Invocando a la espada sagrada - Capítulo 414
- Inicio
- Invocando a la espada sagrada
- Capítulo 414 - 414 Capítulo 414 Un Trabajo De 3 Hombres 33
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
414: Capítulo 414: Un Trabajo De 3 Hombres (3/3) 414: Capítulo 414: Un Trabajo De 3 Hombres (3/3) Editor: Nyoi-Bo Studio Rhode miró fríamente a Anne, que se frotaba las manos con inquietud.
En este momento, la joven estaba hecha un lío.
Su cabello y sus mejillas estaban cubiertos de polvo sucio y había moretones visibles en su cuerpo.
Aunque este incidente no tuvo un resultado drástico como el popular «misterioso asesinato en serie de carruajes», esta situación no era digna de celebración a los ojos de Rhode.
—Lo has pasado mal, Anne.
¿Cómo se sintió?
Rhode preguntó con sarcasmo mientras miraba a la joven que tenía delante.
En respuesta, Anne mostró una sonrisa torpe.
—E-Estuvo bien, líder…
Mejor de lo esperado…
—Está bien, no voy a charlar contigo ahora.
Rhode frunció el ceño y golpeó la mesa.
Su tono se volvió más frío y severo.
—Recuerdo claramente que te ordené que te quedaras en el fuerte.
Entonces, ¿por qué desobedeciste mis órdenes?
—Eso…
porque…
Anne luchó por dar una respuesta, pero finalmente confesó todo después de ceder ante el estricto interrogatorio de Rhode.
Aunque él le había prohibido salir del fuerte, Anne no estaba dispuesta a asumir tareas problemáticas y triviales.
Al final se coló en el baúl del carruaje y viajó con ellos.
Esta decisión de Anne requirió mucho coraje.
Aunque este carruaje había sido personalizado, su maletero se había diseñado para ser pequeño.
Además, estaba lleno de ropa de viaje, cajas, herramientas y otras cosas, y su olor grasiento y el polvo inmundo serían insoportables para cualquiera.
Fue una tortura para la alta Anne, quien tuvo que acurrucarse para meterse en el baúl.
Se debe decir que este viaje fue doloroso para Anne.
Además, Rhode no detuvo el carruaje para descansar, ya que estaba apurado.
El cómodo cojín no podía absorber todos los impactos de la irregular carretera, y ni hablar de Anne, que estaba en el duro y rígido baúl.
Los giros y vueltas habían dejado a la joven con moretones.
Si no fuera por su despertar elemental de viento, ya habría estado medio muerta.
—¿Qué hay de esos mercenarios?
—Anne los dejó con el tío Marfa.
Como es tan confiable, no debería haber ningún problema.
—¿Hablaste con él personalmente?
Rhode se sorprendió un poco después de escuchar la respuesta confiada de Anne.
Aunque él no interactuaba mucho con Marfa, este mercenario de mediana edad siempre había sido persistente y no habría aceptado una solicitud tan extraña por parte de Anne.
Si Marfa de verdad estuvo de acuerdo, Rhode creía que podría haber tomado una mala decisión.
¿O tal vez Anne se escapó usando su persuasión?
—Sip.
Anne asintió como si nada estuviera mal.
—Anne le dijo al tío que Anne no podría hacer un buen trabajo cuidando a los mercenarios, y se los dejó a él.
Anne estaba a punto de buscar al líder, pero el tío le dio un duro sermón a Anne…
—¿Entonces?
—¡Entonces Anne le dejó una nota al tío antes de escabullirse!
Anne enderezó su cuerpo e hinchó el pecho con orgullo, como si esperara un premio por su exitoso plan de escape.
Mientras tanto, Rhode no podía encontrar la fuerza para suspirar.
«¿Acaso espera que la felicite por haber incumplido sus deber…?» —Una vez más violaste mis órdenes.
Anne, ¿no tienes miedo de que te expulsen de la hermandad?
Rhode le preguntó con severidad y miró a la arrogante joven.
Después de escucharlo, la orgullosa Anne bajó la cabeza con tristeza.
—Sí, Anne tiene miedo de que el líder la eche.
—Entonces, ¿por qué hiciste eso?
—Pero Anne se siente más cómoda estando con el líder.
¡Es demasiado aburrido permanecer en el fuerte y entrenar a los mercenarios!
Aunque la primera intención de Rhode fue enviar a Anne de regreso al fuerte, se dio cuenta rápidamente de que esta idea no era factible.
A juzgar por esta acción, supo que ella haría cualquier cosa que le conviniera.
Podía garantizar que si no regresaba a Anne al fuerte volvería a escabullirse, lo cual era totalmente posible.
Por otro lado, Rhode no quería perder más tiempo en estas cosas innecesarias, ya que el tiempo no estaba de su lado.
Además, no quería sufrir dos o tres viajes más en esas carretera llena de baches.
Miró a Anne, pero no supo qué decir.
