Invocando a la espada sagrada - Capítulo 446
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- Capítulo 446 - 446 Capítulo 446 Laberinto Subterráneo IX
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446: Capítulo 446: Laberinto Subterráneo (IX) 446: Capítulo 446: Laberinto Subterráneo (IX) Editor: Nyoi-Bo Studio Rhode finalmente obtuvo su respuesta después de escuchar la explicación de Metzel.
Aunque Delno era un ángel guerrero en entrenamiento y las criaturas no muertas de la entrada no eran un problema, esto llevó al grupo al calabozo, cosa que estaba fuera de su alcance.
Tal vez se hubieran retirado en la entrada si no hubieran tenido un ángel guerrero, y no habrían terminado en esta situación precaria.
Rhode no dudó mucho de Metzel porque cuando el grupo de Rhode luchó con el jefe nigromante, este invocó un grupo de espíritus mercenarios y había un ángel guerrero presente.
Sí…
Parecía que ellos podían ser los capturados…
—Entonces, ¿qué planes tienen ahora?
—preguntó Rhode.
—Yo…
—Metzel se mordió los labios.
Hablando lógicamente, ya que había tenido la suerte de sobrevivir a la terrible experiencia, la mejor opción sería regresar a casa a salvo.
Pero los humanos son criaturas codiciosas, cosa que Metzel dudó después de conocer al grupo de Rhode.
Después de todo, era un hombre joven que recién comenzaba sus aventuras, y su honor y responsabilidades no habían sido aplastados por las duras experiencias de la vida.
Si un mercenario experimentado estuviera en sus zapatos, tal vez se habría ido inmediatamente después de expresar su gratitud.
Después de todo, todo lo que tenía era su vida y no había necesidad de arriesgarla por alguien más.
Además, no sería lo suficientemente tonto como para no escapar de este peligroso lugar teniendo la oportunidad.
Sin embargo, Metzel no decidió hacer esto.
Sabía cuál era la mejor opción, pero sus compañeros habían llegado a la última gota de energía y no tenían nada más que ofrecer en este lugar.
Pero, ¿y los compañeros que había capturado el nigromante?
Ellos escucharon su orden de ir a la Meseta Castel, y él era el principal responsable de su terrible situación.
Entonces, ¿era correcto que se rindiera?
Debe decirse que un líder irresponsable era un dolor de cabeza para todos, pero uno con un fuerte sentido de responsabilidad tampoco era tan bueno.
Rhode permaneció en silencio mientras leía la mente de Metzel a través de su vacilante expresión.
Después de todo, lo que Metzel eligiera hacer a continuación no tenía mucho que ver con Rhode.
Después de unos momentos, Metzel pareció haberse decidido.
Cerró los ojos y respiró hondo antes de levantar la cabeza.
—Perdone mi rudeza, Sr.
Rhode.
¿Puedo saber por qué está usted aquí?
—Supongo que no saben que estas son las Ruinas de la Meseta Castel, una misión de 5 estrellas exclusiva para las hermandades.
Estamos aquí para completarla en nombre de Starlight —respondió Rhode.
—¡Misión de 5 estrellas…!
—Metzel se quedó pasmado y el color huyó de su rostro.
Aunque solo era el líder de un pequeño grupo mercenario, conocía las misiones mercenarias y una de 5 estrellas estaba fuera de sualcance.
Desde un comienzo sintió que estas ruinas subterráneas no eran cualquier cosa, y ahora parecía que eran más difíciles de lo que había imaginado.
Metzel apretó los dientes y miró a Rhode.
—Sr.
Rhode, tengo una petición…
—Sé lo que vas a pedir —Rhode interrumpió las palabras de Metzel sin dudarlo—, pero no es mi problema.
Puedes hacer lo que quieras siempre y cuando no nos estorbes.
No los vamos a cuidar y definitivamente no evitaremos que desperdicien su vida.
Los ojos de Metzel brillaron y se inclinó respetuosamente frente a Rhode, luego se dio la vuelta.
—Shirley.
—¿Metzel?
—Una joven que trataba las heridas de su compañero se levantó apresuradamente—.
¿Qué pasa?
Estaba vestida con una armadura ligera de cuero, con un gran arco en la espalda y una exquisita daga colgando de su cinturón.
Parecía ser una buena montaraz.
Sí, mucho más que Lapis.
La joven llamada Shirley se acercó a Metzel con expresión curiosa.
Metzel pensó un momento antes de sacar una bolsa de monedas de los pliegues de su ropa y la puso en la mano de Shirley.
Ella, desconcertada, aceptó la bolsa y miró a Metzel con curiosidad.
—Shirley, seguiré nuestra tarea solo, así que lleva a los demás a la ciudad.
Esta bolsa tiene todo el dinero que hemos acumulado hasta hoy.
Planeaba expandir nuestro equipo y postularme como un grupo mercenario oficial, pero eso ahora no tiene sentido.
Llévalos de vuelta y divide el dinero entre todos.
Luego disuelve nuestro equipo…
en cuanto a nuestros compañeros caídos, tendré que molestarte para que compenses a sus familias…
Esto es todo lo que puedo hacer por ellos.
