Invocando a la espada sagrada - Capítulo 416
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- Capítulo 416 - 416 Capítulo 416 Problemas En Ciudad Águila
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416: Capítulo 416: Problemas En Ciudad Águila 416: Capítulo 416: Problemas En Ciudad Águila Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Wah!
Cuando el último soldado se volvió cenizas en el infierno, las ardientes llamas desaparecieron bruscamente.
En un instante, las huellas del incendio desaparecieron por completo y los parches de hierba verde brillaban bajo la luz de la luna.
—Desafortunados.
Rhode miró a la pareja que estaba allí, atónita.
Arrugó el ceño y se levantó, haciéndoles un gesto a Gillian y Anne.
—Bien, empiecen a empacar.
Estos dos pequeños alborotadores trajeron consigo un gran problema en el que no tengo ningún interés.
Avancemos un poco más por ahora y continuaremos nuestro viaje la mañana siguiente.
—Por supuesto, maestro.
—Entendido, líder.
Ambas asintieron.
Sin embargo, cuando Rhode se dio la vuelta para irse, los dos «alborotadores» se lanzaron hacia él con temor.
El joven parecía tener 18 años e iba vestido con un buen traje de guerrero, lo que hacía que fuera poco probable que fuera un mercenario.
Después de todo, los mercenarios eran gente pragmática que se ponía su equipo donde fuera conveniente.
Debido a esto, colocaban numerosos cuchillos y dagas junto a sus bolsos de cintura en caso de emergencias.
Por otro lado, este joven llevaba una elegante armadura de cuero y tenía un aristocrático emblema familiar grabado en su espada.
Esto demostraba que podía ser de una familia noble o que era el ayudante de una.
La joven que estaba detrás de él tenía un aspecto delicado y adorable.
A pesar de que no era tan atractiva como Gillian o Anne, su densa aura de joven rica e indulgente era algo fascinante.
Antes de que Rhode se diera la vuelta, los dos actuaban como unos ratones tímidos que temían acercarse a un gato grande.
Cuando se volteó y los miró, se congelaron del terror al instante.
Sin embargo, el valiente joven se armó de coraje y se acercó a Rhode, seguido de una reverencia estricta y respetuosa.
—Muchas gracias por toda su ayuda, somos…
—No me interesa saber quiénes son.
Rhode interrumpió su introducción.
—He dicho claramente que no me apetece buscar problemas.
Haz lo que quieras, pero no nos arrastres.
Lo siento, estoy demasiado ocupado para escucharte ahora.
La cara del joven se puso roja como un tomate.
Se quedó boquiabierto pero no emitió sonido.
En este momento, Gillian había despertado al viejo chofer que se había desmayado por el miedo y le pidió que se llevara a Rhode y los demás.
Cuando Rhode abrió la puerta del carruaje y estuvo a punto de entrar, la joven que había estado de pie detrás del otro joven se lanzó hacia delante repentinamente.
—¡P-Por favor espere, Sr.
Rhode!
—¿Mmm?
Rhode frunció el ceño y se volteó hacia la joven.
Ella, insegura, confirmó sus conjeturas y se puso las manos contra el pecho antes de mirarlo con una expresión que buscaba pedir un favor.
—U-Usted es el líder de Starlight, el Sr.
Rhode, ¿cierto?
¿Nos ayudaría si estamos dispuestos a pagarle?
—¿Como sabes mi nombre?
Rhode escudriñó cuidadosamente a la joven bajo la brillante luz de la luna y estaba seguro de que nunca la había visto.
Pero, ¿cómo lo reconoció?
Era ilógico porque en este mundo no había acceso a Internet ni videos grabados en secreto.
Además, ¿cómo conocía esta niña rica su identidad?
La joven se sintió tranquila cuando Rhode no rechazó su petición.
Dejó escapar un largo suspiro antes de continuar.
—Encantada de conocerlo, soy Natasha Deland.
Soy…
la hija del dueño de Ciudad Águila, Daniel Deland.
Asistí al festival de verano con mi padre, así que…
«Ya veo.
Es la hija de una familia rica.
Si ese es el caso, no hay nada de malo en que me reconozca.
Es muy normal que los propietarios de varias ciudades de diferentes regiones participaran en el festival de verano.
Si esta joven realmente es la hija del dueño de Ciudad Águila, no hay nada de malo con que haya asistido al festival».
—Srta.
Deland.
Como había reconocido su identidad, no sería agradable que se fuera sin más.
Sin embargo, seguía sin estar interesado en buscar problemas innecesarios.
En este momento, el tiempo era el factor más importante.
¿Cómo podría colaborar con los problemas internos de Ciudad Águila cuando ni siquiera sus propios asuntos habían sido cumplidos?
—Aunque soy el líder de una hermandad, no aceptaré ninguna solicitud.