Entendía que no tenía sentido regañarla en este punto.
El razonamiento de esta joven era muy diferente al de un ser humano normal.
No respetaba las tradiciones y las reglas.
A pesar de que tenía una fuerza formidable, confiaba principalmente en su intuición para tomar decisiones.
Antes de que Rhode llegara a este mundo, había visto seres humanos en la televisión que tenían experiencias de vida similares.
Habían sido abandonadas desde jóvenes y criadas por animales salvajes.
En consecuencia, después de que regresaron a la sociedad humana, la mayoría no pudo adaptarse.
El comportamiento de Anne pertenecía a esta categoría.
Su perspectiva sobre las responsabilidades, la lealtad y los sentimientos era diferente a la de los humanos normales.
Comparada con el razonamiento y la lógica, Anne prefería manejar los asuntos usando su intuición.
Por ejemplo, Anne admitió que tenía miedo de ser expulsada de la hermandad.
Sin embargo, su pensamiento racional no pudo detener sus acciones instintivas.
Anne se sentía más cómoda estando con Rhode y lo siguió sin pensarlo dos veces.
No consideró si Rhode la odiaría por eso o si la expulsaría de la hermandad.
Pensándolo bien, esto también se ajustaba a la forma de vida de Anne.
Rhode había planeado cultivar la conciencia y la responsabilidad de Anne hacia la comunidad al dejarla en el fuerte, pero parecía que este experimento había fracasado estrepitosamente.
—Haa… A Rhode le faltaron palabras para regañar a Anne y solo pudo suspirar desesperadamente.
Como su experimento había fracasado, no tenía más remedio que llevársela.
Sin embargo, se consideró afortunado porque la fuerza de Anne sería beneficiosa.
Según la diferencia de nivel, Anne estaba, a lo sumo, tres niveles detrás de él.
Además, el estilo de entrenamiento del fuerte no cumplía con los requisitos que ella necesitaba.
Esta próxima batalla en las Ruinas Castel realmente mejoraría su fuerza.
Rhode había pensado en llevarla consigo, pero se rindió después de considerar la situación general.
Aunque Rhode había pensado en la situación general, era Anne quien se había rendido por completo.
O probablemente solo había ignorado la situación general.
—¿L-Líder?
Anne alzó la cabeza y miró a Rhode con una expresión indecisa e insegura.
—Si te pido que vuelvas al fuerte, estoy seguro de que no escucharías, ¿cierto?
—Sin lugar a dudas, líder.
¡Anne definitivamente decidirá quedarse contigo!
Anne alzó su barbilla con orgullo.
Sin embargo, en una fracción de segundo, se dio cuenta de que su reacción era demasiado inapropiada.
La joven la bajó una vez más.
—Lo siento, líder.
Pero, Anne…
—Está bien, olvídalo.
A estas alturas, el comportamiento de Anne daba risa.
A pesar de que sabía que estaba equivocada, seguía actuando como si tuviera razón…
«Esta joven es realmente…» Rhode hizo un gesto con la mano, impotente, ante esta idea.
—Puedes quedarte esta vez, Anne.
Pero si te nos unes, tienes que actuar de acuerdo con mis órdenes a partir de hoy.
Si desobedeces alguna, te expulsaré de la hermandad inmediatamente y no querré verte nunca más.
¿Me entiendes?
—¡Entendido, líder!
¡Anne promete que escuchará las palabras del líder!
¡No habrá ningún problema!
Anne dejó escapar una alegre sonrisa y se lanzó sobre Rhode.
Le dio un fuerte abrazo antes de hacer la promesa.
Rhode sospechaba que Anne podría haber escuchado solamente la primera parte de sus palabras…
La apartó con calma y le hizo un gesto.
—Está bien, ve a bañarte y arreglarte.
Debes estar cansada después de permanecer en el maletero por tanto tiempo.
Descansa temprano.
—Está bien, líder.
¡Anne se irá ya!
Anne alzó con entusiasmo el brazo derecho y respondió, dejando un rastro de polvo al salir corriendo de la habitación.
Rhode se llevó la mano a la frente y miró la temblorosa puerta.
Mientras tanto, Gillian finalmente se levantó y se acercó a Rhode.
—¡Ju, ju, ju!
No esperaba que hubiera alguien que pudiera darle al maestro un dolor de cabeza tan enorme.
—Solo me siento un poco impotente.
No puede ser considerado un dolor de cabeza.
Rhode replicó a la burla de Gillian.
Sin embargo, la joven no se preocupó y se rio entre dientes, mirando por la puerta sumida en un profundo pensamiento.
—Entonces, maestro.
Si la Srta.
Anne desobedeciera tu orden, ¿realmente la expulsarías de la hermandad?
Rhode reflexionó y se detuvo ante la ventana.
—Creo que deberías saber mi respuesta, ¿verdad?
—respondió Rhode.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com