
—Hay 25 personas en total, líder.
Exactamente la cantidad de un equipo.
Su lealtad es indiscutible, y también tienen la fuerza para superar la prueba.
Rhode suspiró cuando escuchó la respuesta de Canario.
Miró a los 25 mercenarios, que no estaban rigurosamente dispuestos en línea recta.
Aunque no eran muchos, sabía muy bien que estas 25 personas eran las élites que habían superado toda la capacitación y logrado sus objetivos a la perfección.
Estas 25 cinco personas incluso habían adquirido cierto nivel de la fuerza de un jugador.
—Estos 25 están compuestos por 11 espadachines, 2 guerreros acorazados, 3 clérigos, 5 montaraces y 4 ladrones.
Incluyendo a Marlene, Lize y Anne…
no creo que haya ningún problema.
—Eso espero.
Rhode asintió, pareciendo estar un poco aliviado.
Había estado muy cansado este mes y medio, pero de alguna forma le hizo sentir un poco nostálgico.
Le recordó la época en que acababa de formar la hermandad.
Para darles a los nuevos miembros un sentido de pertenencia, Rhode los ayudó a conquistar el calabozo, les dio algunos consejos sobre cómo luchar, les recordó los puntos principales una y otra vez y los hizo sentir menos nerviosos…
En retrospectiva, esa vida de niñera era agotadora, pero era importante y la base de Starlight se había ido construyendo de esa manera.
Algunos habían decidido irse pero, al final, la mayoría se quedó.
Pero entre sus miembros actuales, ¿cuántos se quedarían al final?
—Dejaré la fortaleza en sus manos.
Mantente alerta y contáctame si sucede algo…
Además, cuida de Christie por mí.
—Entiendo, líder.
Canario asintió y sonrió.
Luego miró a Rhode una vez más.
—Chicle tiene una buena relación con ella y no creo que debas preocuparte.
—Lo sé.
Por eso me preocupa…
Siento molestarte.
Rhode sonrió irónicamente al escuchar la respuesta de Canario.
Tal como ella había dicho, Chicle Miniatura y Christie tenían una gran relación.
Al principio se sorprendieron de la presencia de Christie, pero rápidamente la aceptaron.
Para Christie, Chicle Miniatura era la única persona que tenía casi su misma edad, por lo que era natural que ambas tuvieran una mejor relación.
A Chicle Miniatura también le gustaba el comportamiento tranquilo y amable de Christie, a diferencia de aquellos NPC estoicos que seguían llamándola «dama».
A Rhode no le preocupaba su relación, sino el hecho de que Chicle Miniatura le pasara algunos de sus malos hábitos a Christie…
Si fuera así, estaría aterrorizado.
Así que, desesperado, no tuvo más remedio que pedirle a Canario que vigilara a Chicle Miniatura y que no dejara que esa loca infectara a Christe con su enfermedad de octavo grado.
De lo contrario, no sabría qué hacer si la obediente Christie se volviera como ella.
—¿Cuándo vas a partir, líder?
—En dos días saldremos, una vez que todos los preparativos estén listos.
Me gustaría haber superado todos los obstáculos del sendero del bosque para julio.
Al escuchar esto, miró hacia abajo como si estuviera pensando en algo.
Luego alzó la cabeza y le susurró a Rhode al oído.
—Bueno, más tarde…
nos vemos en la parte trasera, líder.
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