Invocando a la espada sagrada - Capítulo 492
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- Capítulo 492 - 492 Capítulo 492 Elfos Del Viento
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492: Capítulo 492: Elfos Del Viento 492: Capítulo 492: Elfos Del Viento Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Sr.
Rhode!
¡Sr.
Rhode!
—Argh…
—Después de un rato, Rhode recuperó el conocimiento y los gritos de Lapis le dieron un enorme dolor de cabeza.
Se sintió impotente y sentía que le habían taladrado el cerebro.
Abrió los ojos lentamente y vio la pálida cara de Lapis.
La frente de la joven estaba llena de sudor y suspiró del alivio.
—Señor, colapsó muy rápido y no supe qué hacer.
Habría ido a buscado ayuda con la Srta.
Marlene y los demás si no hubiera despertado.
—¿Cuánto…
cuánto tiempo he estado inconsciente?
—Solo unos minutos, Sr.
Rhode.
Afortunadamente, no se golpeó con nada al caer.
Rhode recordó el desastre que había en el suelo del taller y creyó tener una suerte increíble de no haberse golpeado la cabeza con nada…
«Pero, ¿por qué me desmayé tan repentinamente?Cierto, vine al taller a revisar las dagas gemelas y…
hubo un estallido escarlata cuando las toqué…» Rhode miró su mano derecha y no había nada, pero estaba segurode que no lo había imaginado.
El brillo escarlata que vio era muy similar al que había en el sueño en el que vio a la pequeña que era idéntica a Christie y él.
«¿Están relacionados?» Rhode alzó su atontada cabeza y se incorporó lentamente.
Poco después sintió algo suave en la parte posterior de su cabeza, así como el chillido de Lapis.
Rhode lo ignoró y siguió levantándose con la mano sobre la frente.
Después de un momento, abrió los ojos y miró a Lapis otra vez.
—Fiú…
Me siento mucho mejor ahora, Lapis.
¿Qué pasa…?
Rhode vio que además de la palidez de Lapis, también estaba sonrojada.
La joven levantó la cabeza y lo miró fijamente, como si hubiera perdido su alma.
Rhode frunció el ceño y le preguntó con curiosidad.
Lapis chilló, se enderezó y explicó tartamudeando: —¡Ah, n-nada!
Sr.
Rhode, s-solo estaba…
aturdida.
—Ah…
—Rhode no le prestó mucha atención a su explicación y extraño comportamiento.
Después de todo, siempre se comportaba así.
Aunque su personalidad había cambiado un poco después de unirse a Starlight, se veían todavía más como alguien que nunca sale de su casa—.
Por cierto, ¿cómo están las dos dagas?
—Ellas…
—La expresión de Lapis se puso extraña al instante.
Abrió la boca como para hablar, pero no salieron palabras de su boca y solo señaló a espaldas de Rhode.
Este se volteó y se sorprendió al instante.
Había dos chicas idénticas dormidas en la mesa de mármol.
Tenían el cabello largo, cinturas delgadas y unos adorables rostros angelicales.
Rhode también vio sus distintivas orejas puntiagudas y unos patrones que iban desde sus orejas hasta su cuello.
«Son elfas».
—Esto…
Después de que el Sr.
Rhode se desmayó, estas dos dagas…
se convirtieron de repente en dos…
Elfas.
No sé qué pasa…
Rhode asintió a las desesperadas explicaciones de Lapis.
Celestina mencionó una vez que Rhode debía invocar a estas dos espadas sagradas con su propio trabajo duro.
Parece que había pasado la prueba, pero ¿qué había hecho, exactamente?
¿Escapar del Duque Demonio?
En efecto, eso fue una prueba de vida o muerte para Rhode.
Si no hubiera sido por Gracier y Madaras, no habría huido de las garras del feroz duque.
Pero hasta ahora, las dos dagas también parecían haber estado malheridas.
Rhode no pudo evitar recordar el sueño que tuvo anoche.
«¿Será que la pequeña era la clave para despertar a Gracier y Madaras?» —Sus trajes se ven raros…
—dijo Lapis con curiosidad.
Aunque sabía que no era educado, su curiosidad le ganó después de ver a las chicas que se habían transformado de ser unas dagas.
La mayoría de los elfos eran montaraces y usualmente llevaban armadura ligera y capa mientras saltan de un lado a otro en el bosque con sus arcos.
Esta era la impresión que la mayoría tenía de los elfos y, de hecho, estos eran la gente del bosque y naturalmente nacían con un talento extraordinario.
Por otro lado, como una elfa artificial, Lapis había elegido el talentoequivocado para sus habilidades.
Era aparente que habían decidido invertir todos sus puntos de talento en«Conocimiento» en lugar de «Agilidad» y «Destreza».
Sin embargo, aunque Lapis era un producto fallido de un elfo, igual entendía bien los hábitos ecológicos de la raza.
De lo que más sospechaba era del atuendo de las dos chicas.
No llevaban ropa de montaraz ni de mago, o la rara armadura de cristal de los caballeros elfos.
En cambio, vestían unos leotardos y sus pequeños cuerpos estaban envueltos por unas capas nevadas, como túnicas religiosas.
Este extraño atuendo sorprendió a Lapis porque los elfos no creían en los dioses.
Aunque el Reino Elfo era una familia reconocida por los Dragones Gemelos, Juicio y Dominio, su relación era más como la de un superior y su subordinado.
El Reino Elfo era diferente al País de la Oscuridad y el Reino Munn, que adoraba a los Cinco Dragones Creadores como deidades.
La longevidad de los elfos les permitió vivir después de la Guerra de las Almas de Dragón Creadoras y casi habían vivido más que los herederos de las Almas del Dragón.
Por esta razón, era imposible que adoraran a los Cinco Dragones Creadores junto con los humanos.
—No me sorprende que no los hayas visto antes —dijo Rhode ya que no podía estar más familiarizado con los trajes—.
Es la vestimenta de los Carlesdine.
—¿Carles…
qué, Sr.
Rhode?
—preguntó Lapis con cara de curiosidad.
—Carlesdine, que también significa «elfos del viento…»Es un antiguo nombre en la historia del Reino Elfo.
Diciéndolo sin rodeos, son los asesinos del Reino Elfo.
—¿Eh?
—Lapis saltó de la sorpresa.
Si la jovencita solo estaba curiosa, ahora estaba totalmente desconcertada—.
¿S-Sr.
Rhode, está seguro?
¿Hay asesinos…
en el Reino Elfo?
Lapis no podía creer lo que escuchaba y abrió los ojos como platos.
Reunió coraje y le explicó frenéticamente a Rhode: —P-Pero no hay asesinos en el Reino Elfo.
Solo esos siniestros elfos oscuros elegirían un método tan despreciable…
—¿Olvidaste que los elfos oscuros están en el mismo estado que tu familia Behermes, Lapis?
Los elfos oscuros también eran un grupo que se separó del Reino Elfo.
Seguramente no crees que las técnicas de asesinato de los elfos oscuros fueron creadas pasando una eternidad bajo tierra, ¿cierto?
Lapis hizo un puchero insatisfecho por primera vez después de que Rhode comparó a los Behermes con los elfos oscuros.
Pero aun así, su intelecto se impuso sobre sus emociones porque era cierto que el Reino Elfo no aceptaba el estilo de trabajo de los elfos oscuros, pero todavía no podía entenderlo…
—¿Por qué había asesinos en el Reino Elfo, Sr.
Rhode?
En aquellos tiempos…
—La Guerra de la Creación es inimaginable para ti, Lapis.
Esa era es totalmente distinta a la de ahora.
A cada raza le era difícil vivir y hacían lo que fuera para sobrevivir.
Lapis, eres la heredera de la familia Behermes así que debes poder entender lo que piensan.
—Esta vez, Lapis pensó detenidamente y no dijo nada.
En efecto, si no fuera por esa guerra, los Behermes no habrían decidido ir en contra de su voluntad y usar sus manos desnudas para violar los cielos.
Al final, la familia Behermes fue obligada a separarse del Reino Elfo debido a las diferencias en sus principios.
En esencia, no había mucho contraste entre los elfos oscuros y ellos.
Rhode se encogió de hombros ante la complicada expresión de Lapis.
También sabía que ella debía estar sintiéndose terrible porque, después de todo, la reputación de los elfos oscuros era inimaginablemente mala y pertenecían a la misma raza.
Sin embargo, Rhode tenía una pregunta más profunda que se le había ocurrido después de darle esta explicación a Lapis.
Celestina parecía venir del antiguo período de guerra y el equipo de estas dos chicas parecía haber aparecido en la Guerra de la Creación.
«¿Significa esto que hay algún tipo de conexión entre las cartas de la Espada Sagrada?» —Mmm…
—Junto con un suave gemido, las dos chicas abrieron los ojos al mismo tiempo.
Su mirada paseó por el taller y, finalmente, las dos dirigieron su atención hacia Rhode.
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