Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Invocando a la espada sagrada - Capítulo 580

  1. Inicio
  2. Invocando a la espada sagrada
  3. Capítulo 580 - 580 Capítulo 580 Ojo Por Ojo 23
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

580: Capítulo 580: Ojo Por Ojo (2/3) 580: Capítulo 580: Ojo Por Ojo (2/3) Editor: Nyoi-Bo Studio Rhode no se movió ni un centímetro después de echarle un vistazo a la poción que estaba sobre la mesa.

—¿Qué es esto?

—Esta es la botella que tenía el veneno, Sr.

Rhode.

Puedo garantizarle que este es el resultado de las exhaustivas investigaciones de nuestra Asociación de Alquimistas.

—Oh.

La corta respuesta de Rhode fue como la reacción de alguien que no se ganó la lotería, apática y totalmente indiferente.

Permaneció en silencio como si esperara que el senior siguiera hablando.

Sin embargo, Dasos se sintió muy torpe porque ya había dicho todo lo que debía, e imaginó que el joven al menos reaccionaría de alguna forma.

No esperó que se mantuviera tan calmadoteniendo la evidencia en frente.

Parecía que no tenía tanto apoyo y fuerza solo por suerte…

Su silencio preocupó a Dasos.

No sabía si Rhode estaba así porque no tenía nada que ver con él o porque solo fingía ser inocente para salir de la situación.

Fuera lo que fuera, no era un buen escenario para Dasos.

Tosió con incomodidad y se obligó a continuar.

—Encontramos un logo alquimista en la botella, el mismo que está en las que su hermandad Starlight vende en Paphield.

Por esto llegamos a su fuerte.

Espero que pueda cooperar con eso.

Esta vez el salón quedó en completo silencio.

Rhode miró al anciano sin pestañear.

Si sus ojos no estuvieran abiertos, habrían pensado que se había quedado dormido.

Dasos no se sintió frustrado por su silencio.

Lo que fuera que Rhode deseara hacer, Dasos debía aclarar sus intenciones de manera apropiada.

Aunque la Asociación de Alquimistas no era tan poderosa como la Asociación de Mercenarios y la Iglesia, no se dejaban intimidar.

Claro, cuánto valor hubiera detrás de la determinación de Dasos era otra historia.

Los segundos pasaron y la atmósfera se puso extrañamente deprimente.

Los demás alquimistas empezaron a sentirse inquietos y estuvieron a punto de ponerse de pie.

Sin embargo, el poderoso anciano los miró y se quedaron quietos.

El sol se había puesto y su resplandor escarlata se filtraba por las ventanas francesas.

Después de un tiempo desconocido, Rhode frunció el ceño, agitó el dedo y cambió de posición ligeramente, como despertando de una siesta.

Pero esta vez miró a los que tenía en frente y dijo perezosamente: —No me sorprende que un montón de idiotas entrara al taller de alquimia de mi hermandad y exigiera que entregáramos al asesino.

¿Así que fue por esto?

La expresión de Dasos se enfurruñó ligeramente.

Había sospechado mucho tiempo sobre si Rhode pensaba algo de él.

De lo contrario, ¿por qué habrían sido detenidos por los mercenarios cuando intentaron entrar por primera vez en el fuerte?

Además, Rhode incluso había enviado a un gran mago legendario para mostrar su fuerza.

¡Y ahora, Dasos finalmente se dio cuenta de por qué el líder de la hermandad no le había prestado atención a esto!

Dasos bajó su vaso.

Aunque parecía tranquilo, su corazón latía con fuerza.

Cuando ocurrió este incidente, el departamento interno de la Asociación de Alquimistas adoptó dos actitudes: la radical y la conservadora.

Los extremistas creían que Starlight no era más que una pequeña organización formada por mercenarios crudos y que para investigarla no necesitaban su permiso.

Si estos mercenarios se atrevieran a rechazarlos, ¡les mostrarían el poder de los alquimistas!

La mayoría de estos extremistas eran miembros de la sede.

Vivían lejos del Reino Munn y no entendían la fuerza de Starlight.

