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Invocando a la espada sagrada - Capítulo 564

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  3. Capítulo 564 - 564 Capítulo 564 Lago Congelado II
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564: Capítulo 564: Lago Congelado (II) 564: Capítulo 564: Lago Congelado (II) Editor: Nyoi-Bo Studio Rhode entendió los acontecimientos rápidamente a partir de las explicaciones del anciano.

En realidad, la situación no era tan complicada.

Muchas hermandades habían intentado esa misión a lo largo de los años, sin embargo, el demonio de hielo era extremadamente complicado y difícil de vencer, pero eso no era extraño, ya que no necesitarían la ayuda de Starlight si las hermandades anteriores habían tenido éxito, ¿cierto?

El problema principal estaba en los mercenarios que lo habían intentado y fracasado.

Los mercenarios que no lograban aniquilar al demonio de hielo y se iban irresponsablemente, dejaban a los residentes que vivían cerca del Lago Congelado sufriendo las consecuencias.

Aunque los mercenarios sufrían derrotas aplastantes contra el demonio de hielo, lo habían despertado de su sueño profundo, y ningún ser vivo se despierta de buen humor después de que le perturbansu sueño.

Como resultado, los residentes tenían que enfrentarse a la ira del demonio de hielo.

Aunque no podía salirdel Lago Congelado porque estaba sellado, podía invocar a criaturas elementales de agua denivel bajo para que acosaran a los pueblos cercanos y a sus miserables habitantes.

No solo eso, sino que el demonio de hielo también absorbía el agua del lago para curarse a sí mismo, lo que dejaba a los residentes sin agua potable entre uno y seis meses.

Aunque podían romper trozos de hielo del Lago Congelado, les preocupaba que el aterrador monstruo que vivía debajo del agua la hubiese contaminado.

Al principio, los aldeanos lo toleraron porquetodo volvería a la normalidad una vez que el demonio de hielo fuera derrotado.

Sin embargo, después de todo ese tiempo, ningún mercenario lo había logrado, y ya no pudieron aguantarlo más.

Su actitud hacia los mercenarios que llegaban para matar al demonio de hielo se transformó de cálida a fría, puesto que ya no tenían esperanzas y estaban hartos de pasar días tan tortuosos.

«Ya que ese monstruo ha estado viviendo bajo el Lago Congelado durante tantos años y no ha hecho nada más que dormir, ¿no seríamejor que aguantemos la situación así como está?

Sería mejor a que continuaran viniendo esos bárbaros mercenarios que lo enfurecen y nos hacen sufrir las consecuencias, ¿cierto?» Los mercenarios se mostraron incómodos tras oír la descripción del anciano.

Ellos eran en su mayoría civiles de la clase más baja, y sentían empatía por sus sentimientos.

Antes tenían un punto de vista distinto.

Estaban enfocados en recibir las recompensas una vez finalizada la misión, y nunca habían pensado mucho en los aldeanos.

Después de todo, solo eran sus «empleadores» que se escondían detrás de ellos mientras hacían el trabajo sucio.

«¿De qué problemas se preocupan los aldeanos?» En ese momento, Lize fruncía el ceño sintiéndose afligida.

Aunque nació en el Partido del Rey, después de todo, se había ido de la Ciudad Dorada a una edad temprana, y comprendía los sentimientos de los civiles de la clase más baja.

Si fuera Marlene, quizá nunca habría poder entendido por qué esa gente escogía quedarse allí y sufrir en vez de irsede ese horrible y peligroso lugar.

Rhode murmuró para sí mismo irresolutamente.

Entendía sus sentimientos, pero tenía que completar la misión a como dé lugar.

Esa misión era la más simple de todas las misiones de 5 estrellas para Starlight, y estaría en grandes problemas si se diese por vencido.

No se podía decir que los mercenarios anteriores no habían logrado derrotar al demonio de hielo por ser demasiado débiles.