—¿De qué estás hablando?
—La joven abrió los ojos en shock, ya que no podía creer lo que oía—.
Metzel, ¿estás loco?
¿Quieres quedarte aquí?
¿No sufrimos lo suficiente?
—Pero…
—Metzel hizo una pausa.
—Sé lo que vas a decir, pero Metzel, esto no es tu responsabilidad.
Nadie sabía que habría un poderoso nigromante que ni siquiera un ángel guerrero pudo derrotar.
Entonces, ¿qué sentido tiene que permanezcas aquí?
Entiendo que tengas un gran sentido de la responsabilidad, ¡pero no solo tienes que pensar en nuestros compañeros capturados, sino también en nosotros!
Al comienzo todos estuvimos de acuerdo con tus órdenes y nos reunimos para embarcarnos juntos en aventuras como un equipo mercenario.
Y prometimos y dejamos muy claro que no nos arrepentiríamos si alguno de nosotros moría.
Pero ahora…
¿decides abandonarnos?
—exclamó Shirley.
«Guau…
Esto suena como una buena telenovela de tardes».
Rhode estaba tan absorto en su argumento que se había apoyado contra la pared para admirar el espectáculo.
En este momento, Anne saltó hacia Rhode y ladeó la cabeza mientras los miraba con curiosidad.
—Líder, ¿qué están haciendo?
¿Están peleando?
—Shh…
Cállate y mira el espectáculo.
Esto es bastante interesante.
—Rhode fingió misterio y se puso un dedo sobre los labios.
Anne tuvo curiosidad y asintió, cerrando la boca.
Empezó a concentrarse en el drama.
Era una verdadera telenovela, y una de tercera clase en el mejor de los casos.
No había nada que describiera esta disputa.
A pesar de que la joven llamada Shirley se oponía violentamente, Metzel no parecía estar dispuesto a renunciar a sus compañeros capturados.
Según Metzel, no se rendiría sin importar que sus compañeros estuvieran vivos o muertos.
Incluso si hubieran sido transformados en monstruos por el nigromante, necesitaba verlo para creerlo.
Para Rhode, su debate era realmente aburrido, pero ya que había una telenovela romántica en vivo y en directo, sería un desperdicio no verla.
Por otro lado, Anne observó con entusiasmo y demostró que siempre que se fuera mujer, algunas cosas nunca cambiarían sin importar el lugar o la hora.
—Este es el deber de un líder —dijo Metzel con rectitud.
—¡Idiota!
—La joven gruñó y abofeteó a Metzel.
Rhode y Anne no pudieron evitar encogerse cuando la seca bofetada resonó en todo el lugar.
Shirley se dio la vuelta y se marchó hacia sus otros compañeros, mientras que Metzel se quedó colorado.
Literalmente, ya que la bofetada había dejado una herida más profunda que las del ejército no muerto.
Se acarició torpemente la mejilla y miró de mala gana cómo Shirley se alejaba más y más.
«El episodio de hoy ha terminado.
Por favor, mire el avance para más información sobre el próximo episodio».
Rhode se encogió de hombros y decidió marcharse.
Cuando se dio la vuelta, una figura alta le bloqueó el paso.
Era el ángel guerrero que estaba con el grupo de Metzel.
Rhode había escuchado de Metzel que este ángel guerrero aprendiz se llamaba Delno.
Aunque seguía siendo un aprendiz, Rhode sentía que Delno era mucho más experimentado que Celia, el ángel guerrero oficial.
Si Rhode comparara la edad del ángel con la de un humano, tal vez Delno sería de mediana edad.
Delno se puso la mano derecha sobre el pecho y se inclinó respetuosamente.
—Estoy profundamente agradecido por su ayuda, humano —dijo Delno con voz dura y expresión seca.
Sin embargo, Rhode igual detectó una sensación de peligro en su tono.
Entrecerró los ojos y examinó cuidadosamente al ángel guerrero.
Delno levantó la cabeza inmediatamente después de expresar su gratitud y, con un agudo brillo en sus ojos, preguntó con serenidad.
—Pero, humano, ¿por qué estarías con un demonio malvado?
La pregunta finalmente apareció.
Rhode frunció el ceño ya que esperaba que el ángel guerrero le preguntara eso.
Después de todo, el hechizo antino muertos que Celestina lanzó estaba cargado con un aura siniestra que inclusolos humanos sentirían rara, por no mencionar un ángel guerrero extremadamente sensible a los demonios.
Para ser sincero, fue muy cortés que el ángel no le declarara la guerra en el acto a Celestina.
Si hubiera sido cualquier otro, tal vez la habría atacado sin advertencia.
Pero antes de que Rhode pudiera responder, un aroma se extendió detrás de él.
—Es la decisión del maestro.
¿Qué tiene que ver contigo, pollo con alas?
—Celestina alzó la cabeza con orgullo y miró al ángel guerrero con ojos rencorosos.
Tiró del espinoso látigo que sostenía y lo chasqueó contra el suelo.
Esta acción le recordó a Rhode una escena para adultos, poco adecuada para que otros escucharan de ella…
Bueno, volvamos a la pelea.