Por la información que aparecía en papel, era fácil pensar que esta hermandad solo había tenido suerte en el Festival de Verano, no había nada por lo que preocuparse.

El otro grupo conservador, liderado por Dasos, vivía principalmente en el Reino Munn.

Debido a las tecnologías avanzadas del reino, los alquimistas tenían interacciones ocasionales con los altos mandos del Partido del Rey y estaban conscientes de que Starlight no solo tenía suerte, y que actuar de manera precipitada seguramente les traería muchos problemas.

Por supuesto, esto era un problema entre las dos partes internas.

Mientras que el presidente estaba en coma, también hubo luchas de poder en la Asociación Alquimista.

Sin embargo, nada de esto tenía que ver con Rhode.

Dasos escuchó que la sede central había formado un equipo de investigación y que lo habían despachado a Starlight.

También conocía sus actitudes mandonas y dominantes, por lo que rápidamente formó un equipo suyo y se apresuró a la Tierra de la Expiación con la esperanza de llegar a Rhode primero.

De esta manera, esperaba que su reputación en el Reino Munn le permitiera una discusión más eficiente y pacífica, y evitara que la sede central se hiciera cargo del caso.

Sin embargo, no esperaba llegar demasiado tarde.

Esos perezosos habían superado sus expectativas al tomar medidas tan rápidamente.

Si la Asociación de Alquimistas fuera tan trabajadora la mayor parte del tiempo, tal vez no estarían peor que la Asociación de Mercenarios…

Dasos frunció el ceño y tosió incómodamente.

Entonces dijo: —Sr.

Rhode, creo que puede haber algún malentendido…

—No me importa si es un malentendido, Maestro Dasos.

Respeto a sus alquimistas, pero esto no significa que les vaya a dejar causar un alboroto en mi territorio.

Ese grupo de idiotas ha sido expulsado por mí y no deseo volver a verlos…

—Rhode interrumpió a Dasos con dureza y lo miró a los ojos—.

Si siguen causando problemas en mi región, no puedo prometer que los vaya a tratar bien.

Espero que entiendan lo que quiero decir.

Dasos se puso pálido.

Pero Rhode hizo un gesto antes de que le respondiera.

—Pero esos idiotas no tienen nada que ver con nosotros.

Maestro Dasos, los respeto mucho y por eso les invité a mi fuerte.

¿Puede decirme…

cómo piensa llevar a cabo las investigaciones de mi hermandad?

—Nosotros…

—Dasos se sintió aliviado después de escuchar la garantía de Rhode.

Era evidente que este joven había inferido sus problemas internos.

Además, Dasos también entendió lo que Rhode había querido decir.

Suspiró sutilmente del alivio después de obtener su apoyo en cuanto a las investigaciones en lugar de ser ahuyentado.

En cuanto a los tipos de la sede central…

Dasos solo esperaba que fueran lo suficientemente inteligentes como para no provocar a este peligroso joven, que definitivamente no era una persona compasiva.

Él también había estado en el Festival de Verano y había visto en persona cómo Rhode destruyó a las hermandades Sky Sword y Liberty Wings.

No deseaba que la Asociación de Alquimistas terminara igual.

—Esto…

Si es posible, espero poder hablar con el alquimista que le prepara las pociones a su hermandad.

Rhode no respondió de inmediato.

Pensó unos instantes y miró hacia un lado.

Poco después contactó a Canario espiritualmente, quien estaba tomando té en el taller.

—Canario, trae a Lapis a la sala de estar.

Dile que la Asociación de Alquimistas quiere reunirse con ella.

Pídele que no se ponga nerviosa y que solo tiene que repetir todo lo que ha sucedido.

—Está bien, Rhode —dijo Canario.

Rhode miró al anciano y asintió levemente.

—No hay problema, Maestro Dasos, pero tengo una petición.

Espero poder estar con ella durante el interrogatorio para evitar cualquier malentendido.

—No hay…

problema con eso.—Dasos dudó un poco cuando escuchó la sugerencia de Rhode, pero no tenía ventaja suficiente como para no estar de acuerdo.

