ISEKAI EN UN MUNDO NORMAL...... NORMAL?(MUNDO HENTAI/NTR +18) - Capítulo 23
- Inicio
- Todas las novelas
- ISEKAI EN UN MUNDO NORMAL...... NORMAL?(MUNDO HENTAI/NTR +18)
- Capítulo 23 - 23 Capítulo 21 La ley y lógica de este Mundo
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
23: Capítulo 21 La ley y lógica de este Mundo 23: Capítulo 21 La ley y lógica de este Mundo ((Punto de vista: Haruto – segundo trimestre de Primer año) Hasta ahora solo había sido un observador(desde bebé).
Con curiosidad y distancia(con algunas excepciones).
Pero ahora mi nueva curiosidad tenía nombre: Kasumi.
Quería averiguar qué me atraía de ella.
¿Solo su cuerpo?
—curvas suaves, pechos que tensaban la blusa del uniforme, caderas que se movían con inocencia natural—.
¿O algo más?
Esa pureza en su sonrisa, la forma en que bajaba la mirada avergonzada cuando cruzábamos ojos, la calidez que desprendía sin esfuerzo.
Tal vez era mi “primer amor” como pensé .
No recuerda si me había enamorado antes del vacío,antes de morir la primera vez.
Y ahora… ahora no había experimentado nada que se pareciera.
El amor de mamá de niño era diferente, cálido, protector, incondicional.
Pero no era esto.
Quería consultar con alguien.
Pero no tenía amigos en la escuela para preguntar, es mi culpa por ser reservado.
No tenía a nadie que me dijera “es normal” o “es solo una fase.
A Kyouka no podía preguntarle.
Ella era del tipo que no se enamora, o esconde sus sentimientos tan profundos que ni ella misma los ve.
Preguntarle sobre el amor sería como preguntarle a un tiburón sobre volar.
Makoto… Sería incómodo.
La mayoría de los chicos no le preguntan a su madre sobre chicas.
Y yo… yo ya no podía mirarla sin que mi cuerpo reaccionara.
Sin que la habitación prohibida volviera a mi mente.
Sin que el colgante azul que le regalé brillara entre sus pechos y me hiciera sentir cosas que no debía.
La única opción que tenía era kanako.
———————————————– Estaba con kanako en su casa.
En su habitación, los dos desnudos.
Sudorosos.
Acabábamos de terminar una ronda larga: ella encima, moviéndose despacio al principio y luego rápido, gemidos roncos, uñas en mi pecho, yo aguantando hasta que no pude más y me termine dentro de ella.
Ahora estábamos acostados en las sábanas revueltas, ella fumando un cigarro, yo mirando el techo.
—Hay una chica que me llama la atención —dije de repente, voz baja.
Hanako giró la cabeza, me miró con una ceja levantada.
—¿Sí?
—dijo, divertida—.
¿Y?
—Quizás es mi primer amor, o algo más que no alcanzo a comprender.
Ella se rió.
No una risa suave.
Una carcajada burlona, que hizo temblar sus pechos desnudos.
—¿Amor?
—dijo, todavía riendo.
—Ay, Haruto-kun… Mírate.
Tan serio.
Tan callado casi siempre.
Me quedé en silencio.
me dolió un poco pero tenía razon.
Ella se incorporó un poco, apoyándose en un codo.
Sus pechos se movieron con el movimiento, pezones todavía duros por lo que acabábamos de hacer.
—Dejame decirte que el amor no existe en este mundo —dijo, exhalando humo.
—O tal vez yo no lo he conocido.
—Aquí solo hay deseo y sexo.
Deseo que se apaga cuando aparece algo más fuerte.
—Sexo que se paga con dinero, con poder, con el cuerpo.
Se inclinó más cerca.
—Conozco mujeres que tienen novios o esposos y parecen felices.
Sonríen en fotos, se besan en público, dicen “te amo”.
Pero cuando llega otro hombre más fuerte, más grande, más dominante… no pueden hacer nada y se entregan.
Es la ley de este mundo.
Me miró fijo.
—Tú actúas como adulto.
Pero sigues siendo un niño que todavía no comprendió nada.
Cuando te conocí de pequeño eras interesante, intrigante… esa mirada profunda, ese silencio que ponía nerviosa a la gente.
— Ahora eres solo… un chico bueno en la cama, pero aburrido fuera de ella.
El sexo es bueno, muy bueno, pero tienes que ser más humano.
Si quieres ser buena persona hazlo o si quieres ser egoísta también puede serlo, pero no te reprimas.
Hizo una pausa.
Sonrió con burla.
—Los humanos somos más como animales.
El macho quiere a las hembras para procrear y tener descendencia.
La hembra no queda indiferente a un macho fuerte.
— Si sientes curiosidad o deseo por una mujer… tómala, no esperes amor, solo toma.
Seguí pensando en todo lo que me dijo, por lo de Kasumi y también…..
Makoto?
Y entonces, Kanako con esa misma burla en la voz: —¿Sabes?, Algunas especies de animales practican incesto, No hay culpa.
Solo instinto.
Me quede quieto, antes también se había burlado así de mi con ese doble sentido, no reaccione en esa vez, pero ahora ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja ,ja!
Por primera vez en esta vida, me reí.
Una carcajada profunda, de lo más hondo del pecho.
No fue una risa suave ni fingida.