Además, Ciudad Águila está ubicada en el territorio de la hermandad Lirio Púrpura.
Como líder de una hermandad de Paphield, no es prudente que intervenga.
Si interfiero con los asuntos de otras regiones, no quedaremos bien.
¿Entiende lo que quiero decir?
—Ah…
La joven bajó la cabeza, decepcionada.
El joven que había estado observando dio un paso adelante y se inclinó solemnemente de nuevo.
Levantó la cabeza y miró directamente a los ojos de Rhode.
—Entiendo lo que quiere decir, respetuoso señor.
Sin embargo, igual tengo una sugerencia.
Estamos siendo perseguidos en este momento y, aunque sabemos que debemos buscar ayuda en la hermandad Lirio Púrpura, no fuimos capaces de regresar a Ciudad Águila para comunicarnos con ellos.
Por lo tanto, espero que pueda acompañarnos de regreso a la ciudad y protegernos hasta que nos hayamos conectado con la hermandad Lirio Púrpura.
¿Está dispuesto a aceptar esta petición?
…
Rhode miró con curiosidad al joven que tenía delante.
Actuaba rápido y no era servil ni dominante.
Cabe destacar que esta solicitud no violaba lo que Rhode había dicho.
Después de todo, las reglas estaban muertas pero los humanos estaban vivos.
Sin lugar a dudas, no podían esperar que un grupo mercenario los siguiera a todas partes para protegerlos, y como la solicitud solo consistía en cuidarlos hasta que llegaran el campamento de Lirio Púrpura, no sería demasiado difícil para Rhode.
Rhode reflexionó un rato.
Para ser franco, no deseaba involucrarse en demasiadas «misiones secundarias».
Después de todo, su objetivo era dirigirse a Ciudad Águila y completar la misión de hermandad, no perder el tiempo en estos eventos menores.
Además, sabía que si los escoltaba y protegía, podría ser considerado un enemigo.
Sin embargo, si Rhode los abandonaba y ella realmente era la hija del dueño de Ciudad Águila, también sería un problema para él.
Después de todo, esta joven representaba al gobierno de Ciudad Águila y él no tenía intención de provocarlos.
Por otro lado, Rhode caería en la gracia de los funcionarios de Ciudad Águila si los ayudaba, y esto sería beneficioso para sus futuras exploraciones.
Que los abandonara no querría decir que estuviera libre de problemas, por lo que esta elección no valía la pena.
Sin lugar a dudas, también podía matarlos y actuar como si nada hubiera sucedido, pero esto tampoco parecía ser una opción ideal.
Rhode abrió la puerta del carruaje y les asintió con la cabeza.
—Bien, acepto su solicitud.
Suban.
Los dos jóvenes se entusiasmaron muchísimo y subieron al carruaje con prisa.
Como Rhode aceptó su solicitud, le pidió al chófer que se apresurara en lo que quedara de viaje hasta llegar a Ciudad Águila.
Después de todo, había planeado irse y fingir demencia para evitar problemas.
Como había aceptado esta molesta solicitud, ya no valía la pena hacerse el tonto, y sería mejor ir a Ciudad Águila en el menor tiempo posible.
Como ahora estaban en el mismo barco, Rhode no dudó más y empezó a indagar sobre lo que les había ocurrido.
Logró entender toda la secuencia de eventos que el joven Grendy le explicó.
Este joven era hijo del oficial de seguridad de Ciudad Águila e iba a inspeccionar la situación de la zona fronteriza con los enviados de la ciudad.
Esto era considerado un viaje ordinario para la mayoría de los nobles.
Después de todo, como hijo de la nobleza, era importante que se familiarizara con su futuro territorio.
Pero las cosas no salieron tan bien como esperaban.
En el proceso de inspección, Natasha, por suerte o desgracia, descubrió algunos secretos extremadamente peligrosos que la otra parte había ocultado.
Lo peor fue que la otra parte la descubrió y se volvió hostil.
No solo mataron a los enviados de Ciudad Águila, sino que asesinaron a los guardaespaldas de Natasha.
Al final, solo Grendy se quedó para protegerla y escapó con ella.
Estuvieron huyendo por dos noches y finalmente llegaron al Valle Río Blanco.
Si no se hubieran encontrado con Rhode, los dos ya estarían muertos.
Aunque esta joven parecía torpe y extremadamente delicada, tenía una fuerte mente política.
A pesar de haber confesado que había descubierto un gran secreto, no reveló ningún detalle.
Sin embargo, Rhode dejó descansar el tema porque sabía que era algo serio que había obligado a la otra parte a matar a los enviados, los guardaespaldas e incluso a la hija del propietario de la ciudad.
Por lo tanto, era mejor dejarle un secreto tan importante al musculoso Barter.
Justo ahora lo único que molestaba más a Rhode era que su destino, Ciudad Águila, parecía estar hecho un desastre…
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