Aunque el anciano parecía estar en una posición difícil, en realidad estaba algo orgulloso.

A pesar de que era una desventaja que Rhode se quedara atrás durante el interrogatorio, podía aprovechar esta oportunidad para sondear la actitud de Starlight.

Si Rhode les echaba la culpa o los presionaba usando su autoridad, esto seguramente estaría relacionado con la hermandad.

Si Rhode hizo esta sugerencia solo con el propósito de proteger a su subordinado, entonces la posibilidad de que esto fuera solo una coincidencia era mucho mayor.

Dasos, por su parte, estaría contento de que esto sucediera.

Sin embargo, aunque Dasos estaba mentalizado, se asombró al ver a Lapis temblando del miedo cuando apareció por la puerta de teletransportación.

«Debe tener 16 o 17 años y es una niña pequeña e inocente…

¿En serio es capaz de inventar esa poción alquímica?» —¡S-Sr.

Rhode…!

—Lapis sintió una inmensa presión tan pronto como vio a los alquimistas.

Se puso la capa y se volteó hacia Rhode con lágrimas en sus mejillas.

Lapis no tenía idea de lo que había pasado antes de teletransportarse a este lugar.

Incluso pensó que Rhode había decidido entregarla a los aterradores alquimistas.

—Yo no quise…

—Está bien, Lapis, no estés tan nerviosa.—Rhode hizo un gesto y continuó—.

Los alquimistas están aquí para investigar sobre esa poción.

Saben que eres la única responsable de preparar las pociones de la hermandad, así que no estés tan nerviosa.

Te pedí que contestaras sus preguntas y no pienso echarte o castigarte.

Muy bien, relájate.

Estoy cerca, así que no se atreverán a maltratarte.

—Ah…

—Lapis dejó escapar un largo suspiro de alivio y se volteó hacia los alquimistas con las mejillas enrojecidas.

Siempre había sido tímida y, después de mostrarse así a los forasteros, se sintió aún más avergonzada.

Sin embargo, sabía lo importante que era este asunto y se calmó rápidamente.

No hubo nada que valiera la pena mencionar en el proceso de interrogación.

Con Rhode allí, los alquimistas no se atrevieron a ser demasiado agresivos.

Además, Lapis también estaba siendo sincera.

Al principio le preocupó que la castigaran por inventar una poción para un forastero, razón por la cual estaba nerviosa y cautelosa.

Sin embargo, reveló su raro lado calmado e incluso se puso un poco furiosa.

«Si no fuera porque ustedes, los alquimistas de la asociación, me obligaron a hacerlo, no estaría tan nerviosa».

Lapis no tenía intenciones de ocultar la verdad porque era solo un trabajo cualquiera para ella.

Los alquimistas se sorprendieron de que la joven tuviera las habilidades avanzadas para completar el veneno, que le costaría incluso a un maestro alquimista como Dasos.

Inicialmente, él pensó que Rhode había hablado por hablar y elegido a Lapis al azar para aparentar.

Pero se dio cuenta de que esta tímida joven respondía a sus difíciles preguntas de alquimia como si fuera 1 + 1 = 2, mientras que los alquimistas más experimentados necesitaban reflexionar mucho.

Además, Dasos también había recibido información sobre la receta de Lapis, lo que les fue extremadamente beneficioso.

Esta ganancia inesperada hizo que el virtuoso y prestigioso alquimista de alto rango bajar la guardia.

Aunque había muchas sospechas en torno al envenenamiento del presidente, se dio cuenta de que eso no tenía nada que ver con Starlight.

El interrogatorio terminó rápidamente y sin ningún contratiempo.

Dasos verificó las habilidades de la joven y se le ocurrió una nueva idea.

—Srta.

Lapis, me gustaría recibir su ayuda para algo.

—Y-Yo…

—Lapis se tensó de inmediato.

El que se quema con leche, huye al ver una vaca.

Después de haber sido engañada por la Asociación de Alquimistas, se ponía nerviosa instantáneamente cada vez que alguien de la institución le pedía ayuda.

La joven dio dos pasos hacia atrás con miedo antes de voltearse hacia Rhode y mirar al anciano.