Celestina extendió sus alas negras para provocar al patético ángel guerrero.
—¿Un pollo menor de edad tiene las agallas de hablar porquerías frente a mi maestro?
¿Qué crees que eres?
—Celestina reprendió furiosamente.
—¡Presencia maligna!
—El ángel guerrero estalló en un ataque de rabia.
Saltó hacia atrás y levantó su espada.
Pronto, las llamas sagradas comenzaron a arder sobre ella.
Aunque este ángel estaba agotado por el tormento anterior, había decidido encender su energía vital para exterminar a la maligna presencia.
Pero este «pollo resplandeciente» que se enfrentaba a Celestina no era ninguna amenaza.
Ella movió su brazo derecho y lanzó el látigo espinoso.
En un abrir y cerrar de ojos, se extendió rápidamente y amarró las manos y piernas del ángel guerrero antes de que este reaccionara.
Las llamas ardientes de su espada se extinguieron y desvanecieron, siendo reemplazadas por una espesa niebla oscura.
Los poderes malignos de Celestina estaban mucho más allá de los poderes sagrados de Delno.
Este ángel guerrero no tuvo oportunidad de defenderse de la emboscada de Celestina.
Su rostro palideció y sus manos empezaron a temblar.
Además, unos rayos oscuros mancharon su espada pura.
—Tú, esto…
Malvada…
—La expresión del ángel guerrero se hundió al ver la oscuridad que había sobre su espada.
Apretó los dientes y reemplazó su expresión dolorosa y vacilante con una de ira.
Gruñó y el apagado fuego blanco hizo erupción de nuevo sobre la espada.
Pero esta vez parecían una velita bajo una ventisca.
Todos estaban estupefactos.
El grupo de Metzel observaba la confrontación entre ángel y demonio sin moverse.
Después de todo, siendo humanos, no odiaban el mal como los ángeles.
Además, Celestina era un demonio de alto nivel y, aunque había disminuido sus tentadores poderes, les parecía una hermosa joven.
Los seres humanos siempre eran engañados por sus ojos.
Era difícil creer que una joven tan deslumbrante fuera un demonio siniestro y aterrador.
Sin embargo, el par de alas oscurasque Celestina tenía en la espalda demostraba que era una de las que pertenecía a la maldad y oscuridad eternas.
Además, estas personas los habían rescatado de los no muertos, y los mercenarios novatos no se atreverían a rebelarse.
Sin embargo, Delno también era su benefactor y si no fuera por él, tal vez no habrían aguantado hasta que el grupo de Rhode llegara para rescatarlos.
Entonces, ¿a qué lado deberían ayudar?
Mientras los mercenarios dudaban, Anne aplaudía y vitoreaba como si estuviera viendo el siguiente episodio de la telenovela.
Pero no todos estaban así.
«¡Shwing!» Un resplandor blanco partió el látigo espinoso por la mitad, liberando la espada del ángel guerrero.
Delno no tuvo más fuerza para tenerse en pie y cayó de rodillas.
—Suficiente.
—Celia enfundó su espada y miró a Celestina, censurándola—.
Este no es el momento para esto.
Todavía tenemos que eliminar las amenazas para el maestro, ¿no?
Es mejor dejar de perder el tiempo aquí.
—Hmph —Celestina se contuvo un poco y echó un vistazo al ángel guerrero arrodillado—.
Celia, puedo entender tus sentimientos y reparos por tu tonto compañero ángel.
Pero para mí, esta profanación es un delito grave e imperdonable.
Sin mencionar que trató de amenazar a mi maestro.
¡Solo la muerte puede redimir un pecado tan irrespetuoso!
Celestina sonrió, seguida de una mirada burlona.
—Claro, puedo perdonarlo.
Pero él tiene que disculparse conmigo…
Sí, ¡limpiándome las botas con la lengua!
¿Qué te parece?
—¡Tú…!
—exclamó Celia y el aire que las rodeaba se congeló.
Incluso el grupo de Metzel pudo sentir el aura oscura, malvada y atractiva que salía de la joven demonio.
Era como si un agente incapacitante los estuviera atrayendo hacia el abismo y, aunque sabían que al final morirían, lo siguieran sin dudarlo.
Serían humillados y ridiculizados al arrodillarse ante ella, pero apenas vieran sus delgadas piernas, se echarían al suelo descontrolados para hacer lo que fuera.
Mientras pudieran tener relaciones íntimas con ella, incluso estarían dispuestos a suicidarse.
Pero para los ángeles guerreros, este mortal señuelo era la fuente de los pecados.
—Tú, este mal…
—murmuró Delno furiosamente.
—¡Hermana!
—Celia detectó el aura que Celestina lanzó a propósito, y gritó desesperadamente.
—¿Por qué?
¿Quieres pelear conmigo, Celia?
¿En estas circunstancias?
—Celestina sonrió y se burló.
—En estas circunstancias, creo que es mejor que las dos se detengan —de repente sonó una voz despreocupada y Gillian salió de una nube de humo, apareciendo entre las dos—.
El maestro no las invocó para verlas pelear.
Deténgase ahora mismo.
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