Fue real y liberadora.
Hanako se quedó quieta, sorprendida.
Me miró como si viera algo nuevo.
Después de reponerme la mire—Ahora voy a ser egoísta contigo —dije, voz baja—.
Quiero probar algo que no me atrevía antes.
Le sonreí.
Una sonrisa un poco siniestra, casi peligrosa.
Me abalancé sobre ella.
La tiré de espaldas contra las sábanas.
Ella soltó un pequeño grito de sorpresa, nerviosa, excitada.
Sus ojos se abrieron más.
Por primera vez, Hanako pareció insegura.
——————————————————- (Punto de vista: Kasumi – primer año de secundaria superior) Era tarde en la escuela.
La mayoría ya se había ido.
Solo quedaban los que se quedaban en los clubes, el de música practicaba en el aula del tercer piso, el de arte tenía luces encendidas en el fondo.
El pasillo principal estaba casi vacío, solo el eco de mis pasos y el zumbido lejano del aire acondicionado.
Había quedado a repasar matemáticas con una amiga, pero ella se fue temprano porque su madre la llamó.
Yo me quedé un rato más, organizando mis apuntes, pensando en el examen de la semana que viene.
Y entonces lo vi.
Haruto.
Solo.
Subiendo la escalera hacia la azotea.
Pasaron unos días, desde la biblioteca.
Desde que sentí su mirada fija y no pude sostenerla.
Desde que mi pulso se aceleró y tuve que frotar los muslos bajo la mesa para calmar ese calor extraño.
Pensé en saludarlo.
O preguntarle por qué me miraba así.
O simplemente decir “hola” y ver qué pasaba.
Pero me detuve en la escalera.
No sabía por qué me intrigaba tanto.
Sumida en mis pensamientos, él ya se había ido.
La puerta de la azotea quedó entreabierta No sé por qué, pero decidí seguirlo.
Subí los escalones despacio.
El corazón me latía fuerte en los oídos.
Llegando cerca de la puerta, escuché algo.
Sonidos amortiguados.
Jadeos bajos.
Gemidos ahogados.
Un ritmo húmedo y constante.
Me acerqué.
Miré por la puerta que estaba entre abierta.
Vi algo impactante.
Haruto estaba parado.
Con una chica agachada frente a él.
Supuse que era Kyouka, la de los rumores, la que mis amigas decían que salía con varios chicos por dinero.
Estaba arrodillada, cara sobre la entrepierna de Haruto, boca trabajando arriba y abajo, manos en sus muslos.
Él tenía la cabeza echada hacia atrás, una mano en el pelo rubio platino de ella, guiándola despacio.
Gemía bajo, voz grave y ronca.
Ella succionaba con fuerza, saliva brillando en sus labios, ojos cerrados en concentración.
Sabía del sexo.
Mis amigas hablaban de eso todo el tiempo: quién lo había hecho, cómo era, con quién.
Pero era la primera vez que veía algo así.
En real y en vivo.
Me quedé ahí.
No sé por qué.
No me fui.
Mi cuerpo se comenzó a reaccionar.
Respiración agitada.
Un calor que bajaba por el estómago, que se concentraba entre mis muslos.
Me froté las piernas sin darme cuenta, apretando los muslos para calmar esa pulsación extraña.
Hasta que por un momento, él giró la cabeza.
Sintió que alguien lo miraba.
Sus ojos se clavaron en la puerta.
En mí.
Su expresión cambió.
Asombro.
Solo un segundo.
Pero no se detuvo.
Continuó.
La mano en el pelo de Kyouka siguió moviéndose, el ritmo no cambió.
Pero no dejó de mirarme.
Fijamente.
Profundamente.
Como si me desafiara a quedarme.
O a irme.
Sentí pánico.
Vergüenza absoluta.
Como si yo hubiera hecho algo malo.
Di media vuelta y salí corriendo.
Bajé las escaleras tan rápido que casi tropiezo.
El corazón me latía en la garganta.
Las mejillas me ardían.
Me escondí en el baño de chicas del primer piso, me apoyé en la pared y respiré profundo.
¿Qué acababa de hacer?
¿Por qué me quedé mirando?
¿Por qué no pude apartar la vista?
¿Por qué mi cuerpo reaccionó así?
Y peor: Supe, en el fondo, que no sería la última vez que nos veríamos.
Lo presentía en mi cuerpo.
En ese calor que todavía no se apagaba.
En cómo mi mente volvía una y otra vez a sus ojos clavados en mí mientras Kyouka seguía arrodillada frente a él.
Salí del baño cuando me calmé.
Caminé a casa con la cabeza baja.
Ayato me esperaba con la cena lista(arroz, huevo frito, sopa miso).
Me sonrió tímido.
—¿Todo bien, Kasumi-nee?
—preguntó.
Asentí.
Forcé una sonrisa.
—Todo bien, Ayato.
Solo… un día largo.
Pero no era solo un día largo.
Era el comienzo de algo que no sabía nombrar.
Fin del Capítulo 21 Hola, se que puede ser una historia genérica, pero bueno así son los hentai/ntr, pronto sacaré otra historia más tranqui, sobre una anime viejo(no será +18) REFLEXIONES DE LOS CREADORES MrAnonymous_4258 Perdón subí el cap muy rápido y no me di cuenta de los errores, ya lo estoy corriendo
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com