Dasos no sabíasi reír o llorar al ver su comportamiento.

Sin embargo, dejó escapar una risa amarga e hizo su solicitud.

—Por sus descripciones, concluimos que es inocente en este incidente, Srta.

Lapis, pero sé que entiende que el veneno es muy dañino y difícil de eliminar.

Como es lo suficientemente capaz de inventarlo, ¿podría inventar el antídoto?

—Yo…

Lapis dudó un poco y Rhode tosió sutilmente.

Aunque él no respondió, Dasos entendió lo que quiso decir.

Poco después, el anciano mostró una amplia sonrisa.

—¿Qué opina de esto?

Sé que preparar el antídoto será realmente difícil.

Le proporcionaré los materiales necesarios para completarlo.

Nuestra Asociación de Alquimistas hará todo lo posible para ayudarla.

—Si ese es el caso…

—Los ojos de Lapis brillaron y se quedó boquiabierta inmediatamente.

El leopardo no puede cambiar sus manchas.

Cuando estuvo a punto de aceptar, Rhode tosió de nuevo y los interrumpió.

Luego se levantó y le puso la mano en el hombro, mirando directamente a Dasos.

—Maestro Dasos, respeto a todos aquí, pero tengo algunas objeciones.

—Por favor, diga lo que piensa, Sr.

Rhode.—Dasos mantuvo la sonrisa y mostró una expresión severa.

Sabía que este joven no era nada fácil.

—Es simple, Maestro Dasos.

Supongo que sabe que mi subordinada no tiene intenciones de hacerle daño a su presidente.

Simplemente obedeció la petición de alguien de su asociación para preparar una poción, y Starlight no tiene nada que ver con lo que le pase a la poción.

¿No me diga que buscará al herrero cuando alguien use una espada que él forjó para matar a alguien?

—Esto…

—Dasos se quedó sin palabras, pero Rhode no era tan amable como para darles la oportunidad de explicar.

Solo hizo un gesto y continuó—.

Por eso estoy descontento con su forma de decir que queda de su parte compensar sus errores.

Incluso si la poción la hizo Lapis, ella no tenía idea de su propósito.

Si tu gente la hubiera usado para regar las plantas, ¿acaso no habría ningún problema?

Esto no es responsabilidad de mi subordinada.

Si desea que ella invente el antídoto…

—Rhode hizo una pausa y miró a Dasos con orgullo—.

Tendrá que pagar el precio correspondiente.

—¡E-Esto…!

—El grupo de alquimistas, incluyendo a Dasos, intercambiaron miradas desconcertadas.

No esperaban que a este joven se le ocurriera algo tan falaz.

Pensaron que estaban siendo educados al no buscar problemas y venir personalmente a Starlight para investigar.

No esperaban que se aprovechara de su amabilidad.

¡No solo negó su responsabilidad, sino que también le dijo a la Asociación de Alquimistas que pagara por la solución!

«¡Esto es ridículo!» Algunos de los alquimistas querían responderle, pero no sabían qué decirle…

En efecto, si las cosas sucedieron como Lapis dijo, la responsabilidad no recaía sobre ella aunque fuera quien inventó el veneno.

Más importante aún, si insistían en que Lapis era responsable del antídoto, ¿entonces ellos, como alquimistas, no estarían implicados también?

Dasos se obligó a sonreír.

Sabía que este joven no era cosa fácil y que el supuesto precio seguro desangraría a la asociación, pero ahora no tenía más opción.

—Está bien, estoy de acuerdo con su opinión, Sr.

Rhode.

Vayamos a los detalles.

«¡Toc, toc!» Cuando Rhode y Dasos estuvieron a punto de entrar en las siguientes etapas de la discusión, repentinos y fuertes golpes sonaron en la puerta.

Rhode frunció el ceño con curiosidad y dijo.

—Adelante.

La puerta se abrió de golpe y Joey entró jadeando en el salón.

Vio a Dasos y al grupo de alquimistas y corrió hacia Rhode para susurrarle al oído.

—Jefe, el grupo de alquimistas que estamos siguiendo no planea nada bueno.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo