ISEKAI EN UN MUNDO NORMAL...... NORMAL?(MUNDO HENTAI/NTR +18) - Capítulo 22
- Inicio
- Todas las novelas
- ISEKAI EN UN MUNDO NORMAL...... NORMAL?(MUNDO HENTAI/NTR +18)
- Capítulo 22 - 22 Capítulo 20 Kasumi Haruno
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
22: Capítulo 20 Kasumi Haruno 22: Capítulo 20 Kasumi Haruno (Punto de vista: Kasumi Haruno– segundo trimestre de Primer año) Soy una chica buena y tranquila.
Me gusta la rutina: levantarme temprano para preparar el desayuno, estudiar hasta que los ojos duelen, pasar tiempo con mis amigas riendo de tonterías.
Y quiero mucho a mi primito Ayato.
Es como un hermanito pequeño para mí.
Nuestros padres no están —los míos viajan por trabajo, los suyos viven lejos en el campo—, así que soy su tutora.
Lo cuido: le preparo bentos para la escuela, le ayudo con la tarea cuando viene a casa, lo animo cuando se siente inseguro.
El simpre dice que me quiere, con esa voz tímida y las mejillas rojas, me parecía lindo.
Una vez el me dijo que me amaba.
No como prima, como algo más.
Y eso me hizo muy feliz.
Aunque sé que está mal sentirlo tan fuerte.
Y porque, en el fondo, yo también lo quiero de una forma que no debería.
Desde más joven mi cuerpo se desarrolló antes que el de las demás.
A los doce ya tenía pechos que no cabían en las camisetas del uniforme.
A los trece las caderas se ensancharon y la cintura se marcó sola.
Y ahora ya no intento ocultarlo.
El uniforme se ajusta donde debe ajustarse, la falda plisada se mueve con cada paso, y mis pechos… bueno, son imposibles de ignorar.
No soy ingenua.
Sé que mis compañeros miran.
Algunos lo hacen obvio: ojos fijos en mis pechos cuando paso por el pasillo, risitas cuando me agacho a recoger algo.
Los adultos lo hace más discreto: profesores que desvían la vista rápido cuando me inclino sobre su escritorio, padres de familia en las reuniones escolares que hablan conmigo más de lo necesario, incluso Ayato mira.
Se avergüenza después, desvía la mirada rápido, se pone rojo y murmura “lo siento, Kasumi-nee”.
Es tan tierno.
Me hace querer abrazarlo más fuerte.
Una vez fui a una cafetería con Ayato.
Era un día soleado de verano, antes de que terminaran las vacaciones.
Él estaba emocionado porque quería contarme sobre sus estudios para entrar a la secundaria Shiroyama .
En la cafetería, sentados en las mesas disponibles, ibamos a pedir un iced latte y pastel.
Y ahí fue donde lo vi, el mesero.
Su altura era superior a la mia, hombros anchos que llenaban el uniforme, cabello negro liso.
Cuando cruzamos mirada por primera vez sentí que me miraba fijamente, sus ojos oscuros que miraban como si vieran algo extraño.
No era como los demás, su mirada no bajo a mi pechos, como todos y algunas veces Ayato.
Era curiosidad.
Como si yo fuera algo extraño para él.
Algo que no entendía del todo.
Mi pulso se aceleró un poco.
No pude apartar la vista de inmediato.
La segunda vez fue igual.
Cuando volvió con las bebidas, nuestros ojos se encontraron otra vez.
No pude mantener la mirada.
Bajé los ojos avergonzada, mejillas calientes.
Estaba intrigada con él.
No era fácil de explicar.
No era que fuera guapo, aunque lo era de una forma seria, casi intimidante.
Era porque su mirada no era como las otras.
No era sucia.
Era… profunda.
Como si viera algo más que mi cuerpo.
Pero esa no fue la última vez.
Cuando regresamos a clases después de las vacaciones, estaba con mis amigas charlando en el pasillo.
Reíamos por una tontería de la clase de literatura.
Entonces sentí alguien pasar.
Y sentí una mirada.
Levanté la vista.
Y allí estaba él.
Otra vez, era estudiante de mi misma escuela.
Mis amigas lo notaron.
—¿Quién es ese?
—preguntó Miki, la más curiosa.
Rin respondió rápido: —Haruto Shiro.
De primer año.
Muy callado.
No hace muchos amigos.
Miki frunció el ceño.
—Parece raro.
Tenebroso.
Rin, la más directa, rio bajito.—Sexy, querrás decir y según rumores, lo ven mucho con Kyouka.
Ya sabés… la chica promiscua de segundo, que sale con varios chicos por dinero.
—Peor, lo chicos solo piensa en esas cosas—.
Termino diciendo Miki Me quedé callada.
Me parecía extraño.
De una forma que no podía explicar.
No encajaba.
Un chico que parecía tan serio, tan distante… con alguien como Kyouka.
Pero no dije nada, Después de un rato solo seguí la charla como si nada.
Y hasta ahora, en la biblioteca.
Estaba sola, estudiando para el examen de matemáticas —libros abiertos, cuaderno lleno de ecuaciones, lápiz mordido entre los dientes—.
Sentí una mirada familiar.
Levanté la vista.
Allí estaba él.
Sentado a unas mesas de distancia, con un libro en las manos pero mirándome profundamente.
Sin disimulo.
El pulso se me aceleró.
El cuerpo se calentó.
Un calor que bajaba por el estómago, que me hacía frotar los muslos bajo la mesa sin querer.
Bajé la vista rápido, volví a mis ecuaciones.
Pero las letras bailaban, Nmno podía concentrarme.
Quise hablarle.
Decir “hola”, preguntar su nombre aunque ya lo sabía, ver si su voz era tan intensa como su mirada.
Pero se fue.
De repente, como si hubiera decidido que ya era suficiente.
Tal vez la próxima vez que nos encontremos… Lo presentía en mi cuerpo.
Algo iba a pasar.
Algo que no sabía si quería o temía.
¿Quién eres, Haruto?
Y ¿por qué me mirabas así?
Fin del Capítulo 20 Que tal estuvo?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com