Las hermandades solían tener dos o tres seres poderosos, y no tenía sentido que ninguna de ellas hubiese logrado deshacerse del demonio de hielo después de tantos intentos.

La razón principal era que nolo habían sacado del agua.

El demonio de hielo era considerado un monstruo intermedio en el plano existencial del agua, y su poder no debería ser subestimado.

También poseía la habilidad de manipular y crear criaturas de nivel inferior del elemento agua.

Además, el demonio de hielo había conquistado la fuente de agua de la región de Cranmore y podíacrear una cantidad infinita de criaturas de ese elemento.

Era lógico que los mercenarios perdiesen si no habían podido sacarlo de allí.

Los mercenarios también eran humanos y no podían sumergirse en el agua helada, y la estrategia de derrotar a las criaturas de nivel bajo antes de enfrentarse al jefe tampoco tenía sentido porque podía invocar criaturas constantemente.

Sin embargo, Rhode tenía más que suficientes soluciones para contrarrestar esos problemas.

Pero antes de eso, tenía que resolver el problema que tenía ante él.

—Por favor, sígame—dijo Rhode haciéndole una seña al anciano, y ambos comenzaron a susurrar en un costado.

Todos los espectadores miraban con curiosidad y nadie se atrevió a tratar de escuchar a escondidas.

Ninguno de ellos podía sacar inferencias de la expresión de Rhode porque siempre tenía el mismo rostro inexpresivo, pero los mercenarios sabían que ese extraño y poderoso líder suyo estaba de buen humor, y que si sonreía amablemente sería un presagio.

Por otro lado, el anciano parecía estar enfrentando una situación difícil.

Agitó la cabeza antes de fruncir el ceño y le respondió al joven.

Rhode hizo un gesto firme y rechazó las palabras del anciano.

Entonces, levantó la cabeza y lo miró fijamente.

El anciano se estremeció, pero se armó de valor para volver a menear la cabeza.

Esta vez, pareció menos decidido y, al cabo de un tiempo, levantó la cabeza y habló.

En respuesta, Rhode levantó su mano derecha y extendió tres dedos.

El ancianose quedó boquiabierto y reflexionó en silencio.

Entonces, simplemente asintió, y Rhode le dio una palmadita en el hombro a cambio.

Luego, el anciano regresó al grupo de aldeanos y les susurró algo.

Los residentes lo miraron con asombro, y el joven que había gritado antes saltó agitando su puño y gritando, pero un hombre de mediana edad a su lado logolpeó en la espalda para que se callara.

Entonces, los residentes se despidieron de los mercenarios y se fueron.

Rhode regresó al centro de su grupo de mercenarios.

Anne fue la primera en saltar hacia adelante, y agarró la mano de Rhode, meciéndose de izquierda a derecha entusiasmada.

—¡Anne sabía que líder tenía una solución!

¡El líderahuyentó a esas personas irritantes!

No se atreverán a detenernos ahora, ¿cierto?

Rhode asintió y se volvió hacia los mercenarios que lo rodeaban.

—Así es, accedieron a intentarlo una vez más.

También les prometí que cumpliremos esta misión derrotando al demonio de hielo.

—¡Oh!

Los mercenarios estallaron en vítores.

Aunque los aldeanos no se equivocaban al pensar de esa manera, los mercenarios igual se sintieron enojados y molestos de que esa gente débil los despreciara.

Después de todo, habían pasado por sesiones de entrenamiento con Chicle Miniatura y Canario, y su poder había mejorado enormemente.

Sin embargo, como los residentes estaban desarmados, los mercenarios no querían darles una lección y mostrarles lo fuertes que eran.

Ahora que Rhode les había resuelto el problema, estaban eufóricos.

También se habían decidido a mostrarles a ese grupo de pueblerinos lo poderosos que eran cumpliendo la misión.

«¡Ya veremos si nos despreciaránentonces!» Rhode miró a sus ruidosos hombres en silencio y dijo claramente: —Descansen bien hoy.

Mañana nos dirigiremos al Lago Congelado.

Espero que me demuestren los resultados de su entrenamiento.

Los mercenarios respondieron en voz alta y al unísono.

Luego, se fueron uno por uno a prepararse para la batalla del día siguiente.

Rhode agitó la cabeza y se volvió hacia Anne y Lize.

—¿Oyeron algo sobre el Lago Congelado?

Rhode no había llevado a todos sus hombres, sino queusaría la misma formación que usaba en el juego: un equipo de 35 hombres.

30 de ellos se enfrentarían al demonio de hielo, mientras que los cinco restantes serían sustitutos y evitarían cualquier accidente.

Ese pequeño truco que Rhode hacía tenía poca diferencia entre el juego y la realidad.

Rhode se había estado sintiendo extraño.

«¿Por qué las hermandades llenas de nativos no lograron derrotar a un jefe con más de cien hombres?» En el juego, los jugadores necesitaban entre 10 y 25 miembros para derrotar a esos jefes.

En un principio, creyó que eso se debía a la diferencia de poder entre los nativos y los jugadores, y que por eso habían elegido el «ataque de la oleada humana» para alcanzar su objetivo.

Sin embargo, Rhode se dio cuenta de que estaba totalmente equivocado.

Aparte de la diferencia de poder, el factor más importante que los llevó al fracaso fue su número de personas.

La mayoría de los jefes en los calabozos poseían ataques de ADE para enfrentarse a grupos.

En el juego, debido al pequeño número de jugadores en un equipo, no les era difícil esquivar los ataques del jefe.

Sin embargo, para los nativos era diferente, porque para empezar, no eran poderosos, y también caían en la trampa del jefe cuando lanzaban su «ataque de la oleada humana».

La mayoría de los jugadores no se atrevían a resistir los ataques de ADE de los jefes y preferían evitarlos.

No había duda de que los nativos, que eran más débiles, morirían frente a los ataques de ADE.

Además, no tenían suficiente espacio para esquivarlosdebido a su gran número.

Por esa razón, Rhode le había ordenado a Gillian que llevara a la mayoría de los mercenarios de vuelta al fuerte después de la batalla enla línea defensiva de Paphield, y se había quedado con un pequeño grupo para cumplir la misión del Lago Congelado.

Rhode no llevó a Gillian porque tenía la intención de entrenar las habilidades individuales de sus mercenarios.

Sin importar lo poderosas que fueran Gillian, Canario y Chicle Miniatura, solo eran sus invocaciones.

En otras palabras, los seres de invocación como ellas desaparecerían si Rhode se metía en algún problema, así que depender únicamente de ellas no sería bueno para la hermandad.

Rhode ni siquiera tendría que lidiar con el demonio de hielo si su nivel fuera menor y la cantidad de daño de sus hombres fuese mayor.

Lize dio medio paso adelante y reveló una mirada amarga.

—Sr.

Rhode, he oído de los aldeanos que parece difícil hacer que el demonio de hielo aparezca.

Las hermandades anteriores ni siquiera lograron verlo, y ellos… Me preocupa que… —No te preocupes, Lize—dijo Rhode haciendo un gesto.

Obviamente, él sabía lo que Lize estaba a punto de decir.

En el juego, el Lago Congelado figuraba como un calabozo en el mapa, y no estaba dividido en diferentes pisos como otros mapas de calabozos.

En la superficie, el Lago Congelado simplemente era un lago con una capa de hielo, y las criaturas de nivel bajo emergían continuamente de la superficie de hielo.

Si no lograban descifrar el truco, los mercenarios morían de cansancio luchando con las criaturas de nivel bajo incluso antes de poder ver al jefe.

Había muchos jugadores estúpidos en el juego, y ni hablar de NPC.

—Encontréa una experta que puede despertar al demonio de hielo y forzarlo a luchar contra nosotros—dijo Rhode.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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